2022/01/04

20以賽亞書 切勿投靠埃及(一)Nunca depender de Egipto (I) 朱成明 傳道

 

Introducción: (Is 20:1-6) En el año en que vino el jefe de los ejércitos a Asdod, cuando lo envió Sargón,

rey de Asiria, y peleó contra Asdod y la tomó, en aquel tiempo habló Jehová por medio de Isaías hijo de Amoz, diciendo: Ve, quita la ropa áspera de tus caderas y descalza las sandalias de tus pies. Y lo hizo así, andando desnudo y descalzo. Y dijo Jehová: De la manera que anduvo mi siervo Isaías desnudo y descalzo tres años, como señal y pronóstico sobre Egipto y sobre Etiopía, así llevará el rey de Asiria a los cautivos a Etipgo y a los deportados de Etiopía; a jóvenes y a ancianos, desnudos, descalzos y descubiertas las nalgas para vergüenza de Egipto. Y se turbarán y avergonzarán de Etiopía, su esperanza, y de Egipto, su gloria. Y dirá en aquel día el morador de esta costa: “ ¡Mirad qué fue de nuestra esperanza, a la que nos acogimos buscando socorro para librarnos de la presencia del rey de Asiria!” Y ahora, ¿cómo escaparemos nosotros?

              El capítulo 19 de Isaías es la profecía contra Egipto. Hemos citado el versículo 22 como tema, y mencionamos cómo Dios hirió y sanó a Egipto. Seguidamente el capítulo 20 también habla sobre la profecía de Egipto, sólo que el objeto que amonesta es al pueblo de Israel de aquel momento, enfatizando sobre la importancia de no depender de Egipto.

 

(I)             Amonestación de la historia

 

              Egipto era un país donde abundaba la idolatría, su pecado era grande, por lo tanto la Biblia utiliza a Egipto para simbolizar a este mundo perverso. Era una típica ciudad de destrucción, y Dios lo había juzgado según su rectitud. Él hizo caer sobre Egipto grandes calamidades, lo hirió con guerras, catástrofes naturales, crisis económica, y problemas políticos, para que no pudiera alcanzar éxito a pesar de sus esfuerzos, sino que se encaminara hacia la destrucción.

              Pero, por otro lado, Dios fue misericordioso con él, Dios lo hirió pero también lo sanó. Dios quería que ellos lo adoraran después de ver sus grandes obras, les hizo hablar en hebreo. También levantó un altar, un monumento, un salvador, para que  lo pudieran conocer, adorarlo y servirlo. Dios abrió un camino para ellos, para que se reconciliaran entre ellos y con Dios. También él haría que muchas naciones se convirtieran en su pueblo, y obtuvieran sus bendiciones.

Parte de estas profecías fue cumplida en aquella época, y parte se cumplió entre nosotros por medio de la salvación de Jesús en la cruz. Por lo tanto no sólo debemos estar alertos y prepararnos para eludir el azote de Dios, sino también debemos agradecerle por su sanación y su salvación, evangelizar con esfuerzo, para que más personas puedan acercarse a Dios, y obtener la sanación. Este es el mensaje que transmite el capítulo 19 de Isaías.

              Luego en Isaías capítulo 20 Dios quería que Isaías les advirtiera con seriedad a los israelitas, a no depender de Egipto ni fiarse de Etiopía, a no confiar en el poder de Egipto para luchar contra Asiria. Porque ni ellos estaban asegurados, cómo iba a ser posible que se liberasen con su ayuda de la mano de los asirios. En realidad Dios ya había entregado a Egipto en mano de los asirios, ellos también iban a ser deportados, avergonzados. El resultado de depender de Egipto era temor, vergüenza y gran decepción.

              Dios para demostrar la veracidad de la profecía, y para que los israelitas pudieran comprender concretamente, en aquel año cuando el rey Sargón de Asiria envió a su gran general para conquistar Asdod de la tierra filistea, en el año 711 a.C., Dios quería que el profeta Isaías hablara la profecía de amonestación, e hiciera a la vez acciones simbólicas. Dios quería que se quitara su ropa áspera y que se quedara solamente con sus ropas interiores, que se descalzara y anduviera así desnudo por el camino. Él quería que se disfrazara como un prisionero de guerra, para advertirles a los israelitas de que así iban a ser deportados los egipcios a Asiria. De esta manera anduvo Isaías desnudo durante tres años, sólo para ser señal de la destrucción de Egipto. Vemos entonces que no era nada fácil ser un profeta, porque debía obedecer completamente a Dios. También a partir de esto, nos da a saber que se trataba de un hecho sumamente importante. Creemos que Dios no haría nada sin sentido.

              Según las circunstancias de aquel momento, los israelitas recibían grandes amenazas de parte de Asiria. La corte se dividía en dos partidos; uno quería atacar a Asiria con la ayuda de Egipto, y el otro quería rendirse ante Asiria. Pareciera ser que el partido que quería buscar apoyo de Egipto tenía más poder. Por ejemplo (Is 22:15), Sebna el mayordomo, era uno de los que no quería escuchar los consejos de Isaías, él insistía en que había que aliarse con Egipto. Como él tenía mucha autoridad en la corte, al final hasta el rey Ezequías pensaba confiar en Egipto.

              Dios amaba al pueblo de Israel, no quería que tomaran decisiones incorrectas, ni que sean inducidos por el error, por eso envió al profeta Isaías para que les amonestara. No deseaba que ellos pensaran solamente en confiar en Egipto y en no depender de Dios, porque esto era un grave error. Dios clamó a ellos y quería que se convirtieran, siendo hombres inteligentes, para evitar el mal.

              Desde el punto de vista de la historia, nunca hubo buenos resultados cuando Israel trataba de acercarse a Egipto. Vamos a dar tres ejemplos:

(1) (Gn 12:10,16,17) Abraham bajó a Egipto porque había hambruna, y casi perdía a su mujer. Por suerte Dios tuvo compasión de él, lo guardó del mal. Si bien al final volvió a la tierra de Canaán en paz, y obtuvo muchas riquezas, sembró la raíz de una desdicha que causó su separación con Lot.

(2) (Gn 26:2,12,13) Más tarde el hijo de Abraham, Isaac, también se encontró con hambruna, él también pensaba bajar a Egipto. Pero Dios se le apareció y le dijo: “No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré.” Isaac obedeció a las palabras de Dios, y recibió grandes bendiciones, en ese año cosechó el ciento por uno.

(3) (Gn 46:1-4) En la época de Jacob, otra vez hubo hambruna, si bien Dios permitió a la casa de Jacob ir a Egipto, era sólo para que vivieran ahí momentáneamente y no para siempre, al mismo tiempo les prometió que los iba a llevar de regreso. Por eso Jacob antes de fallecer ordenó a José a que no lo enterrara en la tierra de Egipto (Gn 47:29,30); lo mismo, antes de morir, José también ordenó a sus hijos a que llevaran sus huesos a la tierra de Canaán, y él estaba seguro de que Dios los iba a llevar de vuelta a Canaán (Gn 50:24,25). Vemos que Jacob y José sabían claramente la voluntad de Dios, por eso si bien moraban en Egipto, sus corazones estaban en la tierra de Canaán. Después de la muerte de José, los israelitas eran maltratados por el Faraón, fueron esclavos en Egipto, trabajaban duramente, incluso recibían la amenaza de ser extinguidos. Finalmente Dios eligió a Moisés para que liberara al pueblo de Israel de la mano de los egipcios, para que los guiase en su éxodo. Esto representaba el plan de salvación de Dios. Por lo tanto, sabemos que Egipto no era la tierra prometida de Dios, y los israelitas no debían confiar en los egipcios. Nunca hubo buenos resultados cuando los israelitas intentaban acercarse a Egipto.

              Dios quería que los israelitas recordaran las opresiones y los dolores que sufrieron en Egipto, y conmemoraran la gracia de la salvación de Dios del éxodo. No quería que siguieran añorando la tierra de Egipto ni que volvieran a esa tierra, por eso cada vez que los israelitas añoraban a Egipto y querían volver a ese lugar mientras estaban en el desierto, morían porque Dios los hería. (Ex 14:11,12, 16:3, 17:3; Nm 11:4-6, 14:1-3) Cada vez que los israelitas se encontraban con dificultades, enemigos, falta de comida, falta de agua, o de carne, la primera reacción de ellos era murmurar contra Moisés, y luego querían volver a Egipto porque añoraban ese lugar. Dios aborrecía todas estas cosas, por eso la mayoría de estas personas murieron en el desierto, ninguno pudo entrar en la tierra de Canaán (Nm 14:28-30).

              Estas fueron enseñanzas de la historia, y amonestaciones para el pueblo de Israel. Pero los hombres por lo general son débiles, dejan la historia atrás, y se olvidan rápidamente de sus enseñanzas. Vuelven a cometer los mismos errores, por lo que la historia repite. También los israelitas se comportaron de la misma manera hasta la época de los reyes, cada vez que tenían dificultades o se veían amenazados por los enemigos, lo primero que se les ocurría era depender de Egipto. Para ellos Egipto tenía vigor y fuerza, un ejército poderoso, y grandes producciones agrícolas, tenía una sociedad civilizada, con muchos sabios consejeros. Para los israelitas estaba bien confiar en Egipto.

              Fue una elección errónea. ¿Por qué lo hicieron? Investigando a fondo los posibles razones, ellos creían que los problemas existenciales debían ser resueltos con métodos prácticos. Ellos perdieron la fe en Dios. Sólo se fiaban en sus sentidos. Se olvidaron del verdadero Dios todopoderoso, creador del universo, Señor de la historia. También se olvidaron de cómo Dios los había liberado de la mano de los egipcios por medio de las diez plagas, de cómo separó las aguas del mar Rojo y de cómo las volvió a juntar haciendo que el ejército egipcio con sus carros y caballos murieran ahogados en el mar. Pareciera que se olvidaron todas las grandezas que había hecho Dios, pareciera que las experiencias de fe que ellos habían tenido fueron cosas pasadas. En ese momento ya no veían las obras de Dios ni podían sentir las experiencias de fe. Lo único que veían eran las debilidades, las angustias, los problemas y las calamidades, y se quejaban de su destino.

              Por eso querían resolver los problemas a su manera, y para ellos la mejor solución era pedir a Egipto que los salvara del mal. En los ojos del hombre, ellos eran astutos, pero para Dios no eran inteligentes, porque de esa manera estarían en peligro, ya que Dios tenía pensado castigar a Egipto. En Egipto habría guerras civiles, sequía, crisis económica. Sus gobernantes y consejeros tomarían decisiones erróneas, y no habría éxito para ellos. Además Dios entregaría a Egipto en mano de los asirios. Los egipcios serían deportados, tal como demostraba Isaías con sus acciones simbólicas: caminarían desnudos y descalzos. Pronto Dios cumpliría todas estas cosas.

              Pero los israelitas no creían que pasaría tal cosa, por eso Dios estaba impaciente y quería que Isaías dijera estas profecías a los israelitas, para amonestarlos a no confiar en Egipto, para advertirles sobre las consecuencias de depender de Egipto: no iban a poder resolver sus problemas, de lo contrario, serían también avergonzados como Egipto. Dios quería que ellos comprendieran la raíz de los problemas. La verdad era que ellos eran iguales que los egipcios, se apartaron de Dios, no supieron confiar en Dios, y por eso estaban en problemas. Ahora si ellos para resolver su dificultad pidieran ayuda a Egipto, sólo iban a tener más problemas y más pecado. Los egipcios también eran seres humanos, ellos no eran dioses, sus carros y caballos eran cosas carnales y cosas materiales, no son espíritus. Nada de estas cosas eran confiables. Dios al extender su mano, todas estas cosas serían consumidas (Is 30:1-5, 31:1-3).

              Entonces para resolver el problema se necesita primero encontrar la raíz, y luego tomar medidas apropiadas. Estas son volver a Dios, consultarle, tener la mira en Él, confiar en Él, y pedir su guía. De esta manera habrá buenos resultados.

              La historia nos dice que esto fue cierto. El rey Ezequías por poco iba a depender de Egipto. Cuando el gran general de Asiria pasaba cerca de Jerusalén, en el año 703 a.C. había enviado mensajeros a Egipto para pedirle ayuda, pero después de las continuas advertencias de Isaías, cayó de pronto en la cuenta, se detuvo a tiempo ante el peligro, se convirtió en el momento oportuno. Y cuando el rey de Asiria, Senaquerib, sitió al ciudad de Jerusalén (701 a.C), en ese momento crítico, volvió a confiar en Dios, recuperó su fe del principio, pidió instrucciones al profeta Isaías, y juntos rogaron a Dios pidiendo su ayuda.

              El resultado comprobó que él había elegido correctamente. Él no sólo recibió el consuelo de Dios, sino que Dios había batallado por él (Is 37:36). Dios envió mensajeros que entraron al campamento de los asirios y mataron a ciento ochenta y cinco mil personas en una sola noche. Así obtuvo la victoria sin mover ningún soldado. Este hecho dio testimonio de que al final el que los liberó de Asiria no era Egipto, sino el Dios verdadero de los ejércitos.

              Este es el mensaje principal del capítulo 20 de Isaías. Dios nos dice: cuando estamos en problemas, bajo cualquier circunstancia debemos confiar en Dios, no debemos depender de Egipto, o sea este mundo. Porque este mundo al igual que Egipto, será herido por Dios y destruido. Quien confía en Él, será avergonzado de la misma manera. ¿El hijo de sabiduría no tendría que tomar precaución en tal elección?

 

 

Conclusión: (Jer 17:5-8) La creencia es una búsqueda insistente, es una confianza y es una elección. Hoy en nuestra creencia, cuando estamos en problemas ¿elegimos confiar en Dios o en la fuerza humana? ¿Optamos por confiar en este mundo y sus riquezas, apartándonos de Dios? Debemos estar atentos: las diferentes elecciones traen diferentes consecuencias. El profeta Jeremías nos dice: “Bendito el hombre que confía en Dios, porque será como el árbol plantado junto a las aguas, su hoja estará verde, no dejará de dar fruto; el que pone su confianza en la fuerza humana, será como la retama en el desierto, finalmente será inservible.” ¿Queremos recibir bendiciones o calamidades? Todo dependerá de nuestra elección. Que todos podamos recordar las advertencias del profeta Isaías: no depender nunca de Egipto, porque aquellos que confían en Egipto, confían en las fuerzas humanas, finalmente tendrán sólo temor, vergüenza y desilusión.


引言:〈賽二十1~6〉亞述王撒珥根打發他珥探到亞實突的那年,他珥探就攻打亞實突,將城攻取。那時,耶和華曉諭亞摩斯的兒子以賽亞說:「你去解掉你腰間的麻布,脫下你腳上的鞋。」以賽亞就這樣作,露身赤腳行走。耶和華說:「我僕人以賽亞怎樣露身赤腳行走三年,作為關乎埃及和古實的預兆奇蹟。照樣,亞述王也必擄去埃及人,掠去古實人,無論老少,都露身赤腳,現出下體,使埃及蒙羞。以色列人必因所仰望的古實,所誇耀的埃及,驚惶羞愧。那時,這沿海一帯的居民必說:『看哪,我們素所仰望的,就是我們為脫離亞述王逃往求救的,不過是如此!我們怎能逃脫呢?』」

以賽亞書第十九章是論埃及的默示,之前我們特別以第22節為主題,提到神對埃及的「擊打與醫治」。接下來第二十章繼續提到有關埃及的預言,只不過警告對象卻是針對當時的以色列民,重點是「切勿投靠埃及」。

〈一〉歷史的鑑戒

沒有錯,埃及的確是一個盛行拜偶像的國家,它的罪惡相當可怕,因此聖經常常用埃及來預表這個罪惡的世界,表示它真的是一座標準的滅亡城;神是公義的,所以神一定會施行審判,降下災禍,用戰爭、天災、經濟衰退和政策錯誤來擊打它,使它所作的工皆不能成就,而漸漸走向敗亡。

不過另方面,神也是慈愛的,神一方面擊打它,一方面卻要醫治它。神要使埃及人因看見神的作為而敬畏神,讓他們也會講希伯來話;神還要築一座壇,立一根柱子,差遣一位救主來,使他們認識神、敬拜神,更進一步事奉神;神要打開一條大道,使人與人、人與神之間成就和平,讓萬民都成為祂的子民,而蒙受祂的祝福。

這些預言後來不只部分應驗在當時的世代,今天更藉著主耶穌十字架的救恩完全應驗在我們當中。因此,今天我們不僅要儆醒預備,來逃避神的擊打;我們更要感念神的醫治和救贖,努力傳揚福音,使更多的人也能來就近神,與我們同蒙神的醫治,這是以賽亞書第十九章所要帶給我們的時代信息。

接下來,以賽亞書第二十章,神要以賽亞先知再一次很鄭重的警告當時的以色列民,千萬不要去投靠埃及,不可仰望古實人,別想利用埃及的勢力來抵抗亞述,這是不可能的,因為埃及人自己都自身難保了,神早已準備將埃及交在亞述人手裡,他們也一樣要被擄、蒙羞,所以投靠埃及的結果只有驚惶、羞愧、大失所望而已。

當時,神為了表明這個預言的真實性,也為了讓以色列民更具體的了解,就在亞述王撒珥根派他的大將去攻取非利士的大城亞實突的那年,也就是主前711年,神要以賽亞先知一邊說預言、傳警告,一邊按照神所吩咐的方式去行動、作預兆;神要以賽亞先知解掉麻布外衣,僅著內衣,脫下鞋子,露身赤腳走在路上,裝扮成戰敗國被俘虜的樣子,來提醒當時的以色列民~埃及人將要如此被亞述所擄。以賽亞先知就這樣露身赤腳行走三年,只為了用此象徵動作來預言埃及的敗亡。可見當先知真的很不簡單,他必須完全順服神;同時也讓我們了解此警告的重要性,我們相信神絕對不會做無意義的事。

若依現實情況來看,當時猶大國的確面臨亞述的嚴重威脅,此威脅迫使猶大朝廷分成兩派,一派主張應借助埃及的力量來抵抗亞述,另一派則主張甘脆投靠亞述算了;而據聖經推測,當時主張投靠埃及的一派勢力似乎較強,就如〈賽二十二15〉所記當時的家宰舍伯那,他在朝廷裡很有權勢,只可惜卻是一個不折不扣、不願聽從以賽亞先知忠告的大官,堅持要與埃及結盟,其影響力相當大,難怪連後來的希西家王也差一點被慫恿。

然而,神愛以色列民,神不願意讓以色列民因決定錯誤而受到虧損,更不忍心看到以色列民因誤入歧途而自取羞辱,所以神才差以賽亞先知鄭重的指責當時的以色列民,千萬不要只想投靠埃及,而不願意仰賴全能的主,這是愚昧之舉;不但如此,神更用心良苦的呼籲當時的以色列民,希望他們趕快懸崖勒馬,回頭是岸,作一個聰明人,免得受害。

真的,回顧歷史,以色列民與埃及親近的結局都不佳。謹列舉三例為證:

1〉〈創十二101617早年亞伯拉罕就曾因飢荒下埃及,結果差一點失去了自己的太太,還好神憐憫、保守他,讓他逃過一劫,平安的回到迦南地,且得了許多財物,然而這趟埃及之旅卻種下他與羅得分離的禍根。

2〉〈創二十六21213後來亞伯拉罕的兒子以撒也遇到飢荒,他也想下埃及,但神卻向他顯現說:不可以,你要住在我所指示你的地方。感謝神!以撒順服神的話,結果蒙神大大祝福,那一年竟然有百倍的收成。

3〉〈創四十六1~4到了雅各時代,又遇到大飢荒,雖然當時神允許雅各全家下埃及,但那只是暫時寄居而已,絕非應許永留之處,所以神才同時答應一定會帶他們回來。因此雅各離世之前交代約瑟,不可以把他葬在埃及〈創四十七2930〉;約瑟離世之前也一樣交代他的子孫,要將他的骸骨送回迦南地,並且相信神一定會帶他們回迦南〈創五十2425〉。可見雅各和約瑟都明白神的旨意,他們雖然身在埃及,心卻在迦南。結果,沒想到當約瑟死了以後,以色列民馬上被法老虐待,在埃及當奴隸、作苦工,甚至受到滅種的威脅,一直到神興起摩西,才拯救以色列民脫離埃及人的手,帶領他們出埃及,成為神整個救贖計畫的預表。因此埃及地絕不是神所應許之地,埃及人也絕不是以色列民應該投靠的對象,與埃及親近的結局都是不好的。

於是,神為了要讓以色列民切記在埃及時所受到的欺壓和痛苦,同時感念神拯救他們出埃及的大恩典,神很不願意以色列民再度留戀埃及,更不希望他們回到埃及去,所以當以色列民走在曠野路上時,不管是遇到困難,遇到強敵,沒東西吃,沒水喝或想吃肉等等,凡是向摩西發怨言,然後留戀埃及,想回埃及去的人,全部被神擊打而死〈出十四1112,十六3,十七3;民十一4~6,十四1~3〉,沒有一個人能進迦南〈民十四28~30〉,因為這種事是神所不喜悅的,這種事只會惹神大大發怒,使自己與神的應許永遠隔絕。

這些都是歷史的教訓,成為以色列民活生生的鑑戒;只不過,人畢竟是軟弱的,歷史終歸是歷史,人很快就會淡忘,然後又重蹈覆轍,讓歷史不斷的重演。以色列民就是這樣,一直到王國時代,每當他們遇到困難,面臨強敵威脅的時候,他們第一個想到的還是一樣~投靠埃及,他們總覺得埃及的國勢那麼雄厚,武力那麼強大,物產那麼豐富,社會那麼文明進步,又有那麼多有智慧的謀士,投靠埃及應該是相當穩當、萬無一失才對。

這是一種錯誤的抉擇,為何如此?探究其由,因為他們總認為現實的問題必須用現實的方法才能解決。他們失去了對神的信心,只憑肉體的眼見和感覺;他們忘記創造宇宙萬物的主宰才是真正的全能者,忘記了他們一向所敬拜的真神才是人類歷史的主導者;他們更忘記了過去神怎樣在埃及地施行十大神蹟來拯敬他們脫離埃及人的手;如何分開紅海,又合起紅海,把追殺他們的埃及軍兵、馬車全都淹死在海裡;這些過去神活生生的作為他們好像全部忘光了,這些過去活生生的信仰體驗對他們來說好像真的都已經成為過去式了,這些神的作為,這些信仰體驗,現在好像已經都看不見了;所看見的只是我們為甚麼這麼軟弱!我們為甚麼這麼悲哀!我們為甚麼遇到這麼多災難!我們為甚麼老是有這麼多問題?我們為甚麼會落到今天這種地步?

於是,他們才想用自己的方法來解決,最好的方法就是去投靠埃及,希望埃及能助他們一臂之力,救他們脫離困境。沒有錯,他們的想法在人看來或許很實際、很具體、也很可行;但在神看來卻是不聰明、無效用、極危險的;因為神正準備降災禍給埃及,使埃及發生內戰,使埃及遇到旱災,使埃及的經濟衰退,使埃及的首領和謀士所決定的政策錯誤,使他們所作的一切工作都不能成就,最後神還要把埃及交在亞述人的手裡,埃及人將要被虜,正如以賽亞先知所作的象徵動作一般,露身赤腳而行,這些才是神很快就要實現的大事。

只可惜,當時的以色列民根本看不見,而且不相信,難怪神會那麼著急,要以賽亞先知發預言、傳警告:不要投靠埃及,投靠埃及不但不能解決問題,反而會與埃及一樣蒙羞。神要以色列民了解真正的問題所在,乃是因為他們像埃及人一樣離開神,不懂得信靠神,所以才會出問題。因此今天如果為了解決問題去投靠埃及,那只是問題再加上問題,只有罪上加罪。何況埃及人只不過是人,並不是神,馬匹車輛只不過是血肉物質,並不是靈,這一些都靠不住,只要神一伸手,這一切全都要滅亡〈賽三十1~5,三十一1~3〉。

可見,真正要解決問題一定得先找出問題的根源在哪裡,然後對症下藥,藥到病除,這樣才有辦法根治;那就是再一次回轉歸向神,向神求問,再一次抬頭仰望神,全心倚靠,再一次耐心等候神,求神親領,如此才會有好的結果。

歷史告訴我們,這絕對是真的。感謝神!後來希西家王雖然一開始有點心動想去投靠埃及,尤其當亞述大軍南下迫近耶路撒冷時,他在朝廷親埃及派的慫恿下,在主前703年曾經派遣使者向埃及求援,但是後來經以賽亞先知一再警告,他終於恍然大悟,馬上懸崖勒馬,及時回頭,就在亞述王希拿基立派軍圍困耶路撒冷的時候〈約主前701年〉,在最緊要的關頭,他轉而投靠神,恢復起初對神的信心,向以賽亞先知請教〈賽三十七12〉,一起向神切求,求神幫助。

結果,證明他的選擇是對的,他不但得到神的安慰,神還親自為他爭戰〈賽三十七36〉,派遣使者出去,一夜之間,在亞述營中殺了十八萬五千人,使他不費一兵一卒而得到最大的勝利。由此可見,最後拯救他脫離亞述王之手的的確不是埃及人,而是萬軍之真神。

這就是以賽亞書第二十章所帶給我們最大的信息,神要告訴我們:當我們遇到問題時,無論在何種環境底下,我們都要專心仰賴神,千萬不可投靠埃及,也就是千萬不可投靠這個世界,因為這個世界就好像埃及一般,終究必因神的擊打而滅亡,投靠它的必與它一樣一同蒙羞。智慧之子對此重要抉擇豈可不慎乎?

 

結論:〈耶十七5~8的確信仰是一種追求,信仰是一種倚靠,信仰更是一種選擇。今天在我們的信仰生活當中,當我們遇到問題的時候,請捫心自問?到底我們是如何作抉擇的呢?是選擇倚靠全能的神呢?還是選擇倚靠人血肉的膀臂?甚至選擇倚靠這個世界和世界的錢財而離棄神呢?請注意!不同的選擇將會有不同的結果。耶利米先知告訴我們:倚靠神的會像樹栽於水旁,永遠結果不止;而倚靠人血肉膀臂的會像沙漠的杜松,最後變成無用。今天我們是要得福呢?還是要遭禍呢?端看我們如何選擇而已。但願我們永遠記住以賽亞先知的警告,切勿投靠埃及,因為投靠埃及的就是投靠人血肉的膀臂,這種人的結局只有驚惶、羞愧與失望!