Introducción: (Is 50:4-9) En base a este pasaje de la Biblia vamos a hablar sobre la segunda parte del tercer cántico del siervo. Que Dios guíe la reunión, para que todos podamos obtener edificación durante el aprendizaje.
Ya
hemos aprendido la primera parte del tercer cántico. Su tema es el maestro, nos
dice que el Señor Jesús no sólo tenía el ministerio de mediador y profeta,
también era el maestro, tenía mucha sabiduría, y enseñaba con sabiduría, para
salvar el alma de los hombres. Por eso decimos que Él fue el maestro ejemplar,
que vino de Dios. En toda su vida no sólo se dedicó a predicar, también
resolvía los problemas de los hombres. Tenía una identidad honorable, esta
misión era sagrada, pero a la vez era un trabajo arduo.
En
realidad en el Antiguo Testamento, Dios para trascender su palabra a las generaciones
siguientes, erigió hombres sabios en el pueblo de Israel, y quería que ellos se
encargaran de enseñar a los israelitas, y al mismo que idearan proyectos y
realizaran planes para el país. Lástima que después estos sabios cambiaron de
parecer, y defraudaron grandemente a Dios. Por eso Dios envió al Señor Jesús al
mundo, para que fuese el maestro ejemplar, para que nos dejara buenos ejemplos
a seguir. El Señor Jesús dijo que un buen maestro debería tener buenas
cualidades y carisma, de lo contrario no sería digno de ser maestro. Y también
nos dijo que el honor de un maestro no se debía al título o a su rango, sino a
su trabajo y comportamiento, y además debía tener la aprobación de Dios. Hoy
podemos prescindir del título o del apelativo de maestro, pero sí debemos
procurar las virtudes y la esencia de un buen maestro, es el objetivo de
nuestro cultivo de la espiritualidad.
Entonces,
¿cuáles son las características de un buen maestro? ¿Qué ejemplos nos dejó el
Señor Jesús? Podemos encontrar explicaciones detalladas en el tercer cántico
del siervo. Vamos a aprender juntos.
A
partir de Is 50:4-6 podemos ver que un maestro ejemplar debe tener tres
características:
(1) La
primera característica está en Is 50:4. Es aprender con humildad. Esta es la
condición principal para ser un maestro. Todos sabemos
que en el mundo no existe nadie que al nacer ya se convierte en maestro, así
que todos los maestros alguna vez fueron alumnos. Sobre todo en esta generación
de avances científico y tecnológico, no es fácil ser un buen maestro, debe
recibir varios años de capacitación, y aunque ya tuviera el título de maestro,
su aprendizaje es continuo, de lo contrario se quedará atrás, y lo eliminarán.
Por eso los países desarrollados dan mucha importancia a la recapacitación de
los maestros, porque se la considera necesaria. Por eso hay quien dice que para
ser un buen maestro debía haber sido un buen estudiante, y la condición básica
de un buen estudiante es saber aprender con humildad.
Lo mismo pasa en la espiritualidad, el siervo
de Dios para convertirse en un maestro ejemplar, primero debe ser humilde,
aprender con diligencia, de esta manera puede obtener la verdadera sabiduría y
transformarse en un hombre sabio. (1Co 8:2) Estas fueron palabras de Pablo.
Este fragmento contiene una filosofía profunda. Pablo dijo: “Si alguno se
imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debería saberlo.” La intención de
Pablo no era debatir a ver hasta qué punto se considera saber algo, sino
advertirnos que debemos mantener siempre un corazón de humildad para aprender,
y no quedarnos satisfechos o enorgullecernos por lo poco que sabemos, porque
esto no es inteligente. Si vemos desde este punto de vista, quienes son los
hombres insensatos, son aquellos que al saber un poco piensa que sabe todo;
quienes son los verdaderos sabios, son aquellos que cuanto más saben sienten
que todavía les queda mucho que aprender. Como la espiga, cuanto más cargada
está, más se agacha la cabeza. Una persona así entiende que debe aprender con
humildad; y un maestro ejemplar debe tener esta cualidad. En la versión
castellana de la Biblia usa la palabra sabio para simbolizar al maestro; en la
versión china, llama al maestro como aprendiz. Creo que los dos casos son muy
significativos, una persona que sabe aprender con humildad es un verdadero
sabio, y debe ser así también un buen maestro. Por lo tanto al comienzo de este
cántico del siervo, el siervo le rogó a su Dios con importunidad que le diera
lengua de sabios, para que supiera qué enseñar, y cómo enseñar, para que
supiera hablar palabras a los débiles, a fin de que recobraran nuevas fuerzas.
Y para lograr este objetivo, el siervo de Dios se auto exigía a llegar todos
los días a la presencia de Dios, para recibir la enseñanza con humildad. Todas
las mañanas advertía a sus oídos, que debían aprender a escuchar para ser un
buen maestro. Aprender a escuchar en silencio, con humildad, con atención. Sólo
así podía obtener la sabiduría verdadera, y podía enseñar a otros con
sabiduría. Todo esto es cierto porque el Señor Jesús hizo lo mismo.
(Lc
2:46,47; Jn 12:49,50) El Señor Jesús es el Dios omnisciente, Él es el verdadero
sabio. Pero como vino a este mundo hecho carne, y adquirió la apariencia de
hombre, se humilló. Cuando era joven, estuvo siempre en los negocios de Dios, y
para entender las cosas de Dios, aprendía con humildad, cada vez que tenía
oportunidad, estudiaba con diligencia, se sentaba entre los maestros, escuchaba
y preguntaba, incluso cuando ya era adulto y salía a evangelizar, seguía
aprendiendo con humildad. Muchas veces subía al monte para orar, con los oídos
de su corazón trataba de adquirir la enseñanza de Dios. Por eso Jesús dijo: “Yo
no he hablado por mi propia cuenta. Lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me
lo ha dicho.” Con razón el Señor Jesús predicaba con autoridad. Él nos dejó un
buen ejemplo, Él realmente fue un sabio que sabía aprender con humildad. Esta
es la primera característica de un buen maestro.
(2)
¿Cuál es la segunda característica de un buen maestro? Veamos (Is 50:5). La
segunda característica de un maestro ejemplar es ponerse a sí mismo como norma.
Esta es la mejor prueba manifiesta de un buen maestro.
Un buen maestro no sólo debe saber hablar con elocuencia, sino que debe tener
obras, debe convertirse en el ejemplo de los alumnos, sólo así puede lograr que
sus alumnos estén completamente convencidos. Este punto es muy importante. Hay
una fábula muy conocida que se trata de cómo una mamá cangrejo enseña a su
hijito cangrejo. Todos los días la mamá cangrejo le enseña con afán a su hijo a
cómo caminar derecho, pero después de trabajar con empeño, el hijo cangrejo
sigue caminando torcido. ¿Por qué? Porque la mamá cangrejo camina de esa forma,
y le dejó un mal ejemplo a su hijo. Nosotros decimos tal palo tal astilla, y es
cierto. En la pedagogía lo llama aprendizaje de modelo. Este es el método de
aprendizaje más concreto y eficaz, muchas veces es más eficiente que las
enseñanzas verbales.
Por
eso los chinos enfatizan mucho la enseñanza con el ejemplo, que es mucho más
importante que la enseñanza de la palabra. Esta es una verdad absoluta, tanto
para la enseñanza de los padres hacia los hijos, como para la enseñanza de los
maestros a sus alumnos. Un buen maestro debe poder ponerse a sí mismo como
norma, de esta forma puede dar una prueba manifiesta de que es un maestro
ejemplar, y lograr resultados eficaces con su enseñanza. (Ro 2:17-24) En esta
parte Pablo reprendía a los judíos audazmente. En aquel momento, los judíos
pensaban que ellos podían fácilmente ser maestros de la ley de los gentiles.
Desde luego pensaban bien, pero ellos enseñaban a otros sin poder enseñar a
ellos mismos, ellos enseñaban a otros que no debían pecar, pero ellos pecaban.
¿Cómo un maestro así podía enseñar bien a sus alumnos? Estos maestros no sólo
blasfemaron el nombre de Dios, también se engañaron a sí mismos. No podían
edificar ni a ellos mismos ni a los demás. Esta era la causa principal por la
que Jesús reprendía también a los fariseos de aquella época, porque ellos
hablaban pero no podían obrar, sólo sabían dejar cargas sobre los hombres de
los demás, pero ellos ni movían un solo dedo. Jesús para rectificar este error,
se puso a sí mismo como norma para nosotros: (a) El Señor Jesús jamás pecó,
(Heb 4:14,15) el autor de Hebreos nos recuerda que en ese momento Jesús tenía
un cuerpo carnal como nosotros, tenía debilidades carnales como nosotros, y
pasó por todo tipo de pruebas y tentaciones, pero Él nunca pecó, porque Él nos
enseñó a no pecar, y Él mismo lo logró. (b) El Señor Jesús servía con humildad,
(Jn 13:13-15) el Señor Jesús enseñaba a sus discípulos sobre el servicio con
humildad, aunque Él era el maestro, Él lavó los pies de sus discípulos,
dejándoles el mejor ejemplo de servicio. (3) El Señor Jesús sufrió, (1P
2:20,21) Él para salvarnos, entregó su vida por nosotros, y pasó por dolores y
sufrimientos, no sólo cargó nuestros pecados, también nos dejó el ejemplo. Él
desea que podamos sacrificarnos, cargar nuestra cruz y seguir sus pasos, y en
el futuro obtener la bendición de la vida eterna. Nos damos cuenta que el Señor
Jesús no sólo enseñaba con la palabra, también conmovía a las personas con sus
obras, en todo momento se puso a sí mismo como norma, para dejarnos el mejor
ejemplo. Esta es la segunda característica de un buen maestro.
(3)
Seguidamente vamos a leer Is 50:6. La tercera característica de un maestro
ejemplar es poder tolerar injurias y soportar grandes cargas. Este es el
espíritu más sublime de un buen maestro, es la causa principal de por qué
merece el respeto de los demás. Recuerdo que cuando
estudiaba en la escuela normal, en el salón principal había dos inscripciones
de tabla en la parte frontal y trasera. Una decía: “Un buen maestro prospera el
país”, y la otra decía: “La carga es pesada y el camino largo”. Todos los lunes
a la mañana nos reuníamos ahí para una asamblea semanal, y al entrar veíamos la
tabla con letras grandes que decía un
buen maestro prospera el país, y cuando terminaba la reunión cuando
salíamos del salón, leíamos en la tabla la
carga es pesada y el camino largo. Por eso estas dos frases quedaron
grabadas en mi mente. Realmente un buen maestro puede prosperar el país, sólo
que este trabajo es duro, y esta responsabilidad es grande, es difícil poder
soportar hasta el final. Cuando egresamos, la ceremonia de graduación era muy solemne,
porque una vez que salimos de la escuela, seríamos maestros, por eso los
egresados al entrar al salón llevaban una vela encendida, hasta finalizar la
ceremonia. Era una tradición de la escuela. Su objetivo era para decirnos que
un buen maestro debería ser como la vela, debería tener el espíritu de
sacrificio, consumirse a fin de iluminar a otros. Sólo así un maestro puede
prosperar el país, puede resistir la carga pesada y soportar el camino largo,
hasta realizar su misión. Por eso la imagen de la ceremonia de graduación
también quedó grabada en mi mente. Luego pude experimentar estas verdades
durante mi trabajo como maestro. Me di cuenta que para ser maestro, es fácil
inducir a error, pero es sumamente difícil formar hombres de talento, hay que
gastar mucha energía y esfuerzo. Sobre todo es un dolor de cabeza cuando tiene
alumnos con problemas de conducta, a veces uno no sabe cómo enseñar. Si bien en
medio de todas estas situaciones he visto maestros malos que sólo se
preocupaban por sus propios beneficios y ganancias, y no les importaban el
estado de sus alumnos, sin duda hubo también buenos maestros que se esforzaban
de corazón por sus alumnos. El espíritu de sacrificio y de entrega, y de poder
tolerar injurias y soportar grandes cargas de estos maestros, realmente me
conmovió mucho.
Así
fue Jesucristo. Cuando Él llegó al mundo, quería con todo corazón enseñar a los
hombres del mundo, deseaba que todas las personas pudieran dejar la maldad y
convertirse a la verdad, evitar la destrucción y obtener la vida eterna. El
Señor Jesús gastó mucha saliva hablando, derramó muchas lágrimas hasta secarse
los ojos, sufrió todo tipo de dolores, pero después de todo los hombre seguían
siendo duros de corazón, no querían escuchar, incluso se volvían en contra de
Jesús, lo insultaban, lo azotaron, le tiraban de la barba, le escupían en la
cara (Mt 26:67,68, 27:21-31). Todos estos vituperios injustificados caían sobre
el Señor Jesús, pero Él aguantó todo, al final murió en la cruz. ¿Por qué el
Señor Jesús tuvo que soportar todo esto? Porque Él fue un buen maestro, y tenía
que consumar el trabajo de salvar a los hombres, por eso tuvo que tolerar
injurias y soportar grandes cargas hasta el fin. Al final con este espíritu el
Señor Jesús logró establecer el reino de Dios, cumplir con la misión
encomendada por Dios, y al mismo tiempo conmovió a muchos hombres que habían
sido duros de corazón. El Señor Jesús nos dejó un buen ejemplo.
Conclusión:
(Is 50:7-9) Vamos a concluir con estos tres
versículos. Este es el buen final que tiene un buen maestro. Aunque el trabajo
del maestro sea arduo, aunque el deber del maestro sea difícil y penoso, y
podemos decir que a veces es un trabajo no agradable, pero podemos estar
seguros de que este tipo de trabajo es sagrado, y este tipo de sacrificio vale
la pena, sobre todo dentro de la iglesia. ¿Estamos dispuestos a asumir este
trabajo? Desde el punto de vista de la iglesia, necesitamos maestros en la
iglesia que puedan enseñar a las ovejas del Señor, también necesitamos personas
como Pablo que puedan ser maestro de lo gentiles, para traer gente a creer en
Dios, para enseñarles sobre la verdad. Hoy necesitamos maestros para prosperar
la iglesia, este es el deseo de Dios. Si bien el proceso es difícil y penoso,
no tenemos de qué temer, porque si aprendemos del Señor Jesús, y seguimos su
ejemplo de aprender con humildad, de predicar con el ejemplo, de sacrificio, y
de poder tolerar injurias y soportar grandes cargas, Dios seguramente nos
ayudará. Él no permitirá que nos avergoncemos, no sólo vamos a poder vencer
todas las cosas, por medio de esto nuestra espiritualidad también podrá
alcanzar la perfección, y seremos hombres justos delante de Dios. De esta forma
aunque los hombres del mundo delante de Dios son como ropas que se desgastan de
a poco, incluso se corrompen, nuestra vida delante de Dios siempre será nueva.
Este es el buen final de un buen maestro. El Señor Jesús lo logró, ¿y nosotros?
Que Dios nos ayude, para que podamos convertirnos en sus buenos maestros, como
el Señor Jesús.
引言:〈賽五十4~9〉主耶和華賜我受教者的舌頭,使我知道怎樣用言語扶助疲乏的人。主每早晨提醒,提醒我的耳朵,使我能聽,像受教者一樣。主耶和華開通我的耳朵;我並沒有違背,也沒有退後。人打我的背,我任他打;人拔我顋頰的鬍鬚,我由他拔;人辱我,吐我,我並不掩面。主耶和華必幫助我,所以我不抱愧。我硬著臉面好像堅石;我也知道我必不至蒙羞。稱我為義的與我相近;誰與我爭論,可以與我一同站立;誰與我作對,可以就近我來。主耶和華要幫助我;誰能定我有罪呢?他們都像衣服漸漸舊了,為蛀蟲所咬。
茲謹根據這一段聖經繼續來談談第三首僕人之歌的後半段,求神親自帶領,讓我們在學習當中彼此都能夠得到造就。
有關第三首僕人之歌的第一段,之前我們已經一起學習過了。第三首僕人之歌的主題是老師,告訴我們主耶穌除了具有中保和先知的職分之外,祂同時也是一位受教者,而中文「受教者」的原文就是「智慧者」,表示祂不僅自己滿有智慧,而且祂更用智慧來教導人,為了拯救人的靈魂。所以我們稱祂是一位標準的老師,因為祂真的是從神那裡來作師傅的,一方面要為神傳道,另一方面更要為人解惑,這種身份相當尊貴,這種使命相當神聖,不過這種工作也相當艱苦。
其實在舊約時代,神為了使祂的真理傳承下去,神在以色列民當中曾設立了不少智慧人,神期盼這些智慧人能負起教導百姓的重責大任,更能為整個國家設謀略、定計劃;只可惜後來這些智慧人變質了,他們讓神大失所望;所以神才要差遣主耶穌來到世上,成為最標準的老師,為我們留下最美好的榜樣。主耶穌要告訴我們:一位標準的老師,必須具備應有的氣質和美德,否則他就不配當老師。主耶穌要告訴我們:老師的尊貴並不在於他的稱呼和地位,乃在於他的工作與表現,而這種工作表現必須是神所肯定的。主耶穌更要告訴我們:今天我們可以不必在意有沒有老師的頭銜和稱呼,但是我們卻必須努力學習老師的實質和美德,因為這是我們共同追求的靈修目標。
那麼既然如此,到底當一個標準的老師必須具備那些特質呢?主耶穌又為我們留下些什麼好榜樣呢?在這一首僕人之歌裡有很詳細的說明,我們謹根據〈賽五十4~6〉的聖經,歸納出三點來,作我們彼此的勉勵和學習:
〈一〉
懂得謙卑受教〈賽五十4〉:這是好老師最基本的條件。
我們都知道天底下沒有人生下來就可以當老師的,所有的老師其實都是從學生學起,尤其在科技突飛猛進的今天,要當一個老師真的很不簡單;他首先必須經過好幾年的師資培訓,才有資格當老師;而在他當了老師以後,他還必須不斷的學習,追求新知,力求上進,否則很快就會因落伍而被時代所淘汰。難怪現在許多先進國家都非常重視老師的在職進修,因為這是絕對必要的。可見要當一位「好老師」之前一定得先學會做一個「好學生」,而要做一個好學生最基本的條件就是懂得謙卑受教。
今天在信仰上也一樣,神的僕人要成為一位標準的老師,祂就必須先懂得謙卑下來,努力的學習,這樣才有可能得到真正的智慧,成為真正的智慧者。保羅在哥林多前書曾經講了一段頗具哲理且發人深省的話〈林前八2〉,保羅說:如果有人以為自己知道什麼,按他所當知道的他仍是不知道。保羅之所以這樣說,並不是在爭論到底要知道多少才算是真正知道,保羅乃是在提醒我們,應該隨時保有一顆謙卑受教的心,千萬不可以因為知道一點點就自滿自足、自高自大,這是不聰明的。因此今天如果我們從這個角度來看,什麼叫做無知的人呢?就是只知道一點點卻以為全部都知道的人;反過來說,那什麼叫做真正的智慧者呢?就是知道的越多,卻越覺得自己還有很多並不知道的人。就好像稻穗,愈飽滿愈低垂,愈有智慧愈懂得謙卑受教,這樣的人才有可能成為一位標準的老師,因為這種人才有可能得到真正的智慧。所以西文聖經特別用「Sabio」「智慧者」來代表老師,而中文聖經則用「受教者」來稱呼老師,個人覺得都非常有意義,真的好老師就是要這樣。難怪這一首僕人之歌一開始,神的僕人才會那麼懇切的向神祈求,求神賜給他受教者的舌頭,讓他知道到底要教些什麼?讓他懂得到底要如何去教?更讓他明白到底要用什麼話來扶助那些軟弱的人,使他們從新得力;那麼為了完成這個目標,於是神的僕人更進一步嚴格的要求自己,每天一大早一定要先到神的面前來謙卑受教,尤其每天清晨都要求神提醒自己的耳朵,常常告訴自己要成為好老師就必須先學會「聽」,學會怎麼樣安靜的聽,虛心的聽,認真的聽,來從神那裡得到真正的智慧,因為只有這樣才有可能用智慧去教導人。
這種道理絕對是真的,而主耶穌也真的就是這樣〈路二46、47〉〈約十二49、50〉。我們看到雖然主耶穌本是無所不知的神,祂本是真正的智慧者;但是祂既然道成肉身來到世上,成為人的樣式,祂就自己卑微下來。年輕的時候,主耶穌真的常常以神的事為念,為了明白神的事,祂真的謙卑受教,只要有機會就認真的學習,甚至坐在教師中間,一面聽,一面問;一直到長大成人出來傳福音,我們看到主耶穌還是一樣謙卑的受教,祂常常獨自上山禱告,用祂的心耳來聽取神的訓誨,然後再用這些訓誨來教導當時的以色列百姓,真的是怎麼聽就怎麼說,怎麼學就怎麼教,一點也不敢憑著自己的意思,難怪主耶穌講道會那麼有權柄,祂真的給我們留下謙卑受教的好榜樣,這是好老師必須具備的第一個特質。
〈二〉
能夠以身作則〈賽五十5〉:這是好老師最有力的明證。
是的,好的老師不僅要能言善道,更重要的是身體力行,他必須自己成為學生的好榜樣,如此才能讓學生心服口服,而學生的學習也才有可能事半功倍。記得有一則大家很熟悉的寓言,就是「大螃蟹教小螃蟹走路」的故事,沒有錯,雖然螃蟹媽媽每天很認真苦口婆心的教自己的孩子,希望自己的孩子能夠直直的走路,只可惜不管牠怎麼說,小螃蟹走起路來還是歪的,不管牠怎麼教,小螃蟹還是斜著走路,為什麼?因為螃蟹媽媽自己走起路來就是那副模樣,牠給小螃蟹留下不良的示範。所以我們才常常說:有其父必有其子,有其母必有其女。就是這個道理,教育學家管它叫做「楷模的學習」,這是最實際也是最有效的學習方式,這種學習的果效往往比說破了嘴還有用。
可見「身教」的確重於「言教」,這也是一定的道理。那麼父母對子女的教育是如此,老師對學生的教導當然也一樣,好的老師一定要能夠以身作則,這樣才能證明他真的是一位標準老師,同時也才能發揮教育的最大果效。否則的話就如同使徒時代的猶太人〈羅二17~24〉,保羅曾經很不客氣的責備他們說:沒有錯,你們深信自己可以當外邦人的律法老師,這是好的;但問題是你們教導別人,卻不教導自己。你們教別人不可犯罪,但是自己反倒去犯;你們教別人不可偷竊,但是自己反倒去偷,這種老師怎能教學生呢?這種老師不但褻瀆神,而且還欺哄自己,對自己、對別人都沒有造就。這也就是為什麼當年主耶穌會那麼嚴厲的指責當時的法利賽人最主要的原因,因為他們能說不能行,他們只會把難擔的重擔捆起來擱在別人的肩上,但是自己卻一根指頭也不肯動;主耶穌為了糾正他們這種錯誤的做法,於是主耶穌才自己以身作則的立下榜樣:〈1〉主耶穌絶不犯罪〈來四14、15〉:雖然當年主耶穌與我們一樣帶著肉體,與我們一樣有肉體的軟弱,甚至與我們一樣凡事受試探,但是主耶穌絶不犯罪,因為祂教導我們不可以犯罪。〈2〉主耶穌謙卑服事人〈約十三13~15〉:就在主耶穌即將被釘十字架之前,雖然祂身為老師,但是祂卻親自為門徒洗脚,為的就是要給門徒立下服事人最好的榜樣,希望門徒能照著去作,實踐主耶穌一再教導他們的謙卑之道。〈3〉主耶穌親身受苦〈彼前二20、21〉:主耶穌為了拯救我們,最後祂真的犧牲祂自己,受盡許多痛苦,甚至被釘在十字架上;主耶穌這樣做不只是為了擔當我們的罪,同時也為了給我們留下榜樣,希望我們也能捨己背起自己的十字架來跟從祂,隨著祂的脚蹤行,將來可以得到永生的福氣。可見主耶穌不僅用言語來教導人,祂更用行為來感化人,祂凡事以身作則,為了給我們留下最好的榜樣,這是好老師必須具備的第二個特質。
〈三〉
能夠忍辱負重〈賽五十6〉:這是好老師最崇高的精神。
一位好老師之所以被大家敬重,除了他能以身作則之外,還有一樣非常重要的原因,就是因為他凡事都能忍辱負重、逆來順受。記得小弟年輕就讀師專的時候,我們學校大禮堂有兩塊很大的匾額,一塊掛在前面,一塊掛在後面,前面寫著「良師興國」,後面寫著「任重道遠」。當時我們每星期一早上都要到禮堂開週會,一進去就看到「良師興國」四個大字,開完會要出來,就看到「任重道遠」四個大字,所以這兩句話給我的印象非常深刻。真的好老師的確可以復興一個國家,只是這種工作相當辛苦,這種責任也相當重大,要能夠堅持到底實在也很不簡單。因此當我們要畢業的時候,我們的畢業典禮也相當隆重,因為一踏出校門就要到學校去當老師,所以每一個畢業生進場的時候手裡都要拿著一根點燃的蠟燭,一直到典禮結束,這是學校的傳統,目的就是要告訴我們,要當一個好老師就必須像這根蠟燭,要有燃燒自己照亮別人的犧牲精神,這樣才有辦法興旺國家、造福社會,如此才有可能任重道遠、完成使命,那一幕給我的印象也非常深刻。那麼這些道理後來在我實際教學當中真的體會到了,我發現當老師要誤人子弟很容易,但是要作育英才真的很難,的確要下很大的功夫,要花很多的心血,尤其是遇到品行不好的學生更頭痛,有時候真的不知道要怎麼樣教才好?雖然這當中我們看到一些只顧自己利益而不管學生死活的壞老師,但是我們也看到不少真的盡心盡力含著眼淚教導學生的好老師,這些老師他們那種任重道遠、犧牲奉獻的精神,真的讓我非常感動。
今天我們的主耶穌就是這樣,主耶穌道成肉身來到世上,祂一心一意、想盡辦法要教導世上所有的人,總希望所有的世人都能夠棄邪歸正,將來都能夠不至滅亡反得永生;於是主耶穌說破了嘴巴,主耶穌流乾了眼淚,主耶穌更受盡了痛苦;只可惜人的心沒想到竟然那麼剛硬,人不但不聽,而且還反過來辱罵主耶穌,打主耶穌的背,拔主耶穌的鬍鬚,甚至吐唾沫在主耶穌的臉上〈太二十六67、68,二十七27~31〉,這些莫名其妙的羞辱後來真的全部落在主耶穌的身上,而主耶穌也真的全部都吞下去了,最後還死在十字架上。那麼為什麼主耶穌一定要忍受這些羞辱呢?難道祂自己犯了罪嗎?沒有。那祂何苦來哉呢?其中有一個很重要的原因,就是因為祂是一位好老師,因為祂必須完成教導人、拯救人的工作,所以祂一定要忍辱負重、堅持到底。結果證明主耶穌最後成功了,主耶穌的這種精神不僅真的興起了神的國,完成了神所託付的使命,同時更感動了許許多多原本硬著心的世人,吸引他們重新回到神的面前,主耶穌的確為我們留下最好的榜樣。這是好老師必須具備的第三個特質。
結論:〈賽五十7~9〉當然「好老師」就必定有「好結局」,這也是永不改變的真理。雖然老師的工作非常辛苦,雖然老師的任務相當艱鉅,甚至於我們可以說這是一種很吃力不討好的工作;但是我們卻相信這種工作絕對是神聖的,這種犧牲絕對是值得的,尤其在教會裡面更是如此,問題只在於我們願意嗎?今天站在教會的立場,我們真的需要許多老師在教會裡面教導主的小羊,我們更需要許多老師像保羅一樣成為外邦人的師傅,引導外邦人來信主,教導外邦人學習真道,今天我們真的需要許多老師一起來興旺神的教會,這是神對我們的期待;雖然這種過程還是相當艱辛,但是我們不用害怕,只要我們肯學習主耶穌,像主耶穌一樣,懂得謙卑受教,能夠以身作則,並且願意犧牲奉獻,用忍辱負重的精神來堅持到底;那麼我們相信神一定會幫助我們,神一定不會讓我們羞愧,我們一定能夠勝過一切;而更重要的是我們個人的靈修也一定能夠因此而達到完全,我們一定能夠在神的面前成為一個真正的義人;這樣當世人都像衣服漸漸舊了,甚至被蛀蟲所咬而破損不堪的時候,我們的生命卻要在神的面前永遠常新,這就是好老師的好結局。今天主耶穌已經做到了,主耶穌也已經得到了,問題是我們自己呢?所以求神幫助我們,讓我們每一位也都能成為神心目中的好老師,就像主耶穌一樣。