2022/01/04

09以賽亞書 西羅亞緩流的水(二)Las aguas mansas del Siloé (II) 朱成明 傳道

 

Introducción: (Is 8:5-8) Otra vez volvió Jehová a hablarme diciendo: Por cuanto desechó este pueblo las aguas del Siloé, que corren mansamente, y se regocijó con Rezín y con el hijo de Remalías, he aquí,

por tanto, que el Señor hace subir sobre ellos aguas de ríos, impetuosas y abundantes: al rey de Asiria con todo su poder. Él rebasará todos sus ríos y desbordará sobre todas sus riberas; y, pasando por Judá, inundará y seguirá creciendo hasta llegar a la garganta. Luego, extendiendo sus alas, llenará la anchura de tu tierra, Emanuel.

              Esta fue una profecía que Dios reveló al profeta Isaías. Es un apéndice entre el capítulo 7 “Emanuel” y el capítulo 9 “El resplandor de la luz verdadera”, asimismo es una advertencia y una amonestación proveniente de Dios dirigidas a los israelitas de ese entonces: las calamidades llegarían a ellos si abandonaran a Dios, y confiaran únicamente en la fuerza humana por temor a ellos; salvo que volvieran a Dios, podrían obtener la salvación.

Para que el pueblo de Israel tuviera mayor conocimiento sobre esto, Dios hizo una parábola con las aguas mansas de Siloé. Siloé es una fuente de la ciudad de Jerusalén, que nace al este de la ciudad en las valles de Gihón, y corre hacia las cercanías de Siloé. Sus aguas corren mansamente y fluidamente, son tranquilas y muy transparentes. Provee agua suficiente a los habitantes de la ciudad, es la fuente que depende el pueblo para poder sobrevivir, una fuente de suma importancia. Dios tomó las aguas de Siloé para simbolizar a Él mismo, y a sus obras, amonestando a los israelitas a no apartarse del Señor de la vida, advirtiéndolos de que si sólo confiaban en los hombres y en ellos mismos, morirían.

              Fue una amonestación crucial para los israelitas, y una buena enseñanza para nosotros. De la Biblia se puede deducir tres significados, para la exhortación mutua: 1) El agua representa la gracia de Dios; 2) el agua representa la Salvación de Dios; 3) el agua representa el Espíritu Santo de la Verdad.

              Ya hemos estudiado los dos primeros puntos. Sabemos que el agua representa apropiadamente la gracia de Dios. Él no sólo hace descender lluvia del cielo, nos da cosechas abundantes, para que estemos satisfechos y gozosos; también sostiene todas las cosas con su mandamiento, para que nuestra vida perdure. De manera que la vida es un milagro, la paz es una inmensa gracia. Si bien esta gracia se asemeja a las aguas mansas del Siloé, insignificante y ordinaria para el hombre, es de suma importante, y no la podemos descuidar. Debemos tenerla presente, recibirla con un corazón de agradecimiento, y aprovecharla. Debemos acercarnos más a Dios, aferrarnos a Él, en vez de alejarnos de Él. Por otro lado, el agua también representa la Salvación de Dios. Desde el punto de vista espiritual, la mayor gracia que nos dio Dios es la Salvación de la cruz. Hoy por medio de esta gracia, a través del renacimiento del agua, obtenemos esta salvación. Sin embargo, esta doctrina no es relevante para el hombre, como las aguas mansas del Siloé. Incluso hay personas que consideran a esta doctrina como necia y se niegan a aceptarla. Por lo tanto, nosotros que ya hemos recibido la gracia de la salvación, no debemos ir por el camino equivocado, ni menospreciar la salvación de Dios. No debemos pecar voluntariamente, ni tomar a la sangre del Señor Jesús como algo común y corriente derrochando la gracia del Espíritu Santo. Debemos concurrir a las reuniones con frecuencia y hacer los trabajos sagrados, de ninguna manera excusarnos de la invitación con el pretexto de no tener tiempo. Así, obtendremos la Salvación de Dios, para siempre.

              Seguiremos con el tercer punto:

(3) El agua representa el Espíritu Santo de la verdad (Jn 7:37-39):

              Cuando Jesús predicaba en el mundo, una vez durante la fiesta de los tabernáculos de los judíos, Jesús fue a Jerusalén para pasar la fiesta, entraba a la sinagoga para enseñar a la gente. En la ritual de la fiesta, se pedía la lluvia; hecho basado probablemente en Zacarías 14:16-19. El sacerdote después de leer la escritura, iba a sacar agua del estanque de Siloé, todos los días rocía el agua sobre el altar, así durante siete días. En el último día de la fiesta de los tabernáculos, o sea en el octavo día, según las leyes, debían guardar la santa convocación, llamado el gran día. Como había mucha gente, Jesús aprovechó la ocasión y dijo en voz alta: “si alguien tiene sed, venga a mí y beba”. Era una invitación muy importante, porque la Biblia profetizó que todos los que crean en el Señor, de su interior brotarán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en Él. El Espíritu Santo será como las aguas mansas del Siloé, que se derramará en los corazones de los hombres, y no cesarán de brotar, para que los hombres nunca más tengan sed, y obtengan en su espíritu gozo y satisfacción. Esta fue una promesa especial que Dios concedió a los hombres. Si nosotros así lo creemos, los que pidan, obtendrán; los que busquen, encontrarán; los que llamen se les abrirá.

              Para mejor comprensión, Jesús habló sobre la parábola de la prestación de panes (Lc 11:8-13). Con esto Dios nos enseña cómo pedir el Espíritu Santo, como una persona que va a pedir prestado pan a su amigo a medianoche, con importunidad. También nos enseña sobre la necesidad y la certeza de la obtención del Espíritu Santo, o sea el que pide, obtiene. Porque Él nos dará esta promesa gratuitamente, la cual no se desvanecerá ni se cambiará jamás.

              Esta promesa se cumplió en la iglesia apostólica, y hoy también se cumplió en nosotros. Todos tienen su experiencia propia. Cuando obtenemos el Espíritu Santo, hablamos en lenguas, percibimos un leve movimiento del cuerpo, es visible, audible, y se puede experimentar, lo más importante es que el Espíritu Santo se convierte en nuestro consolador, y mora siempre en nosotros, nos guía a comprender la verdad, nos ayuda a renovarnos. Él nos da fuerza para poder dar buenos frutos, guía nuestros pasos en el camino de la salvación, en las tribulaciones nos consuela, en la soledad nos acompaña, en la oración intercede por nosotros, además nos da una nueva vida (Ro 8:1,2,9,11), en Cristo Jesús obtenemos la libertad, nos liberamos del pecado y de la muerte, para tener parte con Dios, y en el futuro poder resucitarnos y heredar la vida eterna. Ésta es una gran bendición. ¿Dónde la hallaremos? No la podemos encontrar en este mundo, sino solamente en la ciudad de Dios. Como dijo Pablo (2Co 4:7): es un gran tesoro que Dios nos da gratuitamente, y pone este tesoro dentro de vasijas de poco valor, que somos nosotros. De esta manera hace que estas vasijas frágiles tengan seguro, y las convierte de viles a nobles. Si estamos dispuestos a entrar en la ciudad de Dios, vamos a obtenerlo gratuitamente.

              Lástima que muchas personas no quieren recibir esta bendición, porque son realistas, y sólo miran la apariencia, como la forma en que los israelitas miraban a las aguas mansas del Siloé. Algunos piensan que recibir el Espíritu Santo no es importante, que hablar en lenguas y mover el cuerpo se pueden aprender. Otros incluso consideran que orar en Espíritu es antiestético, y se preguntan por qué se manifiesta así.

Había una vez, un creyente preguntó al pastor: “¿Por qué orar en Espíritu Santo es de esta forma? Si no fuese así, quizás habría mucho más personas que creerían.” Este es un típico ejemplo de mirar sólo la apariencia externa del Espíritu Santo. Por eso muchos se niegan a pedir el Espíritu Santo, otros lo menosprecian y lo blasfeman, es realmente lamentable. En un colegio secundario de Taiwan, había dos estudiantes que vivían en un mismo cuarto, uno era creyente de nuestra iglesia, y otro no era creyente. Este hermano tenía la intención de evangelizar a su compañero de cuarto, y le enseñó a orar. Una vez, este estudiante obtuvo el Espíritu Santo mientras oraba acostado en la cama, estaba muy contento, entonces al otro día, decidió hacer testimonio a sus compañeros de la división. Pero ocurrió que el delegado del curso, no le creía, pensaba que no había tal cosa, entonces junto con otros compañeros fueron a la iglesia para discutir con el anciano. Seguía pensando que era una cuestión psicológica, por lo que el anciano le dijo que podía probar si quería. Resultó que después de la oración, él fue el primero quien recibió el Espíritu Santo, sus compañeros estaban sorprendidos de tal cosa, pero él seguía siendo obstinado de corazón, y no lo quería aceptar. Al día siguiente, fue otra vez a la iglesia para orar, hablaba en lenguas, y se le movía el cuerpo, y a propósito inmovilizaba su cuerpo, pero sus rodillas empezaron a levantarse del suelo como si saltaran sobre el pavimento de rodillas, hasta lastimarse. Esto es la debilidad y la insensatez del hombre.

              Hoy nosotros los creyentes que obtuvimos el Espíritu Santo, no haríamos semejante cosa. Pero el problema es después de haber recibido el Espíritu Santo, debemos preguntarnos si estamos llenos de Espíritu Santo, o estamos alejándonos cada vez más de la fuente viva del Espíritu Santo. Debemos reflexionar siempre. Supongo que todos tuvieron una experiencia inolvidable en el momento de haber recibido el Espíritu Santo. Cuando lo recibimos, estábamos llenos de gozo, pero ahora parece que ese gozo se desapareciera de a poco. Cuando recién obtuvimos el Espíritu Santo, llegábamos a orar varias horas seguidas, y ahora no llegamos ni siquiera a cinco minutos. Cuando recibimos el Espíritu Santo, nos gustaba orar, podíamos orar cinco veces por día, pero ahora, oramos con suerte dos veces por día, una vez a la mañana y otra vez a la noche. Incluso a veces con sólo pensarlo, nos ablandan las manos, y cansan nuestras piernas. Nuestra oración ya se convierte en una costumbre, aunque hablemos en lenguas y nuestro cuerpo se mueva, dentro nuestro hay un vacío, y no sentimos nada especial. Por lo tanto no tenemos energía para orar, no tenemos fuerza para obrar la verdad. No sentimos ninguna diferencia antes y después de la oración, nuestra fe sigue siendo pequeña, seguimos amando al mundo, seguimos teniendo mal carácter, obedeciendo al deseo de la carne. Seguimos insultando a otros, odiando a los otros, mintiendo, obrando el mal. Con razón la gente se pregunta por qué después de obtener el Espíritu Santo, la persona sigue siendo como antes.

              ¿Acaso el Espíritu Santo se transformó? Imposible. El problema está en nosotros. Es indicio de que ya estamos desechando las aguas mansas del Siloé, como los israelitas de ese momento, que preferían al río Éufrates de Babilonia, al río Nilo de Egipto, preferían las cosas del mundo más que el Espíritu Santo de la verdad. Después, cuando enfrentamos con problemas, no pensamos en confiar en Dios, sino en nuestra propia inteligencia. Cuando terminamos un trabajo, no enaltecemos a Dios, sino a nosotros mismos. Consideramos a este mundo como precioso, y a Jesús como desecho. Consideramos a nuestro cuerpo como tesoro, y al Espíritu Santo como vasija. Nuestros intereses están en primer lugar, y las necesidades de la iglesia a lo último. ¿Por qué pasa esto?

  • No es porque el Espíritu Santo no nos conmueve sino que somos nosotros los que apagamos la conmoción del Espíritu (1Ts 5:19,20).
  • No es porque el Espíritu no nos guía sino que nosotros no queremos obedecerlo. Muchas veces resistimos al Espíritu Santo (Hch 7:51).
  • No es porque el Espíritu Santo no quiere ayudarnos sino que hacemos entristecer al Espíritu Santo (Ef 4:30).
  • Lo más temible es cuando empezamos a sentir disgusto por la verdad (2Ti 4:3,4).

        Ésta es una señal antes del fin del mundo, los hombres aborrecerán la sana palabra, sus oídos tendrán picazón, y rehusarán a escuchar la verdad, sino que les gusta escuchar fábulas. Esto no sólo ocurrirá con los no creyentes, sino también les pasará a los creyentes imprudentes.

        Como aquellos israelitas en el desierto; Dios les daba de comer todos los días maná que caía del cielo, si bien el maná era gustoso, como aceite nuevo, pero con el tiempo, se cansaron de comer siempre lo mismo, entonces empezaron a murmurar contra Dios, porque querían volver a Egipto para comer carne y pescado (Nm 11:4-6,10). Hubo un llanto conjunto que parecía un coro cantando, algo insólito en la historia, la voz de llanto conmovía el cielo y la tierra, y también a Dios. Ellos no lloraban por hambruna, ni por fe, sino porque no querían comer más maná. A esto se le denomina corazón de codicia, se morían por comer carne. Finalmente Dios les concedió su petición (Nm 11:18-20), pero en la ira. Aparentemente obtuvieron lo que querían, sin embargo la consecuencia fue la destrucción (Nm 11:33,34). La consecuencia de ellos fue Kibrot-hataava, caminaron hacia la tumba, no por muerte de hambre, sino por muerte por apetencia de la carne, realmente no valió la pena. Pero ¿por qué les pasó tal cosa? Porque habían aborrecido al Dios que habitaba entre ellos, y también al maná.

        Para nosotros, hoy el maná espiritual es la verdad, la Biblia la describe como más dulce que la miel que destila del panal. Debemos preguntarnos si realmente lo sentimos así, o ya sentimos fastidio por la verdad y queremos otras cosas nuevas que están en el mundo. Debemos saber que sólo comiendo todos días el maná podemos terminar este camino del desierto de cuarenta años. Los que prefieren comer la carne, morirán entre el montón de carne. Esta fue la razón principal por la que Dios quería que Isaías amonestara a los israelitas sobre esta verdad. Aunque no sea llamativo el Espíritu Santo de la verdad, espiritualmente es algo sumamente importante, con su Espíritu Dios nos hace saber que está siempre con nosotros, él es el cimiento de nuestra vida espiritual.

        (Sal 46:1-5) Este es un canto a Sión, alaba a la fortaleza y a la felicidad de la ciudad de Dios. No importa los cambios que surgen el cielo y la tierra, no importa lo fuerte que son los enemigos, la ciudad de Dios será siempre inamovible. ¿Por qué puede ser tan resistente? Porque está la presencia de Dios, y en la ciudad está el río de la vida. Hoy esta ciudad es la iglesia, es nuestra casa, es cada uno de nosotros; este río de la vida es el Espíritu Santo de la verdad. Así que no importa si sea nosotros mismos, nuestra casa, o la iglesia, para ser bendecidos, para que nuestra fe sea firme, nuestra creencia mejore, el trabajo sagrado prospere, vamos a necesitar este río, que es el Espíritu Santo de la verdad, para poder superar cada obstáculo, vencer a los enemigos, y obtener la victoria.

 

Conclusión: (Jn 9:6,7,39-41) El Señor Jesús sanó a un ciego de nacimiento de la forma que para los hombres era algo imposible. Hizo lodo con saliva y lo untó sobre sus ojos, y le dijo que vaya a lavarse al estanque de Siloé. Finalmente recobró la vista, no sólo pudo ver lo que había en el mundo, sino que lo más importante es que pudo conocer a Jesús. En esta parte aclara que Siloé significa “ser enviado”. El Señor Jesús había sido enviado a este mundo para morir en la cruz; el Espíritu Santo ha sido enviado para morar en nuestros corazones, cuando oramos nuestro cuerpo se mueve, hablamos en lengua, y sentimos el gozo espiritual. Quizás para los hombres del mundo todo esto no sea importante, sin embargo nos abre los ojos espirituales. En aquél momento, los fariseos juzgaban a Jesús por su apariencia, se creían inteligentes, no querían ir con humildad hasta el estanque de Siloé, por eso quedaron ciegos para siempre. ¿Y nosotros? ¿De ser ciegos recibimos la vista, o volvemos a ser ciegos? La clave está si amamos las aguas mansas del Siloé o las desechamos. Que Dios nos ayude a volver al estanque de Siloé para obtener aguas de la vida.

 

引言:〈賽八5~8〉耶華又曉諭我說:「這百姓既厭棄西羅亞緩流的水,喜悅利汛和利瑪利的兒子;因此,主必使大河翻騰的水猛然沖來,就是亞述王和他所有的威勢,必漫過一切的水道,漲過兩岸;必沖入猶大,漲溢氾濫,直到頸項。以馬內利啊,他展開翅膀,遍滿你的地。」

這一段也是神藉以賽亞先知所說的重要預言,可以說是第七章「以馬內利」預言和第九章「真光照耀」預言中間的補強,是來自於神的提醒和警告,神要警告當時的以色列民:如果厭棄神,而只懼怕人,或只想倚靠人,不想仰賴神,結果只有惹來更大的災禍;除非他們肯再回轉呼求神,才有可能蒙神拯救。

神為了使以色列民更了解此道理,特別用西羅亞緩流的水作比喻說明。西羅亞溪水是耶路撒冷城的一個水泉,從耶路撒冷東邊基訓山谷湧出,再流到西羅亞附近一帶,這個水泉水流緩慢,卻很順暢,既平靜又清澈,它提供城民充足的用水,是城民生存所倚賴的水泉,相當重要。於是在這裡神才特別用這個西羅亞緩流的水來象徵祂自己,代表祂的作為,為了提醒以色列民不要離棄生命的主,只想靠自己,或只想靠別人,這樣的結局只有滅亡。

這件事對當時以色列民是一個很重要的警告,今天對我們也是一項值得深思的教訓,所以我們特別從聖經中歸納出三個不同的意義,來彼此勉勵~1〉水代表神的恩惠;〈2〉水代表神的拯救;〈3〉水代表真理的聖靈。

有關第一點和第二點,之前我們已一起查考過:我們發現水真的代表神的恩惠,今天神不僅從天降雨,賞賜豐年,讓我們可以飲食飽足,滿心喜樂;神還用祂的命令托住萬有,讓我們的生命得以存活。因此,今天我們能活著就是神蹟,有平安就是恩典,雖然這個恩典就像西羅亞緩流的水一樣,讓人看起來沒甚麼,很平常,但它卻相當重要,我們千萬不可忽略,應該時刻思想,常常感謝,好好珍惜,懂得更親近神,而不是離棄神。不但這樣,我們發現水更代表著神的拯救,今天從屬靈的角度來看,神給人最大的恩典就是十字架的救恩,今天我們就是靠著這個救恩,藉著水而重生得救的;只可惜這個道理在人看來好像也沒甚麼,就如同西羅亞緩流的水一般,甚至有人認為很愚拙,於是隨隨便便就拒絕了,相當可惜。因此,今天我們已經得到神這莫大救恩的人,千萬不可重蹈覆轍,再一次藐視神的救恩。我們不但不可再故意犯罪,把主耶穌的寶血當作平常,來褻慢施恩的聖靈;我們更要進一步重視聚會,努力做聖工,絕對不用「沒時間」來推辭神的邀請,這樣我們才能真的得到神的救贖,直到永生。

接下來我們繼續來學習第三點:

3〉水代表真理的聖靈〈約七37~39〉:

當主耶穌在世上傳福音的時候,有一次正是猶太人的住棚節,主耶穌到耶路撒冷過節,上聖殿教訓人;當時住棚節有一個儀式,就是求雨,可能是根據〈亞十四16~19〉的記載,祭司每次在宣讀經卷後,要到西羅亞池取水,每日一次,澆奠在祭壇上,一共七天。那麼就在節期的最後一天,也就是住棚節的第八天,照律法規定要有嚴肅會,稱為最大之日,人很多,於是主耶穌利用這個機會,向以色列眾民高聲呼喊著說:人若渴了,可以到我這裡來喝。這是一個非常重要的邀約,因為聖經這樣預言,凡信主的人,要從他腹中流出活水的江河來。主耶穌說這話,是指著信祂的人要受聖靈說的,聖靈要像西羅亞緩流的水一樣,澆灌在每一個人的心壇上面,甚至要像西羅亞緩流的水一樣,源源不斷的湧流出來,使人永遠不渴,使人的心靈得到真正的喜樂和滿足。這是神給人一個很特別的應許,只要我們相信,凡祈求的就必得著,尋找的就必尋見,叩門的就必開門。

主耶穌為了讓大家能夠更清楚的明白這個應許,於是主耶穌特別講了一個借餅的比喻〈路十一8~13〉,主耶穌不只要告訴我們求聖靈的方法,就好像這個人半夜去向朋友借餅一般,必須情詞迫切的直求以外;主耶穌更要告訴我們得聖靈的必然性,就是「求則得之」,因為這是神所要白白賜給我們的應許,而神的應許絶對不會落空,永遠不會改變。

真的,這個應許後來馬上就應驗在使徒教會,今天也一樣應驗在我們當中,我們都有親身的體驗。當我們得到聖靈時,不只會說方言,身體會震動,不只看得見,聽得見,而且有體驗;更重要的是聖靈將成為我們的保惠師,永遠與我們同在,引導我們明白真理,幫助我們漸漸更新;祂不僅要賜給我們力量,使我們能結出美好的果子來;祂更要帶領我們的腳步,讓我們走在得救的正路上;在患難中祂安慰我們,在孤獨中祂陪伴我們,在禱告中祂為我們代求;而最重要的是,祂將帶給我們新的生命〈羅八12911〉,不只在基督耶穌裡釋放了我們,讓我們脫離罪惡和死亡;更使我們因著耶穌基督而與神有份,將來能夠復活承受永生。這是一種至大的福氣,這種福氣我們到哪裡去找?世上當然找不到,只有在神的城中才有,就好像保羅所說〈林後四7〉:這是神所要白白賜給我們的寶貝,神要將這寶貝放在我們這不值錢的瓦器裡,使原本很脆弱的瓦器有了保障,讓原本很卑賤的瓦器有了價值;只要我們願意進到神的城裡,我們就可以白白得著。

只可惜這麼好的福氣人反而不要,因為人很現實,只看外表,就好像當年以色列民看西羅亞緩流的水一樣。有的人覺得受聖靈,說方言,身體震動,看起來也沒甚麼,我來學也會;甚至有的人覺得受聖靈很難看,不斯文,為甚麼要這樣呢?曾經在某地方就有信徒問傳道:為甚麼受聖靈一定要這樣呢?如果不要這樣,可能信主的人會更多。這就是憑外表來看聖靈,所以有的人就不想禱告祈求,有的人乾脆就拒絕,甚至有的人不但不接受,反而排斥毀謗,相當可惜。在台灣的某個中學,曾經有兩位中學生住在同一間宿舍裡,一位是本會信徒,另一位未信主,主內的弟兄就很熱心地傳福音給未信主的同學,教他禱告;有一晚,這位同學躺在床上禱告,竟然得了聖靈,很高興,隔天就在班上作見證,班上的班長不相信,認為這沒甚麼,我來學也會,就帶幾位同學到教會找長老辯道,他認為這是心理作用。長老答:你也可以試試看。就這樣一起禱告,結果他第一個受聖靈,說方言,身體震動,同學們都覺得很驚奇,但是他還是不信,心很硬,認為沒甚麼。第二天,他又到教會禱告,又說靈言,又身體震動,於是他就故意把手握緊不動,沒想到聖靈的力量很大,結果兩膝在水泥地跳起來,皮都擦破了,這就是人的軟弱和無知。

今天我們已經信主得聖靈的弟兄姊妹們,我想我們應該不會這樣才對;但問題是當我們受聖靈以後呢?我們有沒有時常被聖靈充滿?還是已經漸漸離棄了這活水的聖靈呢?這是值得我們深思的問題。我們相信每一位弟兄姊妹剛受聖靈時的體驗都很深刻,回想起來都記憶猶新,但問題是現在呢?剛受聖靈的時候心中充滿著喜樂,可是現在這種感覺好像慢慢不見了;剛受聖靈的時候,一禱告就一個小時,可是現在也許只剩下五分鐘不到;剛受聖靈的時候很喜歡禱告,一天禱告五、六次以上,可是現在一天只禱告兩次,早晚各一次意思意思已經很不錯了,甚至有時候一想到禱告手就發軟,腳就發酸;而更糟糕的是,雖然禱告的時候身體也會震動,也會說靈言,但是已經變成習慣性了,反正就是這個樣子,事實上裡面是空的,毫無感受,所以禱告提不起精神,行道沒有力量,跪下去時怎樣,禱告起來還是一樣,信心還是一樣冷淡,還是一樣貪愛世界,還是一樣放縱情慾,脾氣還是一樣那麼大,罵人的照樣罵,恨人的照樣恨,說謊的照樣說,行惡的照樣行。難怪有的人會懷疑為甚麼有聖靈的人還是這個樣子呢?

問題出在哪裡?難道聖靈變了嗎?絕對不是,聖靈絕對沒有問題,問題乃在於我們自己,因為我們已經開始厭棄西羅亞緩流的水,就好像當年的以色列民一樣,反而慢慢喜歡上巴比倫的幼發拉底河,喜歡埃及的尼羅河,喜歡世界上的一切,遠遠超過真理的聖靈。因此當我們遇到問題時,我們開始不想倚靠神,只想倚靠自己的才能;當我們完成一件事情時,我們不再高舉神,而常常高舉自己的聰明智慧;我們把世界當作至寶,把主耶穌當糞土;把肉體當寶貝,把聖靈當瓦器;把自己擺在第一,教會擺在最後;為什麼會這樣呢?

    不是聖靈沒有感動我們,而是我們常常銷滅聖靈的感動〈帖前五1920〉。

    不是聖靈不願意帶領我們,而是我們常常抗拒聖靈〈徒七51〉。

    不是聖靈不願意幫助我們,而是我們時常叫聖靈擔憂〈弗四30〉。

    而更可怕的是:我們會開始對真理感到厭煩〈提後四34〉。

這是末日臨到之前的一個預兆,就是人會厭煩純正的道理,耳朵發癢,甚至掩耳不聽真理,反而喜歡聽荒渺的言語。這種現象不只沒有信主的人會這樣,有時候連信主的信徒不謹慎也會一樣。

正如同當年以色列民在曠野,神天天賜嗎哪給他們吃,雖然嗎哪的味道不錯,像新油,但是每天吃嗎哪,吃久了就吃膩了,就發怨言,就想回埃及去吃肉、吃魚〈民十一4~610〉,於是他們各在各家的帳棚門口哭號,成為歷史上少見的百萬人大哭合唱團,哭聲很大,震動天地,也震動了神,不是為了沒東西吃而哭,也不是為了靈性軟弱而哭,乃是為了不甘願只吃嗎哪而哭,這叫大起貪慾的心,他們真的想吃肉想得快死了;可是我們看到後來雖然神也答應了〈民十一18~20〉,但是請注意,這是神在生氣中所賜給他們的,所以表面上他們好像是得到了,其實最後卻是滅亡〈民十一3334〉,他們的結局就是基博羅哈他瓦,他們就這樣走進墳墓,不是因為沒有東西吃餓死,而是因為貪吃肉吃死了,真的是划不來,那麼為什麼會這樣呢?只因為他們厭棄了住在他們中間的神,厭棄神所賜的嗎哪。

今天真理就是屬靈的嗎哪,聖經說它比蜂房下滴的蜜甘甜,請問我們現在有沒有感覺到呢?還是已經吃膩了,想到世界找一些新鮮的東西吃吃呢?我們必須記住,只有天天吃嗎哪才有可能走完40年曠野的路程,想吃肉的必定死在肉堆底下,這就是為甚麼神要藉以賽亞先知警告以色列民不可厭棄西羅亞緩流的水的道理。因此真理的聖靈雖然表面看起來好像沒甚麼,但是從屬靈上來說卻相當重要,祂不只代表了神永遠的同在,祂更是我們靈命存活的基石。

〈詩四十六1~5〉是一首錫安頌歌,頌讚神的城是何等堅固!何等喜樂!不管天地如何改變,敵人如何強橫,神的城將永不動搖。那麼神的城為甚麼能這樣呢?理由很簡單,因為神住在其中,因為城中有一道生命的河。今天這個城就是教會,就是我們的家,就是我們每一個人;今天這一道河就是真理的聖靈。因此今天不管是個人或家庭或教會,我們要蒙神祝福,信仰要堅固,靈性要長進,聖工要發展,一定要倚靠這一道河,就是真理的聖靈。這樣我們才有可能突破困難,戰勝仇敵,從失敗中轉向成功。

 

結論:〈約九6739~41主耶穌在世上傳福音時曾醫好一個生來瞎眼的人,當時主耶穌用人認為不可能的方法來醫治他~吐唾沫,和泥巴,抹在他的眼睛上,然後叫他到西羅亞的池子去洗。結果沒想到他真的看見了,他不只看見世上的一切,更重要的是他認識了主,而這裡特別記載西羅亞就是奉差遣的意思。今天主耶穌已經奉差遣來到世界為我們死在十字架上;聖靈已經奉差遣降下來進入我們的內心,讓我們身體震動,說靈言,充滿喜樂;雖然這些在世人看來也許沒甚麼,但是卻能叫我們的心眼看見。當年法利赛人自以為有智慧,用外表看耶穌,不願意謙卑的到西羅亞池的面前,所以他們永遠瞎眼;今天我們呢?我們是從看不見到看見,或是從看見又回到瞎眼呢?關鍵只在於我們到底是喜愛西羅亞緩流的水或厭棄西羅亞緩流的水呢?求神幫助,願我們都能再一次回到西羅亞池的旁邊,得到生命的活水。