2021/12/05

31民背永約,地被咒詛 朱成明 El pueblo quebrantó el pacto eterno, la maldición consumió la tierra


 

Introducción: (Is 24:5,6) “Y la tierra fue profanada por sus moradores, porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto eterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra.”

A partir del capítulo 13 hasta el capítulo 23 de Isaías, un total de 11 capítulos, cuyo contenido en su mayor parte habla sobre profecías de pueblos extranjeros de aquella época, comenzando desde Babilonia, hasta Tiro, abarcando desde el principio hasta el final 9 países o pueblos. Hoy estas profecías están registradas en la Biblia, no sólo transmiten claramente el mensaje de que los hacedores del mal serán destruidos, sino también exponen la verdad de que el Señor es la única confianza, sobre todo contienen valiosas enseñanzas acerca del cultivo espiritual y representaciones espirituales que merecen ser estudiadas en profundidad.

              Seguidamente los capítulos 24 a 27 de Isaías, forman otra sección. Estos cuatro capítulos son considerados generalmente como el escrito de revelaciones y misterios de Isaías que pertenecen a profecías comunes, sin embargo su contenido es profundo y de difícil comprensión. Su tema apunta a los días postreros, profetiza sobre el juicio y la salvación de Dios. Se trata de la proclamación de cómo Dios vence finalmente al mal. Por lo tanto según el contenido, a pesar de que este pasaje pertenece a otra sección de acuerdo a la estructura completa, es la conclusión de la sección precedente que abarcan los capítulos 13 a 23.

              Al principio del capítulo 24 habla sobre un tema muy importante que es: “los pueblos quebrantaron el pacto eterno, y la tierra fue profanada”. Esta es una relación de causa-consecuencia. Es profecía y también amonestación. Desde el punto de vista de la profecía, la tierra algún día será destruida a causa de la profanación. Ésta es la consecuencia. Pero según el punto de vista de la amonestación, ¿por qué habrá esta consecuencia? Porque sus moradores quebrantaron el pacto eterno de Dios. Esta es la clave del problema. Por lo tanto, si el hombre quiere escaparse de la maldición de Dios, y la tierra quiere escaparse de la destrucción de Dios, hay una sola solución, que es reconciliarse nuevamente con Dios y guardar su pacto.

              Para comprender la clave del problema, primero debemos conocer la definición de pacto. Según la Biblia, ¿qué es el pacto? ¿Cuáles son sus características? ¿Cuál es su importancia?

Después del llamamiento de Abraham, Dios le prometió darle una descendencia numerosa como estrellas del cielo, y también la tierra de Canaán. Abraham tenía fe y creía en la promesa de Dios, y por esto Dios lo consideró hombre justo, lo cual es bueno. ¿Pero cuál era el fundamento? ¿En base a qué cosas podía recibirlos? De manera que Dios estableció un pacto con Abraham (Gn 15:17,18). Este pacto sirvió de prueba entre ambas partes. ¿De qué forma? A través de la ofrenda (Gn 15:9,10). Dios mandó a Abraham traer una becerra, una cabra y un carnero, una tórtola y un palomino, y luego partirlos por la mitad y poner cada mitad enfrente de la otra. Más tarde Dios mismo pasó por entre los animales divididos a través de un horno humeante y una antorcha de fuego, confirmando de esta manera el pacto. Este es el pacto de la Biblia. ¿Por qué Dios debía proceder de esa forma? Existen por lo menos tres significados:

(I)              Es inmutable, porque fue establecido con al sangre y con la vida.

(II)           Será cumplida por ambas partes, porque las mitades fueron puestas una enfrente de la otra, y ambos pasaron por entre ellas.

(III)         Si una de las partes quebrantara el pacto será maldecida, y será partida por la mitad.

Evidentemente las connotaciones del pacto en la Biblia son muy específicas e importantes. Como los israelitas conocían esta verdad, adoptaban esta forma para pactar con Dios (Jer 34:18,19), incluso entre ellos.

              Pero, ¿cuál es el pacto eterno entre Dios y los hombres?

(I)             Para toda la humanidad

En primera instancia debemos referirnos a nuestros antepasados Adán y Eva (Gn 2:16,17). El primer pacto entre Dios y el hombre es “no comer el fruto del bien y del mal”. ¿Por qué? La cuestión no era el fruto, sino la motivación de querer comer este fruto. ¿Por qué la necesidad de comer este fruto? ¿No había acaso otros frutos? Evidentemente la respuesta a estas preguntas es negativa. Entonces, ¿cuál era la cuestión? Es la motivación. La motivación de querer comer el fruto del bien y del mal representaba un tipo de concupiscencia que incluye el deseo de los ojos, el deseo de la carne, y la vanagloria (1Jn 2:16), la cual no provenía de Dios sino del diablo. Y lo peor es que esta concupiscencia está sostenida por el concepto erróneo de querer ser igual a Dios e incluso estar enemistado con Dios, y desobedecer a Dios como el diablo, lo cual no es viable. Pero desafortunadamente los antepasados fueron engañados por el diablo, y quebrantaron el pacto eterno de Dios. Al final no tan solo Adán y Eva fueron maldecidos, sino que la tierra también fue maldecida a causa del pecado del hombre (Gn 3:17-19). Dios dijo: espinos y cardos te producirá. Los espinos y cardos no se refieren únicamente a las plantas visibles, más aún se refieren a la maldad oculta en el corazón del hombre. Como dice en Is 9:18: “Porque la maldad, encendida como un fuego, cardos y espinos devorará. Se encenderá en lo espeso del bosque, y serán alzados como remolinos de humo”. Esto quiere decir que el pecado del mundo es cada vez más grande, que alcanza hasta el cielo. Sobre todo el fuego de la concupiscencia del malo, se dispersa causando estragos en todas partes, hasta llegar a Dios. Por lo tanto, algún día Dios quemará con fuego hasta consumir los espinos y cardos (Is 10:17; 2S 23:6,7), y destruirá a los malos junto con sus pecados, como el labrador que quema los espinos y cardos. De modo que los espinos y cardos no sólo representan a la maldad, sino también a la corrupción, la destrucción, y la muerte. De esto se trata la maldición, la consecuencia que recibirá aquel que quebranta el pacto eterno de Dios.

              Hoy los hombres viven precisamente en este ciclo vicioso de la maldición. Desde el punto de vista general, la tierra simboliza este mundo. La historia de la humanidad nos dice que en todos los períodos, y en todos los países, hubo calamidades y desgracias, y además todos repetían un mismo modelo, que es de bueno a malo, de la prosperidad hacia la ruina, y finalmente la destrucción. ¿Por qué sucede esto? Porque los pueblos quebrantaron el pacto eterno de Dios, y la tierra fue profanada. Las profecías contra las naciones de los capítulos 13 a 23 de Isaías y sus cumplimientos son las mejores pruebas. Este modelo se transformó en la ley de la historia de la humanidad. Si bien ha habido buena gente con intención de reformar, pero no tuvo éxito, porque es una maldición. Esta maldición aún existe en este mundo y a pesar de que el mundo aparentemente está en constante progreso y avance, lo que traen el progreso y la civilización es una mayor corrupción, contaminación, y crisis para los hombres, por lo que deberán enfrentar una mayor destrucción.

              Además, desde el punto de vista individual, la tierra simboliza el corazón del hombre. Pablo dijo: “vosotros son labranza de Dios, edificio de Dios” (1Co 3:9). Por lo tanto la labranza y el edificio también se refieren a la persona en particular, sobre todo al corazón del hombre. Como el hombre quebrantó el pacto eterno de Dios, su corazón también ha sido maldecido, y el pecado entró en él como cardos y espinos que se dispersan. De modo que el corazón del hombre ya no es como antes, se transforma en violento y corrupto. Finalmente la vida espiritual se encamina hacia la destrucción, la eterna perdición, y en el futuro solo le espera el fuego del infierno, y la maldición más grande. Por esta razón hay muchos pedagogos, psicólogos, y sociólogos que se esfuerzan por cambiar el corazón del hombre, pero no logran hacerlo.

              Por lo tanto, creemos que en este mundo va a haber más calamidades y desgracias, las cuales serán más graves como profetiza la Biblia (Is 24:1-4, 7-13). En ese momento se cesará toda alegría, la cual se transformará en lamento, todo regocijo se apagará, la tierra quedará desolada, y habrá pocos pueblos remanentes. En aquél momento no habrá excepciones, ya sea del pueblo, sacerdote, siervo, amo, esclava, ama, rico, o pobre, todos serán iguales. Porque cuando llegue la desgracia, ninguna cosa servirá. Y lo más temible es que finalmente este mundo será totalmente destruido (Is 24:17-20). Todos los elementos ardiendo serán deshechos (2P 3:10-13). Se cumplirá totalmente la profecía de la Biblia acerca del fin del mundo. ¿Por qué? Porque los pueblos quebrantaron el pacto eterno de Dios, y la tierra fue profanada. El fin de la tierra será como el de los cardos y espinos, será quemada con fuego hasta consumirse.

              Realmente esta profanación trae grandes calamidades a la humanidad, lo cual se convierte de la desgracia más grande que hace que los hombres vivan en la desesperanza y nadie pueda escaparse de ella. Gracias a Dios, Él es misericordioso, Dios se apiada de los hombres y para salvarlos, les prepara un camino de la salvación para que puedan escaparse de la maldición. Para lograr este objetivo, Dios estableció nuevamente el pacto eterno con el hombre.

(II)           Para los israelitas

En el Antiguo Testamento Dios escogió al pueblo Israel de las naciones, y estableció un pacto con Israel a través de Moisés (Ex 19:5,6). Durante el éxodo, los israelitas llegaron al Monte Sinaí del desierto. Dios estableció un pacto con ellos. Este pacto era la ley que incluía a los diez mandamientos. Si Israel guardaba este pacto, podía redimir su pecado por medio de la ofrenda y convertirse en el pueblo santo, a su vez se eximía de la maldición y podía recibir bendiciones. Este era su único camino de salvación. Israel debería haberlo apreciado; lástima que la historia nos dice que Israel fracasó en este hecho (Jer 11:1-8), quebrantó una vez más el pacto eterno de Dios, practicaba la idolatría, la fornicación, no guardaba el día de reposo, no tenía justicia ni misericordia, había violencia, y corazón obstinado de soberbia. No solo no obraba la ley, sino que perseguía a los profetas que le exhortaban. Por lo tanto una vez más la tierra fue maldecida, aunque era la tierra de Canaán prometida de Dios, donde estaba el santo templo de Dios. Como la tierra fue contaminada, al igual que los gentiles debía ser destruido su país, aniquilado su pueblo, quemada la ciudad, y desolada la tierra. Fue una amonestación en la historia.

              Este fue un hecho de suma pena. Los hombres habían llegado a una situación sin salida. Pero Dios fue misericordioso, Él sabía cuál era el verdadero problema, y comprendía la debilidad carnal del hombre. Para salvar a los israelitas, y más aún a toda la humanidad, Él no se dio por vencido, siguió hasta terminar con su trabajo de salvación. Entonces Él decidió establecer un nuevo pacto con el hombre, y lo anunció por medio del profeta Jeremías (Jer 31:31-34). Este pacto que estableció Dios en los postreros días era diferente al antiguo pacto. El antiguo pacto consistía en leyes de Dios grabadas  en tablas de piedra, en cambio el nuevo pacto se escribe en el corazón del hombre. El antiguo pacto fue enseñado al pueblo por medio de sacerdotes y profetas; en el nuevo pacto Dios haría descender el Espíritu Santo y daría un corazón nuevo al hombre que enseñaría directamente al hombre la palabra de Dios, y le añadiría fuerzas. De esta manera tanto pequeños como grandes conocerían a Dios. Además el nuevo pacto perdona completamente el pecado del hombre; a diferencia del antiguo pacto que el pecado se redimía a través de sacrificios de corderos o becerros, lo cual no podía hacer perfecto al hombre (Heb 10:1-4), porque de hecho la sangre del cordero o del becerro no perdonaba los pecados. Por lo tanto Dios envió al Señor Jesús para que hiciera este trabajo (Heb 10:10-14). El Señor Jesús ofreció una vez y por siempre su cuerpo como ofrenda de expiación de pecados, que hace perfecto para siempre a aquél digno de ser santificado.

              De esta manera a través del Señor Jesús Dios realizó este mejor pacto (Heb 8:6,7), establecido según la mejor promesa. Hoy a través de la sangre preciosa del Señor Jesús, podemos evitar la maldición y obtener la vida eterna. Esta es la mayor gracia que Dios da a los hombres, y es la última oportunidad. Si el hombre recibe este pacto eterno con fe, quien sea podrá obtener gratuitamente esta gran promesa.

              Gracias a Dios, ya hemos obtenido este pacto eterno, a través de la salvación de la cruz del Señor Jesús, hemos recibido la promesa de la vida eterna saliendo de la muerte. En el momento en que estamos agradecidos debemos recordar que el pacto implica ambas partes y no es unilateral. Por lo tanto el hombre necesita cumplir con su deber.

(I)              Desde le punto de vista negativa: no debemos comer el fruto del bien y del mal, ni transgredir el mandamiento de Dios. Si nos dejamos llevar por la concupiscencia y pecamos a propósito, evidentemente estamos desobedeciendo una vez más el pacto eterno de Dios (Heb 10:26-29). Este acto de desobediencia equivale a pisotear al hijo de Dios, tomando como cosa común a la sangre preciosa que nos ha santificado y blasfemando al Espíritu Santo de gracia. Este pecado es muy grave, no obtendrá perdón, sólo le quedará esperar la maldición eterna. Porque el corazón de tales personas es semejante a una tierra llena de cardos y espinos (Heb 6:4-8). Su consecuencia es ser quemado.

(II)           Desde el punto de vista positiva: debemos desarrollar el espíritu de la ley (Mt 22:37-40). No sólo amar a Dios con todo corazón, toda alma, y toda mente, sino amar al prójimo como a sí mismo. Porque de estos dos mandamientos dependen toda la ley y los Profetas, y es el espíritu del pacto establecido entre Dios y los hombres. Más aún es el nuevo mandamiento que el Señor Jesús nos mandó guardar (Jn 13:34,35). Por lo tanto debemos esforzarnos en cumplirlos, para que nuestra conducta sea digna de la gracia de llamamiento. De esta manera podremos glorificar a Dios, y estaremos seguros de poder obtener su promesa, haciendo que el pacto de Dios sea más firme y perfecto. Esta es la mayor advertencia que nos trae el capítulo 24 de Isaías.

 

Conclusión: (Is 24:14-16) Si bien el hombre quebrantó el pacto eterno y la tierra fue consumida por la maldición, Dios no le cierra el paso al hombre, mas bien le dio un camino de la salvación, una esperanza en la desilusión, una luz en la oscuridad. Los mensajes del libro Isaías siempre dan buenas noticias que nos sorprenden. ¿Cuál es el objetivo principal de estos mensajes? Estos nos dicen que debemos aprovechar el día de hoy para volver a Dios, reconciliar con Él, y esforzar en cumplir el nuevo pacto. Así cuando llegue la destrucción de la tierra, podremos evitar esta maldición y obtener la vida eterna. En aquél momento, todos los justos de Dios se reunirán de todos los lugares de la tierra, para aclamar con júbilo, y glorificar el santo nombre de Dios. Además cada uno de ellos recibirá de Dios la gloria más grande. Que Dios nos ayude a ser parte de esta gente. Aunque el pueblo quebrantara el pacto, y la tierra fuese profanada, no tendremos parte con la maldición, porque guardaremos por siempre el pacto eterno de Dios.


引言:〈賽二十四56〉地被其上的居民污穢;因為他們犯了律法,廢了律例,背了永約。所以,地被咒詛吞滅;住在其上的顯為有罪。地上的居民被火焚燒,剩下的人稀少。

從以賽亞書第十三章起,一直到二十三章止,總共有十一章,內容幾乎全是講論有關當時一些外邦國家的預言,以巴比倫為開頭,而以推羅作結束,前前後後共九個國家民族;這些預言今天留在聖經裡,不只很清楚的傳達出「作惡必滅」的信息,同時也很懇切的展示出「惟主是靠」的真理,尤其裡面更蘊藏著許多寶貴的靈修教訓和屬靈預表,值得我們進一步去深入查考。

緊接著,自以賽亞書第二十四章至二十七章,可算是以賽亞書的另一段落,這四章一般稱之為以賽亞的啟示隱密錄,是屬於一般性的預言,但內容卻較深奧難懂,主題是針對末後的日子,預言神的審判和拯救,是神最後戰勝邪惡的宣告。所以在內容上此段聖經雖屬另一段落,但就整體結構而言,卻可作為前面第十三章至二十三章的總結。

在二十四章一開始,首先談到一個非常重要的主題,就是「民背永約」,「地被咒詛」,這是一種因果關係,是預言,也是警戒。從預言的角度來看,地有一天將因為被咒詛而毀滅,這是結果;但就警戒的角度來說,為甚麼會有這樣的結果?因為住在其上的居民,違背了神的永約,這才是最重要的關鍵所在。因此今天如果人想避免被神咒詛,地想避免被神毀滅的話,只有一個方法,就是重新與神合好,再一次遵行神的約。

要明白這個關鍵問題,首先必須瞭解「約」的定義。依聖經觀點,什麼叫做「約」呢?它有何特性呢?其重要性又是如何呢?

當神選召亞伯拉罕後,神應許亞伯拉罕,要使他的後裔多如天上的星星,並且要將迦南地賜給他們,當時亞伯拉罕很有信心,他相信神的應許,所以神就以此為他的義,這是好的;但問題是證據在哪兒呢?亞伯拉罕憑什麼來領受呢?於是神就與亞伯拉罕立約〈創十五1718〉,神用立約來作彼此雙方的證據,怎麼個立法呢?就是用「獻祭」之法〈創十五6〉,神要亞伯拉罕拿母牛、母山羊、公綿羊、班鳩、雛鴿來,並且要把母牛、母山羊、公綿羊劈開分成兩半,一半對著一半擺列,然後神親自藉著冒煙的爐和燒著的火把從這些肉塊當中經過,表示這個約就這樣正式立定了,這就是聖經中的「約」。那麼為何當時神一定要這樣做呢?至少有三點意義:

〈一〉               表示這是永不更改的,因為是用血、用生命所立的。

〈二〉               表示這是兩造雙方都必須遵守履行的,因為是一半對著一半擺列,而且彼此都從當中經過。

〈三〉               因此若有一方任意毀約,他就該受咒詛,被劈成兩半。

    可見聖經裡有關「約」的意義真的相當特殊,而且還非常重要。以色列百姓明白這個道理,於是他們後來就沿用此方法來與神立約〈耶三十四1819〉,甚至於彼此立約。

    那麼問題是到底神與人所立的永約是甚麼呢?

〈一〉               對整體人類來說

        首先應該推論到我們的始祖亞當和夏娃〈創二1617〉,神與人的第一條永約,就是不可吃善惡果。為什麼?不是因為果子本身有問題,而是想吃善惡果的動機有問題。為什麼一定要吃善惡果呢?難道沒有其他的果子可吃嗎?答案顯然是否定的,這當中真的有問題,什麼問題呢?動機的問題,吃善惡果的動機正代表一種罪慾,包括眼目的情慾、肉體的情慾和今生的驕傲〈約壹二16〉,這不是從神來的,乃是從魔鬼來的,而更糟糕的是這個惡慾的背後被一種想與神同等、甚至與神為敵的錯誤觀念支持著,與魔鬼一樣想背叛神,這是絕對行不通的;但很不幸的是始祖竟然中了魔鬼的詭計,違背了神的永約,結果不但亞當、夏娃被神咒詛,地也因人的罪被咒詛〈創三17~19〉,神說:地必因此長出荊棘和蒺藜來。所謂荊棘和蒺藜不僅是指實質上看得見的植物,更指著隱藏在人心裡那看不見的邪惡,正如同〈賽九18〉所記,惡人心裡所充滿的邪惡,就好像大火燒著的荊棘和蒺藜一般,煙柱旋轉上騰。意思就是這個世界的罪惡將愈來愈大,甚至於罪惡滔天,尤其是惡人心中的慾火,將到處蔓延肆虐,直達神前。因此,有一天神一定會將這些荊棘和蒺藜全部焚燒淨盡〈賽十17;撒下二十三67〉,把惡人和其中的罪惡一併除滅,就好像農人燒盡荊棘和蒺藜一般。可見荊棘和蒺藜不只代表邪惡,也意味著敗壞、毀滅和死亡,這就是所謂的咒詛,是人違背神的永約的必然結果。

今天全人類就是在這種咒詛當中惡性的循環著。從整體的角度來看,地可以指著世界。人類的歷史告訴我們,不論是哪一時代、哪一國家,都有許多天災人禍,而更可悲的是,都走在同一個模式上,都是由好變壞,從興起然後漸漸敗落,最後走向滅亡。為甚麼會如此呢?因為民背永約,所以地被咒詛。以賽亞書第十三章至二十三章當中對列國的預言和應驗,就是一個最好的印證,不管哪一個國家民族都一樣。因此這種模式成為人類歷史的定律,雖然有不少有心人士想要改革,卻無法成功,因為這是一種咒詛。今天這個咒詛仍然存在這個世界當中,雖然今天的世界表面上看起來好像越來越進步、愈來愈文明,但事實上隨著這些文明進步而來的卻是更大的敗壞、更多的污染,帶給人更大的危機,讓人面臨更大的毀滅。

不但如此,從個人角度觀之,地也可以指著人心。保羅說:你們是神所耕種的田地,所建造的房屋〈林前三9〉。可見田地和房屋也都可以指著個人本身,尤其可以指著每個人的心地。那麼由於人違背了神的永約,以至於人的心地也被咒詛了,罪因而進入人的內心,就如同荊棘和蒺藜一般,在人的心地蔓延,導致人心不古,不僅愈來愈兇惡,而且愈來愈敗壞,最後靈命走向滅亡,永遠沉淪,將來只有等候那地獄之火的焚燒,承受最大的咒詛。這也是為甚麼現代有許多教育學家、心理學家、社會學家想盡辦法要改造人心,卻常常事倍功半的主要原因。

因此,我們相信這個世界將來的天災人禍一定會更多、更嚴重,正如聖經所預言的〈賽二十四1~47~13〉,到時候所有的歡樂都要止息,變成悲歎的聲音,一切喜樂要變為昏暗,大地成為荒涼,萬民所剩無幾;到那個時候,不論你是誰都一樣,是百姓也好、祭司也好,是僕人也好、主人也好,是婢女也好、主母也好,是有錢的也好、沒錢的也好,都一樣,因為災難一到,一切都將變成無用了。而更可怕的是,最後這個世界將要完全被毀〈賽二十四17~20〉,有形質的都要被烈火鎔化〈彼後三10~13〉,聖經所預言的「世界末日」將會完全應驗,為什麼?因為民背永約,所以地被咒詛,大地的結局將要如同荊棘和蒺藜一般,被火焚燒淨盡。

可見「民背永約,地被咒詛」的確帶給人類很大的禍患,成為人類最大的悲哀,使人永遠活在絕望當中,沒有一個人能夠逃脫。那怎麼辦呢?感謝神!神是慈愛的,神不忍心看人如此沉淪下去,神為了救人,神開始為人預備一條得救之路,使人可以免去這個咒詛。為了達此目的,於是神與人重新定立永約。

〈二〉 就以色列民而言

舊約時代,神先從萬民當中揀選了以色列百姓,並且藉著摩西與以色列民立約〈出十九56〉。就在色列民出埃及後,在西乃曠野的西乃山,神與以色列民立約,這個約就是包含十條誡命的律法,以色列民若遵守此約,即可藉著獻祭贖罪,成為聖潔的國民,免去咒詛而蒙受祝福。這是一條唯一生路,以色列民本應好好珍惜才對,只可惜歷史告訴我們,以色列民後來在這件事上又失敗了〈耶十一1~8〉,以色列民再一次違背神的永約,去拜偶像,行淫亂,不守安息聖日,毫無公義憐憫,到處充滿強暴,而且驕傲硬心,不只不行律法,還迫害勸勉他們的先知;於是地再一次被咒詛,雖然是神所應許的迦南地,有神的聖殿在那裡,但是既然地被污穢了,就與外邦人一樣,必須承受國家被滅、人民被殺、城被焚燒、地變荒涼的咒詛,成為歷史的鑑戒。

這是一件極其悲哀的憾事,照理說人已經走投無路了;然而神還是相當慈愛,神知道問題的真正所在,神更了解人的肉體軟弱,為了救以色列民,更為了救全人類,神沒有灰心,繼續完成祂的救贖工作。於是神準備與人另立一個新約,並且先藉著耶利米先知宣告〈耶三十一31~34〉,神在末後的日子與人所立的新約絕不像以前的舊約,舊約是將神的律法刻在石版上,新約是將神的律法寫在心版上;舊約是靠祭司、先知來教導百姓,新約神要親自賜下聖靈來,賜給人新的心,直接教導人了解神的話,加添人的力量,使人從小的到大的都能真正認識神;而更重要的是,新約神要完全赦免人的罪孽,不再像舊約需要常常用牛羊來獻祭,因為那種方式沒有辦法真的使人完全〈來十1~4〉,公牛、山羊的血其實並不能除去人的罪。於是神才差遣主耶穌來完成這件工作〈來十10~14〉,主耶穌用祂自己的身體只獻上一次永遠的贖罪祭,就可以叫那得以成聖的人永遠完全。神就這樣藉著主耶穌來完成這個更美的新約〈來八67〉,是憑著那更美的應許所立定的。因此今天我們只要靠著主耶穌的寶血,就可以免去咒詛,反得永生。這是神給人最大的恩典,也是神給人最後的機會,只要人肯憑著信心領受這份永約,無論你是誰,就可以白白的得到這份至大的應許。

今天很感謝神!我們都已經得到這份永約,藉著主耶穌十字架的救恩,我們已經得到這份「不至滅亡,反得永生」的應許;然而,在我們感謝之餘仍須留意,所謂「約」必須是雙方之事,絕不可能只有單方,因此人還是有應盡的本分:

〈一〉               消極方面:絕不可再吃善惡果,觸犯神的誡命,如果我們再放縱情慾、故意犯罪,那麼很顯然我們又再一次違背神的永約〈來十26~29〉,這種背約的行為就等於踐踏神的兒子,將那使我們成聖之約的寶血當作平常,又褻慢施恩的聖靈,這種罪相當重,再沒有機會得到赦免,只有等候永遠的咒詛;因為這種人的心正如同長滿荊棘和蒺藜的地〈來六4~8〉,他的結局只有焚燒。

〈二〉               積極方面:當進一步發揮律法的精義〈太二十二37~40〉,不僅要盡心、盡性、盡意去愛神,而且還要愛人如己;因為這兩條誡命是律法和先知一切道理的總綱,也是神與我們所立新約的精髓所在,更是主耶穌吩咐我們必須遵守的新命令〈約十三3435〉;因此我們只有努力的身體力行,使我們行事為人能夠與蒙召的恩相稱,這樣我們才有可能榮耀神,也才有可能很有把握的得到神的應許,使神的新約更加堅定、完全。這將是以賽亞書第二十四章所帶給我們最大的提醒。

 

結論:〈賽二十四14~16沒有錯,雖然民背永約,所以地被咒詛;但是相對的,我們也看到神並沒有因此絕了人的生路,反而留給我們一條得救之道,這是絕望當中的一線希望,是黑暗當中的一道曙光,以賽亞書的信息常常帶給我們這種驚喜,目的是什麼?就是為了要告訴我們:當趁著還有今天,趕快悔改歸向神,重新與神合好,努力遵守神的新約;這樣當地被咒詛毀滅的時候,我們就可以免去咒詛,反得永生;那個時候,凡是屬神的義人,都要從地的四面八方一起高聲歡呼,榮耀主的聖名,並且每個人都要從神那裡得到最大的榮耀。所以求神幫助我們,讓我們每個人都是這些人當中的一位,雖然民背永約,地被咒詛,但我們絕不歸入咒詛的行列,因為我們永遠遵守神的永約。