Introducción: (Is 50:4-9) De acuerdo a este pasaje de la Biblia vamos a seguir estudiando el tercer cántico del siervo. El tema es “el maestro”. Que Dios nos guíe personalmente, para que podamos obtener edificación durante el aprendizaje.
Todos
sabemos que la segunda parte del libro de Isaías tiene cuatro cánticos del
siervo, el primero está en Is 42:1-9, su tema es el mediador; el segundo está
en Is 49:1-6, el tema es el profeta; el tercero está en Is 50:4-9, el tema es
el maestro; y por último el cuarto está en Is 52:13-53:12, cuyo tema es el
sacerdote.
Maravillosamente
Dios por medio de estos cuatro cánticos del siervo demostró claramente a su
siervo, el Mesías, para nuestro mejor entendimiento. Por lo tanto, si queremos
conocer bien a este Mesías, debemos entonces aprender a partir de estos cuatro
cánticos, y entonces descubriremos que en realidad este Mesías es el Salvador
Jesucristo. Todas estas profecías ya se han cumplido en el cuerpo del Señor
Jesús, Él fue el Redentor, el mediador entre Dios y los hombres; Él fue el
mensajero, el profeta fiel de Dios; el mejor maestro, el ejemplar; también fue
el sufrido, el sumo sacerdote que se sacrificó por la humanidad. El Señor Jesús
realizó completamente las profecías de Isaías, Él no sólo consumó el trabajo de
la salvación de Dios, también nos dejó un buen ejemplo, para que podamos seguir
sus pasos.
Gracias
a Dios, ya hemos estudiado el primero y el segundo cántico del siervo en su
momento, hoy vamos a seguir con el tercero, que es el pasaje que leímos recién
(Is 50:4-9), cuyo tema es el maestro.
Primero
vamos a ver el versículo 4. Este versículo nos dice claramente que este siervo
de Dios, además de tener los oficios de mediador y profeta, también es un
maestro. Maestro en el idioma original significa sabio, como dicen los chinos:
el gran sabio y primer maestro. Éste maestro no sólo debe tener sabiduría,
también debe poder enseñar con sabiduría, Él puede predicar, y también impartir
la enseñanza y resolver las dudas. Por eso lo llamamos el maestro ejemplar.
Desde
la antigüedad, no importa qué lugar sea, la identidad del maestro siempre es
muy apreciada, el trabajo del maestro es considerado sagrado. Un buen maestro
forma hombres de talento, puede purificar el espíritu de los alumnos, puede mantener
la moralidad y el orden social, por lo que el maestro cumple un rol de suma
importancia dentro de la sociedad de un país, es respetado por todos. Sobre
todo los chinos enfatizan el respeto hacia los maestros y la estima de la
verdad.
Desde
el punto de vista de la Biblia sucede lo mismo. Si queremos hacer que prospere
el reino de Dios, y que trascienda la palabra de Dios a las generaciones
siguientes, no deben faltar buenos maestros. Por eso en el Antiguo Testamento,
entre los israelitas además del orden sacerdotal y de profetas, había hombres
sabios. (Pr 22:17, 24:23) En la Biblia hay cinco libros sapienciales, que son
Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los Cantares. Entre estos
libros, Proverbios es considerado el clásico. En Proverbios trata la máxima que
sirve de advertencia al mundo, su objetivo es enseñar a los hombres a obrar el
bien y obtener bendiciones. La mayoría de estos proverbios pertenece al rey
Salomón, y hay unos pocos que son de autores diversos, hombres sabios de la
época. Estos sabios están a la par de los sacerdotes y profetas en el pueblo de
Israel, y la mayoría pertenecían al rango de los dirigentes. En Jer 18:18
menciona claramente que en la sociedad de Israel de esa época había tres
jerarquías en cuanto a la creencia, una es la del sacerdote, otra es la del profeta,
y después la del sabio. Evidentemente el papel que cumple el sabio en el pueblo
de Israel era muy importante, los sabios estaban a la altura de los sacerdotes
y profetas, porque no sólo tenían la responsabilidad y el deber de enseñar al
pueblo, también debían ingeniar táctica y estratagema por su país, y combinar
planes.
Entonces
podemos decir que la grandeza y la decadencia del país, y la situación de la
creencia del pueblo, estaban prácticamente bajo el control de los hombres
sabios. Si ellos se comportaban de la buena forma, el país se convertía en
poderoso, y se confirmaba la creencia del pueblo; en cambio, si se comportaban
mal, el país se decaía, y seguidamente la creencia de ellos empezaba a
tambalearse. Por consiguiente, este trabajo es de suma importancia, todo el
mundo lo estima, el Dios de los cielos también lo aprecia. Dios quiere que
todos los hombres sabios puedan ser buenos maestros, desea que todos ellos
puedan asumir este trabajo sagrado, y puedan trascender fielmente la palabra de
Dios a las generaciones posteriores.
Pero
los hombres sabios de Israel no tuvieron buenas conductas, de a poco se fueron
alterando. (Is 43:27,28) Si bien tenían la identidad del maestro, pero no
tenían el carisma de maestro, tenían las condiciones para ser maestros, pero no
cumplieron el deber de un maestro. Ellos utilizaron a la sabiduría en la lucha
por fama y riquezas, tomaron a la piedad como camino para obtener ganancias.
Con el objetivo de satisfacer sus deseos, no hicieron proyectos para salvar al
país, al contrario, tendieron trampas para perjudicar a los profetas de Dios.
Sobre todo después, los escribas, los maestros de la ley y los fariseos, ellos
defraudaron grandemente a Dios. (Mt 23:1-12) Este era el comportamiento de los
escribas y fariseos, ellos decepcionaron a Dios, por lo que el Señor Jesús los
reprendió diciendo: Ustedes hacen las cosas para ser vistos, su objetivo no es
más que recibir la gloria que viene de los hombres, por eso ensanchan sus
filacterias, y extienden los flecos de sus mantos, para demostrar a los demás
que ustedes son maestros. ¿Qué es lo que aman entonces? Aman la falsa
reputación, aman primeros asientos en las cenas, las primeras sillas en las
sinagogas, las salutaciones en las plazas y que los hombres los llamen: “Rabí,
Rabí.”
Por
cierto no es nada malo anhelar el puesto de maestro, el problema está si
realmente tenemos el carácter de maestro, si vamos a cumplir el deber de un
maestro, si en los ojos de Dios somos maestros de verdad. Estas son reflexiones
importantes, si no correspondemos a estas exigencias, no debemos entonces
recibir el título de “Rabí”. Rabí es griego, significa maestro. Así llamaban
los judíos en aquél momento a los líderes de la creencia, era un nombre honorable,
pero para los escribas y fariseos, no era edificativo, sino que les trajo
corrupción, porque ellos no eran dignos de ser maestros. Ellos querían
enaltecer su posición y elevar su rango con el título de maestro, por lo que el
Señor Jesús les rogó que no recibieran el nombre de Rabí, para no tomar para sí
vergüenza. Él les dijo que en realidad entre ellos eran todos hermanos, y al
ser todos hermanos, no debería haber entonces clases sociales o jerarquía.
Además desde el punto de vista de Dios, estrictamente diciendo hay un solo
maestro ejemplar, que es el Cristo, quien dejó buenos ejemplos para nosotros,
debemos aprender de Él.
Estas
palabras de Jesús justamente dan una buena explicación al tercer cántico del
siervo de Isaías. Al mismo tiempo cuando dijo estas palabras Jesús hizo
testimonio de Él mismo. Él es el maestro ejemplar, sus enseñanzas nos dan un
mejor conocimiento acerca del maestro
de la Biblia:
(1)
El Señor Jesús es el maestro
ejemplar del mundo, Él es el verdadero sabio, sólo el puede realmente predicar,
impartir enseñanzas y resolver las dudas.
(2)
Un maestro ejemplar tiene el
carisma y las virtudes que debe tener el maestro, de lo contrario, no es digno
de ser maestro. Este carisma y estas virtudes están registrados en el tercer
cántico del siervo.
(3)
El honor y la gloria del maestro
no dependen del título y del rango, sino del comportamiento en su trabajo, y
esta conducta de trabajo debe ser aprobada por Dios.
Por lo tanto desde el punto de vista de la
Biblia, no es importante tener o no el título de maestro, lo importante es
tener el espíritu de maestro. Según la espiritualidad, no es problema llamar a
alguien maestro o no en la iglesia, el problema es con qué actitud recibimos el
apelativo de maestro. Cuando yo vivía en Taiwan, mi trabajo era de maestro de
escuela, y por esa causa, en la iglesia los hermanos me llamaban maestro Chu, y
me seguían llamando así incluso cuando recién llegué a Argentina. Yo
personalmente creía que no había necesidad de que me llamaran de esa forma,
porque maestro es el título y el trabajo que yo tenía en la escuela, y en la
iglesia no siempre hacía el trabajo de maestro. Por eso yo me sentía incómodo
cuando me llamaban maestro, pero después siempre tuve el cargo de docente del
curso de adolescentes de la Educación Religiosa, y entonces dentro de todo era
pasable, aunque me sentía vergonzoso.
Me
acuerdo que en Taiwan, tuve la oportunidad de ir a la Asamblea General de Taiwan
para ayudar a revisar el himnario de la iglesia, y esa vez participaron cinco
personas, todas eran docentes de la escuela, así que durante el trabajo nos
llamábamos mutuamente maestros. Al final un diácono vino a corregirnos, nos
dijo que maestro era el título que
tenemos en el trabajo de la escuela, y que era un nombre que se usaba en la
sociedad, no era adecuado usarlo en la iglesia. ¿Qué pasaba si había hermano
que desempeñaba el cargo de jefe de una empresa?, ¿en la iglesia le íbamos a
llamar entonces jefe? ¿Y si fuese gerente general?, ¿lo íbamos a llamar por su
cargo de gerente? Y nos dijo también que leyéramos el pasaje de Mt 23:1-12, a
ver qué opinaba Jesús. Después de escuchar esta corrección, nos pareció
razonable, por suerte nuestra intención no era usar el nombre de maestro para
enaltecernos, así que después llamábamos entre nosotros como hermanos, no había
ningún inconveniente. Pero luego el problema surgió cuando volvimos a nuestras
propias iglesias locales, como ya se volvió costumbre que los hermanos nos
llamaran maestros, y al escucharlos, no podemos quedarnos indiferentes, o no
responderlos, incluso nunca hubo un reglamente escrito al respecto de la
asamblea general, nos era difícil ir a explicarle uno a uno. Y lo peor era que
a veces cuando hacemos llamadas telefónicas y nos presentamos como tal hermano, la otra parte muchas veces
no podían identificarnos correctamente. Al final era todo un problema ser
maestro.
Después
fui a pedir consejos a un pastor. Ese pastor me dijo que no era tan grave la
situación. Me hizo leer Mt 23:9. Estrictamente diciendo todos tenemos un solo
padre, que es el Padre que está en los cielos, y al ser así, entonces está
prohibido llamar a nuestro padre carnal como padre, es absurdo. Por lo tanto no
es importante el nombre o el apelativo. Lo importante es la actitud, y cómo
tenemos por cierto al título de maestro. Si lo consideramos como un rango
social, o un trabajo de servicio. Al igual que los nombres que les damos a
ancianos y diáconos, lo tomamos como símbolo de poder o como una representación
de servicio. La clave está en el reconocimiento y en la actitud.
Si
vemos desde este punto de vista al maestro
de la Biblia, nos daremos cuenta que el maestro bíblico y el maestro del mundo
son diferentes en la esencia. Lo que enfatiza la Biblia no es el puesto o el
rango, sino el trabajo. Lo que importa la Biblia no es el poder ni la
autoridad, sino la responsabilidad. Lo que procura la Biblia no es la
reputación, sino el espíritu verdadero. Su resultado no es recibir la alabanza
de los hombres, sino la aprobación de Dios. Todas estas características están
expuestas en el tercer cántico del siervo de Isaías, y se cumplieron totalmente
en el Señor Jesús.
(Jn
3:1,2) El Señor Jesús era el Rabí ejemplar, el maestro que vino de Dios. El
Señor Jesús predicaba la palabra de Dios, resolvía las dudas de los hombres,
con el objetivo de salvar a los hombres. Y para realizar este trabajo incluso
tuvo que sacrificar su propia vida, Él demostró perfectamente el espíritu y las
cualidades de un buen maestro. Hoy no debemos preocuparnos por si tenemos el
título de maestro, pero sí debemos
procurar con esfuerzo las cualidades y la esencia del maestro. Todos debemos
poder llegar a ser buenos maestros, como también poder ser profeta, mediador, y
sacerdote. Debemos aprender del Señor Jesús, esta es la meta que todos tenemos en
nuestro cultivo de la espiritualidad, también es el rol que desempeñamos en la
iglesia.
En
el sentido estricto, debemos procurar el don de enseñar. (Ro 12:7) En esta
parte Pablo mencionó unos dones que pueden contribuir para la edificación de la
iglesia, uno de ellos es el don de enseñar, que es el trabajo del maestro. Por
otro lado, en el sentido amplio, la evangelización también es trabajo del maestro.
(1Ti 2:7) Pablo sentía que no sólo fue constituido apóstol, sino también
maestro de los gentiles, para guiarlos a la fe del Señor, para enseñarles la
verdad. Por lo tanto aprender a ser maestro es tarea de cada uno de los
creyentes. El Señor Jesús nos dejó un buen ejemplo, para que aprendamos de Él.
¿Qué ejemplos? Este cántico del siervo nos da explicaciones detalladas. Los
estudiaremos la vez que viene.
Conclusión:
(Heb 5:11-6:1) Si decimos que una vida normal parte de
la etapa de la niñez y atraviesa las distintas etapas de crecimiento, entonces
el proceso de la creencia ocurre lo mismo. Nuestra creencia debe empezar de
niñez hasta la adultez, debe partir de tomar leche hasta comer alimento sólido,
y un paso más de ser alumno a ser maestro. Nuestra creencia no puede quedarse
siempre en la etapa de niño, nuestro nivel espiritual tampoco puede quedarse
siempre como de un alumno, que sólo depende de la enseñanza de otros. Debemos
dejar ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, e ir adelante a la perfección,
debemos estar ejercitados en la palabra de la justicia, nuestro espíritu debe
estar muy entrenado, y además nuestros sentidos adiestrados en el
discernimiento del bien y del mal. Por eso el autor de Hebreos nos advierte:
debemos ser ya maestros después de tanto tiempo, este es el objetivo común que
todos procuramos en el cultivo de la espiritualidad. Que Dios nos ayude a tener
una noción más clara acerca del maestro,
y a no codiciar la falsa reputación del maestro, sino a procurar con diligencia
la esencia del maestro, para que delante de Dios podamos ser todos maestros
ejemplares, edificar la iglesia de Dios, y evangelizar, como lo hizo Jesús.
引言:〈賽五十4~9〉主耶和華賜我受教者的舌頭,使我知道怎樣用言語扶助疲乏的人。主每早晨提醒,提醒我的耳朵,使我能聽,像受教者一樣。主耶和華開通我的耳朵;我並沒有違背,也沒有退後。人打我的背,我任他打;人拔我顋頰的鬍鬚,我由他拔;人辱我,吐我,我並不掩面。主耶和華必幫助我,所以我不抱愧。我硬著臉面好像堅石;我也知道我必不致蒙羞。稱我為義的與我相近;誰與我爭論,可以與我一同站立;誰與我作對,可以就近我來。主耶和華要幫助我;誰能定我有罪呢?他們都像衣服漸漸舊了,為蛀蟲所咬。
茲謹根據這一段聖經繼續來談談以賽亞書後半段的第三首僕人之歌,主題是老師。
我們都知道在以賽亞書後半段總共有四首僕人之歌:第一首記載在〈賽四十二1~9〉,主題是中保;第二首記載在〈賽四十九1~6〉,主題是先知;第三首記載在〈賽五十4~9〉,主題是老師;第四首記載在〈賽五十二13~賽五十三12〉,主題是祭司。
神很奇妙的用這四首僕人之歌把神的僕人彌賽亞很清楚的表明出來,讓我們可以充分的瞭解。所以今天如果我們想認識這位彌賽亞,那麼我們就必須從這四首僕人之歌學起,這個時候我們就會發現,原來這位彌賽亞就是救主耶穌基督。今天這些預言事實上已經完全應驗在主耶穌身上,祂是一位拯救者,是神與人之間的中保;祂是一位代言者,是神忠心的先知;祂是一位受教者,是一位標準的老師;祂更是一位受苦者,是為人類犧牲的大祭司。主耶穌已經完全實現以賽亞先知的預言,祂不但完成了神的救贖工作,更為我們留下美好的榜樣,讓我們可以跟著祂的脚蹤行。
那麼很感謝主!這四首僕人之歌的第一首和第二首我們都已經分別查考過了,接下來我們想繼續一起來學習第三首,就記載在〈賽五十4~9〉,主題是老師。
首先在第〈4〉節一開始就很清楚的告訴我們:這位神的僕人祂不僅具有中保和先知的職分,同時祂也是一位「受教者」。「受教者」原文的意思就是「智慧者」,就好像中國人所說的「至聖先師」一樣,祂不但自己要滿有智慧,同時祂也要能用智慧來教導人,意思就是祂不僅要能夠傳道,也要能夠授業,更要能夠解惑,所以我們稱祂是一位標準的老師。
自古以來,不管在什麼地方,老師的身分都相當尊貴,老師的工作也相當神聖;好的老師真的可以教導出許多有用的人才,可以淨化學生的心靈,維繫整個社會的道德秩序。可見老師在國家社會裡的確扮演著相當重要的角色,是大家所敬重的,尤其是中國人,特別強調要「尊師重道」,這是對的。
今天我們從聖經的角度來看事實上也一樣,今天如果我們真的要使神的國強盛起來,讓神的道傳承下去,好的「受教者」是絕對不可或缺的。因此在舊約時代,以色列民中除了有祭司和先知的設立之外,還有許多的智慧人。在聖經裡面有五卷智慧書,包括約伯記、詩篇、箴言、傳道書和雅歌,其中最典型的就是箴言〈箴二十二17,二十四23〉,全卷書幾乎都是一些警世的格言,目的就是要教導人如何行善得福;而這些格言除了大部份是所羅門王所作以外,還有一些則由當時的智慧人所寫;因此這些智慧人在以色列民當中常常與祭司和先知齊頭並列〈參耶十八18〉,他們一起帶領以色列百姓,成為當時以色列民社會和信仰上三個非常重要的領導階層,一個是祭司,另一個是先知,還有一個就是智慧人。可見智慧人在以色列百姓中所扮演的角色的確相當重要,他們不但要負起教導百姓的重責大任,同時還要為整個國家設謀略、定計劃。
因此,我們可以說整體國家的興衰、百姓信仰的好壞幾乎完全操在智慧人的手中。他們如果表現得好,國家就富強起來,百姓的信仰也就穩固下來;他們如果表現不好,國家必會衰敗,而百姓的信仰當然也就跟著搖擺不定。所以這種工作相當重要,不僅地上的人必須留意,天上的神也一樣非常看重,神期盼每一個智慧人都能夠真的成為標準的老師,能夠真的擔負起這件神聖的工作,把神的真理忠實的傳承下去。
只可惜我們看到後來以色列中的智慧人好像不是這樣,他們慢慢變質了〈賽四十三27、28〉。他們雖然有老師的身分,卻沒有老師的氣質;他們雖然有老師的資格,卻沒有盡到老師的責任;他們用智慧來爭取權益,用敬虔作得利的門路,只為了滿足自己的私慾;所以他們不但沒有設謀略來救國家,甚至於還設謀略來陷害神的先知,尤其是後來的文士、教法師、法利賽人更是如此,他們真的讓神大失所望,難怪主耶穌要當面指責他們〈太二十三1~12〉,主耶穌說:你們所作的一切都只是為了要叫人看見而已,目的就是為了要得從人來的榮耀。因此你們故意將佩帶的經文作寬了,把衣裳的繸子做長了,意思就是惟恐別人不知道你們是老師,這才是你們最在意的;難怪你們會那麼喜歡世上的虛名,那麼喜歡在筵席上坐首座,在會堂裡居高位,尤其是喜愛別人在街市上向你們問安,稱你們為老師!只是一點也不在意天上的真神對你們的看法。
沒有錯,羨慕當老師說起來並沒有什麼不對,但問題是你們真的具備老師的氣質嗎?你們真的有盡到老師的職責嗎?你們在神的眼中看來真的像個老師嗎?這才是最重要的問題;如果沒有的話,那麼你們就不應該接受「拉比」的稱呼。拉比是希臘文,就是「老師」的意思,這是當時猶太人對宗教領袖的尊稱,表示他們是智慧人;這種稱呼很尊貴,只可惜對當時的文士和法利賽人來說,不但沒有造就,反而帶來許多敗壞,因為他們實在不配當老師,他們只想用老師的名義來提高自己的身分、地位,這就是為什麼主耶穌會勸勉他們不要接受老師的稱呼最主要的理由,免得他們自取羞辱。於是主耶穌才很懇切的告訴他們說:其實你們都是弟兄姊妹,既然是弟兄姊妹,就不應該有階級地位的分別才對。尤其是從神的角度來看,嚴格的說你們只有一位最標準的老師,那就是基督,祂將給你們留下最美好的榜樣,你們可以好好的向祂學習。
主耶穌的這一段話剛好給以賽亞書第三首僕人之歌最好的詮釋,同時主耶穌也為自己作了最有力的印證,祂就是最標準的老師,祂的教訓讓我們對聖經中的「老師」有更進一步的瞭解:
〈一〉主耶穌才是世上最標準的老師,祂是真正的智慧者,只有祂才能真正為人傳道、授業、解惑。
〈二〉一位標準的老師必須具備老師應有的氣質和美德,否則的話祂就不配當老師,而這種氣質和美德就記載在第三首僕人之歌裡面。
〈三〉老師的尊貴並不在於他的稱呼和地位,乃是在於他的工作和表現,而這種工作表現必須是神所肯定的。
因此,從聖經的角度來看,有沒有老師的頭銜並不重要,重要的是有沒有具備老師的精神。從屬靈的立場來說,在教會裡面能不能叫老師並不是問題,問題是我們要用什麼心態去接受老師的稱呼。
記得小弟以前在台灣,小弟的工作就是在學校當老師,後來又在教會的中級班當教員,家裡面私下也教一點鋼琴,大概是因為這樣的關係,所以到教會大家就習慣叫我「某某老師」,一直到小弟移民到阿根廷還是一樣;其實我個人覺得這是不必要的,因為老師是我在學校的職稱和工作,在教會裡我並不一定還做這樣的工作,所以被稱作「某某老師」總是覺得不大自在,還好後來我一直擔任宗教教育系中級班的教員,所以還馬馬虎虎勉強說得過去,不過仍然覺得實在沒有這個必要。
沒想到有一次,小弟到台灣總會去幫忙編審教會的讚美詩,那一次參加的同工大概有五位,都在學校當老師,所以在工作當中很自然彼此都稱呼「某某老師」,結果被一位長執聽見了,當場指正,他說:「老師」是你們在學校的職稱,那是在社會上用的,在教會裡並不適宜;否則的話,那麼在社會上當董事長的弟兄,在教會裡我們也要稱他某某董事長嗎?當總經理的弟兄,在教會裡也要叫他某某總經理嗎?你們回去最好把〈太二十三1~12〉詳細的讀一讀,看看主耶穌是如何說的!聽了這位長執的指正,覺得滿有道理,還好我們並沒有想用「老師」來抬高自己身分的動機,所以我們就馬上改口稱呼某某弟兄、某某姊妹,我們覺得這樣也是滿好的。可是沒想到回到地方教會問題就來了,因為大家已經叫習慣了,還是一樣叫你「某某老師」,當你聽到了,你又不能不回答,也不能裝作沒聽見,而且總會也沒有明文規定不可以稱呼老師,我們也沒辦法一個一個去解釋清楚,更糟糕的是有時候打電話自稱某某弟兄對方竟然弄不清楚你是哪一位,你說該怎麼辦?想不到當老師還那麼麻煩!
後來小弟就請教一位傳道者,這位傳道者笑笑的告訴我:沒那麼嚴重啦!他說:你再回頭看看〈太二十三9〉,嚴格說我們也只有一位父親才對,就是我們在天上的父,果真如此,那麼我們就不可以叫自己的爸爸為父親了,你說對不對?可見稱呼並不是最重要的,最重要的是我們的心態動機,今天我們是如何去認定「老師」這個稱呼呢?我們是把它當作一種階級地位呢?還是把它當作一種事奉工作呢?就好像我們對長老、執事的稱呼一樣,我們覺得它是權位的象徵呢?還是覺得它是僕人的代表呢?這種認知心態才是最重要的關鍵。
可見今天如果我們從這個角度來看聖經中的「老師」,我們就不難發現聖經中所謂的「老師」跟一般世人所說的「老師」在本質上不太一樣,聖經所強調的不是地位,而是工作;聖經所看重的不是權利,而是責任;聖經所追求的不是虛名,而是實質的精神;它的結果不是為了要得到人的稱讚,而是要得到神的肯定。這些老師的特質在以賽亞書第三首僕人之歌裡面完全表露出來,今天全部應驗在主耶穌的身上。
真的主耶穌就是最標準的「拉比」〈約三1、2〉,祂真的是從神那裡來作師傅的。主耶穌一生為神傳道,更一生為人解惑,目的就是要拯救人,建設神的教會;為了完成這個工作,主耶穌一生歷盡滄桑、受盡痛苦,最後甚至犧牲祂自己的生命也在所不惜,主耶穌完全表現出當老師應該具備的精神和美德。因此,今天我們大可不必在乎有沒有「老師」的頭銜稱呼,但是我們卻必須努力追求「老師」的實質美德,因為我們每個人都必須作一個好老師,就像我們每個人都必須作先知、作中保,成為祭司一樣,我們要學主耶穌,要像主耶穌,這是我們共同追求的靈修目標,也是我們在教會裡必須要扮演的重要角色。
那麼到底要如何做呢?至少有兩個方向:從狹義方面來說,今天我們都必須追求教導信徒的恩賜,而且要專一教導〈羅十二7〉,為了造就教會,牧養群羊,這就是當老師;從廣義角度來看,傳福音也是老師的工作〈提前二7〉,就好像保羅,他不只奉派作使徒,祂更奉派作外邦人的師傅,為了引導外邦人來信主,教導外邦人學習真道。這就是今天我們每一位信徒的功課,主耶穌已經為我們留下最好的榜樣,讓我們效法。至於有關榜樣的具體內容,也就是一個好老師到底要具備什麼樣的精神和美德,在這一首僕人之歌裡有很詳細的說明,下一次我們再一起繼續學習。
結論:〈來五11~六1〉如果我們說人生必須從嬰孩慢慢長大成人才算正常的話,那麼正常的信仰過程應該也一樣,我們的信仰也必須從嬰孩慢慢長大成人,必須從吃奶一直到吃乾糧,並且更進一步從作學生一直到當老師;我們的信仰絕對不可以一直停留在小孩子的階段,只能喝奶而不能吃乾糧;我們的靈程也絕對不能老是像學生一般,只仰賴別人的教導而無法教導人;我們應該離開基督道理的開端,竭力進到完全的地步;我們應該熟練仁義的道理,心竅習練得很通達,而且具有分辨是非的能力,這樣我們的信仰才算正常。因此希伯來書的作者才特別提醒我們:是的,按照我們學習的功夫,今天我們本來都應該是作師傅的,然而問題是我們真的行嗎?所以求神幫助我們,讓我們對「老師」有更清楚的認識,永遠記住:絕對不可貪圖老師的虛名,但卻要竭力追求老師的實質。讓我們在神的面前都成為標準的好老師,來造就神的教會,傳揚神國的福音,就好像主耶穌一樣。