Introducción: (Is 1:28-31) “Pero los rebeldes y pecadores serán a una quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos. Entonces os avergonzarán las encinas que amasteis y os sonrojarán los huertos que escogisteis. Porque seréis como encina que pierde la hoja y como huerto al que le faltan las aguas. El fuerte será como estopa, y lo que hizo, como una chispa; ambos serán encendidos juntamente y no habrá quien apague el fuego.”
El libro de Isaías consta de 66
capítulos, y se lo puede dividir en dos grandes partes. La primera parte
(capítulos 1-39) menciona el juicio de Dios; la segunda parte (40-66) relata la
consolación de Dios. El capítulo 1 comienza con la acusación y el juicio de
Dios hacia el pueblo de Israel.
Según el contexto general, algunos
consideran que los capítulos 1-6 es un gran prólogo, en los cuales Dios utiliza
tres tipos de prólogos para abrir el telón e introducir el libro. Si se
comparara el libro de Isaías con un palacio majestuoso, los seis primeros
capítulos serían como las tres puertas principales. Al abrir estas tres
puertas, estaría a la vista el resumen de su contenido.
La primera puerta está en el
capítulo 1. Toma como escena el tribunal, donde Dios pronuncia su sentencia. La
segunda puerta está en el capítulo 2, toma como trasfondo la paz, profetiza la
restauración del reino de Dios en el día final. La tercera puerta está en el
capítulo 6, habla de la voluntad de Dios para su pueblo, por medio de la
aparición del trono, su objetivo final es la santidad y la perfección del
pueblo.
En primera instancia hablaremos
sobre la primera puerta. En un comienzo, Dios utilizó un lenguaje judicial para
reprender a los israelitas (Is 1:2-3,10-11). Él clamó al cielo y la tierra para
que fuesen testigos, señalando los dos pecados de ellos: 1) el pecado de
desconocimiento a Dios, de ingratitud, siendo ellos sustentados por Él, de
desobediencia e idolatría; 2) el pecado de burlarse de Dios, teniendo ellos la
apariencia piadosa pero sin la esencia, una creencia de formalidad, la
desconexión de la fe y la vida; por un lado guardaban las fiestas, daban
ofrendas, y oraban, pero por otro lado vivían en el pecado.
Por eso, Dios los llamó gente
pecadora, hijos depravados (Is 1:4); Dios se lamentó por la ciudad fiel que se
había convertido en lugar de ramera y homicida (Is 1:21). ¿Por qué sucedía
esto? No era porque faltaba la disciplina por parte de Dios. Dios no cesaba de
enviar profetas para enseñarles, y muchas veces los castigaba con mano dura por
medio de los países gentiles. A pesar de los múltiples castigos y disciplinas,
hasta que estuvieran lastimados, la situación no mejoraba (Is 1:5,6), aún así
los israelitas seguían duros de corazón, hacían lo que querían, y estaban
totalmente insensibilizados. Bajo
estas circunstancias, Dios pronunció su juicio. Para aquellos que supieron
arrepentirse, Dios les dio la esperanza para purificarse y renovarse (Is
1:24-27); para aquellos perversos que seguían en las maldades, Dios les
advirtió que sufrirían una consecuencia de corrupción y muerte (Is 1:28-31).
Esta es la justicia de Dios, y los resultados finales.
Hoy, estas amonestaciones quedaron
en la Biblia, y son para nosotros, los elegidos de este fin de los siglos, un
tipo de advertencia y apercibimiento. Debemos prestarles suma atención. Para
una mejor comprensión, antes de terminar el capítulo uno, Dios utilizó la
parábola de la encina y el huerto para completar con su explicación. En el
libro de Isaías, abundan las parábolas y comparaciones similares; si las
analizamos, nos serviría para entender con mayor claridad sus palabras.
Con respecto a la encina, en el
Medio Oriente, hay por lo menos nueve especies diferentes de encina, entre las
cuáles las más comunes son cuatro. Y de estas cuatro, hay una especie que es la
que más abunda en Palestina, llamada la encina verde. En la mayoría de las
veces la Biblia se refiere a esta especie de encina. No es alta, pero tiene
muchas ramificaciones, sus hojas son de color verde oscuro reluciente. Las más
típicas están en la tierra de Basán, sus maderas son buenas y resistentes (Am
2:9), aptas para las construcciones. Esta encina tenía una relación muy
especial con la creencia de los israelitas.
El primer registro en la Biblia en
el que aparece la encina, se remonta a la época de Abraham. En Gn 12:6 relata
el llamamiento de Dios a Abraham, quien se fue de su tierra natal, y cuando
llegó a Siquem de la parte central de Canaán, edificó el primer altar de
ofrenda en el lugar de la encina de More, después de haber llegado a Canaán.
Luego este lugar se convirtió en un lugar santo en la historia, y la encina fue
la señal característica de lugar de adoración a Dios. Cuando Abraham y Lot se
separaron, Abraham se mudó al lugar de la encina de More, donde edificó otro
altar para Dios (Gn 13:18). Luego, Dios se le apareció a Abraham en el lugar de
la encina de More (Gn 18:1). Podemos ver entonces que los antiguos santos
tomaban a la encina como símbolo de lugar de adoración.
En la época de Josué, debajo de la encina se
convirtió en el lugar del santuario. En (Jos 24:26) narra que Josué antes de
fallecer hizo un pacto con el pueblo de Israel, y escribió sus palabras en el
libro de la ley, tomó una gran piedra, y la plantó debajo de la encina que
estaba junto al santuario de Dios. Este santuario de Dios, no es el tabernáculo
de Silo; porque los israelitas de entonces se reunían en Siquem. De manera que
el santuario se refería al lugar de adoración de los antiguos, debajo de la
encina de More.
Al llegar a la época de los
jueces, la encina fue considerada como un árbol santo o árbol donde dios daba
indicaciones. En (Jue 9:37), menciona la encina de los adivinos, que se refiere
a la encina de More cerca de Siquem. ¿Por qué se la denomina como árbol de los
adivinos? Por un lado porque se recordaba el primer altar construido por
Abraham en Canaán, y por otro lado probablemente los israelitas invocaban y
preguntaban a Dios debajo de la encina. En un principio, la encina era buena,
representaba la fe de los israelitas, la adoración y la confianza.
Sin embargo, con el tiempo, esta
tradición y creencia empezaban a deformarse. Al llegar a la época de los reyes,
la encina se convirtió en una imagen de idolatría, debajo de la encina fue
donde se practicaba la idolatría y la fornicación. (Is 44:14,15) Ellos con la
encina hicieron imágenes para la adoración, (Ez 6:13) practicaban la idolatría
debajo de la encina, (Os 4:13) además, como la sombra era buena, fornicaban en
ese lugar. Esto consiste el pecado de los israelitas, y lo más lamentable de
todos sus actos.
En realidad, la encina es algo
neutro, es una creación de Dios. Y lo que Dios creó es bueno (Gn 1:31) y
beneficioso para el hombre. Incluso, es un medio que nos conduce a adorar a Él,
porque al ver la creación, pensamos en Dios, como pasó con los antiguos santos.
Pero impensablemente, cuando el corazón del hombre se encamina hacia el mal,
cuando su concepto es erróneo, cuando el hombre se vuelve engreído, las cosas
buenas, se tornan en malas. En este caso, la encina se convierte en una imagen,
haciendo que las personas se alejen de Dios, y los incita a pecar contra Él.
Como sucedió después con los israelitas. Dios se entristeció mucho por esta
maldad, los amonestó, quería que tomaran conciencia y se dieran cuenta del
problema.
Nosotros estudiamos este pasaje
bíblico, y es hora que nos reflexionemos sobre nuestra creencia, pensemos un
poco de por qué a veces perdemos también la fe, y cuál es la causa de dicho
problema. A veces el problema no es sólo interpersonal, sino nuestra relación
con Dios. Tal vez seamos iguales que los israelitas que pecaron a causa de la
encina.
Es cierto que no vamos a adorar
ídolos visibles, ni iremos a buscar una encina para hacer una imagen. Pero
debemos cuidarnos, porque los ídolos invisibles, son mucho más peligrosos que
las imágenes visibles. ¿Qué es el ídolo invisible?
Podemos encontrar la respuesta en
Is 2:12-17. Este pasaje se refiere a la idolatría, porque el problema del ídolo
figura patentemente en todo su contexto, sólo que este ídolo es invisible.
Asimismo se menciona la venida del juicio de Dios. Él castigaría a los
soberbios, altivos y arrogantes. ¿Por qué? Porque ellos además de rendir culto
a las imágenes, adoraban a los ídolos invisibles ¿Cómo lo sabemos? A partir de
sus características. Los versículos 13-16 los describe con cinco comparaciones:
1)
los cedros altos y erguidos del Líbano, las encinas de Basán –se refieren a los
reyes y nobles;
2)
los montes altos –poder político de las naciones;
3)
torre alta y muro fortificado –poder bélico;
4)
las naves de Tarsis –estas eran las grandes naves de la antigüedad, eran las
formas y los medios para obtener grandes ganancias económicas;
5)
las cosas lujosas –los placeres materiales.
Podría haber muchas
interpretaciones acerca de este pasaje, pero a mi parecer, cuál sea la
explicación, estas comparaciones no se apartan de las cinco cosas que procuran
los hombres en la actualidad: la fama,
la posición social, el poder, la riqueza y el placer.
Veamos el mundo de hoy, la mayoría
de las personas están ocupadas, ¿por qué?, ¿por qué tanta competencia? ¿No es
acaso por aquellas cosas? Muchas personas los consideran como objetivos de la
vida, como satisfacción, como gloria, incluso quieren depender de ellos para
solucionar los problemas de la vida. Estas cosas ocupan un lugar mucho más
importante que Dios en los corazones de los hombres, son sus ídolos. De hecho,
los hombres desconocen a Dios, y no lo adoran. En la mente humana la existencia
de Dios es casi nula. Contrariamente, desobedecen a Dios, blasfeman contra Dios,
hacen maldades según su antojo. En los ojos de Dios, esto es adorar a ídolos
invisibles. Es un acto tan abominable como la idolatría visible, o quizás peor.
Sólo que como es invisible, al hombre le resulta difícil poder percibirlo, pero
en el espíritu ambos son idolatría.
¿De dónde provienen estos ídolos
incorpóreos? En realidad son creados por los hombres, a partir de la encina.
Aprovechan la inteligencia, la sabiduría, la habilidad que Dios les dio, para
crearlo. Ciertamente la inteligencia, la sabiduría y la habilidad, más todas
las cosas de este mundo, son creación de Dios; como también las encinas fueron
creadas por Dios. Su intención era buena, era para el bien del hombre, y para
que las personas pudieran acercarse más a Él. Lástima que defraudaron las
esperanzas de Dios, después de haberlas visto, no se acordaron de Dios, no lo
buscaron sino que se apartaron de Él, no lo adoraron sino que fueron tras los
ídolos, no confiaron en Él, sino que las aprovecharon para crear sus dioses
invisibles, incluso las aprovecharon para el pecado y la fornicación. Esta es
la perversidad del hombre, y las transgresiones que juzgará Dios. Por lo tanto, todos los cristianos
deben estar atentos. No debemos repetir el mismo error, debemos preguntarnos
siempre:
1) ¿qué es lo que realmente amamos?
¿El Dios que creó la encina, o la encina que creó Dios?;
2) ¿qué es lo que procuramos? ¿El Dios
que creó la encina, o la encina que creó Dios?;
3) ¿A quién confiamos? ¿Al Dios que
creó la enicna o a la encina que creó Dios?
(Jn 21:15-17) Después de la
crucifixión y la resurrección del Señor Jesús, los discípulos por momento
estaban confundidos porque pensaban que habían perdido a Jesús, y sus vidas
quedaban a la deriva. Entonces, sin otra salida volvieron a sus trabajos de
pesca. El Señor Jesús conocía sus necesidades y sus dificultades, y compadecía
de sus debilidades. En el momento en que estaban abatidos y desamparados, Jesús
se les apareció. No los reprendió sino que les dio 153 pescados, y les preparó
de comer. Después de haber comido, el Señor Jesús se preocupó. No se preocupaba
de la vida futura de los discípulos, ni de sus trabajos, ni de su salud. Todas
estas cosas para Dios son fáciles de resolver, y Él estaba dispuesto a
concederles lo que precisaban. En realidad el Señor Jesús estaba preocupado del
amor que los discípulos tenían hacia Él, disminuyera a causa de las cosas
materiales, o bien que ellos procuraran, amaran o confiaran en éstas cosas del
mundo. Como los israelitas que se olvidaron de la gracia, se descuidaron de lo
principal y confundían lo verdadero y lo falso, finalmente se convirtieron en
gente pecadora e hijos depravados. Por lo tanto, el Señor Jesús le hizo la
misma pregunta tres veces a Pedro: ¿Me amas? ¿Me amas más que estas cosas?
Jesús quería que los discípulos discernieran claramente y evaluaran las cosas,
y finalmente optaran por las decisiones correctas.
De la misma manera el Señor Jesús nos pregunta: ¿Me amas? ¿Me amas más
que todas estas cosas? Si sólo amamos a la encina que Dios creó y nos
olvidamos de Dios; si sólo nos interesa este mundo, y dependemos del mundo, y
con la inteligencia, la sabiduría y la capacidad que nos dio Dios vamos a
servir a los ídolos invisibles de la creación humana, ya sea la fama, la
posición alta, el poder, la riqueza o el placer, entonces estamos perdidos,
tenemos conceptos equivocados, pensamientos impuros, y comenzamos a ser altivos
y soberbios. No solamente defraudamos a Dios, sino que estamos cometiendo la
idolatría, como los israelitas.
Debemos tener siempre presente los
mandamientos de Dios (Ex 20:3-5), Dios
dijo: “no tendrás dioses ajenos delante de mí, no te harás imagen, no te
inclinarás a ellas ni las honrarás, porque yo soy el Dios celoso.” Las
imágenes no sólo son las visibles, sino también las invisibles. Se trata de un
problema grave en la creencia. Por este motivo, en el comienzo de Isaías, Dios
pronunció esta advertencia; como consecuencia estas personas se arrepentirán
por haber amado a la encina, y serán como encinas con hojas secas, encaminando
hacia la perdición.
Conclusión: (Is 2:7-11, 18-22) El fin de la idolatría es la
destrucción, no importa si sea visible o invisible. Los que confían en los
ídolos morirán junto con ellos. El mundo es cambiante, sólo Dios es
absolutamente inmutable, y es estimado para siempre. De manera que los que lo
buscan con corazón, lo adoran, lo sirven, y confían fielmente en Él obtendrán
la salvación.
以賽亞書總共有六十六章,可分為二段,前半段〈1~39章〉先提到神的審判;後半段〈40~66章〉再提到神的安慰。因此以賽亞書第一章一開始首先出現神對當時以色列民的控告和審判。
就整體而言,有人認為〈賽一~六章〉是整卷書的導論,而在這六章中神用三重導論來揭開整卷書的序幕。所以如果將以賽亞書比喻成一間宏偉的宮殿,則前六章就好像前面的三道門,打開這三道門,大概就可看見裡面的內容大綱。
第一道門在第一章,以法庭為場景,宣告神將要施行的審判;第二道門在第二章,以和平為背景,預言末日神國的復興;第三道門在第六章,用寶座的出現,說明神對祂子民的重要旨意,其最後之目的就是要我們完全聖潔。
首先來談談第一道門,第一道門一開始神就用法庭上的用語來指責當時的以色列百姓〈賽一2~3、10~11〉,神呼天喚地,要天地作證,指出以色列民的兩種罪惡:〈1〉不認識神的罪。雖是神親自養大的,卻忘恩負義,悖逆神,去拜偶像。〈2〉輕慢神的罪。只有敬虔的外貌,而無敬虔的實質,信仰流於形式,與生活脫節,一方面向神守節、獻祭、禱告,一方面卻活在罪中。
因此,神責備當時的以色列民為行惡的種類、敗壞的兒女〈賽一4〉;神嘆息忠信的城竟變成妓女、兇手居住之處〈賽一21〉。為什麼會這樣呢?其實不是神沒管教他們,神常常差遣先知來教導他們,有時候神更藉著外邦人的手來責打他們,只可惜雖然神多次管教責打,甚至打得遍體鱗傷,但問題是沒有用〈賽一5、6〉,他們的心非常硬,他們還是我行我素,無動於衷。
於是,神在不得已之情況下宣布審判,對那些甘心聽從、悔改歸向神的人,神賜給他們潔淨和復興的盼望〈賽一24~27〉;而對那些悖逆犯罪、硬心不悔改者,神則宣告他們的結局必定敗亡〈賽一28~31〉。這是神的公義,也是最後必然的結果。
今天這些宣告留在聖經中,更是給我們這些末世的選民一種殷切的警告和提醒,我們必須特別留意謹慎。那麼神為了使這項宣告更具體、更明瞭,於是在第一章要結束之前,特別用橡樹和園子作比喻加以說明。在以賽亞書中類似的比喻很多,我們對這些比喻若能進一步深入了解,相信對明白神的話語一定有很大的幫助。
有關橡樹,在中東地區至少有九種,其中較常見的有四種,而在這四種當中有一種盛長於巴勒斯坦地,叫「常青橡樹」,聖經中所說的橡樹大部份皆指這種,樹幹不很高,但分枝很茂盛,葉子深具綠色光澤,以巴珊地所產的最著名,故聖經中有「巴珊的橡樹」之稱,此樹的木料很好,質相當堅固〈摩二9〉,為一難得的好建材。然而,重要的是這種橡樹與以色列民之信仰有很密切的關係。
聖經中最早出現橡樹的記載,是在亞伯拉罕時代〈創十二6〉,當亞伯拉罕蒙神選召,離開故鄉,來到迦南地中部的示劍,就在摩利橡樹那裡築了到迦南地後的第一座壇,向神獻祭,後來此地就成為歷史聖地,橡樹即成為以色列民先祖拜神之地的明顯記號;當亞伯拉罕與羅得分離以後,亞伯拉罕便搬到希伯崙幔利的橡樹那裡居住,又在那裡為神築了一座壇〈創十三18〉;後來神更在幔利橡樹那裏親自向亞伯拉罕顯現〈創十八1〉。可見在上古時代,橡樹的確是古聖徒拜神的一種記號。
一直到約書亞時代,橡樹下慢慢演變成聖所〈書二十四26〉,當約書亞臨終前,與以色列民立約,將所說的話記載在律法書上,然後將一塊大石頭立在橡樹下神的聖所旁邊。在這裡所提到的聖所,不是指示羅的會幕,因為當時以色列民聚集在示劍,因此這「聖所」乃是指古聖徒敬拜神的地方,就是在摩利的橡樹下。
後來到士師時代,橡樹更成為以色列民之一種聖樹,或叫神諭樹。在〈士九37〉裡提到「米惡尼尼橡樹」,亦作「神諭樹」,一般認為應該就是指在示劍附近的摩利橡樹。那麼為何稱它為「神諭樹」呢?一方面可能是為了紀念亞伯拉罕曾經在那裡為神築了到迦南地後的第一座壇;另方面更可能的是後來以色列民常常在橡樹下求問神。可見橡樹本來是好的,它代表以色列民的信仰,更代表以色列民對神的敬拜和倚靠。
沒想到,此信仰傳統後來卻漸漸變質了。到了王國時代,橡樹竟然變成一種偶像,橡樹下竟然成為以色列民拜偶像、行淫亂的地方。以色列百姓竟然用橡樹為自己雕刻出許多偶像〈賽四十四14、15〉,以色列民竟然在橡樹下拜起偶像來〈結六13〉;不但這樣,因為樹影美好,結果以色列民竟然更進一步在樹下行淫,放縱肉體的情慾〈何四13〉。這就是以色列百姓的罪,也是以色列民最可惜的地方。
其實嚴格說,橡樹本身是中性的,它只不過是神所造的一種東西,神所造的東西本是好的〈創一31〉,本是對人有益的,甚至還可以引導人敬拜神,讓人看到它就想到神,正如古聖徒;但萬萬沒有想到,當人的心偏邪,當人的觀念錯誤,當人驕傲自大之時,「好的」東西也會變成「不好的」,「橡樹」反而變成「偶像」,讓人離開神,甚至引人犯罪而得罪神,就好像後來的以色列百姓。這是神最傷心的一件事,難怪神要大聲疾呼,希望以色列民能有所覺悟,能了解問題的所在。
今天我們查考這段聖經,或許我們也該回頭看看自己的信仰,為何我們的信仰有時候會有問題呢?到底我們的問題在哪裡?不是只有人與人之間的嫌隙,更重要的是人與神之間的阻隔,說不定我們正與當時的以色列民一樣,問題出在於「橡樹」上。
沒有錯,今天我們不可能去拜那看得見的偶像,我們更不會傻呼呼的去找一棵橡樹來刻成偶像;但我們要很小心,那看不見的偶像往往比看得見的偶像厲害。那麼到底什麼是看不見的偶像呢?
〈賽二12~17〉的經節就是最典型的答案,這段聖經應該與拜偶像有關,因其前後都提到偶像的問題,只是這種偶像是看不見的。在這裡論到當神的審判臨到時,神要降罰給一切驕傲、狂妄和自高之人,為什麼?因為他們不僅拜那看得見的偶像,更拜那看不見的偶像,如何說呢?我們從這些人的特徵即可了解,〈13~16〉節用五種比喻來形容:
〈一〉利巴嫩高大的香柏樹和巴珊的橡樹~象徵君王及貴冑。
〈二〉高山的峻嶺~象徵列國的政權。
〈三〉高台和堅固城牆~指人所倚靠的武力軍備。
〈四〉他施的船隻~為古時的大型船艦,象徵貿易得利的方法或工具。
〈五〉一切可愛的美物~指人所追求的物質享受。
或許對以上五種特徵之解釋各有不同,但個人覺得,不管怎麼說,總離不開今天世人所追求的五種看不見的偶像:名望、地位、權勢、財利和享受。
綜觀當下的世界,今天大家都很忙,為何忙?今天大家拼命的爭,爭什麼?簡單的說不是為這些忙?不是為這些爭嗎?今天有許多人以追求這些為人生的目標,以得到這些為人生的滿足,用這些當作人生的誇耀,更進一步想倚靠這些來解決人生的問題。這些東西在人心目中的地位早已遠遠超過神,成為人心中的偶像。於是人既不認識神,也不敬拜神,在人的腦海裡早已把神忘得一乾二淨,甚至於還悖逆神、褻瀆神,任意妄為,無惡不作。你說在神看來,這不就是拜那看不見的偶像嗎?這種表現不僅與拜看得見的偶像一樣,甚至比拜看得見的偶像還糟,更為神所憎惡,只不過因為它看不見,有時人沒有感覺而已,其實在靈裡面是一樣的。
那麼問題是這些無形的偶像從哪裡來呢?說起來也是人自己製造出來的,而且是從橡樹製造出來的,利用神所賜給人的聰明、智慧、能力製造出來的,不是嗎?其實今天人的聰明、智慧、能力,包括世界上的一切東西都是神所造的,就好像橡樹原是神所造的一樣,神的本意是好的,不只讓人享用,也希望人能利用這些來與神親近;只可惜人讓神大失所望,人看到這些並沒有想到神,反而忘記神;人看到這些並不願意尋求神,反而離棄神;人看到這些並不想要敬拜神,反而去拜偶像;人看到這些並不懂得要倚靠神,反而只想倚靠神所造的這些東西,並且利用這些為自己製造出更多看不見的偶像來,甚至利用這些來犯罪,行淫亂,這就是人類的罪孽,難怪神要追討這些罪行。
因此,今天凡是神的選民在這方面要特別謹慎,千萬不可重蹈覆轍。我們要常常捫心自問:
〈一〉今天我們所喜愛的是什麼?是造橡樹的神或神所造的橡樹呢?
〈二〉今天我們所追求的是什麼?是造橡樹的神或神所造的橡樹呢?
〈三〉今天我們所倚靠的又是什麼?是造橡樹的神或神所造的橡樹呢?
〈約二十一15~17〉當主耶穌被釘十字架從死裡復活以後,主的門徒因為一時失去了主耶穌,而且生活沒有著落,幾乎陷入困境,於是在不得已的情況下,回去重操舊業捕魚;主耶穌知道門徒的需要,主耶穌了解門徒的痛苦,主耶穌更體恤門徒的軟弱,就在門徒徬徨無助的時候,主耶穌向他們顯現,主耶穌不但沒有責備他們,還白白賜給他們153條魚,並且與他們共進早餐;可是當吃完早餐以後,主耶穌很擔心一件事,什麼事呢?不是擔心門徒今後的生活,也不是擔心門徒今後的工作,更不是擔心門徒今後的健康,這些對主耶穌來說都是輕而易舉的事情,主耶穌也很願意將這些東西賜給門徒,主耶穌唯一最擔心的是門徒原本那一顆愛主的心會不會因為這些東西而慢慢變質了呢?會不會到最後變成只愛這些東西而不愛主,變成只想追求這些東西而不想追求主,甚至變成只要倚靠這些東西而不要倚靠主,就好像當年的以色列百姓那樣,忘恩負義,捨本逐末,是非顛倒,結果變成行惡的種類、敗壞的兒女。所以主耶穌才特別三次語重心長的問彼得同一個問題:你愛我嗎?你愛我比這些更深嗎?主耶穌希望門徒能慎思明辨,衡量輕重,然後作最聰明的抉擇。
今天主耶穌也同樣要問我們:你愛我嗎?你愛我比這些更深嗎?
如果我們只喜愛神所造的橡樹而忘記了神,只全心全意的追求世界,倚靠世界的一切,而將神所賜給我們的聰明、智慧、能力全心全意去事奉人所製造出來的偶橡,不管我們喜歡的是哪一類?名望、地位、權勢、財利或享受,事實上我們已經本末倒置,觀念錯誤,心思偏邪,開始成為驕傲、狂妄、自大的人,我們不只辜負神恩,而且已經犯了拜偶像的大罪,就像當年的以色列民一樣。
神的誡命歷歷在耳〈出廿3~5〉,神說:除了我以外,你們不可有別的神。不可為自己雕刻偶像,不可跪拜那些像,也不可事奉它,因為我是忌邪的神。請注意,偶像絕對不單單指有形的,無形的偶像尤其厲害,這是一個很嚴肅的信仰問題,難怪以賽亞書一開始神就宣告:這樣的人的結局,必因自己所喜愛的橡樹抱愧,他必像葉子枯乾的橡樹,走向滅亡。
結論:〈賽二7~11,18~22〉真的偶像最後必全然廢棄,不管是有形的或無形的皆同,而倚靠偶像的必將與偶像一起敗亡;當切記:不管世界如何改變,神絕對不變,唯獨神永遠被尊崇,所以只有專心尋求神、敬拜神,一生一世事奉神、倚靠神,這等人至終才能得救。