2026/10/24

珠穆朗瑪峰的教訓 朱成明

 

珠穆朗瑪峰的教訓

朱成明



引言:各位弟兄姐妹大家平安,感謝神的帶領!讓我們阿根廷教會2026年10月的春季靈恩佈道會能夠順利舉開,也讓小弟有機會參加這次的盛會,跟大家一起學習、共沐主恩,懇求主耶穌親自帶領我們!今天是靈恩會的第一天,這一節是禱告會,我們在禱告之前小弟想用「珠穆朗瑪峰的教訓」來彼此勉勵。

    這是聯合總會(IA)《嗎哪》期刊第99期的一篇見證,題目就是「珠穆朗瑪峰的教訓」,為了修補我們在基督裡新生命的破口,如果有時間請大家自行上網閱讀;小弟個人覺得這則見證非常好,真的很有造就。

    這位姐妹屬美國Sacramento教會,她是從中國到美國留學的,正如見證裡所說的,後來她是一位在美國行医十五年以上的医生。而「珠穆朗瑪峰」是中國的稱呼,原來是西藏語,拼音為「Jo mo glang ma」,台灣叫「聖母峰」,是世界第一高的山鋒,海拔8848米,29032英尺,幾乎接近飛機飛行的高度,是愛好登山的人一條標誌性徒步挑戰的旅程,沿途盡是壯麗巍峨的群山與風景如畫的村落;於是當這位姐妹和她的朋友看到這則登山廣告之後,她們便毫不猶豫的抓住機會報名參加;結果萬萬沒想到這次的旅程竟然讓她患上危及生命的嚴重疾病。

    其實她們早有準備,出發前幾個月裡進行了大量的體能訓練,並完成一次海拔超過9000英尺的徒步登山課程,她堅信自己一定能夠登上世界第一高鋒;所以她和朋友在11月一個寒冷的夜晚抵達了尼泊爾(Nepal)的加德滿都(Kathmandu);兩天後她們在尼泊爾(Nepal)嚮導的陪同下飛往盧卡拉(Lukla),正式開啟了徒步登山之旅,她們很順利的抵達旅社,除了對山上夜晚刺骨的寒冷感到震驚之外,那一夜睡得不錯;第二天朋友的舊傷復發膝蓋疼痛,她們不得已放慢腳步,悠閒的走向南池(Namche);第三天是適應期,就在這一天她第一次見到了珠穆朗瑪峰;再次日受傷的朋友決定留在南池(Namche),她則跟隨嚮導啟程前往下一個村莊騰波切(Tengboche),在那裡她由於極度嚴寒和高原反應引發了頭痛,整晚沒法睡覺;接著再徒步前往下一個村落丁伯切(Dingboche),海拔4410米,14470英尺,途中她開始出現嚴重的急促呼吸,到了丁伯切嚮導用血氧儀測量她的血氧飽和度,她只有65%,嚮導便警告她血氧低於75%的人不可以繼續前行;而當時她已經開始噁心想吐,吃不下東西,又頭痛不已,只好決定撤回騰波切(Tengboche);只可惜當時她的身體非常虛弱,根本無法徒步下山,所以她決定在丁伯切(Dingboche)留宿一晚;回到房間她看到自己雙唇發紫,儘管疲憊不堪卻毫無睡意,尤其平躺時呼吸變得更加艱難,一陣陣劇烈的乾咳,竟然能夠聽見自己肺部的雜音,這是肺水腫的徵兆,她猛然意識到自己患上了高原肺水腫(HAPE),死亡率高達50%,除非迅速下到低海拔地區;可是當時已經是晚上十點,她在漆黑冰冷的房間裡靠著枕頭支撐身體,心中明白自己可能沒辦法活著走出這趟旅程,這或許是她在世上的最後一晚;請問:您是否想過當自己生命將盡的那一刻心中會想些什麼呢?很感謝神!這位姐妹心中充滿了感謝,她開始向神禱告,她揣摩自己見到主耶穌牽著她走到應許之地;可是她心中卻有些不安,為什麼?因為近年來她開始追求自己的目標,她的事奉變得不冷不熱,她發現自己並沒有盡心、盡性、盡意事奉神,她牽掛自己走了之後,誰來照料年邁的母親?她更懊悔沒有立下遺囑把積蓄留給正在購買新會堂的本地教會;就這樣她突然間生出請求弟兄姐妹代禱的念頭,主耶穌愛她!讓她在很微弱的網路信號中聯絡上美國Sacramento教會職務會,不久後幾位同靈紛紛發短信來安慰她,告訴她大家都在為她切切代禱,當時雖然相隔萬里,卻能深深感受到同靈的關愛與教會的溫暖,她相信這些代禱一定會感動神,使神願意留給她更多在世的年日;那天晚上她在淺睡中度過,幾乎每小時都會醒來,每次醒來她總為自己依然活著而心存感恩;清晨五點嚮導來看她,通知她上午八點有直升機來緊急撤離,然而當她準備動身時,光穿一隻登山鞋就必須不停的大口喘氣,最後只好請嚮導幫她打包;出發前因為天氣惡劣導致直升機延誤,只能在旅社等待,這時嚮導再次量她的血氧,赫然發現只剩35%,嚮導一看臉色驟變,因為按照常理她根本不可能還活著,她的心臟本該停止跳動,她的大腦本該失去意識;可是那一刻她的確知道是神在支撐著她,讓她能徒步走了二十分鐘到丁伯切(Dingboche)的停機坪,一路上她幾次差點暈過去,必須停下來拼命吸氣,她很清楚自己一旦昏倒就必死無疑,其實她根本無法邁出腳步,然而她不僅走到了停機坪,還在刺骨寒風中苦苦支撐了三十分鐘等待救援,這完全是神的恩待與扶持,使她能夠平安的回來。於是她寫了這篇見證,希望透過反思來領悟神的教訓,歸納起來最重要有三點:

(一)神要使她更加懂得自卑服在神大能的手下:請看(彼前五6),神要提醒她不可倚靠自己的聰明能力、身體健壯、充分準備而自信自豪,乃要專心仰賴神。

(二)神要她除去珠穆朗瑪峰的世俗專心追求神:請看(雅四4、5),神要警戒她切勿讓珠穆朗瑪峰世俗的野心淩駕於對神的追求之上,珠穆朗瑪峰象徵世界的頂峰,代表世俗的最高境界,包括世上的虛名地位、權力成就、榮華富貴,甚至包括人生閱歷、環遊世界、休閒享樂等等,其實這一切都是虛空;我們真正應當攀登的是另一座高山,就是屬靈的錫安山,那才是超乎萬嶺之上的山(賽二2)。

(三)神要她愛惜光陰成為一個真正有智慧的人:請看(弗五15~18),神要勉勵她務必愛惜光陰,千萬不可像愚昧糊塗人,每天只醉生夢死的活在世上;應該要明白主的旨意如何,追求聖靈充滿,有正確的價值觀念,作一個真有智慧的人。

這就是「珠穆朗瑪峰的教訓」,為了要修補我們在基督裡新生命的破口。

    最後我們看兩段聖經作個小小的結論,請看(弗二12、19;林後五17),很感謝主!這次佈道會的主題是「無家無國」,靈恩會的主題是「在基督裡」;是的,過去我們因為沒有神,與神國神家無份,在世上沒有指望;如今藉著神的救贖主耶穌十字架的受死,進入神國神家,在信上大有盼望;所以照理說我們今天都在基督裡,應該都是新造的人,都滿有基督的新生命才對;只可惜事實上卻不一定,為什麼?因為我們很可能人是在教會裡、心卻往世界去,就像這位姐妹已經讓珠穆朗瑪峰世俗的野心淩駕於對神的追求之上卻不知道;因此求神幫助我們,透過這次的靈恩佈道會能夠再一次好好的自我反思,想一想「我真的在基督裡嗎?」


Lecciones del Monte Everest

Cheng Ming Chu

 

Introducción: La paz sea con todos ustedes, hermanos y hermanas. Damos gracias a Dios por Su guía al permitir que nuestra iglesia en Argentina celebre con éxito esta Convocatoria Espiritual de Primavera y reunión evangelizadora en octubre de 2026. Agradezco la oportunidad de participar en este gran encuentro, de aprender junto a ustedes y de compartir la gracia del Señor. Ruego fervientemente que el propio Señor Jesús nos guíe. Hoy es el primer día de la convocatoria, y esta sesión corresponde al culto de oración. Antes de orar, quisiera compartir algunas palabras de ánimo mutuo basadas en “Lecciones del Monte Everest”.

        Este es un testimonio del número 99 de la revista “Manna” (publicada por la Asamblea Internacional), titulado “Lecciones del Monte Everest”. Aborda cómo reparar las brechas en nuestra nueva vida en Cristo. Si tienes tiempo, por favor léelo en línea. Personalmente considero que este testimonio es excelente y verdaderamente edificante.

        Esta hermana pertenece a una iglesia en Sacramento, Estados Unidos. Llegó al país desde China para cursar sus estudios y, tal como se menciona en su testimonio, ejerció la medicina allí durante más de quince años. “Monte Qomolangma” es el nombre chino de la cima (derivado del tibetano “Jo mo glang ma”), mientras que en Taiwán se le conoce como “Monte Shengmu” (Pico de la Santa Madre). Es la montaña más alta del mundo, con una elevación de 8848 metros (29 032 pies), una altitud cercana a la que alcanzan los aviones en vuelo. Representa un desafío emblemático de senderismo para los entusiastas del montañismo, con una ruta que ofrece picos imponentes y magníficos, así como pueblos pintorescos. Cuando esta hermana y su amiga vieron un anuncio sobre la expedición, aprovecharon la oportunidad sin dudarlo. Sin embargo, jamás imaginaron que el viaje terminaría provocando que ella contrajera una enfermedad que pondría en peligro su vida.

        De hecho, estaban bien preparadas. En los meses previos al viaje, habían seguido un intenso entrenamiento físico y completado un curso de senderismo de alta montaña, y ella estaba firmemente convencida de que podría alcanzar la cima más alta del mundo. En consecuencia, ella y su amiga llegaron a Katmandú (Nepal) una fría noche de noviembre. Dos días después, acompañadas por un guía nepalí, volaron  a Lukla para iniciar oficialmente su travesía. Llegaron a su refugio sin contratiempos y, a pesar de verse sorprendidas por el frío intenso de la noche en la montaña, lograron dormir bien. Al día siguiente, se reactivó una antigua lesión de rodilla de su amiga; obligadas a reducir la velocidad, realizaron una caminata pausada hacia Namche. El tercer día estuvo dedicado a la aclimatación, momento en el que pudo ver el monte Everest por primera vez. Al día siguiente, su compañera lesionada decidió quedarse en Namche, mientras ella partía con el guía hacia la siguiente aldea, Tengboche. Allí sufrió un dolor de cabeza provocado por el frío extremo y el mal de altura, lo que le impidió dormir durante toda la noche. Posteriormente, caminó hasta la siguiente localidad, Dingboche (situada a una altitud de 4.410 metros o 14.470 pies). Durante el trayecto, empezó a experimentar una fuerte dificultad para respirar. Al llegar, el guía utilizó un pulsioxímetro para medir su saturación de oxígeno en sangre, que era de apenas el 65%, y le advirtió que cualquier persona con un nivel inferior al 75% no podía continuar el ascenso. Para entonces, ya sufría náuseas, incapacidad para comer y un dolor de cabeza intenso y punzante, lo que la llevó a decidir regresar a Tengboche. Sin embargo, su debilidad física era tal que bajar caminando estaba descartado, por lo que optó por pasar la noche en DIngboche. Ya en su habitación, notó que se le habían puesto los labios azules; a pesar de estar completamente agotada, no lograba conciliar el sueño. Respirar se le hacía cada vez más difícil, especialmente al estar tumbada, y sufría violentos ataques de tos seca. Incluso podía oír ruidos anómalos en los pulmones, una señal inequívoca de edema pulmonar. De repente, comprendió que padecía edema pulmonar de gran altitud (EPGA), una afección con una tasa de mortalidad de hasta el 50% si no se desciende rápidamente a una altitud menor. Ya eran las diez de la noche; ella estaba sentada, recostada contra las almohadas en aquella habitación helada y sumida en una oscuridad absoluta, sabiendo en lo más profundo de su ser que tal vez no sobreviviría al viaje, que bien podría ser aquella su última noche en la tierra. Permítame preguntarle: ¿alguna vez se ha preguntado qué pasaría por su mente justo en el momento en que su vida estuviera llegando a su fin? ¡Estaba profundamente agradecida a Dios! Llena de gratitud, comenzó a orar e imaginó al Señor Jesús tomándola de la mano y guiándola hacia la Tierra Prometida. Sin embargo, una sensación de inquietud persistía en su corazón. ¿Por qué? Porque en los últimos años había perseguido sus propios objetivos y su servicio se había enfriado. Se dio cuenta de que no había servido a Dios con todo su corazón, alma y mente. Le preocupaba quién cuidaría de su anciana madre cuando ella ya no estuviera, y lamentaba profundamente no haber hecho testamento para dejar sus ahorros a la iglesia local, que en ese momento estaba en proceso de adquirir una nueva iglesia. Fue entonces cuando, de repente, se le ocurrió pedir oración a sus hermanos en la fe, ¡pues el Señor Jesús la amaba! A pesar de la señal de internet muy débil, logró comunicarse con el consejo de la iglesia en Sacramento (EE.UU). Poco después, sus hermanos le enviaron mensajes de consuelo, asegurándole que todos oraban fervientemente por ella. Aunque los separaban miles de kilómetros, sintió profundamente le cuidado de sus hermanos y la calidez de la iglesia. Creía que aquellas oraciones sin duda conmoverían a Dios e inclinarían Su voluntad a concederle más años de vida en la tierra. Pasó aquella noche con un sueño ligero e inquieto. Se despertaba casi cada hora, agradecida en cada ocasión de verse aún con vida. A las cinco de la mañana, el guía acudió a informarle de que había un helicóptero de evacuación de emergencia programado para las ocho. Sin embargo, cuando se preparaba para partir, el simple hecho de ponerse una sola bota de montaña la dejó sin aliento, obligándola a pedirle al guía que recogiera su equipo. Las condiciones meteorológicas adversas retrasaron la llegada del helicóptero, por lo que tuvo que esperar en el refugio. Durante ese tiempo, el guía volvió a comprobar su nivel de oxígeno en sangre y se quedó atónito al ver que había descendido a tan solo un 35%, una cifra que le hizo palidecer, pues, a todas luces, ella no debería haber seguido con vida; su corazón debería haber dejado de latir y su cerebro debería haber perdido la consciencia. Sin embargo, en ese momento supo con certeza que Dios la sostenía, permitiéndole caminar durante veinte minutos hasta el helipuerto de Dingboche. En varias ocasiones durante el trayecto, estuvo a punto de perder el conocimiento y tuvo que detenerse para intentar recuperar el aliento desesperadamente, plenamente consciente de que desplomarse habría significado una muerte segura. En realidad, físicamente era incapaz de dar un paso más; no obstante, no solo llegó al helipuerto, sino que también logró resistir treinta minutos bajo un frío intenso mientras esperaba el rescate. Fue gracias únicamente a la gracia y al apoyo de Dios que pudo regresar a salvo. Así ella escribió este testimonio con la esperanza de comprender las lecciones de Dios a través de la reflexión. Estas pueden resumirse en tres puntos clave:

(1)   Dios quiere que ella aprenda a humillarse más plenamente bajo Su mano poderosa (1Pedro 5:6). Dios desea recordarle que no debe confiar en su propia astucia, habilidades, fortaleza física o preparación exhaustiva, ni llenarse de confianza en sí misma y de orgullo, sino más bien depositar su confianza plena en Dios.

(2)   Dios quiere que ella deje de lado el “Monte Everest” de la mundanalidad y le busque de todo corazón: como se observa en Santiago 4:4-5, Dios le advierte que no permita que la ambición mundana, simbolizada por el Monte Everest, que representa la cima de los logros terrenales, prevalezca sobre su búsqueda de Dios. Esto incluye la fama, el estatus, el poder, el éxito y las riquezas terrenales, así como las experiencias de vida, los viajes por el mundo y el ocio. En realidad, todo ello es vanidad. La montaña que debemos escalar es otra: el Monte Sion espiritual, la montaña exaltada por encima de todas las demás cumbres (Isaías 2:2).

(3)   Dios quiere que ella aproveche bien el tiempo y llegue a ser una persona verdaderamente sabia: (Efesios 5:15-18) Dios la exhorta a aprovechar al máximo su tiempo y a no vivir de ninguna manera como una persona insensata y necia, dejándose llevar por la vida en un estado de aturdimiento. En cambio, debe comprender la voluntad del Señor, procurar llenarse del Espíritu Santo, mantener valores correctos y convertirse en una persona de verdadera sabiduría.

Esta es la “Lección del Monte Everest”, destinada a reparar las brechas en nuestra nueva vida en Cristo.

        Para concluir, examinemos dos pasajes de la Biblia: Efesios 2:12 y 19, y 2Corintios 5:17. Damos gracias al Señor, el tema de esta reunión evangelizadora es “Sin hogar, sin patria”, mientras que el tema de la Convocatoria Espiritual es “En Cristo”. Ciertamente, en el pasado, al estar sin Dios, no teníamos parte en el reino ni en la casa de Dios, y carecíamos de esperanza en el mundo. Sin embargo, ahora, mediante la redención del Señor Jesús y su muerte en la cruz, hemos entrado en el reino y en la casa de Dios, y poseemos una gran esperanza por medio de la fe. Lógicamente, dado que estamos en Cristo, deberíamos ser nuevas criaturas plenamente impregnadas de la nueva vida de Cristo. Pero, En realidad, esto no siempre sucede así. ¿Por qué? Porque es muy posible que estemos físicamente presentes en la iglesia mientras nuestros corazones se sienten atraídos por el mundo, tal como le ocurrió a aquella hermana que permitió que su ambición mundana respecto al monte Everest eclipsara su búsqueda de Dios, sin siquiera darse cuenta. Por tanto, pidamos a Dios que nos ayude a aprovechar esta Convocatoria Espiritual como una oportunidad para una sincera autorreflexión, que nos impulse a preguntarnos: ¿Estoy verdaderamente en Cristo?