Introducción: (Is 58:1,2) Según este pasaje de la Biblia vamos a tratar sobre el tema: La creencia verdadera.
Este
era el punto ciego de la creencia de los israelitas, era el mayor problema de
ellos en su espiritualidad, y también era el origen, la raíz de sus pecados.
Porque ellos adoraban a Dios hasta quedarse solamente con la piedad externa,
perdieron la esencia de la fe. Era un problema grave, y lo peor era que se
veían atrapados en el punto ciego y no se daban cuenta, creían que ellos tenían
buen nivel de fe. Aunque su país estaba por arruinarse, ellos seguían pensando
que no les vendría ningún peligro. Este pensamiento era sumamente peligroso.
Por eso en Is 58 Dios clamó a gran voz, Él quería que el profeta Isaías
señalase sin reservas el problema de ellos, y con un tono irónico interrogó a
los israelitas. Dios quería que se pusieran a reflexionar: ¿Mi creencia es
verdadera?, que encontraran la raíz de sus problemas, y trataran de
solucionarla, de erradicarla, así podrían escaparse de la destrucción.
Lástima
que los israelitas seguían absortos en el error, seguían obrando a su manera,
se equivocaban una y otra vez, sus pecados se agravaban, y al final se
encaminaron hacia la muerte, dejando una enseñanza vívida en la historia. Para
una mejor comprensión sobre el tema, la vez pasada hemos citado tres ejemplos
concretos: (1) El hecho de Silo ocurrido en la época del sacerdote Elí donde el
arca de pacto fue capturada; (2) La destrucción del reino de Judá durante la
época del profeta Jeremías, donde el templo fue derribado; (3) La caída de
Jerusalén durante la época del Señor Jesús, y la destrucción del templo. Todas
estas son amonestaciones que nos dejó la historia. ¿Por qué sucedieron tanta
desgracia? Porque ellos no tenían una fe verdadera, por eso aunque eran
llamados el pueblo de Dios, hijos de Abraham, aunque tenían el arca de pacto,
el templo de Dios, y la Ley, ninguna de estas cosas pudo salvarlos, porque
carecían de una creencia verdadera. Entonces, la cuestión más importante en
nuestra espiritualidad es cómo mantener una creencia verdadera, no podemos
descuidar esta cuestión.
¿Cómo
podemos mantener una creencia verdadera? ¿Qué cosas debemos tener en cuenta
para asegurarnos de que nuestra creencia sea verdadera? En la Biblia vamos a
poder encontrar muchas enseñanzas, el Señor Jesús mismo nos dio también métodos
eficaces. Todo esto es digno de ser aprendido. Pero quisiera mencionar tres
puntos como referencia a partir de Is 58:2. ¿Cómo podemos mantener una creencia
verdadera? En esta ocasión vamos a hablar del primer punto.
(Is
58:2) Para guardar una fe verdadera, lo primero es buscar a Dios cada día, y
procurar conocer su palabra. Todos sabemos que la creencia consiste en creer en
Dios, la creencia es confiar en Dios, por lo tanto el objeto de la creencia es
únicamente Dios. Y lo que se enfatiza es la relación entre el hombre y Dios.
Entonces si vemos la creencia desde este punto de vista, ¿a qué llamamos una
buena creencia y una mala creencia? Quizás haya muchas respuestas, pero lo
podemos resumir en: si una persona tiene buena relación con Dios, su creencia
es buena; si una persona no tiene una buena relación con Dios, su creencia es
mala. Es como el afecto que hay entre los padres y los hijos, el afecto entre
ellos es determinado por su relación y su convivencia. Si se llevan bien, su
relación es buena, si no se llevan bien, su relación es mala. Esto es absoluto.
En realidad Dios es nuestro Padre, nosotros fuimos creados por Él, nuestra vida
fue dada por Él, y es sustentada por Él. (Hch 17:24-28) En esta parte, Pablo
presentó a nuestro Padre que está en los cielos a los atenienses, dijo: Él nos
creó, nos dio el aliento de la vida, nos dio todas las cosas, nos sustenta, por
eso somos sus hijos, y Él es nuestro Padre. Nuestra relación con Él es íntima, Él
habita entre nosotros, y nosotros en Él, Él no está lejos de nosotros, no
podemos separarnos de Él, debemos encontrarnos con Él frecuentemente, para que
sea normal. Lástima que en la realidad esto no ocurre. ¿Por qué? Porque el
hombre pecó, desobedeció la palabra de Dios. A causa del pecado se cortó la
relación estrecha que había entre Dios y los hombres, y a partir de entonces,
el hombre se convirtió en el hijo pródigo (Lc 15), que se fue de la casa, y se
comportaba desenfrenadamente, no quiso conocer al padre que lo formó y lo
amaba, sino que reconoció como sus padrinos a aquellos que en realidad no lo
eran. Este es el pecado del hombre, es pecado sobre pecado.
(Ro
3:10-12) Este fragmento de la Biblia describe detalladamente el pecado de la
humanidad, y justamente una de las características es que el hombre no conoce a
Dios, y tampoco lo busca. Por eso Dios se siente apenado. (Sal 14:2) Dios todos
los días mira desde el cielo a todos los hombres, como el padre que describe en
Lc 15, espera y aguarda cada día, deseando que sus hijos vuelvan. Lástima que
no hay ninguno que quiera volver a Él, Dios está realmente desilusionado. Por
lo tanto, cambió de idea, esta vez, Él toma la iniciativa para salir a buscar,
primero elige de entre las naciones al pueblo de Israel, para que sea su
pueblo, porque lo ama, Él quiere reconstruir con ellos la buena relación, y
quiere darles la tierra que fluye leche y miel, la tierra de Canaán. Dios no
les exige mucho, sólo quiere que ellos busquen a Dios con todo espíritu y con toda
fuerza, y los hará hallar. (Dt 4:29) Esta era la exigencia básica de Dios a los
israelitas, y también una gran promesa. Si ellos buscaran a Dios con todo
corazón, Él los haría encontrar, y entablaría una buena relación con ellos. Por
lo tanto buscar a Dios se convirtió en el principio básico de la creencia de
los israelitas; y Dios nunca cambió este principio, porque Él es fiel, su
palabra es absolutamente inmutable. Los seres humanos son los que cambian
constantemente. David en su agonía encomendó especialmente al rey Salomón: (1
Cr 28:9) Si tú buscas a Dios, lo hallarás. Esta es la promesa de Dios a los
hombres. Pero si lo dejas, Él te desechará para siempre. Porque esta es su
exigencia a los hombres. Esto es absolutamente verdadero, es un principio básico
de la creencia.
Por
lo tanto, cuando el reino de Judá estaba a punto de ser destruido, Dios envió
nuevamente al profeta Jeremías para reanunciar este principio. (Jer 29:12,13)
Dios quería que el profeta Jeremías clamara a grandes voces, Él dijo: “Me buscaréis
y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Me invocaréis,
vendréis y oréis a mí y yo os escucharé.” Evidentemente es una promesa de Dios,
y Dios no cambia sus promesas. Pero entonces ¿por qué el pueblo de Israel fue
destruido? ¿Por qué a veces buscaban a Dios y no lo podían hallar? ¿Cuál era el
problema? ¿Era problema de Dios? Claro que no, el problema no estaba en Dios,
sino en los hombres. Por eso el profeta Isaías mencionó de nuevo este tema,
para que los israelitas pudieran reflexionar con atención. Si fuese promesa de
Dios, era imposible que llegaran a esa situación, después de haber buscado a
Dios todos los días, y de haber procurado conocer la palabra de Dios. Era claro
que algo debía haber sucedido en el medio. ¿Pero cuál era el problema? ¿Alguna
vez lo habíamos pensado? Podemos encontrar por lo menos tres causas:
(1)
No era cierto que ellos buscaban a
Dios todos los días, probablemente ellos admitían que lo hacían pero de
palabra, buscaban a Dios sólo en los días de fiestas. Pero después ni guardaban
las fiestas, sólo buscaban a Dios en momentos de tribulación, y en los momentos
de paz se olvidaban de Dios.
(2)
O quizás ellos realmente buscaban
a Dios todos los días, pero lo hacían como si fuese un ritual de la creencia.
No lo buscaban con corazón. Como hijos que al encontrase con el padre, le
llaman “papá” a modo de cortesía, pero sin ningún afecto o sentimiento.
(3)
La motivación por la que ellos
buscaban a Dios era obtener de Él bendiciones carnales. Como hijos que al
encontrarse con su padre, le dicen palabras dulces con el objetivo de que les
den dinero. Ellos se olvidaron del motivo principal, que era entender la
palabra de Dios, y después obedecer la palabra de Dios. Porque todas las
bendiciones están en sus palabras.
Probablemente éstas
eran las tres causas de su problema. Cuando apareciera uno de estos motivos, la
búsqueda de ellos se convertiría en falsa en los ojos de Dios, y también su
creencia. Era un problema muy grave. Lástima que los israelitas no fueron
capaces de enfrentarse con este problema, se rehusaron a escuchar las
advertencias de los profetas, sólo querían encubrirlo, y no resolverlo. Al
final el problema se iba agrandando cada vez más, y ellos se iban acercándose a
la destrucción y a la muerte. Nos dejaron enseñanzas en la historia.
Esta enseñanza
quedó registrada en la Biblia, ¿con qué objetivo? Para amonestar a los
creyentes del fin de los tiempos. Dios nos ama, y Él tomó la iniciativa de
salir a buscarnos, de entre las naciones nos escogió, para que a través de la
sangre preciosa del Señor Jesús pudiéramos reconstruir una relación armoniosa
con Dios, y convertirnos nuevamente en sus hijos. Esta es la gracia de Dios.
(Is 11:10; Hch 15:16-18) Estos dos fragmentos de la Biblia son promesas de
Dios. Hoy según su promesa, Dios hizo llegar la salvación a todos los
israelitas, y también a todos nosotros, los gentiles. Él nos dio la oportunidad
para que podamos convertirnos también en verdaderos israelitas espirituales. Es
una inmensa gracia de Dios. Pero después de haber recibido esta gracia, no
debemos olvidar los principios básicos de creencia que Él nos dio. Principios
básicos que también fueron entregados a los israelitas. Dios quiere que lo
busquemos todos los días de corazón, quiere que procuremos con entusiasmo conocer
su palabra. Estas son exigencias básicas de Dios a nosotros, también son
grandes promesas. Exigencias y promesas que también fueron dadas a los
israelitas. Por eso cuando Jesús predicaba en el mundo dijo (Mt 7:7,8): “Pedid,
y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque aquel que
busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” En este lugar el Señor Jesús
reanunció la exigencia básica de Dios a los hombres, y también la gran promesa
de Dios. Él nos recuerda que si buscamos a Dios con corazón, lo encontraremos
seguro. El problema no está en Dios, el problema es si nosotros estamos
dispuestos a hacerlo, o si lo hemos hecho. ¿Nos encontramos atrapados en el
punto ciego de la creencia al igual que los israelitas? La verdad es que hoy
nos hace mucho más fácil buscar a Dios que a los israelitas de antes. Tenemos a
nuestro Señor Jesús como nuestro mediador, por eso podemos acercarnos a Dios
sin temor ni temblor. Ya no necesitamos guardar las fiestas, sólo debemos
observar el día de reposo, y concurrir a las reuniones. Ya necesitamos dar
ofrendas y holocaustos en la adoración, sólo debemos arrodillarnos a orar. Para
conocer la palabra de Dios, no necesitamos turnarnos para leer la Ley escrita
sobre el pergamino, porque todos nosotros llevamos en nuestras manos una Biblia
cómodamente, en cualquier momento podemos abrirla y leerla. Asimismo Dios
preparó a sus trabajadores para explicarnos el contenido de la Biblia
frecuentemente. Por eso decimos que hoy en día se nos hace mucho más fácil
buscar a Dios y conocer su verdad que a los israelitas del pasado. Pero
¿estamos dispuestos a hacerlo? ¿Lo hemos hecho de verdad? ¿Oramos y leemos la
Biblia todos los días? ¿Sólo buscamos a Dios en momentos difíciles, y en
momentos de paz le decimos adiós? Quizás oramos todos los días, pero ¿nuestra
oración se ha convertido en una formalidad? ¿Oramos dos minutos a la mañana
cuando nos despertamos, y dos minutos a la noche cuando nos acostamos para no
perder la costumbre? ¿Pensamos que de esta manera ya podemos tener la conciencia
tranquila ante Dios, porque hemos cumplido con nuestros deberes? Cuando vamos a
la iglesia, ¿realmente anhelamos la palabra de Dios? ¿Procuramos con entusiasmo
conocer su palabra? ¿O sólo concurrimos a las reuniones para que los otros nos
vean, y para saludar a nuestros amigos? Todas estas son preguntas para
reflexionar si tenemos una creencia verdadera o falsa.
Finalmente vamos a
concluir con un versículo del libro de Isaías (Is 45:19): la palabra de Dios es
justa y recta, es verdadera. Dios no trata parcialmente a las personas, y no
tiene por qué mentir, por eso Él dijo: “No hablé en secreto, en un lugar oscuro
de la tierra, sino en la luz. Mi palabra si es sí es sí, si es no es no. No hay ninguna que sea ambigua.” Y siguió diciendo: “No dije a
la descendencia de Jacob: En vano me
buscáis.” Dios no había dicho esto, sino que dijo: Busquen y encontrarán.
Entonces si hoy queremos experimentar a Dios, conocer su verdad, obtener su
bendición, no es difícil, sólo necesitamos buscarlo todos los días, y
obtendremos estas cosas. Esto es cierto. Una vez, un alumno del seminario
preguntó a un anciano: Ya estás viejo ¿por qué sigues levantándote temprano
para orar y leer la Biblia? ¿Por qué no duermes un poco más? Este anciano le
respondió: (1) Porque me propuse a ver primero a Dios en el comienzo de todos
los días, y después a los hombres; (2) Quiero dedicar el mejor tiempo para
Dios, como en el Antiguo Testamento, ofrecían la mejor grosura a Dios. No
ofrendaré desperdicios a Dios, por eso no leeré la Biblia cuando sufro de
insomnio. (3) La elección que hace una persona entre la cama y el Señor
determina la intensidad con que ama a Dios. Si ama más a la cama, dormirá un
poco más; si ama más al Señor, se levantará temprano. El anciano le enseñó al
alumno una lección con su vida, con razón él tenía un buen nivel de fe. ¿Hoy
nosotros hacemos lo mismo? ¿Cuánto hemos hecho? Que Dios nos ayude a buscar a
Él con este espíritu. Si realmente lo hacemos, nos daremos cuenta que Dios no
está lejos de nosotros, Él está en nuestros corazones. Y descubriremos que la
creencia que tenemos es verdadera y viva.
引言:〈賽五十八1、2〉你要大聲喊叫,不可止息;揚起聲來,好像吹角。向我百姓說明他們的過犯;向雅各家說明他們的罪惡。他們天天尋求我,樂意明白我的道,好像行義的國民,不離棄他們神的典章,向我求問公義的判語,喜悅親近神。
茲謹根據這一段聖經繼續來談一談「真實的信仰」這個題目。
這是當時以色列民信仰上的大盲點,也是當時以色列民在信仰上最大的問題,更是以色列民在信仰上所有問題的根源,因為他們拜神拜到最後只剩下信仰的外表而已,他們已經失去了信仰的實質,這個問題很嚴重,而更糟的是他們落在這個信仰的盲點當中卻渾然不知,他們還覺得自己的信仰滿不錯的,以至於雖然國家已經快滅亡了,他們卻還認為應該沒有問題才對,這種心態相當可怕,因此神才在以賽亞書五十八章一開始就大聲疾呼,神要以賽亞先知不客氣的指出他們真正的問題所在,用反諷的語氣來責問當時的以色列民,神希望以色列民能夠好好的想一想:「我的信仰是真的嗎?」然後找到問題的根源,對症下藥、斬草除根,這樣才有辦法使自己脫離困境。
只可惜我們看到以色列民還是執迷不悟,他們還是我行我素的一意孤行,甚至於還一錯再錯的越陷越深,結果真的把自己帶進滅亡,留下歷史上血淋淋的教訓。那麼為了使大家對這個問題有更清楚的認識,上一次我們特別舉出聖經中最具體的三個實例來說明:〈一〉是祭司以利時代約櫃被擄的示羅事件。〈二〉是耶利米先知時代猶大國滅亡,結果聖殿被毀的事件。〈三〉是主耶穌時代耶路撒冷城淪陷,結果聖殿全毀的事件。這些都是歷史上活生生的鑑戒,為什麼會這樣?只因為他們沒有真實的信仰,所以雖然他們號稱是神的選民,是亞伯拉罕的子孫,有神的約櫃,有神的聖殿,又擁有神的律法,但是到最後這一些都救不了他們,因為他們沒有真實的信仰。可見怎麼樣持守住真實的信仰,這件事在我們的信仰上永遠是最重要的問題,我們絕對不可以忽略它。
那麼到底要怎麼做才能夠持守住真正的信仰呢?也就是說到底我們要注意那些事情才能夠保證我們的信仰是真實的呢?我想有關這個問題聖經裡面也有很多的教訓,主耶穌也告訴我們許多有效的方法,這些都是值得我們學習的。不過我們想根據以賽亞書五十八章第 2節的聖經提出三點來供我們作參考,到底我們要怎麼做才能夠持守住真實的信仰呢?首先我們談談第一點。
要持守住真實的信仰第一點就是要真的天天尋求神,而且要真的樂意明白神的道〈賽五十八2 上半〉。所謂信仰首先當然就是要相信真神,然後進一步去信靠真神,所以信仰的對象一定是真神,所強調的就是人與神的關係,這一點相當重要;因此今天如果我們從這個角度來看信仰,怎麼樣才叫做信仰好呢?又怎麼樣才叫做信仰不好呢?這個問題的答案也許有很多,不過或許我們可以把它濃縮起來說:一個人與神的關係很好,這個人的信仰就好;反過來說,一個人與神的關係不好,這個人的信仰就不好。這就好像父母與子女之間的感情,父母與子女之間的感情好不好,完全要看他們平常相處的關係怎麼樣來決定,平常相處的關係好那麼彼此的感情一定好,平常相處的關係不好感情也一定不好,這是肯定的。那麼今天照理說神是我們的天父,我們是祂所造的兒女,我們的生命是祂所賜的,我們的生活更是祂所養的〈徒十七24~28〉,正如保羅當年向雅典人介紹這位我們在天上的父所說的:祂不僅創造了我們,賜給我們生命氣息;祂更賜萬物給我們,細心的來養活我們。所以照理說我們是祂所親生的兒女,祂是我們眾人的父親,我們與祂的關係應該是相當親密才對,祂應該常常住在我們中間,我們也應該常常住在祂裡面,祂不應該遠離我們,我們更不應該遠離祂,我們應該常常見面才對,這樣才算正常。只可惜我們看到事實上好像不是如此,為什麼?因為人犯了罪,因為人不聽神的話,因為罪使神與人之間這種親密的關係斷絕了,所以從此以後人就好像路加福音十五章所說的那個浪子一樣,離家遠去,到處放蕩,再也不認識那個生他、愛他的父親,反而去認那些原本不是父親的來當作自己的父親,這就是人類的罪過,真的是罪上加罪。
保羅曾經在〈羅三:10~12〉這一段聖經裡很詳細的說明人類的罪過,其中有一樣就是不認識神,而且也不尋求神,您說神傷不傷心,神真的很傷心。其實神每天從天上垂看世人〈詩十四2〉,就好像路加福音十五章所說的那個父親一樣,天天盼望,天天等待,總希望他的兒子早日回頭;只可惜等了半天卻連一個都沒有,神真的很失望;於是神改變主意,自己先主動去找人,神首先從萬民當中揀選了以色列民,使他們成為自己的子民,不為什麼,只因為神愛他們,神希望與他們重新建立親密的關係,神更願意將流奶與蜜的迦南美地賜給他們,而神對他們的要求並不高,只要他們肯盡心、盡性的尋求神,神就一定讓他們尋見〈申四29〉,這是神對以色列民的基本要求,也是神給以色列民的大應許,只要他們肯專心的尋求神,神就一定讓他們尋見,神就一定會與他們建立親密的關係。可見尋求神是以色列民在信仰上最基本的原則,這個原則一直都沒有改變過,因為神是信實的,神的話永遠不會改變,會改變的常常是人自己。所以當大衛要離世之前才特別吩咐所羅門王說〈代上二十八9〉:你如果肯一心一意的尋求神,神就一定會讓你尋見,因為這是神給人的應許;反過來說,如果你離棄神而不肯尋求神的話,那麼神也一定會永遠丟棄你,因為這是神對人的基本要求,這絕對是真的。
因此當猶大國即將滅亡的前夕,神再一次差遣耶利米先知重申這個原則〈耶二十九12、13〉,神要耶利米先知再一次大聲的呼籲,神說:你們如果真的尋求我,真的肯專心的來尋求我,真的肯誠心誠意的向我禱告,那麼我一定會讓你們尋見,我一定會應允你們的。由此可見這絕對是神的應許,神的應許絕對不會改變的;那麼既然如此,為什麼後來以色列民還是一樣滅亡呢?為什麼有時候以色列民尋求神卻尋不見呢?到底問題出在哪裡?難道神會有問題嗎?不會的,神絕對沒有問題,所以問題還是出在人身上。這就是為什麼以賽亞先知在這裡要再一次很不客氣的提出來的理由,希望以色列民對這個問題能夠再一次好好的思考看看,到底問題出在哪裡?既然這是神的應許,那麼如果我們真的天天尋求神,如果我們真的樂意明白祂的道,今天我們怎麼會落到快要滅亡的地步呢?這絕對是不可能的事情呀!可見這其中一定有原因,那麼到底原因是什麼?請問我們認真的想過嗎?問題到底出在哪裡?我想最可能的原因至少有三個:
〈一〉他們並沒有真的天天尋求神,很可能只是嘴巴隨便說說而已,他們很可能只有在節期的時候才來尋求神,甚至於到後來連節期也不守了,只有在危難的時候才尋求神,平安的時候就忘記了神。
〈二〉或許他們真的天天尋求神,但是他們尋求到最後變成只是一種宗教的儀式,形式上作作而已,並沒有真心的尋求,更沒有專心的尋求,就好像兒子見到父親禮貌上叫一聲爸爸,意思意思一下,而事實上根本沒有一點感情。
〈三〉他們尋求神的動機很可能只是單單想從神那邊得到肉體上的福氣,就好像兒子見到父親,嘴巴很甜,但目的只是想跟父親要錢一樣;他們忘記了尋求神最重要的事是什麼?就是為了要明白神的話,然後要聽從神的話,因為所有的福氣其實都在神的話裡面,包括屬肉的和屬靈的。
以上這三個原因很可能就是真正的問題所在,只要其中有一個原因出現,那麼他們的尋求在神眼中就會變成假的,他們的信仰也會跟著變成假的,這是相當嚴重的問題;只可惜我們看到當時的以色列民卻不願意正視這個問題,他們不聽先知的警告,只想掩飾遮蓋問題,卻不想徹底解決問題,結果問題越來越大,最後只有走上滅亡,在歷史上留下血淋淋的教訓。
今天這個教訓全留在聖經裡面,請問用意何在?最重要的乃是為了要警戒我們這些末世的真信徒。今天說起來神也很愛我們,神主動的親自來尋找我們,在萬民當中特別揀選我們,這是神給我們的大恩典,神將祂的應許完完全全的落實在我們身上〈賽十一10;徒十五16~18〉,不僅將救恩臨到以色列民,更臨到我們這些外邦人,讓我們有機會成為屬靈的真以色列民,讓我們藉著主耶穌的寶血重新與祂建立親密的關係,讓我們有機會再一次成為祂的兒女,這是神的大愛;但是當我們在領受神恩典的同時,我們千萬不可以忘記神所給我們在信仰上最基本的原則,就好像當年給以色列民一樣,神要我們真的天天尋求祂,要我們真的樂意明白祂的道,這是神對我們最基本的要求,也是神給我們更大的應許,就好像當年給以色列民一樣。因此主耶穌在世上傳福音的時候才大聲的宣告說〈太七7、8〉:你們祈求就給你們,尋找就尋見,叩門就給你們開門;因為凡祈求的就得著,尋找的就尋見,叩門就給他開門。主耶穌再一次重申神對人的基本要求,主耶穌更再一次重申神要給人的更大應許,主耶穌要再一次的提醒我們,只要我們肯專心的尋求神,神一定會讓我們尋見,神絕對沒有問題,問題是我們肯這樣做嗎?我們有沒有真的這樣做呢?我們是不是跟以色列民一樣也掉在信仰的盲點裡面而不自知呢?今天老實說我們要尋求神比當年的以色列民輕鬆多了,今天我們有主耶穌作我們的中保,所以我們可以坦然無懼的來到神的面前,我們不必再守節期,我們只要守安息日,只要常常聚會就可以了;今天我們拜神也不必再獻祭,只要我們跪下來禱告就行了;今天我們要明白神的話,更不用再輪流頌讀寫在羊皮上的律法書,因為我們每個人手上都有一本攜帶輕便的聖經,我們隨時都可以打開來讀,而且神還預備許多工人常常講解聖經給我們聽;所以今天我們要尋求神、要明白神的話真的比當年的以色列民方便多了;但是問題是我們肯這樣做嗎?我們有沒有真的這樣做呢?我們有沒有天天禱告、天天讀經呢?我們是不是有困難的時候才趕快來找神,而平安的時候就跟神說再見呢?或許我們真的有天天禱告,可是我們的禱告是不是已經變成一種形式呢?早上起來意思意思唸兩句哈利路亞,晚上要睡覺之前再意思意思的唸三句哈利路亞,我們是不是覺得這樣我就可以安心的向神交差了呢?當我們來教會聚會的時候,請問我們有沒有真的渴慕神的話語呢?我們是不是真的樂意明白神的道呢?還是只為了來讓大家看一看,順便打一打人際關係呢?這些都是值得我們深思的問題,這樣我們才能夠了解到底我的信仰是真的還是假的呢?
結論:〈賽四十五19〉,真的神的話又公義又正直,神的話是實實在在的,神絕對不會騙人,神也沒有必要騙人,因此神說:我沒有在隱密黑暗之地說話,意思就是我不需要偷偷摸摸的說,我一向都是光明正大的說,我的話是就說是,不是就說不是,沒有那種似是而非的道理,所以神再一次強調說:我從來沒有對雅各的後裔說你們尋求我是徒然的。這種話神絕對沒有說過,神乃是說:你們尋求我,就必尋見。因此,今天如果我們想真的體驗到神,真的想明白神的道,真的想得到神的祝福,方法很簡單,只要我們肯真的天天尋求神,那麼我們就一定可以得到,真的是這樣。有一次有一位神學生問一位年紀不小的長老說:您年紀那麼大了,為什麼還要那麼早起來禱告、讀經呢?您為什麼不多睡一點呢?這位長老回答他三個理由:〈一〉因為我立志在一天的開始一定要先見神的面,然後再去見人的面。〈二〉我要把早上最好的時間獻給神,就好像舊約獻祭要把最好的脂油獻上,不能把祭牲的糞便獻上,所以我不能老是等我睡不著覺的時候才看聖經。〈三〉一個人愛主的心有多少,要看他在床和主中間的選擇,愛床多就多睡一點,愛主多就早起一點。這位長老用他的生活給神學生上了一課,難怪這位長老的靈程那麼高。今天請問我們自己有沒有這樣做過呢?我們到底做了多少?所以求神幫助我們,讓我們也能夠用這種精神來尋求神,我們相信只要我們肯這樣去做,我們就會發現其實神離我們不遠,神就在我們的心中,這時候我們就會體驗到我們的信仰的確是又真又活的信仰!