Introducción: (Is 55:1-3) En base a este pasaje de la Biblia vamos a aprender juntos sobre el tema “Acercarse a Dios”. Que el Espíritu de Dios nos guíe, para que podamos ser edificados con el aprendizaje.
Recuerdo
haber hablado sobre la verdad “Ser vendido sin precio, y redimido sin plata”.
Esta es una característica muy importante del trabajo de redención de Dios,
quiere decir que Dios hará la salvación en forma voluntaria, para que todos los
que crean en Él obtengan la gracia de la salvación gratuitamente sin pagar
ningún precio. Y con esta característica, Dios quiere fortalecer nuestra fe
hacia Él, y explicar su gran amor. Por lo tanto aunque Dios nunca nos
traicionó, sino que nosotros nos engañamos a nosotros mismos, en una
circunstancia sin valor, Dios no tomará en cuenta nada de esto, sino que lo
considera algo que no puede ser de otro modo. Entonces Él realizó la salvación
voluntariamente, no sólo levantó al rey Ciro de Persia para salvar
gratuitamente al pueblo de Israel, también envió al Mesías, el Salvador Jesús
para salvar a todos los que crean en Él. Esta es la mayor gracia que Dios dio a
los hombres. Gracias a Dios, hoy a través del Señor Jesús recibimos esta
inmensa gracia, por lo que ya no somos esclavos del pecado, ya hemos apartado
de la potestad de las tinieblas, y entrado al reino de la luz, hemos recibido
la verdadera libertad y vida. Por eso debemos apreciar esta salvación
difícilmente ganada, y predicar esta buena nueva, para que muchos puedan venir
a recibir la gracia de la salvación. De esta forma no defraudamos el gran amor
de Dios. Él nos dice que su salvación es gratis para todos los hombres.
Realmente es una buena nueva que alegra a todos.
Seguidamente
vamos a ver este hecho desde el punto de vista del hombre. Es cierto, desde la
postura de Dios, Él quiere dar voluntariamente la salvación gratuita a los
hombres. Pero según la postura del hombre, ¿con qué actitud debe responder a la
salvación de Dios? Yo creo que es algo muy importante. En cualquier trabajo
sagrado se necesita la colaboración conjunta de Dios y los hombres, también en
la salvación. Por lo tanto, para completar la salvación, además de la
dependencia de Dios, el hombre también debe cooperar. Si bien dijimos que Dios
lo hace voluntariamente, pero no por esto el hombre queda pasivo; Dios quiere
dar gratuitamente la salvación al hombre, pero al menos el hombre debe estar
dispuesto a recibirla con acción de gracias, para que la salvación sea
significativa. Porque de hecho la salvación fue establecida para el hombre, y
Dios le da al hombre la libertad de elección, el hombre no es un títere sin
ideas propias, a esto lo llamamos la dignidad humana, es algo que Dios estima
mucho.
Por
eso (Is 55:1-3) nos da buenos consejos, nos dice exactamente con qué actitud
debemos responder a la salvación de Dios. Primero vamos a ver el versículo 2.
Para reaccionar correctamente ante la salvación de Dios, en un principio
debemos conocer la esencia de la salvación. A partir de este versículo nos
damos cuenta que la salvación de Dios no se trata de algo material, no es el
alimento del mundo, ni es la riqueza, tampoco es los placeres del mundo. Hoy
los hombres del mundo todos los días procuran las cosas del mundo, y con el
dinero que ganan con su trabajo compran la comida diaria. Aparentemente es algo
razonable que el hombre compre con el dinero de su trabajo las cosas que
necesite, o que invierta el dinero en los placeres y las diversiones, sin
embargo, da lugar a muchos problemas, porque nada de estas cosas satisface de
verdad al hombre, o puede resolver el problema de la muerte. Lo peor es que
traen al hombre la fatiga, el trabajo, y la vanidad; la vanidad en esta vida, y
el juicio y el castigo del alma en el futuro. Cuando aprendía en Taiwan, el
último mes de práctica era en la zona norte del país. Ahí había muchos
hospitales, por lo que casi todas las semanas hacíamos visitas hospitalarias. Y
todas las veces que íbamos ahí, me llenaba de sentimientos. Me preguntaba si
acaso ese era el final de la vida. Y entonces lamentaba por la vida del hombre,
porque a causa del pecado, el hombre fue traicionado.
Por
eso la Biblia profetiza (Am 8:11-13), en el futuro habrá hambre en la tierra.
Esta hambruna no será material, sino espiritual, por eso, no será hambre de pan
ni sed de agua, sino de oír la palabra de Dios y de hallar la palabra de Dios.
Esta hambre espiritual es mucho más temible que el material, porque hace que el
hombre vague por la tierra sin encontrar el sentido de la vida, hace que pierda
las esperanzas, y se desmaye de sed espiritual, y al final se seque su vida
espiritual. Todo esto es la consecuencia de la traición del pecado. Para resolver
estos problemas, Dios quiere salvar a la humanidad por su propia voluntad, y de
la forma gratuita. De este modo, la salvación de Dios no es material, sino una
bendición espiritual, y con esta bendición, Él quiere resarcir el vacío de
espíritu del hombre, y también rectificar el sentido erróneo del hombre, para
que se transforme de carnal a espiritual, y se convierta del mundo pecaminoso a
Dios. De esta forma podrá disfrutar de las bellas cosas de Dios, y obtener el
verdadero gozo, y además podrá vivir eternamente. Esta es la esencia de la
salvación de Dios.
Por
lo tanto, (Is 55:3) dice con énfasis: este es el pacto eterno establecido entre
Dios y los hombres, también son las misericordias firmes a David. Para que los
hombres puedan obtener esta gracia, Dios en este lugar los invita con
sinceridad. (Is 55:1) Dios dijo: “Venid, todos los sedientos, venid a las
aguas. Aunque no tengáis dinero, venid, comprad y comed. Agua, vino y leche.
Comprad sin dinero, y sin pagar.” Entonces, la salvación de Dios no sólo es una
redención sin precio de plata, Él preparará para los hombres un banquete
delicioso, para que lo disfruten gratuitamente. Esto por un lado resolverá el
problema del hambre y de la sed del espíritu, y también cambiará a fondo la
vida del hombre, para que viva eternamente. Por lo tanto, el agua, el vino y la
leche, son tres cosas indispensables en la salvación de Dios. Son bendiciones
de Dios para los hombres. Entonces ¿qué representan el agua, el vino y la
leche?
Primero
hablaremos del agua. (Jn 4:13,14) Estas fueron las palabras de Jesús a la
mujer samaritana. Él dijo: “Cualquiera que beba de esta agua volverá a tener
sed; pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el
agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.”
También en (Jn 7:37-39) dice: “En el último y gran día de la fiesta Jesús se
puso de pie y alzó la voz, diciendo: Si alguien tiene sed, venga a mí y beba.
El que cree en mí, de su interior brotarán ríos de agua viva.” Por lo visto,
esta agua no es agua común y corriente, sino es agua espiritual, que es el Espíritu Santo de la promesa del
Señor Jesús, también es esa cosa nueva profetizada en el libro de Isaías.
¿Y
el vino y la leche? (Mt 9:16,17) Este fragmento es una parábola de Jesús. En
esta parte, Jesús simboliza la ley y la tradición del antiguo pacto con el
vestido viejo y los odres viejos; y representa el espíritu de la salvación del
nuevo pacto con el vestido nuevo y los odres nuevos. Por eso el Señor Jesús
dijo: “Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; ni echa vino nuevo
en odres viejos.” Porque no serán posibles. Esto quiere decir que no será
factible juzgar las enseñanzas del Señor Jesús según las tradiciones y la ley
del antiguo pacto. Por lo tanto, el vino
nuevo representa a las enseñanzas de Jesús. (1P 2:1,2) Pedro nos exhorta a
desear la leche espiritual no adulterada, como niños recién nacidos, para poder
crecer espiritualmente hasta alcanzar la salvación. Manifiestamente, la leche
espiritual se refiere al alimento que sustenta nuestra vida espiritual, que es la palabra de Dios. Por lo
tanto, el vino y la leche se refieren a la palabra de Dios y a la enseñanza de Jesús, o sea la verdad. La palabra de Dios es la verdad,
la enseñanza de Jesús también es la verdad.
Entonces,
el Espíritu Santo y la Verdad son el banquete abundante que Dios quiere darnos
gratuitamente, y la bendición espiritual. Esta bendición no la podemos hallar
en este mundo, y no la podemos comprar con el dinero. (Hch 8:18-23) En la etapa
temprana de la era apostólica, descendió el Espíritu Santo, y se manifestaban
grandes señales y prodigios. Por esta razón, muchos se acercaban para recibir
la salvación, incluyendo a este adivino llamado Simón. Pero este Simón no
conocía bien la esencia de la salvación de Dios, él creía que el don del
Espíritu Santo podía comprarse con dinero, y además tenía un corazón de
codicia, pues quería obtener ganancias con el don del Espíritu Santo. Al final,
no le fue dado lo que pidió, y fue maldecido. Era una lástima. Por eso (Is
55:1) enfatiza una y otra vez: sin dinero y sin valor. “Aunque no tengáis
dinero”, esto quiere decir, que la salvación de Dios no tiene nada que ver con
el dinero, porque Dios no quiere el dinero del hombre, sino su corazón. Desde luego, no necesitamos
comprar la gracia de la salvación con el dinero, pero sí debemos comprar la
bendición espiritual con nuestro corazón, sobretodo comprar el Espíritu Santo y
la Verdad. De esta forma estamos respondiendo adecuadamente a la salvación de
Dios. ¿Y cómo se compra estas cosas? Este fragmento de la Biblia nos aporta 4
pasos a seguir:
(1)
Venir: Primero debemos acercarnos a Dios. Si
le queremos comprar algo a Dios, es lógico que nos acercaremos a Él. Y por otro
lado, como nuestra intención es comprar, entonces seguramente estas cosas son
muy necesarias para nosotros, porque de otra forma, no tiene sentido comprar
estas cosas. Por eso el Señor Jesús en el sermón del monte dijo: (Mt 5:6)
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.”
¿Por qué Jesús dijo esto? Porque sólo los que tienen hambre y sed de justicia
querrán comprarle cosas a Dios, y al tener este corazón, se acercarán a Él. Una
vez que se acercan a Dios tendrán esperanzas y tendrán oportunidades. (Ap 22:7)
Esta la última invitación de la Biblia a la humanidad, y en ella también se
enfatiza continuamente la acción de venir a Dios. Si nosotros estamos
dispuestos a venir, y con un corazón de hambre y sed de justicia entrar a la
ciudad santa, hasta la presencia de Dios, entonces podremos obtener
gratuitamente el agua de la vida. Este es el primer paso.
(2)
Comprar: (Is 55:1) Una vez que nos acercamos a
la presencia de Dios, vamos a comprar. ¿Qué cosas? Por supuesto el Espíritu
Santo y la Verdad. ¿Cómo compramos? No con el dinero, sino con nuestro corazón.
Hoy para pedir el Espíritu Santo, o para pedir su llenura, no necesitamos
gastar dinero, pero sí necesitamos orar siempre, y además hacerlo de corazón.
Hoy para comprender la verdad y recibir la palabra de Dios, tampoco necesitamos
gastar dinero, pero sí necesitamos leer siempre la Biblia, participar en las
reuniones, y analizar la palabra de Dios con diligencia. (Sal 1:1,2) El
salmista nos dice: para ser un hombre bienaventurado, hay que meditar en la ley
de Dios día y noche. Este es precio que debemos pagar. Si bien no necesitamos
gastar dinero, pero sí debemos dedicarle tiempo, espíritu y fuerza. De esta
forma obtendremos verdaderamente la bendición espiritual que Dios nos quiere
dar.
(3)
Oír: (Is 55:2,3) Al venir a la presencia de
Dios, además de comprar, también debemos oír, con atención, con diligencia, y
con un corazón de humildad y de obediencia, oír qué es lo que Dios nos quiere
decir, qué es lo que el Espíritu Santo nos quiere revelar. (Dt 31:11-13) En
aquél momento Dios le dio un mandamiento muy importante a Moisés, Él quería que
Moisés transmitiera el mensaje al pueblo de Israel, que era leer la Ley ante
todo Israel, a oídos de todos ellos, hombres, mujeres y niños. Porque sólo así
podrían obtener las bendiciones que decía la Ley. Por lo visto, oír tiene una
relación estrecha con obtener bendiciones. Por eso Jesús cuando predicaba, alzó
la voz diciendo (Mt 11:15): “El que tiene oídos para oír, oiga.” Ciertamente la
palabra de Dios es dicha para que la oigan todas las personas. Pero, ¿queremos
oírla? Nosotros dedicamos tiempo para venir a la iglesia a escuchar los
sermones, pero, ¿les prestamos atención? Debemos saber que sólo escuchando
atentamente con un corazón de obediencia, el Espíritu Santo y la Verdad
surtirán efecto en nosotros.
(4)
Comer: (Is 55:2) Cuando venimos a la presencia
de Dios, y compramos como se debe las cosas de Dios, y le prestamos atención a
su palabra, después, tenemos que comer todas estas cosas. Porque sólo comiendo
estas cosas, se transforman en nuestras; sólo digiriéndolas, podrán ser
realmente beneficiosas para nosotros. (Jer 15:16) Cuando el profeta Jeremías
recibió la palabra de Dios, la comió como alimento, pues así la palabra de Dios
se transformó en alegría y gozo en su corazón. (Ez 3:1-3) Cuando Dios quiso
enviar al profeta Ezequiel, Él quería que comiera el rollo que tenía en la
mano, en el rollo estaba escrito la palabra de Dios. Entonces, Ezequiel lo
comió, y fue en su boca dulce como la miel. Por lo tanto, comer es el último
paso infaltable para obtener la gracia d Dios. Así Moisés mandó al pueblo de
Israel (Dt 5:1): “Oye, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en
vuestros oídos. Aprendedlos y guardadlos, para ponerlos por obra.” En esto
consiste todo el procedimiento de la acción comer.
Desde luego, no sólo debemos escuchar la palabra de Dios, también debemos
aprenderla, y ponerla en obra. De esta forma obtendremos la bendición
espiritual que Dios nos quiere dar.
Conclusión:
(Is 55:6) Finalmente vamos a exhortarnos mutuamente
con este versículo. En Eclesiastés nos dice que todo tiene su tiempo. Lo mismo
pasa con la salvación. Gracias a Dios, ahora es tiempo de aceptación, es tiempo
de salvación. Debemos aprovechar el día de hoy, el tiempo de paz, el momento en
que Dios todavía busca sus ovejas, todavía quiere acercarse a los hombres, para
buscar a Dios, acercarnos a Él, y para rogarle. Debemos participar siempre en
las reuniones, orar sin cesar, no pongamos todas nuestras energías en este
mundo perecedero, sino dedicar nuestro tiempo, nuestra energía y fuerza para
procurar la llenura del Espíritu Santo, y la verdad espiritual. Debemos oír
atentamente la palabra de Dios, y comerla, así obtendremos las bendiciones
espirituales que Dios nos quiere dar. Esta debería ser nuestra reacción correcta
ante la salvación de Dios. Espero que podamos acordarnos siempre: si estamos
dispuestos a acercarnos a Dios, Dios se acercará también a nosotros, porque la
salvación de Dios es gratuita para todos los hombres, dependerá de si la
queremos recibir o no. Que Dios nos ayude, para que podamos acercarnos a Él por
nuestra propia iniciativa.
引言:〈賽五十五1~3〉你們一切乾渴的都當就近水來;沒有銀錢的也可以來。你們都來,買了吃;不用銀錢,不用價值,也來買酒和奶。你們為何花錢買那不足為食物的?用勞碌得來的買那不使人飽足的呢?你們要留意聽我的話就能吃那美物,得享肥甘,心中喜樂。你們當就近我來;側耳而聽,就必得活。我必與你們立永約,就是應許大衛那可靠的恩典。
茲謹根據這一段聖經一起來學習「我們當就近神」這個題目,求神的靈親自帶領我們。
記得上一次我們曾談到「無價被賣和無銀被贖」的道理,這是神救贖工作中非常重要的一個特性,意思就是神要主動的施行拯救,讓所有凡是相信祂的人在沒有付出任何代價的情況下白白蒙受救恩;神要用這種特性來加強我們對祂的信心,神更要用這種特性來說明祂的愛是何等的浩大;因此雖然神從來沒有出賣過我們,而是我們自己出賣了自己,並且是在一種毫無價值的情況下出賣了自己,但是這一切神都不再計較,神把這一切就當作是不得已的算了;於是神主動施行拯救,不僅要興起波斯王古列來白白拯救以色列民,更要興起彌賽亞救主耶穌來白白拯救所有相信祂的人,這是神給人最大的恩典。今天很感謝神!我們靠著主耶穌已經白白領受到這個大恩典,今天我們已經不再作罪的奴僕,已經脫離了黑暗的權勢,進入光明的國度,我們已經得到真正的自由和生命;故此今天我們不但要好好珍惜這份得來不易的救恩,我們更要將這大好的信息傳揚出去,使許許多多的人也能與我們一同領受神的救恩,這樣我們才不會辜負神給我們的大愛。這是我們上次所談的主要內容,的確是一件令人振奮的大好信息。
那麼接下來,我們想從另一個角度~人的角度來思考這個問題。沒有錯,站在神的立場,神真的是主動要將這個救恩白白賜給人;然而,站在人的立場,那人到底要用什麼態度來回應神的救恩呢?我想這一點也非常重要。其實嚴格的說不管任何聖工都需要神、人同工,神的救恩當然也不例外,因此整個救贖工作的完成除了要倚靠神以外,人也必須密切的配合。是的,我們說救恩是出於神的主動,但是人也不能完全被動,雖然聖經告訴我們神願意將救恩白白賜給人,但是人至少也要願意感謝領受才行,這樣救恩才有真正的意義;因為畢竟救恩是為人設立的,而且神總是給人自由抉擇的意志,人絕對不是一個完全沒有思想的傀儡,這就是所謂人性的尊嚴,是神非常重視的一點。
因此以賽亞書五十五章1至3節才懇切的向所有的人提出忠告,告訴我們當我們面對神救恩的時候,應該用什麼態度來回應神?
首先我們必須了解神救恩的本質到底是什麼〈賽五十五2上〉?神的救恩絕對不是屬物質的東西,不是世上的食物,也不是世上的財利,更不是世上的享樂。今天世界上的人天天追求世界上的東西,用勞碌得來的錢買食物吃,用勞碌得來的錢買東西用,用勞碌得來的錢尋歡作樂,這一切表面上看起來好像都很正常,但事實上裡面問題很多,其實這一些並不能使人得到真正的滿足,這一些更不能解決人「死」的問題,而更糟糕的是這一些所帶給人的結局只有勞苦、愁煩、轉眼成空而已,不僅今生要轉眼成空,將來靈魂還要面對可怕的審判和刑罰。記得小弟在台灣實習的時候,最後一個月在北區,北區有很多大醫院,所以幾乎每星期都要去醫院探訪,而每次去醫院回來,個人總有很深的感觸:難道這就是人生嗎?有時候真的覺得人很悲哀,因為人犯罪被賣了。
難怪聖經才這樣預言說〈摩八11~13〉:將來必有飢荒降在地上。這種飢荒將不是屬物質的,乃是屬靈的,所以人飢餓非因無餅,人乾渴也非因無水,乃是因不聽神的話,以至於到最後甚至找不到神的話。而這種靈性上的飢荒比物質上的飢荒還要可怕,這種靈性上的飢荒會使人漂泊在這個世界上,讓人失去了人生的方向,使人活在沒有指望當中,讓人的心靈乾渴發昏,最後使人的靈命枯竭致死,這一切就是人犯罪被賣的結果,怎麼辦呢?為了解決這些問題,所以神才要主動的拯救人,而且是白白的拯救。那麼既然如此,神的救恩當然就不會是屬物質的東西了,而是一些屬靈的福氣,神要用這些屬靈的福氣來彌補人心靈的空虛,神更要用這些屬靈的福氣來扭轉人過去錯誤的方向,讓人從罪惡的世界當中回轉過來,來就近神,享受神所要賜給人那真正的美物,然後從這當中得到真正的喜樂,並且永遠存活,這才是神救恩的本質。
於是以賽亞書五十五章第3節下半句才特別強調說:這就是神要與人堅立的永約,也是當年神應許給大衛的那個最可靠的恩典。那麼神為了使這個恩典完完全全的落實在人身上,神在這裡才熱切的向所有的人發出誠摯的邀請,神說〈賽五十五 1〉:你們一切乾渴的人都應當來就近水,沒有銀錢的也可以來,你們都來買了吃,不只是買水,同時也要買酒和奶;因為這些東西都要白白賜給你們,不用銀錢,也不用價值。可見神的救恩不只是要叫人無銀被贖,神更要為人預備豐盛的筵席,讓人白白享用,一方面可以解決人心靈飢渴的問題,另方面更可以徹底改變人的生命,使人永遠存活。因此「水」、「酒」和「奶」就這樣成為神救恩中絕對不可或缺的寶物,是神所要賜給人的屬靈福氣。那麼問題是到底「水」、「酒」和「奶」又是指者什麼呢?
我們先來談談「水」〈約四13、14 〉:當主耶穌在世上傳福音的時候,曾回答一位撒瑪利亞婦人說:人若喝世上一般的水一定會再渴,唯有喝我所賜的活水才能永遠不渴,這種活水要在他裡頭成為泉源,直湧到永生。後來主耶穌上耶路撒冷過節,就在節期的最後一天,主耶穌更站起來向所有的人大聲宣告說〈約七37~39〉:人若渴了可以到我這裡來喝,信我的人要從他腹中流出活水的江河來。可見這種水絕不是世上一般的水,而是一種屬靈的活水,就是主耶穌所應許要賜下的聖靈,也是以賽亞書裡所預言神將要創作的那件新事。
那麼接下來「酒」和「奶」又是指者什麼呢〈太九16、17〉:當主耶穌在世上傳福音當中,有一次特別用衣服和皮袋作比喻,主耶穌說:不可把新布補在舊衣服上,也不可將新酒裝在舊皮袋裡,這是行不通的。很明顯主耶穌用舊衣服、舊皮袋來代表舊約律法的傳統,然後用新衣服、新皮袋來代表新約救恩的精神,意思就是不可把主耶穌的教訓用舊約律法的傳統來評斷。因此新酒可以預表「主耶穌的教訓」。不但如此,後來使徒彼得更勉勵我們要愛慕純淨的靈奶〈彼前二1、2〉,就好像嬰孩愛慕奶一般,這樣我們的靈命才會漸漸長大,最後才能得救。很明顯彼得所謂的靈奶就是指可以養活我們靈命的糧食,那就是神的道。由此可見「酒」和「奶」其實就是指「神的道」和「主的教訓」,也就是「真理」,因為神的道就是真理,主的教訓更是真理。
因此今天「聖靈」和「真理」才是神所要白白賜給我們最豐盛的屬靈筵席,這才是神所要賜給我們最大的屬靈福氣,這種福氣真的是世上找不到的,也是用銀錢買不起的。我們絕對不可以像使徒時代初期的那位行邪術的西門那樣〈徒八18~23〉,雖然領受了救恩,卻沒有把神救恩的本質弄清楚,他以為聖靈的恩賜是可以用金錢買的,甚至更心存貪念,想要用聖靈的恩賜來賺錢,結果他不但不能如願以償,反而受到很重的咒詛,非常可惜!難怪以賽亞書五十五章第1節才一再強調:不用銀錢,不用價值;沒有銀錢也沒關係。意思就是要告訴我們:神的救恩與金錢絕對無關,神所要的絕非人的「錢」,乃是人的「心」。因此今天我們真的不需要用銀錢來買神的救恩,但是我們卻一定要用我們的心來買屬靈的福氣,尤其更要用心來買聖靈和真理,這樣我們對神的救恩才算有正確的回應。
那麼到底要怎麼個買法呢?這一段聖經提示我們四個非常重要的步驟:
〈一〉來:要就近神,向神買東西,首先當然要來到神面前,不來怎麼買呢?那麼既然要來買,當然就得先覺得這些東西很需要,否則買來也沒什麼意思,不是嗎?所以主耶穌在登山寶訓裡才很肯定的說〈太五6〉:飢渴慕義的人有福了,因為他們必得飽足。為什麼?因為有飢渴慕義的心才會想買神的東西,而有想買的心才會來就近神,而來了就有希望,肯來就有機會,這是一定的。難怪聖經對人類最後的邀請,仍然是強調來、來、來〈啟二十二17〉,只要我們願意來,而且存著飢渴慕義的心來,來到聖城裡面,來到神面前,那麼我們就一定可以白白取生命水喝,這是第一步。
〈二〉買:來到神面前之後接著就是要買,買什麼?當然是買聖靈和真理,那怎麼個買法呢?當然不是用銀錢,而是用我們的心。所以今天我們要得聖靈、追求聖靈充滿絕對不用花錢,但是卻必須常常禱告,而且要用心禱告;同樣的今天我們要明白真理、得到真理也不用花錢,但是卻必須常常讀經,常常聚會,而且要用心查考。難怪詩篇一開始就提醒我們〈詩一1、2〉:要成為一個真正有福氣的人就要晝夜思想神的律法。這就是我們所應該付出的代價,雖然不用花錢去買,但是卻必須付出一些時間、精神和體力,如此才能真正得到神所要賜給我們的屬靈福氣。
〈三〉聽:來到神面前除了要買之外,接下來就是要聽〈賽五十五2下、3上〉,要留意聽,認真聽,而且要用謙卑的心去聽,用順服的心去聽,聽神到底要告訴我們什麼?聽聖靈到底要啟示我們什麼?就好像當年神吩咐摩西那樣〈申三十一11~13〉,神要摩西常常將律法念給百姓聽,不論男女老幼都要讓他們真的聽進去,這樣才能得到律法上所說的一切福氣。可見聽受與得福有絕對的關係,因此主耶穌在世上傳福音的時候才大聲的呼籲說〈太十一15〉:有耳可聽的就應當聽。是的,神的道就是要講給所有的人聽的,但問題是我們願意聽嗎?今天我們花時間來教會聚會,請問神的話我們真的聽進去了嗎?我們必須記住:我們只有認真的聽,而且用順服的心來聽,這樣聖靈和真理才能在我們身上發揮功效。
〈四〉吃:當我們來到神面前盡本份買了,也盡本份聽了,最後還必須把這些全吃下去〈賽五十五2下〉,因為只有吃下去,這些東西才算真的屬於我們,也只有吃下去消化了,這些東西才能真的對我們有益。這就是為什麼當耶利米先知得到神的言語之後,他真的把神的話當作食物吃下去的理由〈耶十五16〉;也是為什麼當神要差遣以西结先知之前,神一樣要以西结先知吃祂手中的書卷的原因〈结三1~3〉,因為只有這樣神的話才能在人心中成為歡喜快樂。可見吃是要得神恩典絕不可少的最後關鍵。因此摩西才諄諄告誡當時的以色列民說〈申五1〉:以色列人哪!你們不僅要認真聽神的話,而且還要好好的學習、謹守、遵行。這就是吃的整個過程,告訴我們絕對不可以單單聽道,還要進一步學道,更要進一步行道,如此我們才能真的得到神所要賜給我們的屬靈福氣。
結論:〈賽五十五6〉傳道書說:凡事都有定期。這是對的,所以我們相信神的救恩當然也不例外,神的救恩也有一定的期限,有開始的時候,也會有結束的一天。今天很感謝神!我們真的很有福氣,因為現在正是神悅納人的時候,現在更是神拯救人的時機;所以我們應該趁著還有今天,趁著還很平安,趁著神還可以尋找,趁著神還願意與人親近的當下;趕快尋找神,趕快親近神,趕快求告神;千萬不可把我們所有的精力全放在這將要毀滅的世界上;我們應該要常常聚會,要多多禱告,要天天讀經,用我們的時間、精神、體力來追求聖靈的充滿,更要用我們的時間、精神、體力來存買屬靈的真理,不僅將神的話語好好的聽進去,而且把神的話語認真的吃下去,這樣我們才能夠真的得到神所要賜給我們的屬靈福氣,這就是我們對神的救恩應該要有的回應。但願我們都能永遠記住:只要我們願意親近神,神一定會親近我們的。因為神的救恩是要白白賜給人的,問題只在於我們是否願意感謝領受?求神幫助我們,讓我們都能用一顆飢渴慕義的心來就近神。