Introducción: (Is 58:1,2) Según este pasaje de la Biblia vamos a seguir tratando sobre el tema “La creencia verdadera”. Vamos a hablar de la última parte de este tema: Acercarse a Dios.
Ya
hemos estudiado sobre este tema en tres ocasiones. Este era el punto ciego de
la creencia de los israelitas, era el mayor problema que tenían ellos en la fe.
Porque adoraban a Dios hasta quedarse solamente con la apariencia de la piedad,
perdieron la esencia de la fe. Era un problema sumamente grave, y lo peor era
que ellos no tenían noción de que se veían atrapados en el punto ciego de la
creencia, pensaban que tenían buen nivel de fe. Por eso aunque el país estaba a
punto de ser destruido, estaban tranquilos, creían que iban a estar a salvos.
Esta actitud de ellos era peligrosa.
Entonces
a comienzos del capítulo 58 Dios clamó a gran voz. Quería que el profeta Isaías
señalase el verdadero problema de ellos, a su vez con un tono irónico interrogó
al pueblo de Israel. Les formuló tres preguntas concretas, para que
reflexionaran si tenían una creencia verdadera: (1) ¿Buscan a Dios todos los
días? ¿Quieren comprender la palabra de Dios?; (2) ¿Ustedes son el pueblo que
hace la justicia? ¿Realmente no se han apartado del estatuto y las leyes de
Dios?; (3) ¿Quieren conocer la voluntad de Dios? ¿Aman acercarse a Dios? Dios
les hizo estas tres preguntas con un tono sarcástico, para que examinaran el
estado y la veracidad de su creencia.
Hoy
debemos también tomar esta enseñanza de la historia de los israelitas como
nuestra propia amonestación. No debemos cometer el mismo error y arrepentirnos
después, realmente no vale la pena. Gracias a Dios, ya hemos estudiado las dos
primeras preguntas. Seguiremos con la última pregunta. Que el espíritu de Dios
nos guíe, para que podamos obtener edificación a través del aprendizaje.
(Is
58:2) En esta parte Dios les hizo la tercera pregunta a los israelitas con un
tono irónico. Él dijo: “¿Ustedes me piden juicios justos? ¿Quieren acercarse a
Dios?” Este es el punto culminante de la creencia, es la sublimación de todo el
transcurso de la fe. Ciertamente una persona que realmente tiene creencia parte
de la búsqueda de Dios, y debe terminar con el acercamiento a Dios. Así se
podría decir que es una creencia completa y perfecta. Por eso creo que este
punto es muy importante, no debemos descuidar de ello.
En
un principio tenemos que entender nuestra relación con Dios. Ya habíamos
planteado en qué consistía tener una buena fe. La condición fundamental reside
en nuestra relación con Dios. Si la relación es buena, la creencia es buena; de
lo contrario, si la relación entre nosotros y Dios es mala, la creencia no
puede establecerse. Esta es una verdad absoluta. Pero el problema es ¿qué tipos
de relación tenemos con Dios?, ¿qué situaciones demuestran que tenemos una
buena relación con Dios? Con respecto a esta verdad, la Biblia nos da unas
indicaciones. Vamos a dar un ejemplo: desde el punto de vista del origen,
nuestra relación con Dios es como la relación entre hijos y padres, en estas
circunstancias debemos ser agradecidos; desde el punto de vista del trabajo,
nuestra relación con Dios es como la de un siervo con su Señor, y en este caso
debemos aprender a ser obedientes; según la identidad, nuestra relación con
Dios es semejante a la de un pueblo con su príncipe, por lo que debemos tener
un corazón de temor y respeto hacia Él; y según la redención, nuestra relación
con Dios es como la de un esclavo con su salvador, con respecto a esto, debemos
tener plena confianza en Él. De modo que tenemos una relación muy íntima con
Dios, podemos analizarla de diferentes niveles. No importa de qué nivel se
trate, si nosotros nos ocupamos de cumplir con nuestro deber, entablaremos una
buena relación con Dios, y entonces, nuestra creencia será sana y verdadera.
Este es el primer punto que debemos comprender.
Si
vamos a analizar la procuración de la creencia desde este punto de vista, ¿cuál
es la meta que debemos procurar en la creencia? Quizás podemos resumir de esta
manera: lo que sería la procuración de la creencia, primero es conocer los
distintos tipos de relaciones que entran en juego entre nosotros y Dios, y
luego tratar de entablar una buena relación con Dios, hasta llegar a un estado de
perfección. Entonces conseguiremos una creencia absolutamente verdadera. Dios
para hacer entender a los israelitas sobre esto, les advirtió con la pregunta
de acercarse a Dios. Aunque pareciera ser un tipo de sentimiento o afecto, como
si una persona nos preguntara: ¿Te gustas de mí? Quizás no sea una pregunta
fácil de responder, o incluso a veces se nos hace difícil de dar explicaciones,
pero en el fondo de nuestros corazones sí sentimos algo, un sentimiento
patente, sabemos si nos gusta esa persona o no. En ese momento nos damos cuenta
que hay algo clave entre querer y no querer a una persona, que depende de
cuánto amor haya. Si hay mucho amor, naturalmente queremos más a esa persona, y
nos acercamos más a ella; si hay poco amor, o nulo, naturalmente no queremos a
esa persona, y nos apartamos de ella. Es una verdad absoluta. Todos sabemos que
así ocurre, sólo que no le prestamos mucha atención. En realidad este tipo de
relaciones pasa todo el tiempo en nuestras vidas, sobre todo entre amigos, y en
la convivencia matrimonial.
Una
vez un hermano le preguntó a otro hermano: ¿por qué ella te gusta tanto siendo
tú un joven apuesto con buenos estudios, y ella sin grandes estudios ni
destacada belleza? El hermano que enunció la pregunta no entendía la razón, y el
otro hermano no sabía cómo responderle, al final se encogió de hombros y dijo
que no sabía bien el por qué, pero sí estaba completamente enamorado de ella,
quizás fuese por la voluntad de Dios. Luego esta pareja de jóvenes se casaron.
Gracias a Dios, la vida de casada de ellos ha sido feliz desde siempre, porque
entre ellos había amor, el amor los atrajo mutuamente, el amo los acercó uno al
otro, hasta la intimidad, hasta formase un solo cuerpo. Esta es la verdad sobre
el matrimonio que nos dice la Biblia. Todos los hermanos casados seguramente
han experimentado lo mismo. Sino por qué nos hemos casado. No creo que todos
nos hemos casado ciegamente, porque el matrimonio es la relación más íntima que
existe en la humanidad. Lo sabemos, pero muchas veces nos olvidamos de esta
verdad, nos olvidamos de que Biblia dice: el matrimonio es establecido por
Dios, por eso todos deben respetarlo.
En
realidad debe existir este tipo de relación entre nosotros y Dios. Si vemos
desde el punto de vista del espíritu y del amor, nuestra relación con Dios es
semejante a la de la mujer y el marido. (Gn 2:7) En un principio cuando Dios
creó a Adán, lo hizo con el polvo de la tierra, lo hizo según su imagen y
semejanza, además le sopló un aliento de vida en su nariz, para que fuese un
ser viviente. Por lo tanto Adán no sólo tenía la imagen de Dios, a su vez tenía
la vida de Dios. Según la apariencia, Adán era otra persona aparte, pero según
el espíritu, él y Dios eran un solo cuerpo, porque tenían el mismo espíritu.
Así que él tenía una relación íntima con Dios, como la relación de marido y
mujer. Adán vivía dentro de Dios, y Dios moraba dentro de él, entre ellos había
un amor infinito, se amaban mutuamente y se acercaban uno al otro, se
comprendían entre ellos, estaban en comunión. Era una relación bella, una vida
en la que Dios se unía al hombre en el huerto de Edén. El hombre podía
comunicarse con Dios libremente. Vivía en un estado ideal, maravilloso, sin
comparaciones.
Lástima
que la buena situación no duró. Adán pecó; el pecado arruinó la buena relación
entre Adán y Dios, convirtió el amor en odio, la intimidad en distancia, cortó
la vida que había entre Dios y los hombres. A partir de entonces el hombre se
ha convertido en la mujer adúltera que abandonó a su marido y se ha alejado de
Dios. Se ha ido a buscar otras felicidades, el mundo, el diablo, el ídolo, el
pecado. Por eso Dios se entristeció grandemente, Él sabía cuál sería la
consecuencia del hombres si siguiera de esa forma. El camino de la muerte. Él
comprendía que la vida del hombre bajo esas circunstancias era de dolor, de
desesperanza, sin libertad. Así que Dios tuvo misericordia del hombre, decidió
perdonarle todos los pecados del pasado. Él tomó la iniciativa de querer
reconciliarse con el hombre y reconstruir la antigua relación íntima. Todo si
el hombre estaba dispuesto a volver a Dios. Por este motivo, Dios primeramente
eligió al pueblo de Israel de entre las naciones (Dt 7:7,8), no por otra causa,
sino porque Dios los amaba profundamente, por eso él mismo con su mano poderosa
los rescató de Egipto, para que se liberaran de la mano del Faraón. Dios quería
conmoverlos con su amor a fin de que regresaran a Dios, como un marido que ama
a su propia mujer, que desea que vuelva a él lo antes posible. Dios quería
reestablecer una relación íntima con los israelitas, Él estaría conforme si
ellos estaban dispuestos a sentir el amor de Dios, y a volver a acercarse a Él.
Pero
los israelitas defraudaron a Dios. (Is 50:1,2) Aunque Dios mismo vino hasta la
presencia del pueblo de Israel, pero ninguno quiso esperar a Dios. Aunque Dios
clamaba de día y de noche sin cesar, nadie le respondió. El problema no estaba
en Dios sino que ellos traicionaron a ellos mismos, como una mujer adúltera que
abandonó a su marido que la amaba, para irse con otro. Ellos fueron a buscar
ídolos, el mundo, el pecado. Por eso Dios con mucha tristeza dijo: “Yo no los
repudié, sino que ustedes ya no me aman. No es que no tenga poder para
salvarlos, sino que ya no reciben atenciones.” ¿Dios no estaba triste? Sí lo
estaba. Y aún en su tristeza daba su gran amor. (Is 54:4-8) Con su amor, Él los
consoló, como el marido que consolaba a su mujer que lo había traicionado. Dios
quería darles una oportunidad, quería aceptarlos de nuevo. Si ellos estaban
dispuestos a Dios, Dios los amaría eternamente con su amor, porque Él seguía
siendo su marido, su Hacedor, y ellos, la mujer de su juventud. Él no quería
perder esa relación íntima que había antes. De veraz Dios ha sido siempre fiel
con los amigos. Pero de todas formas los israelitas seguían siendo indiferentes
al respecto, sólo hacían esfuerzos superficiales. (Is 1:11-15) En los días de
fiestas, ellos los guardaban, en los momentos cuando debían ofrendar,
ofrendaban, iban frecuentemente al templo, alzaban sus manos para orar a Dios.
Aparentemente ellos querían desesperadamente buscar el juicio justo de Dios,
acercarse a Él, sin embargo la realidad era que sus corazones estaban lejos de
Dios, sus obras y sus vidas estaban a miles de distancia de la justicia de
Dios. Por lo tanto, Dios no estaba contento, más bien estaba impaciente,
prefería que no hubieran hecho de esa manera, porque esa situación era como la
de un marido y una mujer que están unidos físicamente pero no en espíritu.
Prácticamente no había sentimientos entre ellos y Dios, no había amor
verdadero. Era una relación de discordia entre esposos, externamente admirable,
pero internamente las dos partes sufrían. Por eso Dios no quería tal relación.
Entonces
Dios clamó nuevamente a gran voz, quería que los israelitas reflexionaran: si
realmente buscaban el juicio justo de Dios, si conocían la voluntad de Dios, si
querían seguir la voluntad de Dios, o si sólo hacían para quedarse bien pero
que en realidad andaban a rienda suelta. Dios también tenía la intención de que
los israelitas reflexionaran sobre su relación con Él: si realmente querían
acercarse a Él, si había un amor verdadero entre ellos y Dios, si cuando
entraban al templo querían contemplar el rostro de Dios, si cuando oraban
querían ciertamente comunicarse con Él, si hacían las ofrendas con un corazón
dadivoso y alegre, expresando un profundo agradecimiento a Dios, o de mala
gana, si sentían realmente afecto a Dios. Con estas preguntas Dios quería que
los israelitas encontraran su punto ciego de la creencia, y tomaran las
precauciones adecuadas, erradicarlo definitivamente, para poder salir del mal.
Lástima que ellos seguían adormecidos en el error. (Jer 3:1-5) Aunque Dios no
cesaba de proclamar y de llamarlos, aunque muchas veces intentaba recibirlos y
aceptarlos, sin embargo, el pueblo de Israel era contumaz en el error, ellos
preferían cometiendo fornicación con sus seres queridos, amando al mundo,
dejando pleno libertad a la concupiscencia. No amaban realmente a Dios, en
realidad no querían acercarse a Dios, por eso al final perecieron, dejando una
enseñanza trágica en la historia.
Hoy
estas amonestaciones están puestas delante de nosotros. ¿Hemos cometido el
mismo error que los israelitas? ¿Cómo es nuestra relación con Dios? ¿Sentimos
afecto a Dios? ¿Amamos a Él? ¿Queremos acercarnos a Dios? Las respuestas de
estas preguntas comprobarán si realmente tenemos una creencia verdadera.
Conclusión:
(2Co 11:1-3; Stg 4:4,5) Dios realmente nos ama
profundamente. Originariamente no éramos dignos de volver a Dios, no podíamos
convertirnos en su esposa, porque según la carne no somos israelitas, somos
gentiles. Pero hoy Dios nos ama, nos escogió especialmente entre todos los
pueblos, nos llamó y nos reunió con el gran amor de la cruz de Cristo, nos
redimió, nos ha desposado con un solo esposo, Jesucristo, para presentarnos
como una virgen pura a Cristo. Por eso Pablo dijo: Dios nos ama con el más
grande amor, como esposo que ama a su esposa, que no permite la intromisión de
una tercera persona, por lo tanto nosotros también debemos corresponderle con
un corazón puro y santo. Debemos acercarnos a Él con este tipo de corazón, no
podemos de alguna manera extraviarnos de la sincera fidelidad, asimismo nuestro
amor debe corresponderle sólo a Él. Por eso Santiago nos exhorta a no ser
adúlteros que adoran a Dios y buscan amistad con el mundo, que aman a Dios y al
mismo tiempo codician el mundo, porque esto será imposible. El espíritu de Dios
nos anhela celosamente. Al hacer esto estamos declarando enemistad a Él. El
Señor Jesús dijo: “El hombre no puede servir a dos señores.” No podemos servir
a Dios y a la vez a la riqueza. Ciertamente es así. Le pedimos ayuda a Dios
para que después de comprender estas verdades podamos acercarnos a Él
exclusivamente. No debemos ir a la iglesia para cumplir una formalidad, o hacer
los trabajos sagrados de mala gana. En nuestras vidas debemos apartarnos
verdaderamente de lo mundanal, en cuanto a nuestra determinación debemos dejar
de codiciar el mundo, y mientras tanto, servir a Dios con un corazón de amor.
De esta manera nuestra creencia será absolutamente verdadera.
引言:〈賽五十八1、2〉你要大聲喊叫,不可止息;揚起聲來,好像吹角。向我百姓說明他們的過犯;向雅各家說明他們的罪惡。他們天天尋求我,樂意明白我的道,好像行義的國民,不離棄他們神的典章,向我求問公義的判語,喜悅親近神。
茲謹根據這一段聖經繼續一起來學習「真實的信仰」這個題目,我們將進入這個題目的最後一段,主題是「親近神」。
感謝主!有關「真實的信仰」我們已經查考過三次了。這是當時以色列民信仰上的大盲點,也是當時以色列民在信仰上最大的問題,因為他們敬拜神敬拜到最後只剩下信仰的外表而已,他們已經失去了信仰的實質,這是相當嚴重的問題,而更糟糕的是他們落在這種信仰的盲點當中卻不自知,還以為自己的信仰滿不錯的,所以雖然國家已經快要滅亡了,但是他們卻還覺得應該沒問題才對,您說這種心態可怕不可怕?真的相當可怕!
因此神才在以賽亞書五十八章一開始就大聲疾呼,神要以賽亞先知不客氣的指出他們真正的問題所在,神更不客氣的用反諷的語氣來責問當時的以色列民,神很具體的提出三個問題,希望以色列民能夠好好的想一想:我的信仰是真實的嗎?〈一〉你們真的天天尋求神嗎?你們真的樂意明白神的道嗎?〈二〉你們真的是行義的國民嗎?你們真的沒有離棄神的典章嗎?〈三〉你們真的想明白神的旨意嗎?你們真的喜悅親近神嗎?神用反諷的語氣來責問當時的以色列民這三個問題,希望以色列民能夠藉著這三個問題來好好省察一下自己的信仰,到底我的信仰是如何呢?我有沒有真實的信仰呢?
今天以色列民的歷史教訓就是我們活生生的鑑戒,我們更應該常常用這三個問題來好好省察一下自己的信仰,千萬不可以重蹈覆轍,免得後悔莫及,那就相當划不來。那麼很感謝主,有關第一個問題和第二個問題我們都已經分別查考過了,緊接著我們要一起來學習最後一個問題,求神的靈繼續帶領我們。
在以賽亞書五十八章第2節的下半句,神用反諷的語氣責問當時以色列民第三個問題,神說:你們真的想向我求問公義的判語嗎?你們真的是喜悅親近我嗎?這是真實信仰的最高點,也是我們整體信仰的精神所在。沒有錯,一個真正有信仰的人,他必須從「天天尋求神」開始,最後更必須以「喜悅親近神」來結束,這樣他的信仰才算是完全的。因此我個人覺得這一點也非常重要,千萬不可馬虎。
首先我們必須了解我們與神之間的關係,這個問題之前我們已經稍稍談過,怎麼樣才是真正「好的信仰」呢?最基本的條件就是看我們與神之間的關係如何?如果我們與神的關係很好,那麼我們的信仰就一定不錯;反過來說,如果我們與神的關係不好,那麼我們的信仰也不可能好到哪裡去,這是一定的道理,這種道理相信大家都懂;然而問題是到底我們與神之間有哪些關係呢?還有在什麼情況底下我們才算是與神有很好的關係呢?有關這方面的道理聖經也給了我們許多的指示:舉例來說,如果從源頭的角度來看,我們與神的關係就好像子女和父母的關係那樣,那麼在這個關係上我們就應該懂得感恩;如果從工作的角度來看,我們與神的關係就好像僕人和主人的關係那樣,那麼在這個關係上我們就應該學習順服;如果從身份的角度來看,我們與神的關係就好像百姓和君王的關係那樣,那麼在這個關係上我們就應該存心敬畏;如果從救贖的角度來看,我們與神的關係就好像罪奴與救主的關係那樣,那麼在這個關係上我們就應該全心信靠。可見我們與神的關係真的相當密切,密切到可以分成好幾種層面來說,而不管是在哪一種層面,只要我們能夠盡到自己當盡的本分,那麼我們與神的關係就會很好,這個時候我們的信仰就一定不錯,我們的信仰就是真實的,這是我們首先必須了解的。
因此,今天如果我們從這個角度來看信仰的追求,什麼是我們在信仰上必須努力追求的目標呢?或許我們可以總括起來這樣說:所謂信仰的追求第一就是要先了解我們與神之間的各種關係,然後進一步努力的去與神建立各種良好的關係,最後達到完美無缺的地步,那麼這種信仰就絕對是真實的了。神為了讓以色列民明白這一點,於是神在這裡才用「喜悅親近神」這個問題來提醒當時的以色列民,雖然這好像是一種感情上的問題,就好像有人問我們:「你喜歡不喜歡我呢?」,雖然這種問題不一定馬上可以回答出來,甚至有時候你根本說不上來為什麼?但是在你內心深處一定會有感受,而這種感受的確是真的,到底我是喜歡他還是不喜歡他呢?這時候我們會發現喜歡與不喜歡之間有一個非常重要的關鍵,那就是看我們之間的愛有多少,愛多自然就會喜歡他、親近他;愛少自然就不會喜歡他、也不想親近他,這也是一定的道理,這種道理相信我們也都懂,只不過問題是我們卻常常會忽略它;其實這種關係在我們日常生活當中經常出現,尤其是在朋友與朋友之間,特別是在丈夫與妻子之間,更是如此。
有一次有一位弟兄問另外一位弟兄說:你長得這麼帥,學問又這麼好,而這位姊妹長得不怎麼樣,也沒什麼高的學問,為什麼你那麼喜歡她呢?問問題的這位弟兄怎麼想也想不通,而當時那位弟兄一時也答不出來,最後他才摸摸頭回答說:我也不知道,不過我的確真的很喜歡她,這大概就是神的旨意吧!就這樣後來這對青年真的結婚了,感謝主他們結婚以後的生活也一直都很美滿,為什麼?因為他們之間有「愛」,「愛」使他們彼此都很喜歡對方,「愛」拉近了他們彼此之間的距離,「愛」使他們更加親密,「愛」使他們最後兩人真的成為一體,這就是聖經裡面所說的「夫妻之道」,相信凡是結過婚的弟兄姐妹應該都有這種感受才對,要不然我們怎麼會結婚呢?不可能大家都是昏了頭才結婚吧!可見這的確是人與人之間最親密的關係,每天都發生在我們每一個人身上,問題只在於我們卻常常習以為常而不把它當作一回事而已,不是嗎?
其實,話說回來,今天我們與神之間最重要的就是要有這種親密的關係才行。今天如果我們從「靈」和「愛」的角度來看,我們與神的關係真的就好像夫妻的關係那樣。為什麼呢?我們從起初神造人這件事就可以了解〈創二7〉,聖經很清楚的告訴我們,當時神造亞當不僅用地上的塵土造他,而且還按照自己的形像造他,最後神更將生氣吹在他的鼻孔裡面,使他成為有靈的活人。由此可知亞當這個人不只具有神的形像,他更擁有神的生命,所以從外表來看,亞當固然是另外一個人沒有錯,但是從靈來說亞當跟神卻是一體的,因為是同一個靈;那麼既然是同一個靈,所謂「一靈相通」,因此亞當與神的關係當然非常親密,就好像夫妻之間的關係一樣,亞當住在神裡面,神也住在亞當裡面,神與亞當之間充滿了無盡的愛,他們彼此都很喜歡互相親近,他們彼此也都很能夠了解對方,他們不但可以天天見面,更可以常常談心,這種關係真的非常美好,這就是伊甸園裡令人羨慕神人合一的生活,人可以隨時隨地、自由自在的天天與神交通,真的是好得無比!
只可惜好景不長,後來亞當犯罪了,罪破壞了亞當與神之間的美好關係,使「愛」變成了「恨」,使「親密」變成了「疏遠」,使人跟神的生命「斷絕」了;從此以後,人就好像一個背棄丈夫的淫婦,離神遠去,去另找新歡,找上了世界,找上了偶像,找上了魔鬼,更找上了罪惡;您說神傷心不傷心?神真的很傷心!神知道人這樣下去的結果是什麼?只有死路一條;神更了解人在這種情況底下生活是如何?只有勞苦愁煩,既沒有盼望,也沒有自由;怎麼辦呢?於是神就動了憐憫的心腸,神願意赦免人一切的罪孽,再一次與人和好,只要人肯回轉過來親近神,神就要與他重新建立親密的關係,這就是神的愛;因此神首先在萬民當中揀選了以色列民〈申七7、8〉,不為什麼?只因為神專愛他們,所以神才親自用大能的手來拯救他們,把他們從埃及地領出來,使他們脫離法老的苦害,目的就是希望用這種大愛來感化他們,吸引他們歸回到自己的身邊,就好像一個癡情的丈夫深深的愛著自己的妻子,總希望離家出走的妻子能早日回頭一般,神真的願意與以色列民重新建立最親密的關係,只要以色列民肯回頭來感受祂的大愛,肯回頭來就近祂,這樣神就心滿意足了!
很遺憾的是我們看到後來以色列民卻讓神大失所望〈賽五十1、2〉,雖然神常常親自來到以色列民的面前,可是卻沒有人願意出來等候迎見神;雖然神每天從早到晚不停的呼喚,但是卻沒有人願意出聲來回答,怎麼會變成這樣呢?不是神出了問題,而是他們又再一次把自己賣了,他們就好像淫婦一樣再一次丟棄了愛她的丈夫,又去找別人了,他們又去找偶像,又去找世界,又去找罪惡,難怪神才那麼傷心的說:不是我休了你們,是你們不要我了;不是我沒有能力拯救你們,是你們根本就不領我的情!您說神傷不傷心?神真的很傷心!不過神在傷心之餘仍然發出祂最大的愛〈賽五十四4~8〉,神還是用愛來安慰以色列民,就好像丈夫在安慰背棄他的妻子一樣,神願意再給以色列民一個機會,神願意再一次收納他們,只要他們肯真心的回轉來親近祂,祂就要用永遠的愛來愛他們,因為神就是造作他們的丈夫,而他們就是神幼年所娶的妻子,神真的不願意失去當初彼此之間那種親密的關係。
那麼既然如此,為什麼後來以色列百姓還是一樣滅亡呢?問題又出在哪裡呢?因為以色列民還是不領神的情,他們還是不肯真心的來回轉親近神,頂多只是在表面上意思一下而已〈賽一11~15〉,雖然他們還是一樣向神守節,還是照樣向神獻祭,還是常常到聖殿舉手向神禱告,外表看來他們好像是很想向神求問公義的判語,好像很想親近神的樣子;但事實上他們的心卻遠離神,他們的行為更偏離神的公義,難怪神會那麼生氣,甚至很不耐煩,神恨不得他們不要這樣假惺惺的還好一點,因為這種情況就好像一對貌合神離的夫妻,彼此之間一點感情也沒有,根本談不上愛,這種同床異夢的關係有什麼意義呢?根本沒有!只有徒增彼此間的痛苦而已。
因此神在這裡才再一次大聲的呼籲,希望以色列民能夠好好的自我檢討一下:我是真的想向神求問公義的判語嗎?是真的想明白神的旨意然後照著神的旨意去遵行嗎?還是只做做樣子而已,事實上仍舊我行我素呢?不但如此,神更希望以色列民能夠進一步好好省察一下自己與神之間的關係,我是真的很想親近神嗎?我與神之間真的有愛嗎?我到聖殿來真的是想朝見神嗎?我禱告真的是想與神交通嗎?我奉獻真的是甘心樂意為了報答神的恩典嗎?還是這一切都只是在形式上勉強作作而已,其實與神根本沒有一點感情呢?神希望透過這些問題使以色列民能夠找到真正的癥結所在,然後對症下藥,這樣才能救自己脫離滅亡。只可惜我們看到後來以色列民還是一直執迷不悟〈耶三1~5〉,雖然神一而再再而三的不停呼喚,雖然神好多次願意再收納他們,可是以色列民到頭來還是去行邪淫,去拜偶像,去愛世界,去放縱情慾。因為他們根本沒有真的愛神,更不是真的想親近神。
今天我們呢?請問我們是不是也跟以色列民一樣犯同樣的毛病呢?請問我們與神的關係如何呢?真的有愛嗎?真的有感情嗎?我們是真的喜悅親近神嗎?這些問題的答案將證明我們的信仰到底是不是真實的。
結論:〈林後十一1~3;雅四4、5〉今天說起來神真的很愛我們,雖然就肉體而論我們並不是以色列民,我們是外邦人;但是神卻一樣在萬民當中揀選我們,用十字架的救恩來救贖我們,目的就是希望能把我們許配給耶穌基督,就好像一個貞潔的童女獻給自己的丈夫一樣。因此保羅才很鄭重的提醒我們:今天基督既然用祂最大最專的愛來愛我們,當然我們也應該用純一清潔的心來回應祂,絕對不可以偏邪,更不容許第三者侵入,要常常很樂意又很專注的來親近祂,這樣才能討主喜悅;否則我們就會如雅各長老所說的再一次淪為淫婦:很想愛神,卻又想愛世界;很想遵行神的旨意,卻又想與世俗作朋友;很想事奉神,卻又要事奉瑪門;這是絕對不可能的,因為一個人不能事奉兩個主,更何況神的靈也會因為戀愛而變成嫉妒的,所以說這樣做事實上就是與神為敵了。親愛的弟兄姐妹們!今天我們信主難道真的要與神為敵嗎?絕對不可能,也絕對不可以。所以求主幫助我們,讓我們明白這些道理之後,能用更專一更愛主的心來親近神,不僅在生活上真的脫離世俗,在心志上真的不貪愛世界,在聖工上更能主動、犧牲、熱心、積極的參與服事,這樣相信我們的信仰一定是真真實實的信仰。