2022/01/06

55以賽亞書 平安如江河(一)~神奇妙的救恩Paz como un río (I) - La maravillosa salvación de Dios Pr Cheng Ming, Chu

 

Introducción: (Is 48:18, 66:12) Según estos dos versículos de la Biblia vamos a hablar sobre el tema “Paz como un río”. Que el espíritu de Dios nos guíe, para comprender esta verdad, y luego ponerla en práctica, a fin de recibir la paz verdadera que nos quiere dar Dios.

              Nosotros decimos que la paz es una bendición. Nos gusta repetir esta frase, porque es una gran bendición que todos anhelamos y procuramos, no importa quien sea, incluyendo a los gentiles que no creen en Dios. Vemos a la gente ir al templo budista a adorar ídolos, si le preguntamos: “¿Por qué tanto trabajo para adorar a los ídolos?” Nos dirá directamente que es para pedir paz. Esto es cierto. Hoy en día todos necesitamos la paz, todos deseamos la paz en la tierra, sin embargo no todos la obtienen. La realidad nos dice que muchas veces pasa lo contrario, a veces las personas no tienen paz, sino que generan desgracias. Lo mismo pasó con el pueblo de Dios, (Jer 8:15) aunque los israelitas eran el pueblo de Dios, querían la paz pero no la podían obtener, sino que provocaron ellos mismos grandes calamidades. ¿Por qué? Había tres causas:

(1)   Ellos suponían que la paz se podía obtener confiando en el poder del hombre, en más se podía obtener dependiendo de los ídolos visibles. Lo cual era totalmente erróneo, porque la paz es dada por el Dios todopoderoso. (Is 45:7) Este pasaje es una presentación de Dios a sí mismo, Él dijo: “No existe otro Dios además de mí, porque soy el único creador, tengo poder para crear la luz, y las tinieblas, por eso tengo facultad para dar la paz, y la adversidad.” Esto quiere decir que Dios es el que hace todas estas cosas, por eso Él es el que las gobierna y controla, incluyendo a la paz y a la adversidad. Así que si una persona se aparta del Dios que da la paz, básicamente se desliga de la paz definitivamente. De hecho así pasó con los israelitas.

(2)   (Is 48:22, 57:21) Estos dos versículos fueron palabras del mismísimo Dios. Con seriedad Él clamó a todos los hombres diciendo: “No hay paz para los malos.” Esta era la segunda causa por la que los israelitas no tenían paz. Como ellos hacían maldad, no guardaban las enseñanzas de Dios, y se convirtieron en hombres malvados delante de Dios, era absolutamente imposible que ellos obtuvieran la paz, salvo que se hubieran arrepentido de sus pecados, y buscaran el bien, salvo que Dios tuviera compasión de ellos, de lo contrario no obtendrían la paz sino que provocarían grandes calamidades. Porque Dios es justo, y paga a cada uno según sus obras.

(3)   (Is 59:8) Esta era la tercera causa por la que los israelitas no tenían la paz. Porque sus corazones estaban llenos de engaño. Dios detesta a este tipo de personas, porque dicen mentiras, no hacen obras rectas, ellos utilizan su pequeña inteligencia para crear caminos torcidos, y con esto mienten a Dios y a los hombres, y obtienen ganancias. Estas personas aparentemente son astutas, pero para Dios son insensatas, porque ellos desconocen la paz, no conocen el camino de la paz. Por lo tanto ellos no tienen paz en la carne, ni tampoco en el espíritu. Sólo atesoran más y más ira, y también preocupaciones, asimismo sus corazones están llenos de temor.

Los tres puntos anteriores son las principales causas por las que los israelitas no tenían paz. Ellos se apartaron de Dios, hacían la maldad y en sus corazones había engaño. Estas tres realidades hicieron que se encontraran atrapados en situaciones de desdicha, calamidad y desgracia. Sus vidas eran sumamente dolorosas, ellos estaban a punto de perder a su propio país y de perder sus vidas. Además Dios se enojaba con ellos todos los días. ¿Qué podían hacer? Gracias a Dios. Por suerte Él además de ser justo, también es misericordioso. Dios no soportaba verlos sufrir. (Lm 3:31,32) Cuando el profeta Jeremías estaba afligido, se dio cuenta de que Dios era misericordioso y compasivo, por eso dijo: “Antes bien, si aflige, también se compadece según su gran misericordia.” Dios a veces disciplina y aflige a las personas, pero lo hace involuntariamente, sin otra alternativa, Dios no las abandona para siempre. Esta es la bondad de Dios. Por eso Dios en su ira también pronuncia voces de clemencia. Por un lado Dios quería que el profeta Isaías reprendiera severamente al pueblo de Israel y señalase sus pecados, pero al mismo tiempo Él también quería que anunciara su mensaje misericordioso: prometió que iba a abrir un camino de paz por ellos. Así que la paz se ha convertido en un tema crucial en el libro de Isaías, el cual atraviesa todo el libro, haciendo que la totalidad del plan de salvación de Dios sea más vivaz, y la gracia de la salvación más maravillosa, con más vitalidad.

              Vamos a citar tres pasajes más representativos de la Biblia como referencia:

(1)   (Is 9:6,7) En un principio Dios prometió levantar un Mesías, quien ejercería el acto de la salvación. No sólo salvaría a los israelitas, sino también a todos aquellos que crean en Él. Él se convertiría en el príncipe de la paz, construiría una nación de paz, daría paz a los hombres abundantemente.

(2)   (Is 52:7) Este pasaje nos dice que Dios no solamente levantaría el Mesías, sino también trabajadores de evangelización. Estos continuarían con el trabajo del Mesías, predicarían y anunciarían la buena nueva. Promulgarían la verdad de la paz, para que los hombres puedan obtener la paz. Dios para testificar que todo esto es cierto, estableció un pacto con los hombres.

(3)   (Is 54:10) Dios para garantizar que esta promesa cumpliría, estableció un pacto de paz con los israelitas, no sólo con ellos sino también con todos aquellos que crean en Él. Este pacto sería inmutable, aunque los montes fuesen movidos, y temblaran los collados, este pacto de paz no se rompería. Dios mismo daría voluntariamente la paz a los hombres, de forma abundante, haría llegar la paz como un río a todos los hombres.

Por lo visto el mensaje de la paz es extenso en todo el libro de Isaías, se ha convertido en un tema muy importante de Isaías. Gracias a Dios, vemos que esta promesa se ha cumplido totalmente, no sólo en el cuerpo del Señor Jesús, sino también en la iglesia verdadera. Antes del nacimiento de Jesús, Dios conmovió al sacerdote Zacarías (Lc 1:78,79) quien proclamó el objetivo principal de la venida del Señor Jesús, que era para dar luz a los que habitaban en tinieblas y en sombra de muerte, para encaminar nuestros pies por camino de paz. Además, cuando nació el niño Jesús (Lc 2:10,11,14), el ángel desde el cielo anunció la buena nueva y proclamó las dos misiones principales de Jesús en el mundo: (a) glorificar a Dios; (b) dar paz a los hombres. Por lo tanto hoy muchas personas llaman “noche de paz” a aquella noche cuando nació Jesús, porque por medio del Señor Jesús, Dios quería dar la verdadera paz a todos los de su agrado. Este es el objetivo principal por el que el Señor Jesús fue hecho carne y vino a este mundo. Cuando Jesús evangelizaba, no sólo se esforzaba a predicar la palabra de la paz, sino también a consumar el trabajo de dar la paz a los hombres. (Lc 4:16-21) Una vez regresó a Nazaret donde se había criado, y conforme a su costumbre entró en la sinagoga para guardar el sábado. Cuando se levantó a leer, se le dio el libro del profeta Isaías, por lo que leyó una profecía sobre Él mismo, para testificar que la profecía ya se había cumplido en Él. Este pasaje está registrado en Is 61:1-3, en esta profecía menciona el deber del Mesías. ¿Por qué el Espíritu de Dios descendió sobre Él? ¿Por qué Dios le ungió con óleo? ¿Por qué fue hecho carne y vino a este mundo? El objetivo principal era dar buenas nuevas a los pobres. Estas buenas nuevas eran mensajes de paz que nos dice que si el hombre está dispuesto a humillarse y arrepentirse para acercarse a Dios, obtendrá la verdadera paz, no importa quien sea, ya sea pobre, cautivo, ciego, cojo, oprimido, si quiere humillarse, arrepentirse y acercarse a Dios, obtendrá la libertad, la sanación, la paz. En esto consistía el trabajo del Mesías. Por lo tanto cuando el Señor Jesús predicaba en el mundo, Él ciertamente hacía diligentemente todos estos trabajos, no sólo predicaba el evangelio del reino celestial, para que el hombre pudiera regresar a la presencia de Dios, reconciliarse nuevamente con Él, y obtener la satisfacción y la paz espiritual, también curaba enfermedades y echaba fuera los demonios, trataba de resolver los dolores carnales del hombre para que pudiera obtener la paz carnal.

              Entonces cuando Juan el Bautista fue encarcelado, una vez envió a sus discípulos a preguntarle a Jesús: “¿Eres tú aquel que había de venir o esperaremos a otro?” Jesús les respondió: “Id y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.” ¿Qué quiso decir el Señor Jesús con esto? ¿Qué eran esas cosas? (Mt 11:4,5) Esas cosas eran hechos de curaciones y de expulsión de demonio, a través de estos hechos Jesús hizo llegar la paz a los hombres. Los ciegos veían, los cojos andaban, los leprosos eran limpiados, los sordos oían, los mudos hablaban, los enfermos eran sanados, los endemoniados eran liberados, los muertos eran resucitados. Estas cosas testificaban que el Señor Jesús era ciertamente el Mesías que había de venir. Porque de lo contrario si Él no fuese el Mesías ungido de Dios, no tendría poder para hacer estas cosas, ni tendría necesidad de hacer arduamente estos trabajos que daban paz a los hombres, sacrificando tiempo de comida y de sueño. Evidentemente el Señor Jesús era el Mesías que había de venir, vino a este mundo para traer el mensaje de paz a los humildes, ciertamente quería dar la paz a todos los hombres, abundantemente. Jesús sabía claramente cuál era su trabajo, por eso iba de casa en casa, de ciudad en ciudad, trabajaba con mucho esfuerzo día y noche. Aunque tenía que aguantar el hambre, soportar el frío, y recibir el insulto de los demás, pero nada de esto le importaba, podía sobrellevar todo esto, a fin de darnos la paz. Cada vez que terminaba de realizar un milagro decía: tu fe te ha salvado, puedes ir en paz. La paz era lo que le importaba, todo lo demás era secundario. Él no se quejaba de nada, lo único que quería era darnos la paz. Por nosotros, Él sufrió.

              Finalmente el Señor Jesús quería dejarnos la verdadera paz. Para salvar nuestras almas, y para que podamos obtener la paz eterna, Él por último caminó hacia el monte Gólgota. (Jn 14:27) Antes de irse del mundo, Él no se olvidaba de concedernos la paz. Por darnos la verdadera paz, caminó resueltamente al monte Gólgota, fue crucificado por nosotros. El Señor Jesús sustituyó su vida por la nuestra, su padecimiento ha hecho que obtengamos la verdadera paz. (Is 53:4,5) En esta parte el profeta Isaías nos dice claramente que el Señor Jesús sufrió por nuestros pecados, fue afligido por nuestra iniquidad, el objetivo fue darnos la paz por medio de los castigos que recibió, la curación por medio de los azotes que sufrió. Esta fue la maravillosa salvación de Dios, el Señor Jesús consumó la maravillosa salvación de Dios con su propia vida, y con su sangre preciosa nos abrió una senda de paz, la paz como un río que corre sin cesar y que cae sobre nosotros abundantemente. Si el hombre está dispuesto a arrepentirse y a creer en Él, no importa quien sea, podrá recibir esta gran bendición. Gracias a Dios, esta promesa de Dios se ha cumplido íntegramente en nuestra iglesia a través de Jesucristo, también sobre cada uno de nosotros. Efectivamente hoy muchos hermanos nuestros se han convertido en cristianos a causa de la falta de paz. Tenemos muchos testimonios similares. Incontables testimonios.

              En una iglesia de Taipei, había una hermana que llevaba una vida atormentada antes de creer en el Señor, no tenía paz, era joven y padecía de una especie de sarna. Era una enfermedad muy temible, y difícil de curar. Las personas que padecen de esta enfermedad sufren mucho, a causa de la enfermedad su cuerpo se atrofia, los dedos de las manos se deforman, poco a poco pierden el peso y envejecen rápidamente, su sistema inmune se debilita y sufren el frío. Esta hermana padecía de esta enfermedad antes de creer en el Señor, durante once años. En ese momento tenía un poco más de treinta años, pero parecía una anciana. Estaba dolorida, no podía salir de casa, no podía salir a trabajar, prácticamente no tenía esperanzas. Por eso todos los días se sentaba en la puerta de su casa, en los días de verano llevaba mantas, suspiraba de tristeza. Los niños al pasar se burlaban de ella llamándola abuelita. Pesaba solamente 39 Kg. Gracias a Dios, en su momento de mayor aflicción, una hermana de nuestra iglesia fue a evangelizarla, le dijo: si estás dispuesto a arrepentirte y a creer en Jesús, Él te puede salvar, te dará la paz. Entonces ella empezó a asistir a las reuniones, le parecía buenos los sermones, porque satisfacían su espíritu. Decidió bautizarse, maravillosamente después del bautismo se curó completamente, al fin obtuvo la paz, se convirtió en una nueva persona, como si hubiera renacido. Poco tiempo después recobró su peso a 54 Kg., sus dedos volvieron a ser normales. Luego comenzó a trabajar en una oficina, se encargaba de la parte de computación. Actualmente se encuentra feliz, porque la paz de Dios llegó a ella como un río. Esta es la maravillosa salvación de Dios, que se manifiesta en medio de nuestra iglesia, a través del Señor Jesús, para que podamos creer plenamente en Él.

 

Conclusión: (Job 22:21-23) Gracias a Dios, el mensaje de “Paz como un río” del libro Isaías ya no es para nosotros una simple teoría, sino una experiencia concreta de fe. ¿Por qué? Porque hemos conocido a Dios, y Él nos ha dado esta gran bendición. Por eso le pedimos a Dios que nos ayude a apreciar esta gran bendición, a conmemorar el precio que pagó el Señor Jesús por darnos la paz, y a meditar siempre sobre la pasión de Cristo. No podemos tomar la paz del Señor como oportunidad para la concupiscencia, debemos guardarnos siempre en el amor de Dios, para recibir sus enseñanzas, guardar sus enseñanzas, y luego eliminar toda injusticia. De esta forma Dios nos edificará, no sólo salvará nuestro cuerpo carnal, para que tenga paz; también nuestra alma, para que pueda reposar eternamente.


引言:〈賽四十八18,六十六12〉甚願你素來聽從我的命令!你的平安就如河水;你的公義就如海浪。耶和華如此說:我要使平安延及她,好像江河,使列國的榮耀延及她,如同漲溢的河。你們要從中享受;你們必蒙抱在肋旁,搖弄在膝上。

茲謹根據這兩節聖經來談一談「平安如江河」這個題目,求神的靈親自帶領我們,讓我們在明白這些道理之後能努力的去遵行,一起來領受神所要賜給我們那真正的平安。

是的,我們常說:「平安就是福」。這一句話相信大家都很熟悉,因為這是我們每一個人所渴慕追求的大福氣,不管你是誰都一樣,包括沒有信主的人也一樣。今天我們看到有不少人到廟裡去拜偶像,如果你問他:「你為什麼要這麼辛苦的拜呢?」他會很直接的告訴你,就是為了求平安啊!這是真的。今天真的每一個人都需要平安,每一個人都很渴慕平安,這是對的;只不過問題是雖然每一個人都很想得到平安,但很可惜我們看到並不見得每一個人都能夠得到,很多事實告訴我們有時候剛好相反,有時候人想要平安不但得不到反而惹來許多災禍,就算是神的百姓也一樣〈耶八15〉,雖然神的百姓是神所親自揀選的沒有錯,但是想求平安卻得不著,反而惹來許多的災禍,怎麼會這樣呢?歸納起來最主要的原因可能有三個:

〈一〉他們以為平安是可以單靠人自己的能力來達成,甚至於有時候還誤以為是可以靠著那看得見的偶像來得到,這是不可能的。因為平安乃是由全能的神所賜給的,正如〈賽四十五 7〉神對自己的自我介紹那樣,神說:除了我以外再沒有別的神,因為只有我才是真正的造物主,我有能力造光,又有能力造暗,所以只有我有能力施平安,也只有我有能力降災禍;意思就是造作這一切的是我,所以掌控這一切的當然也是我,包括施平安和降災禍都在內。因此當一個人離開了這一位施平安的真神,基本上他就已經沒有平安可得了,當時的以色列民就是這樣。〈二〉惡人必不得平安。〈賽四十八22,五十七21〉這兩節聖經也是神親口所說的,神很鄭重的向所有的人宣告說:「惡人必不得平安。」這是當時以色列民之所以得不到平安的第二個原因,因為他們作惡,不遵守神的吩咐,在神的眼中成為「惡人」,所以他們絕對沒有辦法得到平安,這是一定的;除非他們切實的悔改,真的回頭向善,真的再一次蒙神憐憫;否則他們不但得不到平安,還會為自己惹來更多的災禍,因為神是公義的,神一定會照各人所行的來報應各人。〈三〉因為他們心存詭詐〈賽五十九8〉,這是當時以色列民得不到平安的第三個原因。這種人神最不喜歡,他們說話不誠實,做事不正直,只喜歡耍一些小聰明來為自己修造許多彎灣曲曲的道路,然後用這樣來騙人騙神,圖利自己;這種人表面上看起來好像很行,但是在神看來卻相當愚昧,因為他們根本不知道什麼叫平安,更不知道平安的路是什麼?因此這種人不但肉體得不到平安,更糟糕的是他們的心靈更不平安,他們只有為自己積存更大的忿怒,為自己帶來更多的煩惱,使自己的心靈更加恐懼而已。

以上這三點就是當時以色列民之所以得不到平安最主要的原因,因為他們離開了神,因為他們行惡,因為他們心存詭詐。這三個原因使他們陷在很不平安的環境當中,遭受到許多的天災人禍,不僅生活越來越痛苦,甚至到最後連自己的生命、國家都快保不住了,神的忿怒幾乎天天向他們發作。那麼在這種情況底下,您說該怎麼辦呢?還好很感謝神!雖然神是公義的,但神也是慈愛的,神實在不忍心看他們這樣受痛苦〈哀三31~33〉,雖然有時候神會管教人,會使人憂愁;但事實上神並不願意這樣做,神不但不甘心使人受苦,神更不甘心讓人憂愁,神絕對不願意永遠把人丟棄,這就是神慈愛的心腸。所以神在發怒當中常常也同時發出祂慈愛的呼聲,神一方面要以賽亞先知嚴嚴的責備以色列民,很不客氣的指出他們的罪行來;但是另一方面神又要以賽亞先知發出祂最慈愛的信息,應許要親自為以色列民開出一條平安的道路來,讓「平安」成為以賽亞書另一個非常重要的主題,貫穿整卷以賽亞書,使神整個救贖計畫顯得更活潑、更奇妙,而且更具生命力。

我們就引用最具代表性的三段聖經給大家作參考:

〈一〉〈賽九67〉首先神應許要興起一位彌賽亞來,祂要親自施行拯救,祂不只要拯救以色列民,同時也要拯救那些凡是相信祂的人;祂要成為和平的君王,建立一個平安的國度,使人得到平安,而且越得越豐盛。〈二〉〈賽五十二7〉接下來神更要興起許多傳福音的工人來,他們要繼續彌賽亞的工作,報好信息給所有的人,把平安的道理傳開來,使人得到真正的平安。〈三〉〈賽五十四10 〉那麼神為了證明這件事的確是真實的,於是神主動與以色列民立了一個「平安的約」,不僅與以色列民立約,同時也和凡是相信祂的人立約;表示這件事將永遠不變,就算是大山挪開,小山遷移,平安的約將永不改變;意思就是不論如何神一定會主動的賜給人真正的平安,而且是豐豐富富的賜給人,使平安像江河一樣,滿滿的臨到人的身上。

可見平安的信息真的洋溢在整卷以賽亞書裡面,成為以賽亞書另一個非常重要的主題。那麼今天很感謝神!我們看到這個應許已經完全應驗了,今天這個應許不僅應驗在主耶穌身上,更應驗在我們真教會裡頭。當主耶穌要降生之前,神首先感動祭司撒迦利亞〈路一7879〉,宣告主耶穌道成肉身來到世上的主要目的,就是要將黑暗中死蔭裡的人救出來,把我們的腳引到平安的路上;不但如此,當主耶穌降生的時候〈路二101114〉,天使更從天上向世人報佳音,宣告主耶穌道成肉身來到世上的兩大任務:〈一〉為了榮耀神;〈二〉為了使人得平安。所以今天很多人才把主耶穌降生的那一個晚上叫做「平安夜」,因為神要在地上藉著主耶穌把真正的平安賜給祂所喜悅的人,這就是主耶穌道成肉身來到世上最主要的目的。因此主耶穌在世上傳福音的時候,祂不僅很努力的傳講平安的道理,祂更很努力的去完成使人得平安的工作〈路四16 ~ 21〉,有一次,祂回到祂長大的地方拿撒勒,按照平常的規矩到會堂守安息日,當主耶穌在會堂裡站起來要讀聖經的時候,有人把以賽亞書交給祂,於是主耶穌打開來念了一段有關於祂自己的預言,為了證明這一段預言已經應驗在祂自己身上,這段預言就記載在〈賽六十一1~3〉,提到彌賽亞的職份是什麼?為什麼神的靈要降在祂身上?為什麼神要用膏油膏祂?為什麼祂要道成肉身來到這個世界?最主要就是為了要傳好信息給謙卑的人,而這個好信息就是平安的信息,這個信息要告訴我們,只要人願意謙卑悔改來就近主,他就可以得到真正的平安,不管你是誰都一樣,是貧窮的也好、被擄的也好、瞎眼的也好、瘸腿的也好、受壓制的也好,只要你願意謙卑下來悔改就近主,你就可以得到釋放,就可以得到自由,就可以得到痊癒,就可以得到平安,這就是彌賽亞的工作。因此我們看到主耶穌在世上傳福音的時候,祂真的很認真的做這些工作,主耶穌不僅到處傳講天國的福音,使人再一次回到神的面前與神和好,得到心靈的滿足和平安;主耶穌更到處醫病趕鬼,解決人肉體上的痛苦,使人的肉體也能夠得享平安。難怪當施洗約翰被關在監牢裡的時候,有一次叫他的門徒來問主耶穌:到底祢是不是那要來的彌賽亞?還是我們再等候別人呢?主耶穌馬上很直接的回答:你們回去,只要把你們「所聽見」「所看見」的事告訴他就行了。為什麼主耶穌要這樣說呢?這些事到底是哪些事呢?〈太十一 45 〉其實就是指著主耶穌醫病趕鬼的事,就是指著主耶穌使人得平安的事,這些事就是瞎眼得看見,瘸腿能行走,長大痲瘋的得潔淨,聾子能聽見,啞巴會說話,重病得醫治,犯鬼的得自由,甚至死人能復活;意思就是只要用這些事就可以證明主耶穌就是那要來的彌賽亞沒有錯,為什麼?因為祂如果不是神所膏的彌賽亞,祂就沒有能力行這些事;因為祂如果不是神所膏的彌賽亞,祂就沒有必要這麼辛苦的做這些工作,甚至連吃飯睡覺的時間都沒有。可見主耶穌真的就是那要來的彌賽亞,祂來到世上真的是為了把平安的信息傳給謙卑的人,祂真的是要使人得到平安,而且讓人得的更豐盛。主耶穌很清楚知道自己的職份是什麼?於是主耶穌從這一家走到那一家,從這一個城走到那一個城,祂不辭辛勞、不分晝夜的努力工作著,雖然常常要忍飢挨餓、歷盡寒霜,甚至於還要受人羞辱謾罵,但是這一些主耶穌都不在意,這一切主耶穌都吞下去,為的是什麼?只為了要讓我們得到平安,這就是為什麼每一次主耶穌行完神蹟總會說:「你的信救了你,平平安安的回去吧!」最主要的理由。

不但如此,最後主耶穌為了把真正的平安留給我們,為了拯救我們的靈魂,使我們能夠得到永遠的平安,就在主耶穌要走到各各他山上之前,主耶穌仍然念念不忘這件事〈約十四27〉,無論如何一定要把那真正的平安留下來給我們,怎麼個留法呢?只有一條路,就是毅然決然的走到各各他山上,為我們被釘死在十字架上,用祂自己的生命來換取我們的生命,用祂所受的痛苦來使我們得到真正的平安。正如〈賽五十三45〉所描述的,主耶穌真的是為了我們的過犯而受害,祂真的是為了我們的罪孽被壓傷,目的就是要用祂所受的刑罰來讓我們得平安,要用祂所受的鞭傷來使我們得醫治,這就是神奇妙的救恩,主耶穌就這樣用祂自己的生命來成全神奇妙的救恩,用祂自己的寶血為我們開出一條平安的道路來,使平安真的像江河一樣源源不斷、豐豐富富的臨到每一個人身上,只要我們願意悔改相信,不管你是誰,你都可以得到這至大的福氣。

 今天很感謝神,神的這個應許今天已經藉著主耶穌完全應驗在我們教會當中,也應驗在我們每一個人身上,今天老實說在我們教會裡面有很多都是因為不平安而信主得到平安的,在我們教會裡面這種見證相當多。在台灣台北地區有一位姊妹,她還沒信主以前很可憐,很不平安,年紀輕輕就得了紅斑性狼瘡,這種病相當可怕,也很難醫治,患這種病的人非常痛苦,這種病會使人全身萎縮,手指會彎曲變形,人會一直消瘦下去,最後變得好蒼老,沒有一點抵抗力,整個人會很虛弱很怕冷,這位姊妹在信主之前就是這樣,她患這種病有十一年之久,所以雖然當時她年紀輕輕的只有三十多歲,但是看起來卻好像一個老奶奶,甚至比老奶奶還老,她很痛苦,不能出門,也不能工作,她的人生真的黯淡無光,所以每天只好坐在家門口,夏天還蓋著毛毯,在那裡哀聲嘆氣,很多小孩子經過都叫她老奶奶,因為她的體重只剩下39公斤;那麼很感謝主,就在她最痛苦絕望的時候,我們教會有一位姊妹傳福音給她,這位姊妹告訴她,只要你肯悔改相信主耶穌,主耶穌會救妳,會讓妳得到平安,於是她開始到我們教會慕道,覺得道理很好,真的能滿足人的心靈,沒多久她道理明白決心要受洗,結果沒想到她受洗起來病全好了,她真的平安了,受洗後她完全變成另外一個人,真的好像重生一樣,體重很快從39公斤變成54公斤,手指也完全正常了,後來她在一家公司上班,還負責打電腦的工作,感謝主!信主以後她真的滿心喜樂,為什麼?因為神的平安真的如江河一般,豐豐富富的臨到她身上,這就是神奇妙的救恩,今天藉著主耶穌完全應驗在我們教會當中,讓我們能夠滿心的相信。

 

結論:〈伯二十二21~23今天很感謝神,以賽亞書「平安如江河」的信息對我們來說已經不是一種空洞的理論,而是一種實實在在的信仰體驗,為什麼?因為我們已經認識了神,所以神已經將這至大的福氣賜給我們。因此我們要求神幫助,讓我們都能夠珍惜這至大的福氣,好好的紀念主耶穌為了我們的平安所付出的代價,常常去思想主耶穌為了我們的平安所承受的痛苦;我們絕對不可以把神所賜的平安當作放縱情慾的機會,反倒要好好的保守自己永遠在神的愛中,來領受神的教訓,遵守神的話語,然後除去所有的不義;這樣相信神一定會建立我們,不僅要拯救我們的肉體,使我們的肉體得到平安;神更要拯救我們的靈魂,讓我們的靈魂得到永遠的安息。