2022/01/05

37以賽亞書 禍哉!自作聰明的人(二)Ay de los que encubren sus planes (II) Pr Cheng Ming, Chu

 

Introducción: (Is 29:15,16) “¡Ay de los que se esconden de Jehová encubriendo sus planes, y sus obras las hacen en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce? Vuestra perversidad ciertamente será reputada como barro de alfarero. ¿Acaso la obra dirá de su hacedor; No me hizo? ¿Dirá la vasija de aquel que la ha formado: No entiende?

Isaías 29:15,16 habla de la tercera calamidad anunciada por el profeta Isaías. Cuyo tema es: ¡Ay de los que encubren sus planes! Este era otro problema en la creencia de Judá del sur. Sobre este tema ya hemos estudiado la primera parte.

Ciertamente la inteligencia es buena, la sabiduría es preciosa. Pero si una persona no sabe utilizar de buena manera la inteligencia sino que por tener un poco más de conocimiento presume de sabio, entonces las cosas ya no marchan tan bien. Porque tal inteligencia no es la verdadera, muchas veces puede llegar a perjudicar al hombre, de manera que la inteligencia es engañada por sí misma, realmente no vale la pena.

Desde el punto de vista de la creencia, la mayor gravedad de esta actitud es querer desafiar a Dios, querer ser igual a Dios. Lo cual es totalmente imposible, aunque sigue siendo el objetivo que procuran los hombres. Partiendo de la desobediencia de Adán y Eva, pasando luego por el hecho de la torre de Babel, hasta la actualidad, muchos sucesos testifican que el hombre es incapaz de medir sus fuerzas. En realidad presumir de sabio sólo trae más pecado y más confusión a la humanidad, produciendo una destrucción sin precedente. Por esta razón, el profeta Isaías nos dijo con mucha seriedad: el verdadero hombre sabio no invierte el orden de las cosas, no se atreve a considerar al alfarero como el barro. Dios es Dios, Él será siempre el creador. Y por más inteligente que sea el hombre, será un ser creado, nunca podrá ser Dios ni igual a Dios. Esta es la verdadera sabiduría.

              Por lo tanto el principio de la sabiduría es el temor de Dios (Pr 1:7). Esta es la enseñanza más importante de la primera parte del tema. Quiere decir que una persona verdaderamente inteligente sabe someterse bajo la mano poderosa de Dios con humildad, y confiar en Él con todo corazón, ya sea en prosperidad o en adversidad; no se apoya en su propia prudencia y no presume de sabio. En todo lo que hace, siempre reconoce a Dios en primera instancia. De esta manera Dios siempre le guiará, hará derecha su senda.

              Seguidamente estudiaremos la segunda parte del tema, vamos a tratar del tema desde el punto de vista de la vida cotidiana. Al comienzo de Is 29:15 menciona una característica en la conducta del presumido, que es encubrir sus planes y obrar en la oscuridad. Además dice a él mismo: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce?

              En realidad esta gente en los ojos de los hombres quizás sea inteligente, tenga muchos planes, pueda encubrir muy bien sus planes, y además pueda idear estrategias inéditas para alcanzar sus objetivos y obtener provecho, formas para encubrir sus faltas, confundir lo que está bien con lo que está mal, convertir lo ilegal en legítimo. Muchas veces ellos hacen las cosas en la oscuridad, misteriosamente, en secreto, sin dejar huellas, sin tacha. Y se quedan tranquilos, porque piensan que sus conductas no las saben ni el cielo, ni la tierra, ni Dios, ni el diablo, y menos saben las demás personas. La lógica les dicen que están muy asegurados y tienen la máxima sabiduría. Sin embargo están en el error, son engañados por su propia sabiduría, porque su mayor problema es no saber que en realidad están en graves problemas. Esta actitud de querer evadir la realidad, hace imposible que alcancen lo que quieren delante de Dios.

              Un dicho dice: el cielo tiene ojos, la pared tiene orejas, tres metros arriba de la cabeza existe Dios, bajo el cielo no hay secretos. Los actos pecaminosos del hombre, quizás puedan esconderse por un momento, pero no por eternidad, menos aún delante de Dios.

              Un relato cuenta que hubo una vez en la antigüedad, unos hombres malos llevaron un montón de oro y plata para sobornar a un buen funcionario, con el objetivo de que les ayudara a cometer un crimen. Pero este funcionario rechazó la petición de ellos, y les rogó que no hicieran tal barbaridad por la buena conciencia y el futuro de ellos. Sin embargo ellos respondieron: no hay de qué preocuparse, lo hemos planeado en secreto, haremos las cosas en oscuridad, nadie sabrá de nuestros actos, ni Dios, ni el diablo. El funcionario les dijo: No piensen que nadie los descubrirá, les diré que por lo menos cuatro personas lo sabrán: el cielo, la tierra, tú y yo. ¿O no es así? Ante esta respuesta se quedaron sin palabras.

              Por eso siempre decimos: Es imposible que los demás no lo sepan, salvo que uno no lo hace. Hasta la cáscara del huevo que aparenta ser de una textura compacta, hay espacios donde se permite la respiración. Cuando Jesús predicaba por el mundo, también nos enseñó sobre esta verdad (Lc 12:2,3), el Señor Jesús dijo: “Nada hay encubierto que no haya de descubrirse, ni oculto que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas.” Esta es una verdad inmutable, es una ley irrevocable. No importa si crees o no, esta verdad se cumple de todos modos.

              Pero el hombre sigue siendo realista, sólo mira el presente, y no piensa sobre el futuro, y muchas veces es engañado por un beneficio momentáneo, y cree que con ese beneficio todo va a salir bien. En realidad las cosas no son tan fáciles, a menos que no exista Dios. Él siempre está observando, y paga al hombre según lo que ha hecho. La Biblia nos dice que Dios es omnipresente, omnisciente y omnipotente (Sal 139:1-8). Todos nuestros actos están bajo su supervisión, no importa a donde vayamos, Dios está ahí presente, no podemos escaparnos de la mirada de Dios, ni de su espíritu. Además, delante de Dios siempre estamos descubiertos (Heb 4:13), Él conoce nuestras obras, penetra en nuestros pensamientos e intenciones, conoce el corazón de los hombres, y no hace falta que la persona dé testimonio de cómo es el hombre (Jn 2:24,25). Por esta razón, creemos que Dios sabe todas las cosas, porque Él es el Dios todopoderoso verdadero y vivo. Él no es el ídolo sin vida, sino que es verdadero y creíble. Lástima que el hombre que sólo mira la apariencia descuida de esta realidad, se olvida de la existencia de Dios, por lo que desestima el poder de Dios, y sobreestima su propia inteligencia, y al final no tiene a los hombres en sus ojos, ni tiene a Dios en su corazón (Sal 36:1,2). Esta es la razón por la cual los malvados se atreven a hacer el mal, porque dicen en su corazón: No temo a Dios en mis ojos, mi maldad nunca será manifestada. ¿Esto no es ser presumido? Su final es traer para sí mismo mayor calamidad.

En la Biblia hay varios ejemplos, que nos sirven de amonestación:

Antiguo Testamento:

(I)              Caín (Gn 4:10,11): en primera instancia veamos a Caín. Caín tenía envidia de su hermano Abel, y planeaba en secreto matar a su hermano. En un principio suponía que nadie se enteraría, incluso cuando Dios le preguntó, él con franqueza dijo se excusó diciendo: No sé nada. Al final ¿qué le pasó? No pudo eludir de su pecado, y recibió de Dios una maldición más grave.

(II)           Acán (Jos 7:19,25): Veamos el caso de Acán. Él había tomado para sí las cosas que deberían ser destruidas de la ciudad de Jericó, y las escondió bajo tierra. En ese momento también creía que nadie se iba a enterar. Si bien Dios le había dado oportunidad, pero no quería admitir lo que había hecho. Hasta que al final fue sorteado, se arrepintió, pero ya era demasiado tarde. No sólo hizo comprometer a todos los demás, y provocó la derrota de Israel, también implicó a su familia, hizo perecer también a todos sus familiares.

(III)        David (2S 12:9,10): Veamos también a David. David por imprudencia deshonró la mujer de otro. Por supuesto no quería que nadie supiera la villanía que había hecho. Para ocultar su pecado, ingenió varias maniobras pero sin éxito, finalmente se le ocurrió un plan que lograría un reposo eterno. Aunque era una idea perspicaz, pero el recurso era cruel y sin piedad. Él utilizó una ocasión de guerra, a propósito hizo matar a Urías por mano de los amonitas, y luego se enmascaró de hombre bondadoso que tomó a la mujer de Urías, Betsabé, como esposa, transformando de esta manera lo ilegal en legal. Aunque todo resultó perfecto, y David suponía que sólo Joab y él conocía la verdad de las cosas, no sabía que Dios estaba al tanto de las cosas. Entonces Dios envió al profeta Natán para amonestarlo profetizando que la espada no se apartaría nunca de su casa.

(IV)        Acab (1R 21:19,21): Asimismo veamos al rey Acab de Israel. Él se angustió porque no podía obtener la viña de Nabot, no tenía apetito, y no podía conciliar el sueño. Entonces siguió la trampa mordaz de su mujer, coimeó a dos hombres perversos para que fuesen testigos falsos, y también sobornó a unos ancianos de la ciudad, para que fuesen jueces injustos, y apedrearon hasta morir a Nabot. Y se apoderó de su viña. Si bien este plan era confidencial, y Acab obtuvo su satisfacción, pero Dios inmediatamente mandó al profeta Isaías para proclamar su sentencia. Finalmente murió trágicamente, y todos sus parientes y familiares también fueron aniquilados.

(V)           Giezi (2R 5:26,27): Veamos ahora al discípulo codicioso de Eliseo, Giezi, quien en nombre de su maestro estafó los regalos de Naamán. Pensó que su maestro no se iba a dar cuenta, pero a penas cuando regresó, el profeta Eliseo inmediatamente descubrió su trampa, su táctica oculta trajo a cambio un cuerpo leproso.

 

Los cinco ejemplos anteriores son enseñanzas que nos dejó el Antiguo Testamento, los cuales son amonestaciones de la historia. Pero el problema está en que los hombres son duros de corazón e incrédulos. A pesar de que la historia es como un espejo transparente, son pocas las personas que están dispuestas a mirarse al espejo y purificarse. Esto provocó que la historia se repitiera. Lo mismo pasó en el Nuevo Testamento. Entre los discípulos del Señor Jesús, dentro de la iglesia apostólica, existieron personas presumidas, uno fue Judas, otro fue el matrimonio Ananías.

 

Nuevo Testamento:

(I)             Judas (Hch 1:17,18): Judas fue llamado para ser discípulo del Señor y seguir a Jesús. El Señor Jesús lo estimaba, y lo nombró tesorero. Pero él robaba frecuentemente de ese dinero, y se hacía el misericordioso con los pobres. A lo último, traicionó al Señor Jesús a escondidas. Nadie sabía estas cosas antes de la crucifixión de Jesús, eran secretas. Pero aunque los hombres son lo sabían, Dios sabía perfectamente. El Señor Jesús desde un principio conocía sus intenciones, y en muchas ocasiones le advirtió. Lástima que seguía contumaz en el error y no se arrepentía. ¿Qué pasó al final? Perdió su apostolado y se ahorcó y murió, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Además en el futuro recibirá castigo mucho más severo.

(II)           Matrimonio Ananías (Hch 5:5,10): El matrimonio Ananías fue creyentes de la iglesia primitiva, teóricamente fueron los frutos de la primicia del evangelio, eran apreciados, lástima que se pusieron en mal estado rápidamente. ¿Por qué motivo? Por la ofrenda. La ofrenda es algo bueno. El problema fue que ellos no lo hicieron con un corazón dadivoso, decidieron quedarse con una parte en secreto, y a su vez querían la consideración de los otros. Por sus propios intereses personales se encontraban en un dilema, no sabían qué hacer. Entonces se pusieron de acuerdo, nadie sabía lo que tramaban, idearon una forma para mentir a Pedro, pero no pensaron que en realidad estaban mintiendo a Dios y no engañando a los hombres, estaban mintiendo al Espíritu Santo. Era un pecado muy grave, fueron golpeados por Dios, y ambos cayeron al pie de Pedro.

 

Estos dos ejemplos del Nuevo Testamento, son también amonestaciones para nosotros. Estas cosas nos hacen recordar sobre lo que dice en Eclesiastés (Ec 7:29): ciertamente Dios hizo al hombre recto, pero el hombre buscó muchas perversiones. Estas perversiones aparentemente surgen de la inteligencia, pero esa inteligencia no proviene de Dios, sino de la concupiscencia, del diablo, es la encarnación del pecado. Por lo tanto su consecuencia nunca va a ser buena, sólo sufrirá de lo que hizo, se atraerá desgracias.

              Por lo tanto, nosotros como verdaderos creyentes debemos ser prudentes en este aspecto. Aunque vivimos en una sociedad utilitaria, descubrimos que los corazones de los hombres están cada vez más engañosos, y los que realizan engaños prosperan en sus negocios. No nos ilusionemos por esta falsa imagen momentánea, ni pensemos que no pasará nada si pequemos, aún si encubramos nuestros planes y realicemos las cosas en tinieblas. Si procedemos de esta manera, seremos hombres presumidos.

 

Conclusión: (Jn 1:47,48) (Sal 32:2) Cuando Jesús predicaba en el mundo, una vez se encontró con un hombre llamado Natanael. El Señor Jesús no lo conocía de antes, y él tampoco lo conocía. Pero en el momento cuando Jesús lo vio, supo que él era un verdadero israelita. Evidentemente en aquella época había muchos falsos israelitas, no porque no eran de sangre, sino que tenían problemas en sus creencias. Y ¿por qué Natanael era verdadero? Porque en su corazón no tenía engaño, era sincero, no encubría sus planes, ni  hacía las cosas a oscuras. En un principio Natanael no conocía al Señor Jesús, por eso le preguntó: ¿De dónde me conoces? Jesús le dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.” ¿Qué era exactamente lo que había visto Jesús? La Biblia no dice. Probablemente fuese el pensamiento de Natanael, en la intimidad de su corazón, nadie sabía nada, quizás él había sido tratado injustamente, pero Dios sabía todo. De esta manera él fue llamado para ser discípulo del Señor. Por lo tanto en Salmos 32:2 dice: “Bienaventurado el hombre a quien el Señor no culpa de iniquidad y en cuyo espíritu no hay engaño.” Realmente es así. Hoy todos nosotros conocemos al Señor Jesús, ¿Él alguna vez nos aprobó diciendo que somos verdaderos israelitas? Debemos recordar: no importa donde estemos, todo lo que pensamos y hacemos Dios lo sabe. Así que debemos precavidos, y preguntarnos siempre: ¿somos verdaderamente hombres sabios y bienaventurados, u hombres que encubren sus planes?


引言:〈賽二十九1516〉禍哉!那些向耶和華深藏謀略的,又在暗中行事,說:誰看見我們呢?誰知道我們呢?你們把事顛倒了,豈可看窑匠如泥麼?被製作的物豈可論製作物的說:他沒有製作我?或是被創造的物論造物的說:他沒有聰明?

以賽亞書二十九章15節和16節為當時以賽亞先知所宣告的第三個災禍,主題是禍哉!自作聰明的人。這也是當時南邊猶大國在信仰上的另一個大問題,有關這個問題我們已經學習了第一部分。

沒有錯,聰明本是好的,智慧也是可貴的;但如果一個人不懂得善用智慧,反而因為有了些許的智慧而自作聰明,那可就不好了。因為這種聰明不是真正的聰明,這種聰明常常會把自己害慘了,結果聰明反被聰明誤,最後得不償失。

從信仰的角度來看,人最嚴重的自作聰明就是想向神挑戰,想與神同等,這是絕對不可能的,但卻是人類一直妄求的目標。從始祖犯罪開始,經過巴別塔事件,一直到現代,很多事例再再證明人是多麼不自量力;其實這種自作聰明的結果,不是給人類帶來更多的罪惡,就是給人類帶來更大的混亂,甚至最後會給人類帶來空前的毀滅。因此,以賽亞先知才很鄭重的告訴我們:真正聰明的人絕對不敢是非顛倒,他絕對不敢把窑匠看成泥土,而把泥土看作窑匠。意思就是說神就是神,神永遠是造物主;人再怎麼聰明還是人,人永遠是被造之物;所以人永遠不可能成為神而與神一樣,這才是真正的智慧。

因此,敬畏神就是智慧的開端〈箴一7〉。這是這個主題第一部分最重要的教訓,表示一個真正聰明的人,無論是順境或逆境,他一定懂得自卑的服在神大能的手下,專心的倚靠神;他絕對不敢倚靠自己的聰明,更不敢自以為有智慧;在他一切所行的事上,他永遠先認定神。這樣相信神一定會帶領他,指引他所當行的路。

接下來,我們繼續來學習這個主題的第二部分,我們想從實際生活的角度來看這個問題。在以賽亞書二十九章第15節一開始,特別提到自作聰明的人在生活行為上的一個特徵,就是喜歡深藏謀略,然後在暗中行事,並且自己對自己說:有誰看見我們呢?有誰知道我們呢?

是的,這種人在人看來或許好像很聰明,他或許也很會計畫,而且深藏不露,能夠想一些別人怎麼想都想不出來的計謀,來達到自己的目的,使自己得利;甚至能想一些別人怎麼想都想不到的方法,來掩飾自己的過錯,使錯的變成好像是對的,使不合法的變成似乎是合法的;不但如此,他更常常在暗中行事,不僅深藏謀略、行蹤詭異,而且守口如瓶,保密得天衣無縫,一點漏洞都沒有;難怪他會那麼的放心,他覺得這種事天不知、地不知、神不知、鬼不知,旁人更不可能知道;因此他覺得他所策劃的一切應該都沒有問題才對,他認為自己應該是絕頂的聰明;只可惜事實剛好相反,他大錯特錯了,聰明反被聰明誤,為什麼?因為自認為沒問題其實才是真正的問題,這種自我陶醉、異想天開的作法,在神的面前根本是不可能得逞的。

俗話說:老天有眼,隔牆有耳。所謂頭頂三尺有神明,天底下沒有永遠的秘密,真的如此,人的犯罪行為,再怎麼隱密,或許可以隱瞞一時,但是卻無法隱瞞一世,尤其不可能在神的面前匿跡遁形。

有一則故事:據說在古代,有一次有幾個歹徒帶了許多金銀,想去賄賂一位清廉的好官,希望他能幫他們成全一件違法之事;結果被這位清官斷然拒絕了,並且苦苦相勸說:為了你們自己的良知和前途,請千萬別做這種傷天害理的事情。沒想到這些歹徒竟然回答:這有什麼關係?我們在暗中策劃,在暗中行事,神不知、鬼不見,誰都不會知道的,怕什麼!這位清官為了懸崖勒馬,於是才很懇切的告誡他們說:千萬不要自以為沒有誰會知道,我告訴你們,至少有四個知道的,就是天知、地知、你知、我知,你們說不是嗎?真的是這樣。雖然忠言逆耳,但卻利於行,這番肺腑之言的確讓這幾個歹徒啞口無言,當場愣住了。

所以,今天我們才常常說:法網恢恢,疏而不漏。若欲人不知,除非己莫為。人在暗中所做的惡事,就算深藏不露,緊密的如同蛋殼那般,但無論如何,還是會有透氣的空隙,總有水落石出的一天。當年主耶穌在世上傳福音的時候,就曾經教導過我們這方面的道理〈路十二23〉,主耶穌說:掩蓋的事沒有不露出來的,隱藏的事沒有不被人知道的,人在暗處所說的話,將要在明處被人聽見,就算是在內室裡附耳所說的悄悄話,也將要在房頂上被人宣揚。這是永遠不變的真理,更是永不改變的定律,不管你信不信都會照樣應驗。

只可惜人很現實,只看現在,不想將來,所以常常被暫時的利益迷惑住了,以至於常有「既得之則可安之」的錯覺;其實事情並沒有那麼簡單,除非沒有神,否則的話,神一定監察,神一定報應。聖經很清楚的告訴我們:神是無所不在、無所不知、無所不能的神〈詩一百三十九1~8〉;其實我們的一舉一動都在神的監察底下,我們不論到哪裡,神都在那裡,我們絕對無法躲開神的面,更無法躲避神的靈;不但如此,我們每個人在神的面前永遠是赤露敞開的〈來四13〉,不管你是誰都一樣,神不僅知道我們的行為,更看透我們的心思意念,祂知道萬人的心,用不著誰見證人怎麼樣〈約二2425〉;因此,我們相信所有的一切神全都知道,因為祂是又真又活的全能者,祂絕不是那毫無生氣的偶像,這絕對是真的,是可信的。只可惜只重外貌的人卻常常忽略這一點,人常常忘記了神的存在,以至於常常低估了神的能力,而高估了自己的聰明,結果不只目中無人,而且還心中無神〈詩三十六12〉。此乃惡人之所以敢作惡最主要的原因,因為他心裡說:我眼中不怕神,我的罪孽永遠也不會被顯露出來。請問這不是自作聰明又是什麼呢?這種自作聰明的結果,當然只有給自己惹來更大的災禍。

在聖經裡有許多這樣的實例,可供我們作鑑戒:

舊約聖經:

〈一〉               該隱〈創四1011〉:首先我們看看該隱,該隱嫉妒自己的弟弟亞伯,暗中設計把自己的弟弟殺了,起初他以為沒有人知道,甚至當神問他的時候,他還很坦然的推託說:我不知道。結果如何呢?他不但無法逃脫罪行反而受到神更重的咒詛。

〈二〉               亞干〈書七1925〉:我們再看看亞干,亞干偷偷的拿了耶利哥城當滅之物,而且藏了起來,埋在地下;當時他也認為應該沒人知道才對,所以雖然神給他機會,但是他卻遲遲不肯承認,直等到最後被抽籤抽出來了,他才坦白認錯,只可惜為時已晚,結果他不僅連累所有的人,使以色列民打敗仗,而且還連累自己的家人,讓家人與他一同遭殃。

〈三〉               大衛〈撒下十二910〉:我們再看看大衛,大衛因為一時糊塗而玷污了別人的太太,這種醜事他當然不想讓人知道,怎麼辦呢?於是他為了掩蓋自己的罪行,暗中設計了許多巧謀都沒成功,最後不得已想了一個一勞永逸之法,雖然這個計畫相當高明,但是這種手段卻非常毒辣,他利用戰爭,故意藉亞捫人的手來謀殺烏利亞,然後再假裝仁慈的娶了烏利亞的太太拔示巴為妻,把不法的事變成合法。起初他還以為這件事只有他自己和約押知道,沒想到神比他更清楚,於是神馬上差先知拿單去當面指責他,並且預言刀劍將永遠不離開他的家。

〈四〉               亞哈〈王上二十一19~21〉:我們再看看以色列王亞哈,亞哈為了得不到拿伯的葡萄園而終日悶悶不樂,不但吃不下飯,而且睡不著覺;於是他隨從太太的陰謀,收買兩個匪徒作假見證,再暗通城裡的長老作不義的審判官,把拿伯活活用石頭打死,然後奪取拿伯的葡萄園。這個計畫雖然縝密得天衣無縫,而且也真的得逞了,但是神卻馬上差遣以利亞先知去宣判他的罪狀,結果不僅自己慘死,凡屬他的人也都要被滅絕。

〈五〉               基哈西〈王下五2627〉:我們再看看以利沙的得意門生基哈西,基哈西藉著老師的名義偷偷的去騙取乃縵的禮物,他想這種事老師絕不可能知道的,但萬萬沒想到他一回來,以利沙先知馬上當面揭穿他的騙局,他的深藏謀略至終給自己帶來的只有一身的大痲瘋。

以上這五個實例都是舊約聖經所留下活生生的教訓,成為歷史的鑑戒;但問題是人心剛硬不信,儘管歷史如同一面明鏡,然而能夠真正照鏡自潔的人畢竟不多,結果導致歷史一再的重演,就算是新約時代也一樣,就在主耶穌的門徒當中,就在使徒教會裡面,仍然有這種自作聰明的人,一個是猶大,另一個是亞拿尼亞夫婦。。

新約聖經

〈一〉               猶大〈徒一1718〉:猶大蒙主選召作使徒,跟隨主耶穌,主耶穌重用他,讓他管錢,沒想到他卻常常挪用公款,而且還假裝仁慈,最後甚至暗中把主耶穌出賣了;這些事在主耶穌釘十字架之前真的沒有人知道,非常隱密,但是人不知神卻知,主耶穌老早就看穿他,並且好幾次提醒他;可惜的是他一直執迷不悟,永不回頭,結果呢?他不但失去了使徒的職分,而且還上吊自殺,肚腹崩裂,腸子都流出來,將來還要受最重的刑罰。

〈二〉               亞拿尼亞夫婦〈徒五510〉:亞拿尼亞夫婦是使徒教會初期的信徒,照理說他們是福音所生初熟的果子,既難得又寶貴,只可惜卻很快就爛了,為什麼?只因為奉獻。說起來奉獻本是好的,問題乃在於他們並非甘心樂意,他們想私自留下一些,但是卻又死要面子,他們因自己的私慾而落在兩難之間,不知如何是好?於是夫婦倆兒秘密商量,沒人知道,想用欺騙的手法來矇騙彼得,沒想到這種作法在實質上根本不是在騙人,而是在騙神,在欺哄聖靈,這種罪相當重,難怪馬上被神擊殺,結果夫婦兩個先後都倒在彼得的腳前。 

新約聖經中的這兩個實例,再一次活生生的成為我們今天的鑑戒。這些事情讓我們想起傳道書裡的一段話〈傳七29〉:真的,神造人本來是正直的,但是沒想到人卻自己找出許多巧計來。這些巧計表面上看起來好像很聰明,但是卻不是從神來的,是屬情慾的,是屬鬼魔的,是罪惡的化身。所以他的結局絕對是不好的,他的結局只有自作自受、自取敗亡。

因此,今天我們身為一個真信徒,在這一方面也要特別留意。今天儘管我們生活在末世功利主義的社會裡,我們會發現人的心真的愈來愈詭詐,我們更會發現似乎這些行詭詐的人在物質上反而得到更多;但是我們千萬不可以被這種暫時的假象給迷惑了,以為犯罪沒有關係,只要深藏謀略,暗中行事,就沒有問題了。如果是這樣的話,那麼我們將再一次成為自作聰明的人。

 

結論:〈約一4748〉〈詩三十二2當主耶穌在世上傳福音的時候,有一次遇到一個人叫拿但業,主耶穌沒見過他,他也不認識主,但是當主耶穌一見到他,主耶穌就當面指著他說:這是個真以色列人。可見當時的確有很多以色列人是假的,不是因為他們的血統不純,而是因為他們的信仰有問題;那麼到底拿但業這個人「真」在哪裡呢?答案很簡單,因為他心裡沒有詭詐,實實在在的,不會深藏謀略,也不會暗中行事。起初拿但業並不了解主耶穌,所以問主耶穌說:祢從哪裡知道我呢?主耶穌告訴他:腓力還沒有招呼你,你在無花果樹底下我就看見了你。那麼到底主耶穌看見他什麼呢?聖經沒清楚記載,不過無論如何,一定是拿但業內心深處的心事,沒有人知道,甚至被人誤會,但是神都知道;於是拿但業就這樣跟隨了主,成為主的門徒。因此,詩篇三十二篇第2節才很肯定的說:凡心裡沒有詭詐,神不算為有罪的,這人是有福的。真的是這樣;今天,很感謝主!我們都已經認識了主耶穌,這是好的;但問題是當我們站在主耶穌面前時,請問我們能像拿但業,被主耶穌指著說:這是個真以色列人嗎?我們當記住:不管我們在哪裡?我們所想所作的主都必看見。因此,我們必須相當謹慎,常常捫心自問:我到底是一個有真福氣的智慧人呢?還是一個禍哉!自作聰明的人呢?