2022/01/27

82以賽亞書 常存的果子 El fruto eterno ~Pr Cheng Ming, Chu

 


Introducción: (Is 65:21-23) Según este pasaje de la Biblia vamos a hablar sobre el tema “El fruto eterno”. Que el Espíritu de Dios nos guíe.

              Hemos estudiado las tres características del cielo nuevo y tierra nueva. La segunda parte de la verdadera bendición de Dios, es el fruto. Él nos dará de comer del fruto de nuestra siembra, y gozaremos de la recompensa de nuestro trabajo, que será inamovible y eterna, e incluso quedará también para nuestros hijos y descendencia. ¿Qué es este fruto? Es la palabra del Señor. Dios nos dará este alimento de la vida eterna, si cambiamos nuestra forma de pensar y nuestro concepto de antes, y buscamos primero el reino de Dios y su justicia. No sólo nos afanamos por la comida corruptible, sino que debemos trabajar por la comida de la vida eterna de nuestra espiritualidad, leer la Biblia, estudiar la Biblia, ir a las reuniones, escuchar sermones. De esta manera, probaremos el gusto delicioso de este fruto, obtendremos la recompensa de nuestro trabajo; nuestra vida espiritual se fortalecerá, y nuestra espiritualidad tendrá la mayor satisfacción. Esta bendición es inmutable, por eso es la verdadera bendición.

              Por lo tanto Pedro dijo (1P 1:23-25) que creer en el Señor y renacer es una gran bendición para nosotros. ¿Por qué? Porque hemos obtenido el fruto incorruptible, que es la palabra de Dios, la cual permanece para siempre. De manera que las cosas materiales se deshacen poco a poco, y llega un día en el que el mundo será destruido, no tenemos de qué temer, porque la palabra del Señor perdurará para siempre, y será eternamente nuestro alimento espiritual, por el que nuestra espiritualidad seguirá viviendo. Este es el concepto que deben tener los creyentes. Debemos cambiar nuestro pensamiento, y reconocer el verdadero valor de la palabra del Señor, así vamos a anhelar y procurar la palabra de Dios, y vamos a querer leer y estudiar la Biblia, participar las reuniones y escuchar los sermones. Por supuesto que para llegar a este nivel debemos dedicar tiempo, energía, y espíritu, como plantando un árbol. El árbol necesita mucho cuidado, para que luego dé frutos; de la misma manera, hay que estudiar bien la palabra de Dios, para poder entenderla. Sabemos bien que todas estas cosas son buenas, y eternas, por eso debemos procurar estas cosas con diligencia.

              Sin embargo, ¿nuestra creencia es simplemente así? (Stg 1:21-25) El anciano Santiago trata sobre oír la palabra y ponerla en práctica. Primero hay que oír la palabra, para poder entenderla, y luego de entenderla, hay que aceptarla. Este es un buen comienzo, pero no termina así. Después de escuchar la palabra, lo importante que sigue es hacer la palabra. Hay que obrar según la palabra, para que la verdad de Dios surta efecto, y pueda dar flores y frutos, y nosotros podamos obtener beneficios; de lo contrario seremos personas que se engañan a sí mismas. En este caso, en la Biblia el fruto no sólo se refiere a la palabra de Dios, también representa a los actos y obras según la palabra. (Gá 6:7,8) Pablo nos habla de una verdad inmutable: el hombre cosecha lo que sembró. Este principio no sólo rige la naturaleza y el ciclo de los vegetales, por ejemplo si plantamos la vid, obtendremos uvas; también se aplica en los actos humanos, esto quiere decir que si obramos según la palabra de Dios, nuestra conducta será buena. Y estas obras serán recordadas por Dios, y atesorarán por nosotros bendiciones de la vida eterna en el cielo, como árboles que dan buenos frutos. Cuando venga el Señor Jesús y se haga realidad el cielo nuevo y tierra nueva, obtendremos la mejor recompensa eterna. Por lo tanto el fruto del que habla Is 65 no es solamente el alimento de la vida eterna, también se refiere a las buenas obras. Este pasaje no sólo nos enseña a aprovechar el presente y procurar conocer la palabra de Dios, asimismo nos exhorta a poner en práctica la palabra de Dios. Si ahora nos esforzamos por hacer la palabra de Dios, indudablemente estamos atesorando frutos en el cielo, y en el futuro podremos gozar plenamente en el cielo nuevo y tierra nueva.

              Entonces, ¿cuáles son los frutos que debemos procurar?, ¿qué son los frutos eternos que atesoramos en el cielo? La Biblia menciona muchos tipos de frutos, pero lo podemos sintetizar en cinco clases:

(1)   El fruto del Espíritu Santo (Gá 5:22,23): Este es el primer fruto que debemos procurar, que incluye 9 virtudes espirituales: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y templanza. Claro que estas no son las únicas virtudes del fruto del Espíritu Santo, hay muchas más, pero estas 9 son las más representativas, que nos indican el objetivo definido de nuestra ejercitación espiritual. La palabra de Dios es como una semilla que es sembrada, y el Espíritu Santo es como agua. Por eso todos los días debemos regar, debemos procurar la llenura del Espíritu Santo, y por medio de la fuerza del Espíritu Santo vamos a dar frutos, manifestando en nuestras vidas, las virtudes de un cristiano. De esta forma vamos a lograr el objetivo final por el que Dios nos da el Espíritu Santo, y asimismo vamos a poder glorificar a Dios y beneficiar a los hombres. Para estos frutos no hay ley que los impida, cuanto más mejor, porque contribuyen al bien. Quizás el proceso sea arduo, porque debemos combatir contra la concupiscencia, y debemos dominar nuestros deseos, orar sin cesar, por lo que lleva un tiempo de trabajo difícil; sin embargo el resultado es magnífico, nos llevará a la vida eterna. Gracias a Dios, nosotros creemos en Dios, y tenemos el Espíritu Santo; seguramente sabes bien esta verdad, pero ¿tenemos el fruto del espíritu en nuestras vidas? ¿Tenemos amor, gozo, paz, paciencia? ¿Hacemos las cosas con honestidad? ¿Somos mansos? ¿Sólo hablamos en lenguas, y nos olvidamos de dar el fruto del Espíritu Santo? ¿Nos acusan de tener el Espíritu Santo pero sin obras del espíritu? Estas son preguntas que debemos reflexionar. Debemos recordar que en el futuro la salvación no sólo depende de si hablamos en lenguas, también depende de si damos frutos del Espíritu Santo. (Sal 116:15) “Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos.” ¿Por qué? No por sus logros profesionales, ni por sus grandes ganancias y riquezas, sino por sus frutos del Espíritu, los cuales son conmemorados por Dios.

(2)   El fruto del Evangelio (Ro 1:13-15): Cuando Pablo evangelizaba en tierras gentiles, tenía en mente ir a Roma. ¿Para qué? No para hacer un viaje turístico sino para obtener el fruto del Evangelio. Quería ir a Roma a predicar, a convertir más gente en cristianos, en discípulos del Señor. En este caso, el fruto se refiere a las personas. (Stg 1:18) El anciano Santiago dijo que Dios nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas. Por lo tanto los frutos también representan a los cristianos. Hoy nosotros somos frutos de la primicia nacidos por la palabra de verdad. Esta es la inmensa gracia de Dios, debemos agradecerle. ¿Cómo? La mejor forma es evangelizar, esparcir las semillas del Evangelio, y dar más frutos del Evangelio. Es un deber nuestro, es la misión que Dios nos encomendó, es la expectativa de Dios hacia nosotros. El Señor dijo (Jn 15:16): “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros y os he puesto para que vayáis y llevéis frutos, y vuestro fruto permanezca.” Por eso Pablo consideraba al Evangelio como una deuda que tenía con Dios, si no pagara esa deuda, tendría que recibir castigos; y si la pagara, recibiría recompensas. Aparentemente el evangelio salva a otros, y es asunto de otras personas, pero también salva a nosotros mismos, y atesora por nosotros frutos en el cielo. Por lo tanto, no es sólo el trabajo de los predicadores, también es deber de cada uno de los creyentes. Tengo un tío que era médico de medicina oriental. Cuando atendía a los pacientes, les presentaba el médico más grande, el Señor Jesús, y el mejor hospital, la iglesia verdadera. Y de esta forma trajo a muchas personas a creer en Jesús. En Chile hay una hermana que también se esfuerza en el Evangelio, si bien hace poco que cree en el Señor, predicó a sus parientes de Taiwan, y también a sus compañeros de trabajo en Chile, y a niños. En la iglesia Boldwin Park de Estados Unidos, hay una hermana que también le gusta mucho evangelizar. Estas son personas inteligentes, porque al evangelizar, no sólo salvan a otros, también atesoran frutos en el cielo.

(3)   El fruto de la destreza (Fil 1:21-24): En este pasaje Pablo habla de su punto de vista acerca de la vida. Para él no hay nada en la vida carnal que valga la pena recordar. Sólo existe fatiga y preocupación, y en un instante todo se vuelve vanidad. Por eso él prefería salir de este mundo para estar con el Señor Jesús, porque esto es magníficamente maravilloso, lo cual es cierto. Pero cuando Pablo pensaba en los hermanos de la iglesia, quería seguir viviendo. ¿Por qué? Porque quería servir a los hermanos, y edificarlos. Pablo denominó a este trabajo, el fruto de la destreza, o sea el trabajo sagrado. Para realizar este fruto de la destreza, él decidió seguir viviendo con entusiasmo. Para él el vivir es Cristo y el morir, ganancia; como hizo el Señor Jesús. Por lo tanto, según Pablo, hacer el trabajo sagrado y estar con Cristo, son iguales de importantes, iguales de admirables, en realidad son las dos caras de una misma cosa. Claro que el objetivo principal de la creencia es la esperanza de la salvación, pero no podemos olvidar de que para ser salvos, debemos hacer las cosas a partir de ahora. ¿Qué cosas? Además de guardar la palabra, debemos hacer trabajos sagrados. No debemos ser como aquél siervo de la parábola de Jesús, que recibió un talento, y no pudo ganar ni siquiera el interés, él enterró el don que le había dado Dios, no quiso hacer ningún trabajo sagrado, y al final fue echado afuera. Por lo tanto, por nuestra vida carnal necesitamos trabajar en este mundo, pero debemos saber que en realidad este trabajo no tiene un valor verdadero, porque al fin y al cabo es vanidad, y no puede darnos bendiciones del reino celestial. Sólo el trabajo sagrado es completamente útil (1Co 15:58; Ap 14:13). Algún día nos vamos de este mundo, y cuando nos morimos, todo se volverá vanidad, sólo hay una cosa que no será vacía: el trabajo sagrado, y el sufrimiento por el Señor y por la iglesia. El fruto de estos trabajos nos seguirán hasta siempre. Aunque aparentemente hacer el trabajo sagrado parece ser sacrificio y ofrenda, o bien perjuicio, pero en realidad estamos atesorando fruto de habilidad en el cielo, y en el futuro obtendremos una doble recompensa eterna.

(4)   El fruto de labios (Heb 13:15): Este era el objetivo inicial de la creación del hombre, también es el motivo por el que Dios nos llamó. Dios desea que podamos ofrecer siempre sacrificios de alabanza a Él, y luego dar fruto de labios en el cielo. Este punto también es importante, es un comportamiento imprescindible en nuestra vida de la creencia. Más de la mitad de las palabras de la Biblia son alabanzas a Dios. El libro más largo de la Biblia es Salmos, cuyo tema principal es la alabanza al Señor. (Sal 100:1-4) Muchos toman a este salmo como la idea principal del libro Salmos, porque señala el secreto del servicio a Dios de los israelitas. Ellos cantaban himnos y alababan al Señor, de esta forma entraban al santuario de Dios, y obtenían el agrado de Dios. Este es el deber del hombre. Por consiguiente hay una relación estrecha entre cantar alabanzas a Dios y entrar al reino celestial. (Ap 4:8-11) Esta fue la visión del trono que  vio el apóstol Juan. El trono es la iglesia, también puede representar el reino de los cielos, entonces, los cuatro seres vivientes y los 24 ancianos pueden caracterizar a los santos salvos, y también a los trabajadores de la iglesia. Ellos tienen muchas características espirituales, sobre todo los ojos y la boca. Ellos tienen su cuerpo cubierto de ojos, que simboliza su plena sabiduría espiritual; y su boca no cesa de alabar a Dios día y noche. Tanto los cuatro seres vivientes como los 24 ancianos tienen estas características. Esto representa su íntegra devoción hacia Dios. Algunas personas preguntan: ¿Qué haremos en el reino celestial? Quizás la respuesta típica sea alabar a Dios día y noche sin cesar en el espíritu y luego obtener gozo y consolación. Por lo tanto, si no cantamos hoy, ¿cómo entraremos después al reino de los cielos? ¿Y aún si entráramos, cómo cantaremos alabanzas a Dios? De manera que los cristianos pueden tener pocas palabras, sobre todo no tienen que hablar palabras vanas; porque Dios tendrá en cuenta todas estas palabras; pero no pueden cesar de cantar himnos, ni de decir palabras de agradecimiento y de alabanza al Señor. Dios se acordará de todos nuestros cánticos y alabanzas. Si procedemos de esta manera, estamos glorificando a Dios y a la vez atesorando frutos de labios en el cielo.

(5)   Frutos de justicia (2Co 9:10,11): Estas fueron palabras de exhortación de Pablo a los creyentes de la iglesia de Corinto. Les exhortaba a ser generosos, ya sea con los hombres, o con la iglesia, porque así estaban atesorando frutos de justicia en el cielo. Este punto también es importante. (1Ti 6:18,19) Este pasaje fue una exhortación a las personas ricas de aquella época, eran habilidosas para ganar dinero, pero no siempre sabían utilizar adecuadamente ese dinero. Por eso Pablo les exhortaba que no fuesen altivos por sus riquezas, ni confiasen en el dinero incierto, ni se preocuparan sólo por sus diversiones. Sino que debieran temer a Dios, ser ricos en buenas obras, dadivosos y generosos. Así serían ricos no sólo en este mundo, sino también en el cielo. Aunque el acto de dar limosna implica una pérdida de dinero, sin embargo atesora para sí buen fundamento en el cielo. Reflexionemos sobre la parábola de las ovejas y de los cabritos que dijo Jesús, ¿por qué tuvieron consecuencias diferentes si eran todas ovejas del Señor? ¿Por qué algunos entraron al cielo y otros fueron al infierno? Sólo porque unos eran dadivosos y otros no lo eran. Por lo tanto desde el punto de vista espiritual, lo importante no es si uno sea hábil o no ganando dinero, sino cómo emplea cada uno su dinero, a fin de obtener la verdadera vida en el futuro. Como dice en Proverbios, sólo le prestamos momentáneamente a Dios, en el futuro, Dios nos devolverá el doble. Lo mismo en la ofrenda. Cuando ofrendamos una parte de nuestro dinero se nos va del bolsillo, pero no desaparece. En realidad todo este dinero quedó registrado en nuestro libro de cuentas, finalmente somos nosotros quienes obtenemos el interés y la ganancia. Entonces, ¿cuál es la inversión más valiosa y segura desde el ángulo espiritual? Es la ofrenda y la limosna. (Mt 6:19-21) Estas fueron las enseñanzas del Señor Jesús. Él nos enseña a atesorar en el cielo, porque es la inversión más valiosa y segura que existe. En el cielo no hay polilla ni moho que destruyen, ni ladrones que entran y hurtan; además, allí nuestro tesoro permanecerá para siempre. Otra ventaja es que esta inversión da mucho interés, aunque sea una pequeña inversión, es mucha ganancia. Aunque sea un poco de aceite y de harina de la viuda de Sarepta, o los cinco panes y dos pescados del niño en el desierto, o las dos monedas de la viuda en la sinagoga, que son despreciados e insignificantes para los hombres, para Dios son preciosos frutos de justicia. Estos frutos serán atesorados por nosotros eternamente.

Tenemos claro conocimiento acerca de estos cinco frutos anteriores, sabemos bien sobre esta verdad. Pero ¿lo ponemos en práctica? Hoy estamos en el cielo nuevo y tierra nueva, Dios prometió darnos estos frutos, la verdadera bendición. Nadie nos la podrá quitar, disfrutaremos de esta bendición eternamente, y la cual quedará también para nuestros hijos y descendencia. La promesa de Dios no cambiará, Él no se equivoca, el problema es si hemos sembrado por nosotros mismos. Debemos recordar que el hombre siempre cosechará lo que siembra. Porque en el cielo nuevo y tierra nueva cada uno comerá el fruto de su siembra, nadie comerá del otro.

 

Conclusión: (Fil 4:17) De las cosas materiales, el dinero no es lo más importante, sino el corazón dispuesto a hacer las buenas obras. Estos frutos son preciosos para Dios. Por lo tanto la intención de un buen pastor no es obtener beneficios de los creyentes, sino que los creyentes den frutos abundantemente. En el futuro, estos frutos corresponderán a cada uno, y cada persona tendrá su verdadera bendición eterna. Un hermano tuvo un sueño: Dios lo llevó al cielo. Él vio que allí todas las casas llevaban letreros. Algunas casas ya estaban construidas, y otras estaban en proceso de construcción. Él encontró su casa, que no estaba todavía terminada. Y al lado de su casa, estaba la de un hermano, que tampoco estaba terminada. Pero se dio cuenta que eran buenos materiales los utilizados por este hermano, mientras los de él eran de calidad más baja. Entonces preguntó al ángel, por qué era la diferencia. El ángel le dijo que mirara hacia abajo. Él descubrió que todos los materiales eran enviados desde la tierra. Realmente el hombre cosecha lo que sembró. Que Dios nos ayude, y nos añade fuerzas, para que podamos poner en consideración nuestro futuro, atesorando frutos en el cielo.

 

引言:〈賽六十五21~23〉他們要建造房屋,自己居住;栽種葡萄園,吃其中的果子。他們建造的,別人不得住;他們栽種的,別人不得吃;因為我民的日子必像樹木的日子;我選民親手勞碌得來的必長久享用。他們必不突然勞碌,所生產的,也不遭災害,因為都是蒙耶和華賜福的後裔;他們子孫也是如此。

我們想根據這段聖經來談一談「常存的果子」這個題目,求神的靈親自帶領我們。

上一次我們曾經談到新天新地的第三個特色,神要賜給我們真正的福氣的第二部份,就是「果子」,神要讓我們吃自己所栽種的果子,享用親手勞碌得來的報償,這是別人所不能奪去的,而且可以長久享用,還可以福及子孫。這種果子是什麼呢?就是主的道,神要將這種永生食物賜給我們,只要我們能夠突破觀念,能夠先求神的國和神的義,不單單為物質上必壞的食物勞力,更為靈性上永生的食物勞力,能常常讀經、查經、聚會、聽道,那麼我們一定可以嚐到果子的美味,享受到勞碌所得的報償,靈命可以健壯起來,心靈也可得到最大的滿足,這種福氣是永不改變的,所以叫做真正的福氣。

因此彼得才告訴我們〈彼前一23~25〉,今天我們能信主重生,這是大福氣,為什麼呢?因我們已經得到不朽壞的果子,就是神的道,是活潑常存的,所以儘管屬物質的東西漸漸朽壞了,世界有一天要毀滅,但我們不用怕,因主的道永遠長存,它可以永遠成為我們屬靈的食物,使我們的靈命永活下去,這是今天我們信主之人必須有的觀念,我們必須突破觀念認清主道的真正價值,如此才會渴慕,才想追求神的道,才有可能常常讀經、查經、聚會、聽道。當然這些均需花時間、體力、精神,就好像種果樹,下工夫栽培,才會有結果;同理,神的道也必須下工夫查考,才能真正明白神的話。我們相信,這些都是好的,而且是永存的,所以應該竭力追求。

不過話說回來,今天我們的信仰難道是單單這樣就夠了嗎?還是不夠的,請看〈雅一21~25〉,在這裡雅各長老談到聽道與行道的問題,因聽道而明白,再因明白而領受,這是好的開始沒有錯,但並非結束,當我們聽道後,接下來更重要的就是「行道」,要真的照著去做,如此神的道才能真的發揮功效,才能真的「開花結果」,使我們真的得益處;否則,我們將成為一個自欺之人。因此在聖經裡,果子不單單指神的話,更代表人照神的話所表現出來的行為,請看〈加六78〉,在此保羅告訴我們一項永不改變的真理,就是人種什麼必收什麼,這個道理不只用在屬物質的果樹上,表示人種葡萄樹,收的一定是葡萄果;此道理更用在人的行為上,表示人若能照神的話去做,他就一定會有很好的表現,而這種表現將蒙神紀念,將會為他自己積存永生的福氣在天國裡面,就好像樹結果子一樣,當主再來時,當新天新地完全實現時,他將得到最大而且是永遠的報償。因此〈賽六十五章〉裡面所說的果子不單單是指永生的食物,同時也指著人的好行為,它不只教訓我們,要趁現在趕快追求明白神的道,同時也教訓我們要趁現在趕快努力遵行神的道,只要我們現在肯努力遵行神的道,那麼就會為我們自己積存果子在天上,將來我們在新天新地裡就可享用不盡。

那麼到底我們現在要努力追求的果子是什麼呢?到底有哪些永遠常存的果子可以積存在天國裡呢?聖經裡記載很多,歸納起來最重要的有五種,可以作我們彼此的勉勵:

〈一〉聖靈的果子〈加五2223〉:這是我們所當追求的第一種果子,裡面包括有9種屬靈的美德,就是仁愛、喜樂、和平、忍耐、恩慈、良善、信實、溫柔、節制等等。當然聖靈的果子不是只有這些,它還有很多,這9種美德是最基本的代表,給我們最具體的靈修目標。今天神的道如種子一樣栽種下去,聖靈又如水一般,所以我們必須要好好澆灌,天天追求聖靈充滿,然後靠聖靈的能力結出果子來,在生活中表現出基督徒的美德來,這樣才能達成神賜聖靈給我們的最後目的,也才能真的榮神益人。這種果子絕對沒有律法的禁止,是多多益善,越多越好,因此過程可能會辛苦些,必須與情慾爭戰,必須攻克己身,常常禱告,算起來滿累的;但其結果相當甘甜,它將引導我們進入永生。今天很感謝神,我們已經信主、受聖靈,相信我們也明白這些道理,但問題是我們在生活當中有沒有這種聖靈的果子呢?我們有愛心嗎?有喜樂嗎?能忍耐嗎?做事誠實嗎?性情溫柔嗎?我們是不是只會說方言卻忘了要結出聖靈的果子呢?我們是不是常被指責:你們說有聖靈怎麼會這樣呢?這是值得我們檢討的靈修問題,我們必須記住:將來能否得救非只看能否說方言,更重要的是看有沒有聖靈的果子。〈詩一百十六15〉說:神看聖民的死極為寶貴。為什麼?不是因他在世時有何豐功偉業,亦非賺多少錢,而是有屬靈的果子,這種果子蒙神紀念。

〈二〉福音的果子〈羅一13~15:當保羅往外邦傳福音的時候,他說了好幾次想到羅馬去,去作什麼?非去玩,而是想去得福音的果子,想去傳福音,使更多的人來信主,成為主的門徒。因此在這裡的果子乃是指人說的,請看〈雅一18〉,雅各長老說神用真道生了我們,叫我們好像初熟的果子一樣。可見果子也可指信徒,今天我們都是神用真道所生的果子,這是神給我們的大恩典,應好好感謝神,如何感謝呢?最好的方法就是傳福音,把福音的種子再撒出去,然後再結出更多福音的果子來,這是一種責任,是主的託付,是神的期待。主說〈約十五16〉:不是你們揀選了我,是我揀選了你們,並且分派你們去結果子,叫你們的果子常存。所以保羅才把傳福音看成好像欠債一樣,債不還,將來就要受刑罰,債還了,將來才有可能得賞賜。因此傳福音看起來是救別人,好像是別人的事,但事實上也是救自己,更為自己積存果子在天上,所以這種工作不只傳道者要做,每一位信徒都當做。小弟的姑丈,他是一位中醫,行醫時常向病人介紹最大醫生~主耶穌,最好醫院~真教會,結果帶領很多人信主;智利有一位姊妹也很努力傳福音,雖然她信主沒多久,回台灣找親戚,在智利找做生意的朋友,包括小孩在內她都帶領;美國博恩教會也有一位姊妹很喜歡帶人來聽道。這叫做聰明人,因為如此做不只是為了救別人,同時也為自己積存果子在天上。

〈三〉工夫的果子〈腓一21~24〉:這裡保羅在訴說他對人生的看法,他覺得人生其實沒什麼可留戀的,只不過是勞苦愁煩、轉眼成空而已,所以他情願離開這個世界與主耶穌同在,因為那是好得無比的,這是對的;但當保羅想到教會裡眾弟兄姊妹時,他又想要繼續活下去,為什麼?為的是要服事弟兄姊妹,造就弟兄姊妹,保羅把這種工作稱為工夫的果子,意思就是做聖工,為了成就這種工夫的果子,所以保羅願意繼續且認真的再活下去,保羅認為這樣他活著才有意義,而且他死了才有益處,就好像主耶穌一樣。可見保羅把做聖工和與基督同在看成一樣重要,他把這兩樣看成同樣是美好的,其實這是一體的兩面。沒有錯,今天信主最重要的目的就是盼望將來能得救,但我們千萬別忘記將來要得救必須從現在做起,如何做?除了守道以外,就是要做聖工,千萬不可像主耶穌所說的比喻~那個領一千銀子的人那樣,最後連一點利息都沒有,他把神給他之恩賜埋在地下,什麼聖工都不做,結果被丟在外面。因此今天我們為了肉體的生活,固然必須做世上的工作,但我們必須了解此工作其實並沒有真正的價值,因為結果還是虛空,因為這種工作並不能為我們成就天國的福氣;今天只有做主工才不會落空〈林前十五58;啟十四13〉,人有一天都要離開這個世界,而當我們要離世的時候,一切都歸虛空,只有一樣不虛空,就是做主的工,為主、為教會所受的勞苦不會落空,這種工作的果效將永遠隨著我們。因此做聖工表面上看起來好像是犧牲奉獻,好像吃虧,其實不是,乃是為自己積存工夫的果子在天上,將來要得到加倍而且是永遠的報償。

〈四〉嘴唇的果子〈來十三15〉:這是神造人原來的目的,也是今天神選召我們的原因,就是希望我們能夠常常以頌讚為祭獻給神,然後為自己結出嘴唇的果子在天上,這一點也非常重要,這是我們在信仰生活當中絕對不可少的表現。聖經當中幾乎有一半以上都是頌讚神的話語,聖經中最長的一卷就是詩篇,其主題也是為了頌讚神,請看〈詩一百篇1~4〉,有人把這一篇定為詩篇的主題,因為這一篇告訴我們神的子民事奉神的一個秘訣,就是要常常唱詩讚美神,用這樣來進入神的聖所,得神的喜悅,這是人所當盡的本份。可見唱詩讚美神與進天國也有很密切的關係,請參考〈啟四8~ 11〉,這是使徒約翰所看到的寶座異象,寶座就是教會,也可以指天國,因此在這裡的四活物和廿四位長老可以預表得救之聖徒,也可以預表教會的聖職人員,他們有很多屬靈的特質,特別是眼和口,整身到處都是眼睛,代表具有全備的屬靈智慧,他們的嘴巴晝夜不住的頌讚神,不管四活物或廿四位長老都一樣,代表他們對神完全的事奉,所以有人問:將來進天國要做什麼?最有可能的標準答案就是在靈裡晝夜不停的頌讚神,然後從這當中得到喜樂和安慰,因此如果我們現在不唱詩,請問將來如何進天國?進去了又怎麼唱詩讚美神呢?所以基督徒話可以少說,尤其是閒話更不要說,這些神會錄音的;但是詩不可少唱,且要多說感謝讚美神的話,常常唱詩讚美神,神也會錄音,如此做一方面榮耀神,一方面也為自己積存嘴唇的果子在天上。

〈五〉仁義的果子〈林後九1011〉:這是當時保羅勉勵哥林多教會信徒的話,保羅勉勵他們要甘心樂意的奉獻,不管是幫助人也好,或是幫助教會也好,事實上都是在為自己積存仁義的果子,這一點也很重要。〈提前六1819〉這一段聖經特別在勸勉那些在今世富足的有錢人,這些人或許很會賺錢,但不一定會用錢,因此保羅勉勵他們,不可因錢多就驕傲,也不可依靠無定的錢財,更不要只為自己享樂,要敬畏神,善用神所賜的錢財,甘心樂意的施捨,這樣才能真的富足,不只在地上富足,將來在天上更富足。所以施捨雖然表面上看起來好像錢損失了,但事實上卻是為自己積成美好的根基在天上。我們想一想主所設綿羊與山羊的比喻,一樣都是主的羊,為何有不同的結果~一個進天國,一個下地獄?只因為一個肯施捨,一個不肯施捨。可見從屬靈的角度來看,今天最重要的不是會不會賺錢,而是會不會用錢,懂不懂奉獻,使自己將來能夠得到那真正的生命,就好像箴言所說的,其時這只是暫時借給神而已,將來神一定會加倍的還給我們。因此今天我們為教會奉獻也一樣,表面上自己的錢減少了,但絕對不會不見了,這些錢其實都記在我們自己的帳簿上面,最後獲利的還是我們自己,所以今天從屬靈的角度來看,什麼才是最有價值、最穩妥的投資呢?就是施捨和奉獻。請看〈太六19~21〉,這是主的教訓,主教訓我們要「積財在天」,那才是最有價值、最穩妥的投資,因為那裡沒有蟲咬,不會銹壞,不會被偷,也不會貶值,而且還可以存到永遠;不但這樣,這種投資的利潤相當高,雖然只是小小的投資,但卻可得到很大的收穫,就算是撒勒法寡婦的一點麵一點油,或像曠野中那個孩童的五個餅兩條魚,甚至是聖殿裡寡婦的兩個小錢,在人看來雖是微不足道不算什麼,但是在神眼中卻是極寶貴仁義的果子,這些果子將為我們積存到永遠。

以上這五種果子我們都很熟悉,這些道理我們都明白,但問題是我們真的去做了嗎?今天我們已經在新天新地裡,神應許把這些果子~真正的福氣賜給我們,是別人所不能奪取的,是可以供我們長久享用的,而且還可以真的福及我們的子孫的,神的應許永遠不變,神絕對沒有問題,問題是我們有沒有認真的為我們自己栽種呢?當記住:人種什麼?就必收什麼?因為在新天新地裡,每個人只能吃自己所栽種的果子,別人不能吃你的,你也不能吃別人的。

 

結論:〈腓四17其實物質上的東西、錢財並不是最重要的,重要的是我們那一顆願作的心,還有我們用這一顆心所表現出來的好行為,這種果子在神看來極其寶貴。因此一個好牧者的心聲,並不是想從信徒身上得到什麼東西,而是希望信徒的果子漸漸增多,將來全部歸在每個人自己的賬上,得到真正永遠的福氣。有一位弟兄做異夢,神將他帶到天國去,他在天國裡,看到每間房子都有門牌,有的蓋好了,有的正在蓋,他找到自己的,正在蓋,旁邊是另一位弟兄的也正在蓋,只不過旁邊這位弟兄所蓋的材料很好,自己的卻很差,於是他就問天使為何如此,天使要他往下看,原來材料都是從地面上運上來的。真的是種什麼,收什麼。求神幫助我們,加添我們力量,為了自己的將來著想,趕快趁現在積存果子在天上。