Introducción: (Is 6:1-13) El año en que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el Templo. Por encima de él había serafines. Cada uno tenía seis alas: con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban.
Y el uno al otro daba voces diciendo: ¡Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos! ¡Toda la tierra está llena de su gloria! Los quicios de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la Casa se llenó de humo. Entonces dije: ¡Ay de mí que soy muerto!, porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. Y voló hacia mí uno de los serafines, trayendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas. Tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa y limpio tu pecado. Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. Y dijo: Anda, y dile a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, pero no comprendáis. Embota el corazón de este pueblo, endurece sus oídos y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos ni oiga con sus oídos ni su corazón entienda, ni se convierta y haya para él sanidad. Yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres y multiplicado los lugares abandonados en medio del país. Y si queda aún en ella la décima parte, esta volverá a ser destruida; pero como el roble y la encina, que al ser cortados aún queda el tronco, así será el tronco, la simiente santa. Esta
es la tercera puerta del libro Isaías, que describe el transcurso del
llamamiento del profeta Isaías. Tomaremos la última frase: la simiente santa como título, y aprenderemos juntos sus
enseñanzas.
Los
capítulos 1-6 de Isaías es la introducción del libro; a partir del capítulo 7
el contenido vuelve a enfocar a los hechos históricos de la época. En los
primeros seis capítulos, Dios por medio de tres puertas abre maravillosamente
el telón del libro de Isaías. La primera puerta se encuentra en el capítulo 1,
anuncia el juicio de Dios tomando como escena el tribunal. Hemos estudiado esta
puerta a través del tema “La encina y el huerto”. La segunda puerta está en el
capítulo 2, profetiza la salvación de Dios empleando la paz como trasfondo. La
hemos estudiado con el tema “Las naciones correrán hacia el santo monte”.
Seguidamente
analizaremos la tercera puerta, que se encuentra en el capítulo 6. Son en total
trece versículos. Dios explica su voluntad a través de la visión del trono. Su
contenido se puede dividir en dos partes: (A)
(versículos 1-5): se registra la visión del trono que tuvo Isaías. (B) (6-13):
se registra el transcurso del llamamiento de Isaías después de que tuvo la
visión. El objetivo final es que el pueblo escogido de Dios pueda convertirse
en simiente santa. Primeramente vamos a aprender la primera parte
(versículos 1-5), esta es la visión que tuvo Isaías en su llamamiento.
Cuando falta la profecía, el pueblo se
desenfrena, pero el que guarda la Ley es bienaventurado (Pr 29:18). La
visión es la revelación especial de Dios a los hombres, para demostrar su
voluntad, y señalar la debilidad de los hombres; por un lado evita el
desenfreno que provoca pecado, por otro lado incita a obrar la palabra a fin de
obtener la bendición. Su gran efecto no es menor que el de un milagro, no
podemos descuidar de ella, mas bien debemos considerarla con seriedad, y sobre
todo tener en cuenta su significado.
Con
respecto a esta visión podemos analizarla a partir de tres aspectos: (A) La muerte del rey Uzías; (B) el
servicio de los serafines; (C) la impureza de Isaías.
(A) La
muerte del rey Uzías – la soberbia
En el
comienzo se menciona el tiempo en que Isaías tuvo la visión. Este tiempo
coincide con el año en que murió el rey Uzías. ¿Por qué se mencionó este hecho
antes de que se manifestara la visión? ¿Por qué Dios eligió ese momento para
manifestar la visión? Dios tenía sus intenciones para que las cosas sucedieran
de esta forma.
El
rey Uzías era un buen rey (2 Cr 26:4). Lástima que se volvió malo en sus
últimos años de vida. Se volvió engreído a causa de la prosperidad del reino.
Cuando una persona es soberbia no tiene a Dios en su corazón, y en sus ojos no
hay hombre alguno. Él no obedecía la Ley de Dios, ni quiso escuchar los
consejos de los sacerdotes, sino que entró al templo de Dios y quemó incienso
por su propia cuenta. Esto provocó la ira de Dios, y en consecuencia contrajo
lepra (2 Cr 26:16,19-21). Es una lástima que un buen rey muriera de esta
manera.
En
la Biblia la lepra simboliza el pecado, y más específicamente a la soberbia. La
muerte del rey Uzías nos transmite: (1) la debilidad del hombre. Delante de
Dios no hay ningún hombre justo, incluyendo al rey. (2) El pecado es temible,
sobre todo la soberbia (Pr 16:18), su paga es la muerte. Esto corre también
para el rey. Por lo tanto nuestra justicia delante de Dios no es más que trapo
de inmundicia (Is 64:6), porque todos nosotros tenemos un poco de soberbia,
sobre todo en momentos de éxito. De manera que en la presencia de Dios somos
leprosos, nadie se exceptúa de esta realidad. Esto es lo primero que Dios
quiere que comprendamos.
Por
lo tanto, estrictamente diciendo, tanto en la creencia como en la
espiritualidad, en el mundo no hay nadie que pueda ser nuestro rey, para
liberarnos de los pecados. Porque todo los reyes del mundo tienen pecado, y
todos ellos mueren, como el rey Uzías. Nadie puede escapar de esta desgracia.
En
cuanto al tiempo, la muerte del rey Uzías no sólo representaba la desdicha del
pueblo judío y la aflicción de Israel, sino también la debilidad de los
hombres, sobre todo la impotencia de la humanidad ante el pecado. Entonces,
¿qué puede hacer el hombre en el valle de la muerte, en la desesperanza? El
hombre no puede hacer nada. Pero, gracias al Señor, el fin del hombre es el
comienzo de Dios. En ese momento Dios manifestó maravillosamente la visión y
escogió al profeta Isaías, y comenzó con su obra de salvación.
Isaías
vio a Dios sentando sobre el trono del
cielo, como verdadero rey, el rey de los reyes. Sus faldas cubrían todo el templo. Las faldas representan poder y
simbolizan misericordia. Es decir que Dios edificaría su iglesia por medio de
su gran poder y misericordia, y llenaría la iglesia de su poder y amor.
Solamente por medio de su poder y misericordia podremos entrar a la iglesia de
Dios, liberarnos del pecado y alcanzar la santidad.
(B) El
servicio de los serafines – la humildad
Luego
el profeta Isaías vio que por encima de
Dios había serafines. Serafín es nombre de los ángeles, y aparece
únicamente en esta parte de la Biblia. Significa quemar. Por lo tanto su misión
principal es purificar la inmundicia del pueblo a través del fuego, para
resguardar la santidad del templo. Esta misión es santa, pero a la vez difícil,
de manera que naturalmente las condiciones que se requieren son
proporcionalmente rigurosas.
La
imagen de los serafines es especial, tiene
seis alas. Estas seis alas, dos cubren el rostro, dos cubren los pies, y dos
vuelan. El rostro representa la gloria; cubrirse el rostro significa temor
y humildad ante Dios; los pies representan la conducta; cubrirse los pies
significa cuidar los pasos, y sentirse indigno; volar significa trabajar,
demuestra un trabajo activo, la excelencia de la espiritualidad y la
superioridad del rendimiento.
Estas
son las condiciones básicas del servicio de los ángeles a Dios, y las virtudes
que debe procurar el pueblo en el servicio a Dios. Podemos ver que la conducta
del rey Uzías en sus últimos años de vida fue totalmente contraria a estas
condiciones y virtudes, creando un fuerte contraste. Por medio de la
comparación podemos darnos cuenta qué ejemplo debemos aprender, y qué amonestación
debemos tener precaución.
Estos
serafines no se atrevían a enaltecerse, con la actitud más humilde servían a
Dios, y daban toda la gloria a Dios. El
uno al otro daba voces diciendo: ¡Santo, santo, santo! Esta es la palabra
más apropiada de alabanza de un siervo a Dios, la cual manifiesta su naturaleza
preciosa, la santidad y la perfección, asimismo demuestra el deseo de Dios
hacia los hombres, la procuración de la santidad. Esta es la voluntad de Dios
(1Ts 4:3-5).
El
apóstol Juan en la isla Patmos, tuvo una visión similar (Ap 4:8). Él vio el
tono de Dios, y cuatro seres vivientes, los cuales también tenían seis alas.
Día y noche ellos daban voces sin cesar:
¡Santo, santo, santo! En la Biblia, los cuatro seres vivientes simbolizan
la congregación de los santos del fin de los tiempos, porque la vida espiritual
de los santos dentro de Dios es eterna. Esta conducta es la esencia
característica que debe tener los creyentes. Por lo tanto, para servir a Dios
primero deben aprender la humildad de los serafines, y comprometerse a procurar
la naturaleza de Dios, la santidad. De esta manera coinciden con la voluntad de
Dios, y serán aceptados por Dios. En el
momento cuando los serafines daban voces de alabanza, la gloria de Dios llenó la tierra, el poder de Dios hizo estremecer los
quicios de las puertas a causa del clamor, y su espíritu llenó el templo.
(C) La
impureza de Isaías – el arrepentimiento
El
profeta Isaías vio con sus ojos y experimentó en carne propia esta escena
estremecedora. No sólo vio la gloria y el poder de Dios, sino que experimentó
la santidad y el honor de Dios. En ese instante, el profeta Isaías se dio
cuenta de él mismo. Una persona que vio a Dios puede verse a sí mismo, sobre
todo su propia debilidad. Como una persona puede ver la suciedad de su ropa
bajo la luz del sol. Por lo tanto el profeta Isaías se dio cuenta de que era
una persona impura delante de Dios, sobre todo sus labios eran impuros.
El
dicho dice: la enfermedad entra por la boca, la desgracia sale de la boca.
Realmente el origen del pecado comienza de la palabra (Stg 3:2-6). Ciertamente
la lengua es pequeña entre los miembros del cuerpo, pero es semejante al freno
del caballo, que puede controlar todo su cuerpo; como el timón de la nave que
la gobierna; como un pequeño fuego capaz de encender un bosque entero. Si bien
la lengua es pequeña, es un mundo pecaminoso; aparentemente es insignificante,
pero su poder devastador es estremecedor. Es capaz de contaminar todo el
cuerpo, además puede encender fuego desde el infierno, destruir la vida, y
conducir al alma del hombre hacia la perdición.
Por
lo tanto, aunque la lengua es pequeña, no podemos descuidar de ella. El cultivo
espiritual de la palabra es clave importante del éxito o el fracaso de nuestra
creencia. Sin embargo, a pesar de que es pequeña es difícil de controlarla (Stg
3:7,8). En el mundo existen distintas especies de bestias, aves, insectos y
peces, las cuales son difíciles de domar, pero en fin de cuentas es posible
someterlas, y han sido domadas por la naturaleza humana. Pero ningún hombre
puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, se mueve sin
parar, llena de veneno mortal. Si reflexionamos en la noche tranquila todas las
palabras que hemos dicho durante el día, no será difícil de comprender esta
realidad. ¿Cuántas palabras dijimos? ¿Qué dijimos? ¿Palabras de inmundicia o
palabras santas? ¿Palabras de tropiezo o de edificación? ¿Palabras mordaces o
amables? ¿Palabras ásperas o dulces? ¿Palabras de hipocresía o sinceras?
¿Engañosas o rectas? ¿Jactanciosas o de humildad? ¿Vanas o provechosas?
¿Mentiras o verdades?... Nos daremos cuenta de lo difícil que es dominar la
lengua. Algunas palabras que no se deben decir, las dejamos salir de la boca
deliberadamente, sin que nos demos cuenta.
Esta
es la razón por la que el profeta Isaías descubrió que era una persona impura
delante de Dios. Él que fue un hombre temeroso a Dios se sentía impuro de
labio, ¿cuánto más nosotros? Cuando dice labios impuros, no sólo se refiere a
decir palabras indebidas, sino también abarca aquellas palabras apropiadas que
no fueron dichas, o que no fueron dichas con toda franqueza. Sobre todo cuando
vemos que cierta persona está a punto de morir espiritualmente, y no la
tratamos de salvar haciendo todo lo posible, exhortándola o impidiéndola, lo
cual también es pecado (Pr 24:10-12). Evidentemente el cultivo espiritual de la
palabra es realmente difícil. Con razón el anciano Santiago dijo que si alguno
no ofende de palabra, es una persona perfecta. Tal persona es santa, como Dios.
El
profeta Isaías era una buena persona, pero no era perfecto, y ni hablar del
pueblo. Bajo la iluminación de la gloria del Dios santo, no sólo descubrió su
propia inmundicia, sino también el pecado del pueblo. Por lo tanto, clamó: ¡Ay de mí que soy muerto!, porque siendo
hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios
inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. Una persona
con pecado no puede ver a Dios. Más si fuese en el Antiguo Testamento, un
hombre pecador moriría si viera a Dios (Ex 33:20), ni Moisés podía ver a Dios,
salvo por la especial consentimiento de Dios. La única forma para escapar de la
muerte es esperar la salvación de Dios. Por medio de la ayuda del poder y la
misericordia de Dios, somos limpios de pecado. Esta verdad está bien detallada
en la parte donde habla sobre el transcurso del llamamiento del profeta Isaías
después de que tuvo la visión. La primera parte que registra la visión del
trono de Dios que tuvo Isaías, termina con el reconocimiento de pecado por
parte de Isaías, y su clamor de indignidad. Aparentemente concluye
dramáticamente, sin embargo enciende una vislumbre de esperanza a nuestras
vidas, y hace alusión a la salvación de Dios. Porque tal clamor es acorde a la
voluntad de Dios, cumple exactamente el objetivo por el que Dios manifiesta la
visión a los hombres, que es para que puedan ver de verdad, conocer la voluntad
de Dios, y reconocer sus propias debilidades.
Conclusión:
(Is 57:15) Dios es supremo y grandioso, sólo Él permanece
para siempre. Por lo tanto sólo Él habita en lo alto y en lo santo, y su nombre
es santo, demostrando su absoluta
santidad. De modo que la condición básica para que el hombre obtenga la gracia
y el acompañamiento de Dios, es la santidad. ¿Cómo puede alcanzar la santidad?
Además de esperar en la salvación de Dios, es muy importante su propia
preparación. ¿De qué forma se prepara? La visión que tuvo el profeta Isaías nos
da una respuesta concreta: (1) Quitar la
soberbia del rey Uzías; (2) procurar la humildad de los serafines; (3) Aprender
del arrepentimiento de Isaías. De esta manera el Dios santo que está en lo
alto morará con nosotros. No sólo revivirá nuestro espíritu, sino que a través
de la Biblia manifestará nuevamente la visión del trono en nuestros corazones.
引言:〈賽六1~13〉當烏西雅王崩的那年,我見主坐在高高的寶座上。祂的衣裳垂下,遮滿聖殿。其上有撒拉弗侍立,各有六個翅膀:用兩個翅膀遮臉,兩個翅膀遮腳,兩個翅膀飛翔;彼此呼喊說:聖哉!聖哉!聖哉!萬軍之耶和華;祂的榮光充滿全地!因呼喊者的聲音,門檻的根基震動,殿充滿了煙雲。那時我說:「禍哉!我滅亡了!因為我是嘴唇不潔的人,又住在嘴唇不潔的民中,又因我眼見大君王~萬軍之耶和華。」有一撒拉弗飛到我跟前,手裡拿著紅炭,是用火剪從壇上取下來的,將炭沾我的口,說:「看哪,這炭沾了你的嘴,你的罪孽便除掉,你的罪惡就赦免了。」我又聽見主的聲音說:「我可以差遣誰呢?誰肯為我們去呢?」我說:「我在這裡,請差遣我!」祂說:「你去告訴這百姓說:你們聽是要聽見,卻不明白;看是要看見,卻不曉得。要使這百姓心蒙脂油,耳朵發沉,眼睛昏迷;恐怕眼睛看見,耳朵聽見,心裡明白,回轉過來,便得醫治。」我就說:「主啊,這到幾時為止呢?」祂說:直到城邑荒涼,無人居住,房屋空閒無人,地土極其荒涼。並且耶和華將人遷到遠方,在這境內撇下的地土很多。境內剩下的人若還有十分之一,也必被吞滅,像栗樹、橡樹雖被砍伐,樹不子卻仍存留。這聖潔的種類在國中也是如此。
這是以賽亞書的第三道門,記載以賽亞先知蒙召的經過,我們就用最後一句「聖潔的種類」為主題,提出教訓,彼此學習。
以賽亞書一~六章是整卷書的導論,第七章以後內容很明顯的回到當代的歷史事件上。而神在前六章當中很奇妙的用三道門來揭開以賽亞書的序幕,第一道門在第一章,用法庭作場景,宣告神的審判,這一道門我們以「橡樹與園子」為主題一起查考;第二道門在第二章,用和平作背景,預言神的拯救,這一道門我們以「萬民流歸聖山」為主題一起學習。
接下來我們繼續來談談第三道門,第三道門是在第六章,總共有十三節,神用寶座的異象,說明神的旨意。內容大概可以分成二段:〈一〉〈1~5節〉:記載以賽亞先知所看到神寶座的異象。〈二〉〈6~13節〉:記載以賽亞先知見異象後蒙召的經過。其最後的目的,就是希望神的選民都能夠真的成為聖潔的種類。首先我們一起學習第一段〈1~5節〉,這是當年以賽亞先知蒙召時所看到神寶座的異象。
沒有異象,民就放肆;惟遵守律法的,便為有福〈箴二十九18〉。異象是神給人特別的啟示,為了表明神的旨意,也為了指出人的軟弱;一方面可防止人因放肆而犯罪,一方面又可敦促人藉行道而得福。其功效之大絕不亞於神蹟,我們千萬不可等閒視之,應嚴肅的看待,尤其需留意其意義。
有關此異象或可從三個方向探討:〈一〉烏西雅王崩逝〈二〉撒拉弗的事奉〈三〉以賽亞的不潔。
〈一〉烏西雅王崩逝~驕傲
第一節一開始提到以賽亞先知見異象蒙召的時間,此時間相當特別,剛好是猶大王烏西雅死的那一年。那麼爲何神在顯異象之前要特別提起這件事呢?為何神要選定這個時間顯異象給以賽亞先知看呢?神絕對不是無聊,乃是有祂更深一層的用意。
說起來烏西雅本是個好王〈代下二十六4〉,但很可惜他晚節不保,後來卻變壞了,為什麼?只因為驕傲,因為國家強盛就起驕傲,人一旦驕傲就心中無神、且目中無人,既不服神的律法,也不聽祭司的勸阻,擅自進神的殿燒香,結果惹神發怒,長了大痲瘋〈代下二十六16、19~21〉,這麼一個好王就這樣不幸的死於大痲瘋,嗚呼哀哉!甚是可惜!
在聖經裡面大痲瘋象徵罪惡,大痲瘋更象徵驕傲。烏西雅王的死要告訴我們:〈1〉人真的很軟弱,在神面前真的沒有一個義人,包括王在內。〈2〉罪真的很可怕,尤其是驕傲〈箴十六18〉,它的工價就是死,就算是王也一樣。因此今天我們的義在神面前都好像污穢的衣服〈賽六十四6〉,因為我們每一個人或多或少都有一點驕傲,尤其是在有一點成就的時候,所以人在神面前事實上都如長大痲瘋一般,沒有一個能夠例外,這一點是神首先要我們明白的。
故此,嚴格說來,不管信仰上或靈性上,世上真的沒有一個人可以成為我們的王,來拯救我們脫離所有的罪惡;因為世上所有的王都有罪,而且世上所有的王都會死,就好像烏西雅王,沒有哪一個能倖免。
可見,在此時間點上,烏西雅王的死不只代表猶大國的不幸,不只代表以色列民的悲哀;他的死更代表所有人性的軟弱,尤其是代表著人類對罪惡的無奈。那麼在這死蔭幽谷當中,在此近乎絕望的節骨眼上,請問該怎麼辦?人真的沒有辦法,但感謝主!人的盡頭常常就是神的起頭,神在這個時候卻很奇妙的顯異象選召了以賽亞先知,開始了神的救贖工作。
於是以賽亞先知看見神坐在天上的寶座上,這才是真正的王,而且是萬王之王;祂用衣裳來遮滿聖殿,衣裳代表能力,衣裳更象徵慈愛;亦即神要用祂的能力和慈愛來建設教會,更要用祂的能力和慈愛來充滿教會;而我們也唯有倚靠祂的能力和慈愛,進入神的教會,才有可能脫離罪惡,達到聖潔。
〈二〉撒拉弗的事奉~謙卑
接著以賽亞先知看見在神的後面有天使撒拉弗侍立,撒拉弗是天使之名,聖經中只有在此處提及,意為焚燒;所以撒拉弗最主要的任務就是用火潔淨百姓的罪孽,以維護聖殿的聖潔。這種任務非常神聖,但其工作卻相當艱鉅,故此他須具備的條件自然也就相對的嚴謹。
因而撒拉弗的形象很特別,他有六個翅膀;而更特別的是:這六個翅膀中有兩個遮臉,兩個遮腳,兩個飛翔。臉代表榮耀,遮臉表示他對神的敬畏和謙卑;腳代表行為,遮腳表示他謹慎腳步,自覺不配;飛翔代表工作,表示他工作積極,靈性高超,而且效率卓越。
這些都是天使服事神最基本的條件,也是神的子民要服事神必須努力追求的美德,只可惜我們看到烏西雅王後來的表現與這些條件、美德恰恰相反,剛好形成非常強烈的對比,讓我們可以透過比較而一目了然,到底哪一種是值得我們學習的榜樣,而何者又是值得我們警惕的鑑戒?
於是我們看到這些撒拉弗不但不敢高抬自己,而且用最謙卑的態度一起服事神,並將一切榮耀歸給神,他們彼此呼喊著說:聖哉!聖哉!聖哉!這是神的僕人對神稱頌最好的讚語,不僅顯明神非常尊貴的神性~完全聖潔,同時也說明神對人最殷切的期待~追求聖潔,這就是神的旨意〈帖前四3~5〉。
因此,後來使徒約翰在拔摩海島上所看見的異象也一樣〈啟四8〉,使徒約翰不只同樣看到神的寶座,他更看見四活物,而這四活物也是六個翅膀,更奇妙的是他們也同樣晝夜不停的說:聖哉!聖哉!聖哉!四活物在聖經裡面可以預表末世的眾聖徒,因為聖徒的靈命在主裡面是永活的,而這些表現正是眾聖徒必須具備的特質,足見今天聖徒要事奉神真的同樣必須先學習撒拉弗的美德~謙卑,更要立志努力追求神的神性~聖潔,這樣才合乎神的旨意,如此才能蒙神大大悅納。難怪當撒拉弗彼此呼喊的時候,神的榮光馬上充滿全地,神的能力因著此頌讚聲使聖殿門檻的根基都震動,神的靈大大的充滿整個聖殿。
〈三〉以賽亞的不潔~痛悔
這一幕令人振奮的異象當時以賽亞先知真的親眼目睹,且親身經歷,他不只親眼看見神的威榮和能力,他更親身體驗到神的聖潔和尊貴,這時候以賽亞先知才猛然看見自己;真的一個真正見到神的人,他才有可能真正看見自己,尤其是看見自己的軟弱,就好像一個人只有在強光的照耀下才能清楚看見自己衣服上的污點一樣,於是以賽亞先知這才赫然發現自己在神面前原來是一個不潔淨的人,尤其是嘴唇,最不聖潔。
俗云:病從口入,禍從口出。的確一切罪的根源常常是從言語開始〈雅三2~6〉。沒有錯,舌頭在百體中算是最小的,但是它就像馬的嚼環一樣能夠調動整匹馬;又像船隻的小舵一樣能夠轉動整條船;更像草原中的星星之火一般能夠點著最大的樹林。因此舌頭雖小,卻是個罪惡的世界,它表面上看起來好像微不足道,但其威力之大卻令人嘆為觀止,它不僅能污穢人的全身,而且還能從地獄裡面把火點起來,把人的一生全毀掉,甚至使人的靈魂走向滅亡。
可見舌頭雖小卻千萬輕忽不得,言語的靈修的確是我們信仰上成敗的重要關鍵。然而問題是舌頭雖小卻很難控制〈雅三7、8〉,今天世界上有許多不同的走獸、飛禽、昆蟲、水族,這些當然也不易控制,但畢竟還是可以制服的,而且已經被人制伏了;可是惟獨沒有人能制服舌頭,因為它是不止息的惡物,一天到晚動個不停,而且裡面還裝滿了害死人的毒氣,真的是這樣。如果我們每當夜闌人靜的時候,好好回想一天當中所說的話語,我們就不難了解,到底我們說了多少話呢?到底我們說了些什麼話呢?是污穢的還是聖潔的?是絆倒人的還是造就人的?是尖酸的還是和氣的?是急躁的還是溫順的?是假冒的還是坦誠的?是詭詐的還是純正的?是自誇的還是虛己的?是閒言還是益語?是謊言還是實話?……這時候我們就會發現舌頭真的很難制伏,許多不該說的話,我們竟然在不在意也不經心的情況底下,就這樣隨便脫口而出,而且一點也沒有感覺。
這就是為什麼以賽亞先知會發現自己在神面前原來是一個不潔淨的人的理由;只不過像以賽亞先知這樣敬畏神的人都自覺嘴唇不潔了,那何況我們呢?因此在這裡所說的嘴唇不潔,不單單是指說了不該說的話,應該也包括該說的卻沒說,或者是說了卻沒有盡力說,尤其當我們看到一個人靈命將被殺或快死了,卻沒有盡力去解救、去勸勉、去攔阻他,這也是一種罪〈箴二十四10~12〉。可見言語的靈修真的是一門相當困難的功課,難怪雅各長老才說:若有人在話語上沒有過失,他就是完全人。亦即這種人他真的已經完全聖潔了,就像神一樣。
當然,要完全聖潔談何容易,以賽亞先知雖好,都還不夠完全,那麼其他的百姓更別說了,所以以賽亞先知在神完全聖潔的榮光照耀下,不僅顯露出自己的污穢,他更發現百姓的罪惡,於是他才大聲喊著說:禍哉!我滅亡了!因為我是嘴唇不潔的人,又住在嘴唇不潔的民中,又因我眼見大君王~萬軍之耶和華。是的,一個有罪的人不能見神,尤其在舊約時代,罪人看見神必定死〈出三十三20〉,就算是摩西也一樣,除非神特別憐憫;那該怎麼辦呢?只有一個辦法,就是仰望神的救贖,靠著神的能力和慈愛來幫助我們,讓我們的罪得赦,有關這個道理在第二段以賽亞先知見異象後蒙召的經過當中有很清楚的記載;而第一段以賽亞先知所看到神寶座的異象,就在以賽亞先知自覺有罪、自認不配的呼求聲中暫且告一段落,表面上看起來雖然好像是在悲情中收場,然而事實上卻為我們點燃了生命的曙光,更為神的救贖工作埋下伏筆,因為這種呼求其實更合乎神的旨意,這正是神顯異象給人看的主要目的,為了讓人真的看見,不只看明神的旨意,更看出自己的軟弱。
結論:〈賽五十七15〉沒有錯,神是至高至大的神,只有神才能永遠長存;所以這位神不僅住在至高至聖的所在,祂的名更叫做「聖者」,表示神是絕對聖潔的;因此今天人要得到神的恩典、蒙神同在最基本的條件也是聖潔;那麼問題是人要怎麼樣才能聖潔呢?除了要仰望神的救贖以外,人自己的預備也很重要,如何預備?以賽亞先知所看到神寶座的異象給了我們非常具體的答案:〈一〉去除烏西雅的驕傲。〈二〉追求撒拉弗的謙卑。〈三〉學習以賽亞的痛悔。這樣相信至高至聖的神必與我們同居,祂不僅要甦醒我們的心靈,而且要藉著聖經將寶座的異象再一次活生生的顯明在我們每一個人的心中。