Introducción: (Is 23:13-18) “¡Mira la tierra de los caldeos! Este pueblo no existía. Asiria la fundó para los moradores del desierto. Levantaron sus fortalezas, edificaron sus palacios;
él la convirtió en ruinas. ¡Aullad naves de Tarsis, porque vuestra fortaleza es destruida! Acontecerá en aquel día, que Tiro será echada en el olvido durante setenta años, como los días de un rey. Después de los setenta años, cantará Tiro una canción como de ramera. Toma un arpa y recorre la ciudad, ramera olvidada. Entona una buena melodía, repite la canción, a fin de que seas recordada. Y acontecerá que al fin de los setenta años visitará Jehová a Tiro, la cual volverá a comerciar y fornicará de nuevo con todos los reinos del mundo sobre la faz de la tierra. Pero sus negocios y ganancias serán consagrados a Jehová. No se guardarán ni se atesorarán, porque sus ganancias serán para los que estén delante de Jehová, para que coman hasta saciarse y vistan con esplendidez.”Basándose
en este pasaje vamos a seguir tratando sobre la segunda parte del tema
“Reflexión sobre Tiro”: para que los que habitan delante de Dios coman hasta
saciarse.
El capítulo 23 de Isaías habla
sobre la profecía de Tiro, predice la destrucción de esta ciudad hasta
convertirse en desolación, más que profecía es una amonestación. Ya hemos
estudiado la parte de la amonestación. Pero desde el punto de vista
edificativo, el pasaje de Is 23:13-18 nos invita una vez más a reflexionar.
Dios le había dado a Tiro una
oportunidad más, y nuevamente le brindó protección para que siguiera obteniendo
intereses en sus negocios. Dios tuvo sus razones de haber hecho lo que hizo, no
sólo deseaba que Tiro pudiera arrepentirse de sus pecados y evitar la
destrucción, sino que tenía su buena voluntad. Este pasaje nos indica dos
puntos importantes (versículo 18): (I)
Dios hizo que las ganancias de Tiro, que originariamente le pertenecían,
nuevamente fueran consagradas a Él, no sólo para guardarlas como tesoros, sino
para utilizarlas en los trabajos sagrados; (II) Para saciar a aquellos que
vivían en la presencia de Dios, y para que pudieran vestirse de ropas durables.
Según la historia, esta profecía
pareciera no haber cumplido, sin embargo desde el punto de vista espiritual,
esta profecía no sólo se cumplió en el hecho de la reedificación del templo de
los israelitas, también se cumplió en el trabajo de la restauración de la
iglesia verdadera. Muchos testimonios demuestran que esto pasó de verdad, fue
una obra maravillosa de Dios, y su buena voluntad. Debemos saber cuál era esa
voluntad.
Hoy vivimos en un mundo muy
parecido a la ciudad de Tiro, y creemos que este mundo algún día se destruirá.
Entonces ¿por qué Dios todavía deja permanecer este mundo en paz? ¿Por qué hoy
Dios nos da oportunidades para poder trabajar en este mundo, hacer negocios y
ganar dinero? ¿Acaso es para que vivamos día tras día, inmersos en el dinero, y
para que algún día nos caigamos en la perdición junto con Tiro? Claro que no.
Dios quiere que traigamos nuestras ganancias a su presencia para consagrarlas a
Él. Esto es lo primero que debemos reflexionar. Esta cuestión ya la hemos
estudiado en su momento. Ahora vamos a reflexionar sobre la segunda cuestión:
cuál es el objetivo por el que traemos las ganancias delante de Dios para ser
consagradas.
Cuando el Señor Jesús predicaba en
el mundo dijo seriamente a sus discípulos: “No os hagáis tesoros en la tierra,
donde la polilla y el moho destruyen, y donde ladrones entran y hurtan” (Mt
6:19-20). Él nos advierte que es una forma de proceder poco inteligente, no
puede ser seguro ni valioso. Así que si uno tiene dinero lo debe usar de manera
inteligente, en los trabajos de Dios, para que este dinero tenga valor, y a
esto lo llamamos hacer tesoros en el cielo. Por lo tanto en Is 23:18 señala
concretamente: “sus ganancias serán para los que estén delante de Dios, para
que coman hasta saciarse y vistan con esplendidez.” Esta es la voluntad de
Dios; su voluntad es maravillosa y profunda.
En un principio hablaremos sobre
la parte de comer hasta saciarse. El
dicho dice: el pueblo considera el pan como el cielo. La acción “comer” es algo
muy importante en la vida de una persona. Esto es algo indiscutible. ¿Por qué el
hombre tiene que trabajar arduamente? Porque tiene que solucionar el problema
de la comida diaria para evitar sufrir de hambre. Esto es cierto. Pero la
verdad es que el pan no puede solucionar el problema de la muerte, al fin al
cabo el hombre muere aunque se alimente diariamente. Es cierto que los
alimentos son para el vientre, y el vientre para los alimentos, pero estas dos
cosas se corrompen (1Co 6:13). Así que aunque comamos algún día moriremos. Y lo
peor es que si ingerimos comida en mal estado, nos envenenamos y nos morimos. Y
si uno come demasiado se muere de indigestión. Así que según Dios, la acción de
comer tiene su lógica, comer hasta saciarse no sólo indica la parte física y
material.
En el Antiguo Testamento, los israelitas durante el éxodo, en el
desierto, se encontraron con la falta de comida. Dios hizo descender el maná
del cielo para alimentarlos. De todos modos muchos murieron por la comida, no
porque no había comida, sino porque codiciaban la carne (Nm 11:31-34). Por otro
lado, en 1S 25:36-38 habla de un hombre que comía mucho llamado Nabal, muchas
veces hacía banquetes en su casa, banquetes como de rey, no porque tenían
invitados, sino para que él mismo pudiera disfrutar de la comida y embriagarse.
Finalmente Dios hirió a Nabal, y este murió. Una vez Jesús dijo una parábola
para enseñar a la gente (Lc 12:16-21): éste rico insensato también comía mucho,
y había guardado para sí alimentos de reserva, pensaba que si lo hacía de esa
manera, iba a poder alimentarse durante varios años sin ningún problema ni
preocupación. Pero su comida no pudo salvar su vida, porque la vida está en la
mano de Dios, tampoco podía salvar su alma, porque delante de Dios, no era un
hombre rico. Esta fue su insensatez. Así que comer hasta saciarse debería tener
un especial sentido para los cristianos, no solo se refiere a la carne y a lo
material, debe tener un significado espiritual más profundo.
¿Cuál es su sentido espiritual? Básicamente son tres puntos: (I) Comer y beber delante de Dios; (II) No
preocuparse por la comida; (III) Comer el pan de la vida.
(I) Comer y beber delante de Dios (Ec
5:17-19): En
la vida hay dos formas de comer y beber. Una es comer y beber en la oscuridad,
y otra es comer y beber delante de Dios. Aunque ambas formas consisten en comer
y beber, sin embargo sus significados difieren. Las tinieblas simbolizan el
pecado; comer y beber en las tinieblas trae preocupaciones y desgracias. Esta
forma de comer no tiene sentido, y no obtiene la verdadera satisfacción. Pero
es diferente comer y beber delante de Dios, es en la luz, esta forma de comer y
beber trae alegría y saciedad, tiene sentido y obtiene la bendición de Dios.
¿Por qué? Si reflexionamos aquél momento de encuentro entre Moisés y Dios en el
monte Sinaí, lo podemos entender (Ex 24:9-11). Aarón y los setenta ancianos
también subieron, ellos de lejos vieron la gloria de Dios, y además comieron y
bebieron delante de Dios, no fueron heridos por Dios por lo que fue una gran
bendición. Esta forma de comer y beber hace que el hombre se sacie. Por lo
tanto comer no es un problema, el problema consiste en que el hombre pecó; el
pecado hace que el comer y el beber del hombre caigan en las tinieblas. ¿Por
qué? (Gn 3:17-19) Porque Adán fracasó en cuanto a la comida, desde entonces la
humanidad ha sido maldecida en la comida de por vida. Para saciarse el hombre
debe trabajar duramente, y finalmente morirá, no sólo morirá el cuerpo carnal,
sino también el alma. ¿Qué sentido hay esta forma de comer? No hay sentido. Por
lo tanto, para resolver este problema de comida, primero debemos anular la
maldición de Dios. ¿Cómo? A través de la salvación del Señor Jesús, y su sangre
preciosa que limpia nuestros pecados, para poder volver al huerto de Edén,
volver a la presencia de Dios para comer y beber, y obtener su gracia. Esta
forma de comer y beber tiene mucho sentido, y trae satisfacción.
(II) No preocuparse por la comida (Mt
6:25,26,31-33):
Estas palabras fueron promesa del Señor Jesús a los creyentes que creen en Él.
El Señor Jesús dijo: no se angustien por qué comer o qué beber, porque estas
cosas piden los gentiles, porque ellos no saben confiar en el Dios verdadero
Creador del universo, de manera que caen
en el remolino de las preocupaciones y de la fatiga de trabajo, y no pueden
salir de éste. Hoy ustedes creen en el Señor, son diferentes que los gentiles. Los cristianos piden primero por el
reino de Dios y su justicia. Todo lo que necesitan Dios lo sabe, y Él se lo dará, por lo tanto, no
necesitan preocuparse por la comida. Esta fue la promesa del Señor, y asimismo es la
lección que Él quiere que aprendamos, también es la superación por la que debemos esforzarnos en la creencia.
No sólo superarlo en la vida venidera, sino en el día de hoy, sobre todo
debemos comenzar desde lo básico de esta vida, desde la comida. Es cierto que
en el pasado nuestro objetivo era comer y beber, pero ahora es diferente. Ahora
nuestra meta es entrar en el reino de Dios, obtener su justicia. Comer y beber
son tan sólo el proceso y la herramienta para entrar al reino de Dios. En el pasado
nos angustiamos por la comida, ahora es diferente, la comida no es problema,
porque conocemos al Dios verdadero Creador del universo. Creemos que si el
hombre cumple con su deber, Dios le concede, lo sustenta y lo protege. Más aún
creemos que nuestra vida está en sus manos. Esta fe nos hace experimentar que
su gracia nos basta; este concepto nos hacer estar contentos y estar
agradecidos; esta encomendación nos hace obtener el verdadero gozo y paz. Esto
es saciarse. No sólo consiste en sentirse satisfecho, sino también
espiritualmente, como el niño destetado en los brazos de su madre, tranquilo y
sin preocupaciones (Sal 131:1-3). Entonces, esta saciedad tiene verdadero
sentido y valor.
(III) Comer el pan de la vida (Lc
4:1-4): Antes
de salir a evangelizar, el Señor Jesús fue al desierto y ayunó cuarenta días y
noches. Cuando cumplió la cantidad de días, sintió hambre, porque llevaba un
cuerpo carnal, y al igual que nosotros tenía debilidades. Entonces el diablo le
quiso tentar con la comida, como había hecho con Adán. Dijo a Jesús: “Si eres
Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.” Estamos seguros de que
si Jesús quería podría convertir esa piedra en pan, pero no lo hizo. Le
respondió al diablo: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de
Dios.” Jesús venció la tentación del demonio con la palabra de Dios. Así lo
hizo no porque podía vivir sin comida, sino que demostró que había superado el
problema de la comida. El ayuno de cuarenta días y noches no tenía como
objetivo obtener fuerzas para solucionar el problema carnal de la comida y la
bebida, sino que era para superar este problema y buscar una comida mucho más
importante – la palabra de Dios. En esto consiste la creencia. El cuerpo
después de comer vuelve a tener hambre, después de beber vuelve a tener sed, y
finalmente muere. Pero la palabra de Dios es el pan de la vida, si lo comemos
podremos vivir eternamente, estar saciados para siempre, y vivir para siempre.
Esta forma de comer y beber tiene verdadero sentido. Lástima que aunque habían
muchos que seguían al Señor Jesús, no comprendían esta verdad (Jn 6:26,27,63).
Ellos le seguían para obtener pan. Esto no tenía ningún sentido. Por lo tanto
Jesús los reprendió y señaló su error. Asimismo les exhortó que deberían
procurar una mejor comida que es la palabra de Dios. Esta comida es el pan de
vida, que da vida y saciedad al hombre.
Vemos
entonces que comer y beber tiene un sentido profundo para los cristianos. Hoy
traemos a la presencia de Dios las ganancias de Tiro, para que sean
consagradas, y el objetivo es para saciar a los que viven delante de Dios. En
cuanto a los gentiles, nosotros debemos aprovechar estas ganancias en los
trabajos de evangelización y predicación, para que ellos puedan volver
nuevamente a la presencia de Dios, y comer y beber delante de Él, para que
puedan liberarse de las tinieblas, recobrar la fe en Dios, obtener su bendición
y protección. En cuanto a los hermanos en Cristo, debemos utilizar estas
ganancias en el trabajo del pastoreo, en los seminarios, para la edificación, y
para que los que están ya en la presencia de Dios puedan procurar el reino de
Dios y su justicia, aprender a encomendar completamente, sin angustias ni
preocupaciones, y de esta forma experimentar la promesa de la infinita gracia
de Dios. Y por otro lado puedan esforzarse para obtener abundante pan y agua
espiritual que descienden del cielo, para que estén saciados en su vida de la
creencia, hasta siempre. De esta forma, no contravenimos la buena voluntad de
Dios, ni mostramos ingratitud por su inquietud de dejar que este mundo
permanezca en paz, y dejarnos trabajar y obtener ganancias.
Conclusión: (Am 8:11) Durante el reinado de
Jeroboam II de Israel, Dios levantó al profeta Amós para que profetizara acerca
de la terrible sequía y hambruna del fin de los tiempos. Pero no será una
hambruna carnal sino espiritual. Caro que la hambruna material es temible, pero
es mucho más la espiritual. Sobre todo en el día final, Dios enviará sequía a
la tierra, no hambre de pan ni sed de agua, sino de oír la palabra de Dios. Por
la desobediencia a la palabra de Dios, el espíritu sufre de hambre y sed, lo
cual traerá al hombre la eterna perdición de la vida espiritual. Gracias a
Dios, si bien vivimos en este fin de los tiempos que sufre de sequía, hoy a
través de la salvación del Señor Jesús, venimos al trono de gracia de Dios,
descansamos en los delicados pastos, y Él nos pastorea junto a aguas de reposo,
tenemos abundante pan espiritual, y agua espiritual delante de nosotros, si lo
deseamos, Dios nos daría con mucho gusto. Así que si nos morimos de hambre y de
sed, seremos los hombres más desdichados y más pobres del mundo. Vamos a pedir
la ayuda de Dios, para comprender mejor esta verdad, y consagrar las ganancias
de Tiro a Dios, mientras que Tiro todavía está bajo su protección; y además
utilizar estas ganancias en los trabajos sagrados, dando saciedad a los que
están delante de Dios, para la gloria del santo nombre de Dios.
引言:(賽二十三13~18)看哪,迦勒底人之地向來沒有這民,這國是亞述人為住曠野的人所立的。現在他們建築戍樓,拆毀推羅的宮殿,使它成為荒涼。他施的船隻都要哀號,因為你們的保障變為荒場。到那時,推羅必被忘記七十年,照著一王的年日。七十年後,推羅的景況必像妓女所唱的歌:你這被忘記的妓女啊,拿琴周流城內,巧彈多唱,使人再想念你。七十年後,耶和華必眷顧推羅,它就仍得利息,與地上的萬國交易。它的貨財和利息要歸耶和華為聖,必不積儧存留;因為它的貨財必為住在耶和華面前的人所得,使他們吃飽,穿耐久的衣服。
茲再引用這一段聖經繼續來談談「推羅的省思」的第二段,主題是為了使住在神面前的人吃得飽足。
以賽亞書第二十三章是論推羅的默示,預言推羅將要被滅,成為荒場,這是一種大鑑戒,是從消極方面說的,感謝主!有關鑑戒的部份我們已經查考過了;然而,若從積極角度觀之,我們不難發現,(賽二十三13~18)這段預言的確也蘊含著不少耐人尋味的道理,值得我們再一次深入思考。
既然神願意再給推羅一個機會,而且再一次眷顧推羅,使推羅仍得利息,我們相信神一定有祂特別的用意才對,那麼神的旨意到底為何呢?神除了希望推羅人能早日悔改免得滅亡以外,此段聖經很清楚的指示我們,最主要有兩點〈18節〉:〈一〉神想運用推羅所得的貨財,使這些本來屬神的東西,重新歸給神為聖,不是為了積儹存留,而是要好好用在神的事工上。〈二〉神希望將這一些賜給所有住在祂面前的人,使他們吃得飽足,並且穿耐久的衣服。
從歷史角度來看,這一段預言表面上似乎沒應驗過;但就屬靈角度而言,這段預言事實上不只應驗在後來以色列民重建聖殿的事蹟上,今天更應驗在復興真教會的事工中,有很多見證告訴我們這的確是真的,這是神奇妙的作為,更是神美好的旨意,我們必須要清楚明白。
今天我們活在這個如推羅般的世界裡,我們相信這個世界有一天也一定會滅亡。那麼既然如此,今天神還使這個世界存留平安,為的是什麼呢?今天神還賜給我們機會,讓我們能夠在這個世界上工作賺錢,為的又是什麼呢?難道只是叫我們一天過一天,沉醉在推羅的錢堆裡,然後與推羅一起滅亡嗎?絕對不是。神的旨意乃是要我們把這些貨財拿到神的面前來,歸給神為聖,這是我們第一個要好好思考的問題,很感謝主!有關這個問題之前我們也已經一起學習過了;那麼接下來我們所要思考的第二個問題是:到底這些貨財拿到神面前來歸給神為聖的目的是什麼呢?聖經一開始很清楚的告訴我們:不是為了積儧存留。
當主耶穌在世上傳福音的時候,曾經很鄭重的告訴門徒:不要積儧財寶在地上,因為地上有蟲咬,會朽壞,有時還會被賊偷走(太六19~20)。主耶穌要提醒我們,這是不聰明的作法,既不保險,也沒價值。可見有錢一定要會用,尤其要懂得用在神的事工上,這樣錢才有價值,這就叫做積財在天。因此(賽二十三18)才很具體的指出,這些貨財拿到神面前來的目的,就是為了要給住在神面前的人,使他們吃得飽足,而且穿耐久的衣服,這就是神的旨意。神的旨意何其奧妙,其目的又何等深遠!
首先我們來談談「吃得飽足」這一部分。俗云:民以食為天。「吃」在人的日常生活當中的確相當重要,這是不爭的事實。人每天這麼辛苦的工作為的是什麼?最主要還是為了解決三餐的問題,免得沒東西吃,會餓死,這是真的。但問題是吃並不能真正解決人死的問題,因為人吃到最後還是會死的。沒有錯,食物是為了肚腹,肚腹也是為了食物,但問題是這兩樣都會腐壞(林前六13上半),所以人吃到最後還是會死的。而更糟糕的是,如果人吃得不當或吃錯東西會被毒死,人吃得太好且吃得太飽也會脹死。因此,站在神的立場來看,吃也有吃的道理,所謂吃得飽足,應該不是單單指著肉體上、物質方面說的。
回顧舊約歷史,當以色列民出埃及在曠野的時候,沒東西吃,神馬上從天上降下嗎哪來養活他們,結果沒想到很多人還是因為「吃」死了,不是沒東西吃,而是因為貪吃肉(民十一31~34)。另外,在(撒上二十五36~38)記載一位很會吃的人,名叫拿八,他常常在家裡大擺筵席,聖經形容說好像王的筵席一般,不是請客,而是獨享,讓自己吃個痛快,喝個大醉,結果卻被神擊打而死,非常可惜。因此,主耶穌在世上傳福音的時候,才特別設一個比喻來教訓我們(路十二16~21),沒有錯,無知的財主看起來很聰明,也很了解吃的重要,他知道為自己積存許多糧食,他覺得這樣他應該可以安安穩穩的坐著吃,而且吃個幾年都沒問題,但他萬萬沒想到他的吃卻仍然救不了他的生命,因為生命在神的手中;更可憐的是,他根本不曉得他的吃是絕對救不了自己的靈魂,因為他在神的面前並不富足,這就是他的無知。可見,在這裡所謂「吃得飽足」,對屬神的人來說,絕不是單單指著肉體物質說的,它應該具有更深層、更屬靈的意義才對。
那麼在這裡所謂的「吃得飽足」到底具有什麼屬靈意義呢?最主要有三點:(一)要在神的面前吃喝;(二)真的不會憂慮吃喝;(三)懂得吃喝生命之糧。
(一)要在神的面前吃喝(傳五17~19):是的,人生的確有兩種吃喝,一種是在黑暗中吃喝,另一種是在神的面前吃喝。這兩種吃喝雖然表徵一樣,但意義卻完全不同。黑暗代表罪惡,在黑暗中吃喝必多有煩惱,甚至多有禍患,這種吃喝不但毫無意義,而且無法得到真正的滿足;可是在神的面前吃喝卻完全不同,這是在光明中吃喝,這種吃喝滿有喜樂,能夠讓人大得飽足,這種吃喝才有意義,才是蒙神祝福的。怎麼說呢?如果我們回想當年摩西上西乃山見神這件事即可明白(出二十四9~11),當時亞倫與七十個長老也上了山,雖然他們不能與摩西一同上到山頂,只能遠遠的看見神的榮耀,但是聖經卻特別記載說:他們在神的面前又吃又喝,沒有被神擊打,表示這才是人生的一大福氣,這種吃喝才能讓人真的得到飽足。可見吃本來並不是問題,問題在於人犯了罪,罪使人的吃喝落入黑暗當中,為什麼(創三17~19)?因為始祖一開始在吃的事上失敗了,以致於人只好終身在吃的事上被咒詛,不僅要汗流滿面才能餬口,更糟糕的是吃到最後仍然是死,不但肉體要死,靈魂更要滅亡,請問這種吃有何意義?真的沒有。因此,今天要解決吃的問題,首先一定要先解除神的咒詛,怎麼解除呢?只有一個方法,就是依靠主耶穌的救贖,藉著主耶穌的寶血來洗淨我們所有的罪,讓我們重新回到伊甸園裡,再一次回到神的面前,在神的面前吃喝,蒙神的祝福,那麼我們的吃喝才有真正的意義,而這種吃喝也才能讓我們得到真正的飽足。
(二)真的不會憂慮吃喝(太六25、26、31~33):這是主耶穌親口的應許,應許給凡是相信祂的門徒。主耶穌說:你們不要為生命憂慮吃甚麼、喝甚麼、穿甚麼,這些都是沒有信主的外邦人所求的,因為他們不懂得信靠這位創造宇宙萬物的真神,所以才會本末倒置的掉進勞苦愁煩的人生漩渦當中,而無法自拔;可是今天你們已經信主了,信主的人與沒有信主的人應該不一樣才對,今天信主的人只要懂得先求神的國和神的義,其實你們所需用的一切神早就知道了,這些東西神都要賜給你們,所以你們大可不必為吃喝憂慮。這是主的應許,但也是主耶穌要我們好好學習的靈修功課,更是主耶穌要我們在信仰上好好努力的一大突破,不只是在來世突破,更要在今生突破,尤其必須從最現實的生活做起,從人生最基本的吃喝開始。沒有錯,過去我們的人生目標就是為了吃喝,可是現在卻不一樣了,現在我們的人生目標是為了進神的國,得神的義,吃喝只不過是進神國的一種過程和工具而已;過去我們人生最憂慮的問題是吃喝,現在也不一樣了,現在這些問題已經不再是問題,因為我們已經認識了創造宇宙萬物的真神,我們相信人只要盡本份,神必賞賜,神必養活,神必眷顧,我們更相信自己的生命本在神的手中;這種信心使我們體驗到主的恩典絕對夠用,這種觀念使我們凡事知足、凡事感謝,這種交託讓我們得到真正的喜樂和平安,這才是真的得到飽足,不單單是肚子填飽而已,更重要的是心靈上得到無比的充實,就好像一個斷過奶的孩子,能夠無憂無慮、平靜安穩的躺在他母親的懷中〈詩一三一1~3〉,那麼這種飽足才有真正的意義和價值。
(三)懂得吃喝生命之糧(路四1~4);當主耶穌要開始傳福音之前,祂先到曠野去靈修,在曠野禁食四十晝夜,後來日子滿了,主耶穌就餓了,因為當時主耶穌帶著肉體,與我們一樣有軟弱,於是魔鬼首先用吃的問題來試探主耶穌,就像當年試探亞當一樣,魔鬼對主耶穌說:你若是神的兒子,可以吩咐這些石頭變成食物。我們相信主耶穌當時絕對有能力將石頭變成食物,但是主耶穌沒有這樣做,主耶穌反而回答魔鬼說:人活著不是單靠食物,乃是靠神口裡所出的一切話。主耶穌用神的話來勝過魔鬼的試探,那麼問題是為什麼當時主耶穌要這樣做呢?主耶穌這樣做並不表示主耶穌不用再吃東西,而是意味著主耶穌已經超越吃的問題。是的,禁食四十晝夜的目的絕對不是為了得能力來解決肉體上吃的問題,反而是要學習超越這個問題去尋求那更重要的食物,就是神的話,這才叫做信仰。今天正因為物質的食物吃了還會再餓,喝了還會再渴,吃喝到最後還是會死,所以我們才需要尋求更有價值的食物,就是神的話語,因為惟有神的話才是生命的糧,吃了可以叫人永遠活著,讓人永遠飽足,而且使人永遠不死,這種吃喝才有真正的意義。只可惜後來雖然有很多人跟隨主耶穌,但是他們卻不了解這個道理(約六26、27、63),他們跟隨主只是為了吃餅得飽,這種跟隨沒有價值,所以主耶穌才很鄭重的責備他們,指出他們的錯誤,同時勸勉他們,應該努力追求那存到永生的食物,就是神的話,這種糧食才是生命之糧,才能真的叫人活著,也才能真的讓人吃得飽足。
可見「吃得飽足」對屬神的人來說,的確是意義深遠。因此,今天如果我們真的將推羅的貨財拿到神的面前來歸給神為聖,如果我們真的是為了要讓住在神面前的人吃得飽足。那麼對還沒有信主的人來說,我們就應該趕快運用這些貨財,積極的佈道開拓,使更多的人能夠脫離黑暗的權勢,再一次回到神的面前來吃喝,重新信靠神,蒙神的祝福和眷顧;對已經信主的弟兄姊妹來說,我們更要運用這些貨財,努力的牧養訓練,造就信徒,使住在神面前的人都能追求神的國和神的義,一方面在生活上能完全交託,毫無掛慮,用這樣來體驗主必預備、主恩夠用的應許;另方面在靈性上能再接再厲,努力追求,來得到從天降下那豐盛的靈糧和靈水,使每個人的靈命都能得到真正的飽足,一直到永生。這樣我們才不會違背神美好的旨意,也才不會辜負主耶穌使這個世界存留平安、讓我們還能在這個世界上工作賺錢的一片苦心。
結論:(摩八11)就在北國以色列耶羅波安第二作王的時候,神興起阿摩司先知說預言,預言末世必有嚴重的飢荒出現,但不是物質上的飢荒,而是靈性上的飢荒。沒有錯,物質上的飢荒固然可怕,但是靈性上的飢荒更是可怕,尤其在末日,神要將這種靈性的飢荒降在地上,讓人飢餓不是沒有餅吃,乾渴也不是沒有水喝,乃是因為沒有神的話,尤其是不聽神的話,而導致心靈極度的飢渴,這種飢渴將帶給人靈命永遠的滅亡,這才是最可怕的。今天真的很感謝神,雖然我們是處在靈性飢荒的末世裡,但我們因著主耶穌的救恩得以來到神施恩的寶座前,讓我們躺臥在青草地上,領我們到可安歇的水邊,有豐盛的靈糧,又有豐富的靈水,全擺在我們面前,只要我們願意,神都要賜給我們。因此,今天如果我們還餓死或渴死,那麼我們將是世上最可憐、最不幸的人。所以求神幫助我們,讓我們明白這些道理,趁著神還眷顧推羅的時候,趕快運用推羅所得來的貨財,不只要歸給神為聖,還要好好的用在神的事工上,使住在神面前的人都能吃得飽足,來榮耀主的聖名!