2022/01/27

81以賽亞書 新天新地(四)~真正的福氣~觀念的突破(下)~果子 Cielos nuevos y tierra nueva (IV) Bendición verdadera Cambio conceptual(B) Fruto ~Pr Cheng Ming, Chu

 


Introducción: (Is 65:17-25) Según este pasaje bíblico vamos a seguir tratando sobre “Cielos nuevos y tierra nueva”.

Sabemos que el cielo nuevo y tierra nueva no sólo representa el postrero reino celestial, también simboliza la Iglesia actual, y más aún los corazones de los hombres. Por lo tanto, el cielo nuevo y tierra nueva no implica meramente un ideal o una expectativa, también es una importante ejercitación espiritual para nosotros. Entonces, las cinco características que figuran en Is 65, en realidad son objetivos que debemos procurar en la espiritualidad: (1) ¿Tenemos el gozo verdadero?, es una superación de la vida; (2) ¿tenemos la vida eterna?, en este caso significa vencer a la muerte. Ya hemos estudiado estas dos características. (3) ¿Tenemos la bendición verdadera? Esto es un cambio conceptual. Hemos analizado la primera parte relacionada con los bienes inmuebles. Seguidamente aprenderemos la segunda parte referente a los frutos. Esto es según Is 65:21-23. Dios explica con tres versículos la tercera característica del cielo nuevo y tierra nueva; Él dará al hombre la verdadera bendición. ¿Qué es esta bendición? Podemos sintetizar en 5 puntos: (1) edificar casas y morar en ellas; (2) plantar viñas y comer el fruto de ellas; (3) nadie puede quitarnos estas cosas; (4) gozar de estas cosas por largo tiempo; (5) la bendición queda para la descendencia. Los dos primeros puntos son contenidos de la bendición; Dios ejemplifica con casas y frutos. Los tres últimos son requisitos para que la bendición sea verdadera.

              Al parecer en este viejo mundo el hombre no puede obtener este tipo de bendición. Por este motivo Dios envió al Señor Jesús para que triunfara e hiciera un cielo nuevo y tierra nueva, y preparara para nosotros moradas espirituales, casas celestiales que permanecerán eternamente, cuerpos espirituales de resurrección. Esta casa será la morada eterna de nuestra alma, y nadie nos la podrá arrebatar. Vamos a poder gozar de ella por largo tiempo, incluso esta esperanza queda para nuestros hijos y descendencia, y ellos también podrán tener esta bendición. Realmente esta casa es maravillosa, aunque todavía no está terminada, tenemos que esperar hasta la segunda venida del Señor Jesús para que quede perfectamente construida. Por lo tanto, ahora debemos edificar sobre el fundamento que ya tenemos. ¿De qué forma? Con oro, plata y piedras preciosas, no debemos usar madera, heno y hojarasca para la construcción. Esto implica un cambio conceptual, en nuestra creencia no podemos sólo pedir por la paz carnal, debemos estar dispuestos a sacrificarnos, sufrir por el Señor, ofrendar nuestro cuerpo, y vivir por Cristo. De esta manera vamos a poder terminar sin complicaciones nuestra casa eterna, fuerte y hermosa. Esta es la idea principal de lo que hemos aprendido la vez pasada.

              Vamos a seguir analizando el segundo contenido de la bendición verdadera – los frutos. Dios nos quiere dar de comer los frutos de la viña que plantamos, y nos permite gozar del fruto de nuestro trabajo. Nadie podrá quitarnos esta bendición, vamos a disfrutar de ella por largo tiempo.

              En la Biblia, el fruto es la comida que Dios dio a los hombres en un principio (Gn 2:9,15-17). Después de crear el hombre, Dios hizo el huerto de Edén. En medio del huerto había árboles y frutos, el fruto del árbol de la vida se podía comer, excepto el fruto del bien y del mal. En ese momento el hombre vivía sin preocupaciones y sin angustias. Su único deber era administrar y cuidar el huerto, los frutos del huerto eran su mejor paga. Era realmente maravilloso. Pero al poco tiempo, Adán y Eva pecaron, ellos fracasaron en el hecho de los frutos, comieron el fruto del bien y del mal, el cual estaba prohibido comer. A partir de entonces no hubo más días de tranquilidad. Ellos fueron maldecidos por Dios, e inmediatamente la desgracia cayó sobre ellos. (Gn 3:17-19) Esta fue la maldición que recibió Adán, desde entonces él debía trabajar arduamente y con sudor para obtener pan, y aunque comiera moriría algún día. En efecto el trabajo y la aflicción se convirtieron en la ley inmutable de la vida. Desde la antigüedad hasta el día de hoy, todos viven bajo esta ley, para poder obtener pan y comida, y subsistir carnalmente, hasta el día en que dejen este mundo. Esta es una desgracia para la humanidad.

              Sin embargo, Dios ama a los hombres y los cuida. Él no les ha quitado la oportunidad de vivir. (Hch 14:16,17) Si bien el hombre tiene pecado, pero Dios lo protege. La prueba más evidente es la lluvia. El tiempo fructífero es una gracia de Dios, nos llena de sustento y de alegría nuestros corazones. Aparentemente el fruto es el producto de nuestro trabajo y esfuerzo, sin embargo es una dádiva de Dios. Si Él no guardara las semillas, no nos diera la lluvia, la vida y la fuerza física, y no nos concediera su protección, probablemente no tendríamos nada. En el colegio chino había una señora Chang, en el año 1991 compró un supermercado que valía U$120.000 (dólares), y al año siguiente lo vendió a U$240.000 (dólares). Ganó el doble. Pero desafortunadamente su marido tuvo cáncer cerebral, y tuvo que gastar todo ese dinero. Por lo tanto, el fruto que obtenemos de nuestro trabajo y esfuerzo en realidad es debido a la protección y a la bendición de Dios. Eclesiastés 5:18,19 nos dice claramente: Es don de Dios poder gozar de los frutos de todo el trabajo con que uno se fatiga debajo del sol todos los días de la vida, porque esa es su recompensa, pero ¿qué puede hacer el hombre si Dios no le quiere dar? (Ec 6:1,2) Algunas personas se esfuerzan trabajando y obtienen riquezas, bienes y honra, pero no gozan de ello. Esto es un mal, porque Dios no les da la facultad para disfrutar de sus frutos. Por lo tanto, el deber del hombre es trabajar, pero poder gozar del fruto del trabajo depende de la protección y la bendición de Dios. El hombre debe agradecer a Dios, y adorarle.

              Lástima que el hombre no piensa de esta manera, sino que cree que todo lo puede. Por eso no teme a Dios, y se aparta de Él. El mismo pueblo de Dios cometió este error, añadió pecado sobre pecado. (Dt 11:8-12) Dios realmente amaba a los israelitas, porque ellos eran su pueblo escogido, y les dio la tierra que fluían leche y miel. Ellos sólo debían servirle a Dios con todo corazón, y a cambio de esto, Dios les prometió darles su protección y cuidado, para que no tuvieran la necesidad de trabajar duramente como en Egipto. Según la estación, Él les enviaba lluvia otoñal y lluvia primaveral, para que tuvieran abundantes cosechas, y pudieran saciarse. Esta era una bendición especial de Dios para ellos, estaba dispuesto a darles frutos, pero a la vez, estaba preocupado. ¿Por qué? (Dt 11:13-17) Él se preocupaba por si sus corazones se dejaran engañar, una vez que estuvieran saciados, apartándose del camino recto, cometiendo pecado, y encaminándose hacia la perdición. Esto sería absolutamente penoso. Dios tenía miedo de que estos frutos se convirtieran en la raíz de la desgracia de ellos. Lamentablemente los israelitas fueron por ese camino equivocado.

              (1R 4:25) Cuando el rey Salomón estaba en el trono, Dios según su promesa bendijo a los israelitas. Ellos tenían grandes cosechas, el reino estaba en paz. Las escrituras describen: Judá e Israel vivieron seguros, cada uno debajo de su parra y debajo de su higuera. Esto quiere decir que ellos realmente disfrutaban de los frutos de su siembra. Más tarde, esta frase fue citada para representar la paz y la prosperidad de Israel, y la vida pacífica y el contentamiento con su oficio del pueblo israelita. Pero al poco tiempo, ellos empezaron a decaer. Porque al estar saciados, se apartaron de Dios, y cometían pecados. Por lo que Dios se airó contra ellos; y el fruto se convirtió en una maldición. El cielo cesó de llover, sobre todo durante el reinado del rey Acab, no cayó lluvia durante tres años y medio, generando una gran sequía en toda la tierra; aún si esforzaran mucho no tenían qué comer. Asimismo, Dios levantó pueblos gentiles para que los atacaran, y les saquearan todo el fruto de su trabajo. (2R 18:31) En los años del rey Ezequías, el reino del norte, Israel, ya había sido destruido por los asirios, mientras el reino del sur, Judá, estaba en vista de peligro, y la ciudad de Jerusalén sitiada. En ese momento, el general de Asiria pidió a los israelitas que se rindieran, y usó la frase de: comer los frutos de la parra y de la higuera, para seducirlos. Evidentemente esta esperanza de bendición de Dios, ya no podía realizarse. Si bien, después por la oración de Ezequías, Dios tuvo compasión de ellos, los salvó de la muerte, y les dio una paz momentánea. Pero poco tiempo después, otra vez empezaron a pecar contra Dios. Entonces Dios levantó profetas para amonestarlos (Jer 8:13). Envió al profeta Jeremías para que les advirtiera por última vez, a fin de que retornaran a la rectitud. Sin embargo, las advertencias no les sirvieron, y finalmente cumplieron las palabras de Dios. El reino del sur, Judá, fue destruido por Babilonia en el año 586 a.C., Dios les quitó todos sus frutos. ¿Por qué? Porque ellos no supieron apreciar el fruto que Dios les había dado, sino que pecaron pues tenían frutos para comer. Por lo tanto, tuvieron una consecuencia trágica.

              Sin embargo, Dios los amaba, Él ama a todos los hombres del mundo. Él sabe que la solución no está al alcance de los hombres. Los frutos materiales difícilmente pueden llevar a los hombres a temer a Dios, al contrario, muchas veces los lleva a la corrupción. Y aunque los hombres puedan comer del fruto de su trabajo, finalmente morirán, porque llevan pecado. (Ec 2:10,11) El rey Salomón trabajó diligentemente toda su vida, él obtuvo la protección y la bendición de Dios, por lo tanto gozó de la recompensa de todas sus fatigas. Sin embargo, en su vejez, se dio cuenta de que todo fue vanidad y aflicción de espíritu, porque de todas formas sabía que moriría, y después de la muerte, no le quedaría nada. (1Co 6:13) Pablo antes de convertirse en cristiano, era un hombre con muchos conocimientos, tenía una posición social alta, y probablemente comía delicias. Pero una vez que se convirtió en cristiano, él se dio cuenta de que nada de estas cosas era importante. Claro que la comida es para llenar el vientre, y el vientre existe por la comida, pero al fin y al cabo, Dios destruirá las dos cosas. Esto quiere decir que si el hombre no come morirá, y aunque comiera, morirá igual. ¿Por qué? Porque el hombre lleva pecado; y el pecado corrompió el viejo mundo. Por lo tanto, todo lo que pertenece al viejo cielo y tierra, todas las cosas materiales, están bajo el dominio de la corrupción. Por esta razón, los frutos materiales, la comida, ya no son bendiciones verdaderas. Dios prepara un cielo nuevo y tierra nueva a los hombres, para que puedan entrar en él, vivir seguros cada uno debajo de su nueva parra y de su nueva higuera, y comer de los frutos de su trabajo.

              (Jl 2:22; Miq 4:4; Zac 3:10) Estos tres versículos son profecías importantes acerca del Mesías. Vendrá el Mesías, hará que los hombres vuelvan a sentarse bajo la parra y la higuera, y disfruten de los frutos de su siembra. Todas estas profecías se cumplieron en el cuerpo del Señor Jesús. (Jn 1:47-50) Cuando Jesús comenzó a predicar en el mundo, una vez Felipe llevó a Natanael ante Jesús, cuando Él lo vio, dijo que era un verdadero israelita. Natanael se sorprendió, y preguntó al Señor: ¿cómo sabes? El Señor Jesús le respondió: cuando estabas debajo de la higuera, te vi. ¿Qué significan estas palabras? Algunos creen que Natanael hizo algo debajo de la higuera que nadie podía comprender excepto Jesús. Quizás esta deducción sea posible, pero la Biblia no aclara explícitamente el hecho. Por lo tanto, lo importante probablemente sea ese corazón de anhelo y esa determinación de Natanael, de esperar la venida del Mesías, porque debajo de la higuera era exactamente la señal de la venida del Mesías para la salvación. De esta manera, la palabra del Señor Jesús penetró en el corazón de Natanael, y él reconoció inmediatamente al Señor y lo siguió. Jesús le dijo: “¿Crees porque te dije: te vi debajo de la higuera?, cosas mayores que estas verás.” Ciertamente el Señor vino para realizar cosas mayores que éstas. ¿Qué cosa? Crear un cielo nuevo y tierra nueva para que los hombres puedan estar debajo de la higuera, obtener la verdadera bendición, y disfrutar de los frutos de su siembra. Esta es una gran superación. Es promesa del Señor. Hay dos significados importantes:

(1)   (Mt 6:25,31-34): Si creemos en el Señor, y confiamos en Él, Él nos promete cuidar nuestra vida carnal. Por eso no necesitamos preocuparnos por nada, porque seguramente podremos comer de los frutos de nuestra siembra; y aunque estos frutos sean materiales, Dios nos los proveerá igual. Hay una sola condición, que es buscar primero el reino de Dios y su justicia. Esto consiste un cambio conceptual. En el pasado, los israelitas por procurar únicamente los frutos materiales, se olvidaron de Dios, y finalmente fracasaron. Ahora debemos poner a Dios en el primer lugar, y luego Él no dará los frutos que necesitemos. Esta es la primera superación.

(2)   (Jn 6:27): Esta también es una promesa del Señor. Él nos promete darnos un mejor alimento y fruto, que es incorruptible e inamovible. Podremos disfrutar de él eternamente, el cual nos hará vivir para siempre. ¿Qué es? Es la palabra del Señor (Jn 6:63). En realidad tanto el cuerpo carnal como la comida material son corruptibles y temporales, no son bendiciones verdaderas y no son provechosos para nosotros. Lo importante es nuestra vida espiritual interna, porque es eterna. ¿Cómo vamos a sustentar nuestra vida espiritual? Necesitamos la palabra del Señor, su palabra es nuestro mejor alimento espiritual, que hará vivir eternamente nuestra vida espiritual. Este es el pan de la vida eterna. Esta es la segunda superación.

Una vez que cambiamos nuestro pensamiento y concepto, y no nos afanamos únicamente por el fruto corruptible, sino por el fruto incorruptible y eterno, que es leer la Biblia, estudiarla, ir a las reuniones, escuchar sermones, guardar la palabra de Dios abundantemente en nuestros corazones, y luego ponerla en práctica, sabremos que este afán vale la pena y no es en vano. Estas personas entrarán en el futuro al cielo nuevo y tierra nueva para gozar de la recompensa de su trabajo, nadie podrá quitarles esta recompensa, la cual llegará también a sus hijos y descendencia, convirtiéndolos en una descendencia bendita.

              Nosotros creemos en el Señor, nos hemos bautizado, y tenemos el Espíritu Santo. Ya estamos en el cielo nuevo y tierra nueva. ¿Tenemos esta bendición? ¿Llevamos una vida sin preocupaciones y angustias? ¿Sentimos que Dios prepara nuestro camino, y que su gracia nos basta, como estando debajo de la higuera? Por otro lado, ¿nos deleitamos de la dulce palabra de Dios? ¿Obtenemos la verdadera satisfacción y fuerza cuando comemos el fruto de la higuera? Todos estos son frutos que Dios nos quiere dar en el cielo nuevo y tierra nueva, los cuales son la verdadera bendición, nadie nos la podrá arrebatar, gozaremos de ella eternamente, además quedará para la descendencia. ¿Tenemos esta bendición? Si no la tenemos, quiere decir que no hemos cambiado nuestro pensamiento y concepto, y probablemente no hemos buscado primero el reino de Dios y su justicia.

 

Conclusión: (Lc 10:38-42) Finalmente vamos a concluir con el ejemplo de María. Este hecho representa el éxito de la creencia de María. Ella obtuvo el mayor elogio del Señor. ¿Por qué María fue especial, mientras que había tantas otras personas que también creían en el Señor y que estaban en el cielo nuevo y tierra nueva? Porque ella superó en su forma de pensar, sabía qué era la verdadera bendición, que no era el fruto material sino el pan de la vida eterna, la palabra de Dios. Esta era la mejor parte infaltable, que nadie le podría quitar. María se esforzaba por esta bendición, y finalmente obtuvo la recompensa de su trabajo. Gracias a Dios, nosotros también queremos obtener esta bendición, por eso hemos dejado nuestro trabajo del mundo, para venir a la iglesia y escuchar sermones. Sería mucho mejor si pudiésemos también leer la Biblia, y estudiar la Biblia en nuestras casas. De esta manera seguramente la bendición de la promesa de Dios descenderá abundantemente sobre nosotros, de ahora para siempre.


引言:〈賽六十五21~23〉他們要建造房屋,自己居住;栽種葡萄園,吃其中的果子。他們建造的,別人不得住;他們栽種的,別人不得吃;因為我民的日子必像樹木的日子;我選民親手勞碌得來的必長久享用。他們必不徒然勞碌,所生產的,也不遭災害,因為都是蒙耶和華賜福的後裔;他們的子孫也是如此。

茲謹根據這段聖經繼續來談一談「新天新地」這個題目。

我們都知道所謂新天新地不只預表將來的天國,也預表現在的教會,更代表每一個人的心地;所以新天新地不只是一種理想和盼望,更是我們非常重要的靈修功課;因此以賽亞書六十五章所記載新天新地的五大特色,其實就是我們今天應該追求的靈修目標:〈一〉有沒有真正的喜樂?這是一種生活的突破。〈二〉有沒有永遠的生命?這是一種死亡的突破。這兩個特色我們都已經查考過了。〈三〉有沒有真正的福氣?這是一種觀念的突破,前半段有關房屋的部份我們也一起學習過了,接下來我們想繼續來談談後半段~果子,我們還是根據〈賽六十五21~23〉來學習,在這裡神用三節聖經說明神所要賜給人真正的福氣是什麼?我們可以歸納出五點來:〈一〉住自己建造的房屋〈二〉吃自己栽種的果子〈三〉別人無法奪取〈四〉可以長久享用〈五〉可以福及子孫。前兩個是福氣的內容,神用房屋與果子作代表;後三個是福氣的條件,能合乎這些條件才算是得到真正的福氣。

上一次我們首先談到房屋,是的今天人要在舊天地裡得到這種福氣已經是不可能了,因此神才要差遣主耶穌來做一個大突破,創造一個新天新地,為我們預備另外一種屬靈的房屋,是天上永存的,那就是將來我們復活以後的靈體,這種房子才能成為我們靈魂永遠的住處,是別人無法奪取的,可以讓我們長久使用,而且還可以福及子孫,讓他們也可以得到這種真正的福氣。可見這種房子的確是太美妙了,問題只在於現在還沒有蓋好,必須等到主耶穌再來的時候才能大功告成,所以今天我們自己才必須在已有的根基上繼續建造,怎麼建造呢?一定要用金、銀、寶石當材料,絕對不可以用草、木、禾稭,這是一種觀念的突破,告訴我們今天信主絕對不可以只單單追求肉體的平安,應該進一步懂得追求靈性的長進,尤其要懂得趁著還有今天努力為主作工,為主而活,這樣才能夠把自己那永存的房子順利的蓋成,而且蓋得又堅固又漂亮,如此我們的信仰才有真正的價值,這是上一次我們所學習的主要重點。

那麼緊接著我們想繼續來談談真正福氣的第二個內容~果子,因為神說祂還要讓我們能吃自己所栽種的果子,享用自己親手勞碌得來的報償,這也是別人所無法奪取的,而且也是可以長久享用的。

在聖經裡面果子是神最早賜給人的食物〈創二915~17〉,當神造人以後,神為人設立了伊甸園,園中有很多果樹,有許多的果子,包括生命果在內,都可以隨意的吃;只有善惡樹上的果子不可以吃,因為吃的那日必定死。那個時候人所過的真的是無憂無慮、不愁吃穿的生活,人只要盡本分好好修理看守伊甸園,那麼園中的果子就是他們最好的報償,真的是太棒了;只可惜好景不長,沒多久亞當、夏娃犯罪了,他們在果子上面失敗了,他們吃了不該吃的善惡果,於是這種無憂無慮的生活再也沒有了,他們被神咒詛〈創三17~19〉,連地都遭殃,禍患就這樣臨到他們的身上,從此以後他們必須終身勞苦、汗流滿面才能餬口,而且吃到最後還是死路一條;因此勞碌、愁煩就這樣成為人生的定律,從古至今,無論你是誰都必須在這個定律底下求生存,為的只是混口飯吃,使自己的肉體能存活下去,一直到離開這個世界為止,這是人類的另一種悲哀!

不過雖然如此,神還是愛人的,神還是一樣看顧人,並沒有因此斷了人的生路〈徒十四1617〉,儘管在從前的世代神任憑萬國各行其道,然而神還是一樣眷顧人,還是一樣常施恩惠,其中最明顯的證據就是從天降雨,將豐年賞賜給我們,使我們能飲食飽足滿心喜樂,這就是神的大愛。可見今天果子雖然表面上也是人勞碌栽種所得來的收穫沒有錯,但事實上這仍然是神所賜與的,為什麼?理由很簡單,因為今天如果神不留下許多種子給我們,不按時令從天降雨滋潤大地,不給我們生命體力可以去勞動工作,又不保守我們勞碌所得來的一切福分,那麼到頭來我們將很可能徒勞無功而一無所有不是嗎?記得小弟剛來阿根廷的時候,在中文學校認識一位張太太,這位太太很能幹,她1991年買了一間超市值12萬美金,1992年馬上以24萬美金賣出,一年就賺了一倍,很厲害;只可惜沒多久她先生卻不幸罹患了腦癌,最後錢全部都花光了,這絕對是真的。因此今天能夠吃勞碌得來的果子其實也很不簡單,這也是出於神特別的保守和祝福,正如傳道者在傳道書裡頭所表明的〈傳五1819,六12〉:這不僅是我們自己所應得的福分,更是神所賜給我們的恩賜,這一點我們千萬不可以忘記;否則的話有時候雖然我們得了很多,卻只能看看而已,因為神如果不允許,我們將一點辦法都沒有,自己既不能用,也無法吃,只是空歡喜一場,最後還是全歸給外人;難怪傳道者說:這也是虛空,這更是禍患!不是嗎?可見勞碌固然是人的本份,但能夠享用自己所勞碌得來的卻是神的保守和祝福,因此人應該要好好的感謝神,更加的敬畏神才對。

可惜的是人卻常常不這樣想,總是認為自己很有辦法,所以不但不懂得敬畏神,反而離神遠去,甚至連神的百姓也一樣。我們就用以色列民作例子〈申十一8~12〉,我們看到當年神真的很愛他們,所以才特別將流奶與蜜之地賜給他們,只要他們肯專心事奉神,神答應將天天看顧他們,按時降下秋雨、春雨來,使他們五穀豐收,吃得飽足,不必像在埃及地那樣辛苦,神真的願意賜給他們果子,讓他們享用;不過神在賜下果子的同時也很擔心,擔心什麼呢〈申十一13~17〉?擔心他們吃得飽足以後心就被迷惑了,反而因為這樣而偏離正路去犯罪,結果惹來災禍,使自己走向滅亡,這就相當划不來;意思就是神擔心賜給他們果子以後,這些果子反而成為他們的禍根,這才是神最憂慮的一件事。結果沒想到很不幸的是以色列百姓後來真的這樣。

就在所羅門作王的時候,當時神真的照著所應許的祝福他們〈王上四25〉,讓他們五穀豐收、天下太平,所以聖經特別用「他們都在自己的葡萄樹下和無花果樹下安然居住」來形容,表示他們真的能享用自己所栽種的果子,所以後來聖經就用這一句話來代表以色列國的興盛,更代表以色列民的安居,真的是太美好了。只可惜好景不常,沒多久,他們的信仰就開始走下坡,為什麼?因為吃飽了就離開神,吃飽了就去犯罪,於是神大大生氣,就這樣果子真的變成他們的咒詛,天開始閉塞不下雨,尤其在亞哈王的時代,甚至三年半不下雨,造成遍地飢荒,就是勞祿也沒得吃;不但如此,神更興起外邦來攻打他們,把他們辛苦所得的全部奪去〈王下十八31〉,就在希西家作猶大王的時候,北邊的以色列國首先被亞述所滅,南邊的猶大國也岌岌可危,耶路撒冷被緊緊圍困著,當時亞述的大將勸以色列民出來投降,他就套用「吃自己葡萄樹和無花果樹的果子」這句話來引誘他們,表示雖然這是他們日夜盼望從神而來的祝福,但是卻已經得不到了;還好後來神因為希西家的禱告憐憫他們,救他們一命,讓他們暫時平安;可是沒多久他們又開始去犯罪,於是神再一次興起耶利米先知來警告他們〈耶八13〉,希望他們趕快回頭,只可惜沒有用,結果神的話真的應驗了,南邊的猶大國在主前586年也被巴比倫所滅,神真的把他們的果子全部奪去,為什麼?因為他們不懂得珍惜神所賜的果子,反而因為有果子吃就犯罪,所以他們的結局才會那麼悽慘。

那怎麼辦呢?感謝神?神還是愛他們,也愛所有的世人,神知道這樣下去不是辦法,物質的果子真的很難引導人來敬畏神,反而使人敗壞;而且更糟糕的是就算人能吃自己所勞碌栽種的果子,到最後也是死路一條,為什麼?因為人有罪。我們看看所羅門王〈傳二1011〉,所羅門王一生很認真工作,他真的得到神許多的祝福和保守,也享用了不少他勞碌所得來的份,可是等他年老的時候,他卻發現這一切都是虛空,就好像補風,因為畢竟還是要死,死了什麼都沒有了。我們再看看保羅〈林前六13〉,保羅在信主之前很有學問地位,他可能也吃得滿不錯的,可是當他信主以後他發現這些都沒用。是的食物是為了肚子,肚子也是為了食物,但問題是神要叫這兩樣都廢壞,意思就是人不吃東西會死,但是吃東西到最後也一樣會死,為什麼?因為人有罪,罪敗壞了舊天地,所以凡是在舊天地裡面屬物質的東西都在敗壞的轄制底下,屬物質的果子當然也不例外,表示它已經不再是真正的福氣了;於是神才要為人預備另外一個新天新地,希望人能夠進入這一個新天新地裡頭,在新的葡萄樹和無花果樹底下安然居住,再一次吃自已所栽種的新果子。因此在舊約即將結束之前,神才一而再再而三的藉著眾先知發出這大好的信息〈珥二22;彌四4;亞三10〉,預言彌賽亞將要來臨,祂將使人再一次坐在葡萄樹和無花果樹底下,再一次吃自己所栽種的果子。

那麼很感謝主!這些預言後來完全應驗在主耶穌身上〈約一47~50〉,當主耶穌在世上要開始傳福音的時候,有一次腓力帶著拿但業來見主,主耶穌一看見拿但業就稱讚他是真以色列人,拿但業覺得很奇怪,問主說:祢怎麼知道呢?主耶穌回答:因為你在無花果樹底下我就看見你了。這一句話是什麼意思呢?有人認為拿但業可能在無花果樹下做了一件被別人誤會但主耶穌卻能了解的事情,這或許有可能,但聖經卻沒有記載;因此在這裡最重要的應該是指著拿但業那顆切切盼望彌賽亞來到的心,因為「在無花果樹下」這句話正是彌賽亞到來施行拯救的代號,主的話一下子扎入拿但業的內心,難怪拿但業馬上認識主,而且還立志跟隨主;於是主耶穌接著告訴他:因為我說在無花果樹下看見你,你就信麼?你將要看見比這更大的事。是的,主來的確是要成就更大的事,什麼事呢?就是要造一個新天新地,使人真的來到無花果樹底下,再一次得到真正的福氣,再一次吃自己所栽種的新果子。這就是主所要做的大突破,怎麼突破呢?至少有兩點:

〈一〉在生活上〈太六2531~34〉:主耶穌應許我們:只要我們肯相信祂,專心倚靠祂,那麼我們所需用的一切主都知道;雖然這是屬物質的食物沒有錯,但主也一定會加給我們;所以我們可以不必憂慮吃什麼喝什麼,因為我們一定可以吃自己所栽種的果子,這是主親口說的;只不過有一個條件,就是要懂得先求祂的國和祂的義,永遠把神排在第一位,掃除過去的錯誤觀念,絕對不像以色列百姓那樣只一味的追求物質的果子而忘記了神,結果失敗了,這是第一個大突破。

〈二〉在靈性上〈約六27〉:主耶穌更答應要賜給我們最好的食物和果子,是永遠不朽壞的,是別人奪不走的,是可以長久享用的,而且能使人永遠活著的,這是什麼呢〈約六63〉?就是主的道~生命的糧食;因為今天肉體和屬物質的食物其實都只是暫時的而已,那不是真正的福氣,對我們來說本是無益的,要緊的乃是我們裡面的靈魂,那才是永遠的,那麼怎麼樣來養活我們的靈命呢?主的道、主的話就是我們最好的屬靈糧食;今天主耶穌已經為我們預備好屬靈的葡萄園和無花果園了,就是這本聖經,正等著我們來栽種、享用。這是第二個大突破。

那麼很感謝主!這一些突破主耶穌都已經做到了,問題是我們呢?因此主耶穌才很懇切的勉勵我們:應該要改變觀念,不要每天只為那必壞的食物勞力,應當懂得為那存到永生的食物勞力,每天讀經查經,常常聚會聽道,把神的話豐豐富富的存在心裡,而且努力的去遵行,這樣我們的勞碌才有價值,我們的辛苦才不會徒然,我們才能夠真的享用自己親手栽種所得來的果子,是別人不能奪取的,而且還能福及子孫,使自己的子孫也成為蒙福的後裔。今天很感謝主我們都已經信主受洗而且得聖靈了,我們都已經在新天新地裡面了,但是請問我們有沒有得到這種真正的福氣呢?在生活上有沒有真的無憂無慮?有沒有好像在無花果樹底下感受到主必預備、主恩夠用的美好體驗呢?在靈性上有沒有真的嚐到主道的甘甜?就好像吃無花果一樣,有沒有真的從主的道得到真正的滿足和力量呢?如果沒有,那表示我們的觀念還沒有突破,很可能我們還不懂得先求神的國和神的義,更不曉得把神排在第一位,不是嗎?

 

結論:〈路十38~42是的我們都承認馬利亞的信仰相當成功,因為她得到主耶穌的大讚賞;然而問題是為什麼一樣信主、一樣在新天新地裡面馬利亞就那麼特別呢?答案很簡單,因為馬利亞的觀念突破了,她知道什麼才是真正的福氣?絕對不是屬物質的果子,而是永生的糧食,就是主的道,於是她選擇這上好的福分,是不可少的,是別人不能奪取的,她努力的去追求,結果真的得到了;今天我們呢?所以求神幫助我們,讓我們也都能夠像馬利亞一樣,天天讀經查經,常常聚會聽道,這樣相信神所應許的真福氣也一定會滿滿的臨到我們身上,從今一直到永永遠遠!