Introducción: (Is 40:1,2) ¡Consuelen, consuelen a mi pueblo! –dice su Dios-. Hablen con cariño a Jerusalén, y anúncienle que ya ha cumplido su tiempo de servicio, que ya ha pagado por su iniquidad, que ya ha recibido de la mano del Señor el doble por todos sus pecados.
El
libro de Isaías consta de 66 capítulos, que se dividen en dos grandes partes.
La primera parte son 39 capítulos (1-39), semejante a los 39 libros del Antiguo
Testamento. Su contenido incluye historia, cánticos y profecías, cuyo tema es
“el juicio de Dios”, con el propósito de explicar sobre la justicia de Dios.
Esta parte ya hemos estudiado en su ocasión, y hemos mencionado varias
amonestaciones para la exhortación mutua.
A
partir del capítulo 40 hasta el capítulo 66, en total 27 libros, forman la
segunda parte del libro Isaías, semejante a los 27 libros del Nuevo Testamento,
que comienza con la voz del desierto, y finaliza con el nuevo cielo y la nueva
tierra, cuyo tema es la salvación de Dios, con el propósito de manifestar la
misericordia de Dios. Esta parte la seguiremos aprendiendo. Que el espíritu de
Dios nos guíe, para que en el aprendizaje podamos obtener edificación.
De
hecho, el libro de Isaías se parece a una pequeña Biblia, hace una síntesis del
contenido de toda
Por
otro lado, el profeta Isaías también nos dice que Dios es misericordioso.
Aunque los hombres son perversos, no conocen a Dios, no guardan sus
mandamientos; aún así Dios los ama. Él no desea ver al pecador perecerse por su
maldad, mas bien quiere que se arrepientan y se salven (Ez 33:10,11), éste es
el deseo de Dios. En más, Dios juró por su eternidad, produciendo sinceramente
palabras de bondad diciendo: ¡Conviértete, pueblo de Israel; conviértete de tu
conducta perversa! ¿Por qué habrás de morir? Éste corazón de Dios se convirtió
así en la motivación de su consuelo a los hombres, por su misericordia, Él
siempre quiere dar una última oportunidad al hombre; también por su comprensión,
desea de todas maneras dar al hombre nuevamente la esperanza de la salvación,
con la única condición de que el hombre quiera convertirse prontamente.
Pero
el hombre es débil. Para un pecador es difícil cambiar por sus propios medios,
menos puede salvarse. Entonces, Dios para salvar a los hombres, Él empezó a
preparar su plan de salvación, y como primer paso, dio su buena nueva por medio
del profeta Isaías, para consolar a su pueblo, para que en su desesperanza
tuviera un poco de ánimo. Éste es el punto central de la segunda parte del
libro de Isaías. Ahora, en base a Isaías 40:1-2 hablaremos sobre el tema
principal de la segunda parte de Isaías, el consuelo de Dios.
En
Is 40:1,2, primero toca la campana del consuelo de Dios:
(Versículo 1) Dice vuestro Dios:
El profeta Isaías quería enfatizar que este mensaje provino de la importante
revelación de Dios, y asimismo recalcar que el mensaje tenía una relación
directa con el pueblo de Dios. Por esta razón él dejó de lado momentáneamente
su identidad de profeta, y estando en el lugar de la tercera persona, llamó la
atención del pueblo de Israel, con el objetivo de que prestara consideración al
clamor misericordioso del Dios a quien ellos servían. ¿Cuál era este clamor?
Dios dijo: “Consolad, consolad a mi pueblo.”
Estas palabras estaban dirigidas a los siervos de Dios, incluyendo a los
profetas, sacerdotes, ancianos. Estas personas eran los dirigentes de la
creencia del pueblo, tenían el deber de transmitir este llamamiento
misericordioso de Dios al pueblo, y consolar al pueblo con el consuelo de Dios.
(Versículo 2) Hablad al corazón de Jerusalén: Jerusalén representaba al reino de Israel, ahí estaba el templo. Este
consuelo no sólo estaba dirigido al pueblo de Dios, tenía que ver también con
el Reino de Dios y el Templo de Dios. ¿Qué era este consuelo? En el mismo
versículo 2 señala el tema del consuelo. Dios clamó: Ya es suficiente el
castigo que ha recibido el pueblo de Israel de la mano de Dios por sus pecados,
ya son cumplidos los días de guerra y de angustia de Jerusalén. Dios perdonaría
sus pecados, y lo salvaría. Estas palabras nos dicen dos cosas:
(1)
Según la justicia de Dios, los
israelitas recibirían castigos por los pecados que cometieron, incluso serían
destruidos. Esto es correcto.
(2)
Sin embargo, por la misericordia
de Dios, Dios perdonaría sus pecados, y los salvaría, les daría otra
oportunidad. Esto es absolutamente creíble.
Este consuelo es la bendición más grande y la
mejor nueva de Dios a los israelitas. En el salmo 32 de la confesión de David
(Sal 32:1,2) él dijo: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada
y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de
iniquidad.” Esta fue una experiencia personal de David. Entonces ¿qué es lo más
importante del consuelo de Dios? El consuelo de Dios no sólo sirve para
resolver nuestros problemas carnales, ni es para darnos la gloria y la riqueza
del mundo, lo más importante del consuelo de Dios es para decirnos que Dios
quiere perdonar nuestros pecados, y nos quiere salvar de la atadura del pecado.
Este es el conocimiento básico que debemos tener para estudiar la segunda parte
de Isaías.
En
realidad, todos los problemas surgen del pecado. El pecado arruinó la relación
entre Dios y los hombre, también deterioró la relación entre las personas. El
pecado hace que el hombre ande sobre el camino de la desesperanza, que se caiga
en el pozo de la muerte, y no pueda librarse, huirse ni esquivarse. La
deportación de Israel es un ejemplo característico. ¿Cómo debe actuar el hombre
en una situación así? ¿Sólo le queda la muerte?
Voz
que clama en el desierto: ¡Preparad un camino a Jehová! (Is 40:3-5) Es un
destello de luz en la oscuridad. Este camino maravilloso fue abierto
especialmente por Dios en el desierto para el hombre. ¿Por qué? No por Él
mismo, sino por todos nosotros, para perdonar nuestros pecados y librarnos de
las ataduras del pecado. De hecho, este camino nunca hubo antes, es
completamente nuevo, es un camino de retorno, un camino de perdón de pecados, y
un camino de salvación. Si el hombre decide andar sobre este camino, Dios
perdonará sus pecados, lo salvará, y le hará volver al Reino de Dios, al templo
de Dios, para gozar de la verdadera paz y de la eterna bendición.
Por lo tanto, Dios
no consuela únicamente de palabra, sino en acción real. Dios consuela al hombre
de forma concreta, sobre todo a su pueblo. Es así que la segunda parte de
Isaías enfatiza constantemente que Dios haría una cosa nueva (Is 42:9), y
explicaría detalladamente el contenido principal de esta cosa nueva, con el
objetivo de que el pueblo obtuviera el verdadero consuelo por medio de esta
buena nueva. Entonces casi toda la segunda parte del libro de Isaías se
desarrolla entorno a esta cosa nueva, que conforma las tres unidades del plan
de salvación de Dios:
(1)
La salvación de Dios para el
pueblo de Israel (cap. 40-48, son 9 capítulos). El
tema profetiza el regreso de Israel a la tierra santa, la reconstrucción del
templo y la ciudad santa, porque Dios levantaría el rey Ciro por ellos, para
cumplir este trabajo de redención (Is 44:28, 45:1-3). Finalmente este hecho
realmente cumplió 200 años después de que Isaías pronunció esta profecía (Esd 1:1-4)
En el primer año de Ciro, rey de Persia (
(2)
La salvación de Dios para todas las naciones (cap. 49-57, son 9
capítulos). El tema profetiza que Dios levantaría un
siervo sufriente, el Mesías, quien no sólo salvaría al pueblo de Israel de la
atadura de
(3)
Dios dará a los hombres el cielo nuevo y la tierra nueva (cap. 58-66,
son 9 capítulos): Cuyo tema proclama el nivel máximo
del consuelo de Dios, y explica el objetivo final de dicho consuelo. Ésta es la
mayor esperanza que Dios quiere dar a los hombres (Is 65:17-19, 66:10-13). Con
el propósito de darle a los hombres este consuelo más grande, y alcanzar al
objetivo final, entonces empezó a preparar un cielo nuevo y tierra nueva,
edificar una ciudad santa, la nueva Jerusalén, con la finalidad de permitir que
todos los que anhelan la ciudad de Jerusalén, puedan entrar en ella, hallar la
máxima felicidad y gozar de la verdadera paz. Porque en ese lugar, todas las
penas y dolores quedarán en el pasado, las cosas pasadas no serán conmemoradas,
todo se convertirá en nuevo.
En ese lugar no habrá más llanto ni
lamentaciones; sólo existirán voces de júbilo, de alabanzas y de
agradecimiento. Siempre habrá luz y desaparecerá para siempre la oscuridad.
Este es el reino celestial incomparable, es la morada que Dios prepara para las
almas de su pueblo, es la mayor esperanza que Él quiere dar a los hombres – la
eterna consolación.
Los tres párrafos
anteriores forman un bosquejo del plan de salvación de Dios. Con este plan Dios
consuela a aquellos que están dispuestos a volver a Él. Gracias a Dios, hoy su
consuelo está en cada uno de nosotros, y todos hemos recibido gratuitamente la
salvación del Señor Jesús, tal como fue profetizado en el cántico del siervo
del capítulo 53 de Isaías: Por sus llagas fuimos nosotros curados, por darnos
la paz, cayó sobre él el castigo; por su sufrimiento obtenemos el gozo; por su
sangre derramada, obtenemos el perdón; por la muerte del Señor Jesús en el
pecado, hoy podemos vivir en la justicia. Es así que hoy tenemos la esperanza
viva, esperamos poder entrar en el reino del cielo glorioso y gozar de la
bendición eterna. El consuelo de Dios realmente ha descendido sobre nosotros.
Por
lo tanto debemos apreciar esta consolación, no debemos considerarla como algo
común, ni menospreciar la gracia de Dios. No podemos apartarnos de este camino
de la salvación para volver a Babilonia, amar al mundo, y convertirnos en sus
esclavos. De lo contrario, seremos otra vez hijos rebeldes, que esperan ser
juzgados por Dios, y recibir el castigo más severo. Mientras que el profeta
Isaías proclamaba el consuelo de Dios, nos advirtió especialmente sobre algo
importante (Is 48:22, 57:21), Dios dijo: “No hay paz para los malos”. Con estas
palabras Isaías concluyó el primer y el segundo párrafo. Si bien Dios desea consolar
y salvar a los hombres según su misericordia; pero si el hombre es duro de
corazón y no quiere aceptar esta salvación, o si después de aceptarla se aparta
de ella, entonces no habrá paz para él, y su consecuencia será como dijo Isaías
en la parte final (Is 66:24), recibirá el castigo eterno del infierno, su
gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará.
Conclusión:
(Lc 6:24, 16:25) Una vez cuando el Señor Jesús
predicaba, habló sobre la verdad de la dicha y la desgracia. Él dijo: ¡Ay de
vosotros, ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. Quiere decir que si a una
persona sólo le interesa procurar las riquezas del mundo, y mediante las
riquezas y los placeres obtener el consuelo, entonces serán infelices. ¿Por
qué? Podemos encontrar la respuesta en la parábola del rico y Lázaro que el
Señor Jesús dijo más tarde. Porque esta gente sólo codicia el consuelo que
viene del mundo, y se niega a recibir rotundamente el consuelo de Dios. Además
lleva una vida lujosa, egoísta, no tiene ni un poquito de compasión. Así que su
consecuencia es el castigo eterno del infierno, lo cual es realmente trágico.
Con razón el Señor Jesús dijo: Ay de los ricos. Evidentemente hay dos tipos de
consuelo, uno viene del mundo, otro viene de Dios. Así que nosotros que hemos
recibido el consuelo de Dios debemos tomar precaución. Nosotros que creemos en
Jesús no debemos prestar atención únicamente en las ganancias y las pérdidas
materiales, y no considerar la salvación de nuestra alma, o por procurar las
riquezas del mundo dejamos a Dios de lado, cesamos de orar, de congregarnos, de
hacer los trabajos sagrados, y de evangelizar. No seamos ricos infelices en los
ojos de Dios, que sólo van tras el consuelo momentáneo del mundo y menosprecian
su consuelo eterno, lo cual es absolutamente inconveniente. Que Dios nos ayude
a superar las tentaciones del mundo y las ataduras del pecado con el consuelo
de Dios, para guardar la fe hasta el fin asidos de su consuelo. De esta manera,
aunque en este mundo tengamos tribulaciones, en el Señor tenemos la verdadera
paz, y lo más importante es que en el futuro entraremos al cielo nuevo y la
tierra nueva que Dios nos preparó, para gozar del eterno consuelo.
引言:〈賽四十1、2〉你們的神說:你們要安慰,安慰我的百姓。要對耶路撒冷說安慰的話,又向他宣告說,他爭戰的日子已滿了;他的罪孽赦免了;他為自己的一切罪,從耶和華手中加倍受罰。
以賽亞書總共有六十六章,可以分成兩部份,前半段有三十九章〈1~39章〉,好像舊約聖經有39卷,內容包括歷史、詩歌和預言,主題是神的審判,為了說明神的公義。這一部份我們已經分別查考過了,我們用不少的時間提出一些鑑戒,作我們彼此的提醒。
接下來,從第40章起,一直到66章為止,共有二十七章,這是以賽亞書的後半段,很像新約聖經有27卷,以曠野的人聲開始,最後以新天新地結束,主題是神的救贖,為了顯明神的慈愛。這一部份我們將繼續一起來學習,求神的靈親自帶領,讓我們在學習當中彼此都得到造就。
可見以賽亞書真的像一本小聖經,它濃縮了整本聖經的內容,並且用預言的方式向我們宣告。它告訴我們神是公義的,是輕慢不得的〈加六7、8〉,人所作的一切,神一定會審判,一定會照個人所作的來報應個人。因此以賽亞先知才發出許多嚴厲的警告,責備當時的以色列百姓,犯罪的結果只有滅亡,不僅人民被擄,土地也要成為荒場。很不幸的是以色列民的歷史告訴我們這的確是真的,他們的結局真的相當悽慘。
不過在另一方面,以賽亞先知同時也告訴我們神是慈愛的,雖然人很背逆,既不認識神,又不遵守神的命令;但神仍然愛人,神還是不願意看到惡人因為作惡而滅亡,總希望惡人回轉而得救〈結三十三10、11〉,這就是神的心。所以神甚至指著自己的永生起誓,打從心底發出慈愛的呼聲說:以色列家啊!你們轉回、轉回吧!離開惡道,何必死亡呢?神的這種心腸就這樣成為祂安慰人的動機,因著祂的慈愛,總希望留給人最後的機會;更因著祂的憐憫,百般的期許再給人得救的盼望,唯一的條件是只要人願意儘速的回頭。
只可惜人畢竟是軟弱的,罪人靠自己的力量實在很難回轉,更不可能得救。於是神為了救人,祂開始準備施行祂的救贖計畫,並且率先藉著以賽亞先知發出大好的信息,來安慰祂的百姓,使百姓在絕望當中有一線的希望,這就是以賽亞書後半段內容的重點。我們現在就根據以賽亞書四十章的第一節和第二節,來談談以賽亞書後半段的主題~神的安慰。
在以賽亞書四十章的第一節和第二節,首先敲響神安慰的鐘聲:
〈第一節〉你們的神說:一開始以賽亞先知為了強調這個信息的確是出於神自己的重要啟示,同時也為了表示這個信息真的與每一位神的百姓都有直接的關係;所以以賽亞先知暫時退出先知的身份,他站在第三者的立場,來喚醒以色列民的注意,希望以色列百姓能留心傾聽他們所事奉的神對他們所發出最慈愛的呼聲。什麼呼聲呢?神說:你們要安慰,安慰我的百姓。「你們」當然是指神的僕人,包括先知、祭司和長老們,這些人是百姓信仰上的帶領者,他們有責任將神這種慈愛的呼聲傳達給百姓知道,用神的安慰來安慰百姓。
〈第二節〉要對耶路撒冷說安慰的話:耶路撒冷代表以色列國,是聖殿的所在地,表示這個安慰不只針對神的百姓,同時也與神的國和神的殿有密切的關係。那麼這個安慰到底是什麼呢?在第二節的下半段,很清楚的點出這個安慰的主題,神宣告說:以色列民因犯罪從神手中所受的刑罰已經夠了,耶路撒冷爭戰受災難的日子也滿足了;如今神將要赦免他們的罪孽,親自拯救他們。這個宣告提醒我們兩件事:
〈1〉按照神的公義,以色列民既然犯了罪,就應該受責罰,甚至滅亡,這是對的。
〈2〉雖然如此,但因著神的慈愛,神還是願意赦免他們的罪孽,甚至親自拯救他們,再給他們一個機會,這也是絕對可以相信的。
這種安慰就是神將要賜給以色列百姓最大的福氣,也是神所要傳達給以色列百姓最好的信息。在詩篇三十二篇大衛的懺悔詩裡〈詩三十二1、2〉,大衛曾說:如果一個人他的罪能蒙神赦免,被神遮蓋,在神面前成為一個無罪的人,那麼這個人是一個真正有福氣的人。這是大衛自己親身的體驗。可見神的安慰最重要的是什麼?不是單單為了解決我們肉體上的問題,也不是要賜給我們世上的榮華富貴,神的安慰最重要的是要告訴我們,神將要赦免我們的罪孽,救我們脫離罪惡的綑綁。這是我們查考以賽亞書後半段首先必須要有的認識。
其實話說回來,人的一切問題都是由罪而來,罪破壞了人與神之間的關係,罪也破壞了人與人之間的關係,罪使人走向絕望的道路,讓人陷在死亡的深坑,使人無法自拔,想逃都逃不了,想躲都躲不開。以色列民的被擄,就是一個最好的實例。那麼在這種情況下,人該怎麼辦呢?難道就這樣等死嗎?感謝神!聖經告訴我們:在人這是不能的,但在神卻凡事都能〈太十九26〉。只有神才有辦法來為人開路。
於是在曠野有人聲喊著說:當預備主的路〈賽四十3~5〉。這是人在黑暗當中的一道曙光,是神特別在曠野中、沙漠地為人開出來一條奇妙的道路。為的是什麼?不是為了祂自己,而是為了我們大家,為了要赦免我們的罪孽,拯救我們脫離罪惡的綑綁。所以這一條路不僅是空前的,而且是嶄新的;這是一條回歸之路,這是一條赦罪之路,這更是一條得救的道路;只要人願意走在這一條路上,神就要赦免他的罪,使他歸回到神的國和神的殿裡面,得到真正的平安,享受永遠的福氣。
可見神的安慰絕對不是只在口頭上,更在實質的行動上,神將要用這種非常具體的方法來安慰人,尤其要安慰祂的百姓。難怪以賽亞書的後半段才一再的強調,神將要成就一件新事〈賽四十二9〉,並且還詳細說明這件新事的主要內容,目的就是希望神的百姓能夠透過這大好的信息而得到真正的安慰。因此以賽亞書的後半段就這樣圍繞在這件新事上伸展開來,形成神救贖計畫的三部曲:
〈一〉神對以色列民的救贖〈40~48章,共九章〉:主題是預言被擄的以色列百姓將要歸回聖地,重建聖殿和聖城,因為神將要為他們興起一位君王古列,來完成神的這項救贖的工作〈賽四十四28,四十五1~3〉。真的這件事大約在以賽亞先知宣告此預言後兩百年完全應驗〈拉一1~4〉,就在波斯王古列元年〈538BC〉,神真的親自激動波斯王古列的心,使他下詔通令全國,准許被擄的以色列民歸回聖地,重建聖殿和聖城。這件事對當時的以色列民來說的確是一個極大的鼓舞,讓當時的以色列百姓得到很大的安慰;然而在神的整個救贖計劃中這卻不是最重要的,因為這只不過是神整個救贖計劃的初步,在實質上只是一個預表而已,就好像影子一般,絕不是本物的真體。
〈二〉神對天下萬民的救贖〈49~57章,共九章〉:主題是預言神將要興起一位受苦的僕人彌賽亞,祂不僅要拯救以色列民脫離律法的綑綁,更要拯救天下萬民脫離罪惡的權勢,使所有的人都能回到神的面前,重建屬靈的國度和聖殿。因此在以賽亞書四首僕人之歌的第二首裡面,神才特別描述這位彌賽亞的救贖工作〈賽四十九6、8~13〉,神說:祂不僅要復興以色列,同時也要作外邦人的光,祂要施行救恩,直到地極。所以諸天、大地,眾山都要歌唱,因為神已經藉著祂安慰了祂的百姓,也安慰了所有困苦之民。神很清楚的告訴我們:這位彌賽亞才是真正的安慰者,祂才能使人真的蒙受神的安慰。那麼很感謝神!這位彌賽亞在七百年後完全應驗在主耶穌基督的身上。當約瑟和馬利亞帶著嬰孩耶穌上聖殿獻祭的時候,先知西面被聖靈感動〈路二25~32〉,他很肯定的證實主耶穌就是那位他素來所盼望以色列的安慰者,他更清楚的指出主耶穌本身就是神的救恩,是神為萬民所預備的,所以祂將要作外邦人的光,也要作以色列的榮耀。我們看到主耶穌後來真的完全應驗聖經的預言,成為神給人真正的安慰。主耶穌不但窮其一生努力的傳好信息給困苦人,醫好傷心的人,使被擄的得釋放,讓被囚的出監牢〈賽六十一1〉;主耶穌更犧牲祂自己的生命,甚至死在十字架上,流出寶血,完成神的救贖,成為萬民的贖價〈太二十28〉〈提前二6〉;主耶穌真的為我們解決了罪的問題,祂真的為我們開了一條又新又活的道路,讓我們從祂的身體經過,再一次坦然無懼的回到神施恩的寶座前〈來十19、20〉,來得憐恤,蒙恩惠,作隨時的幫助〈來四16〉。
〈三〉神將賜給人新天新地〈58~66章,共九章〉:主題是宣告神的安慰的最高境界,說明神的安慰的終極目標,這是神所要賜給人最大的盼望〈賽六十五17~19,六十六10~13〉。神為了使人得到最大的安慰,達到最終極的目標,於是神開始著手預備一個新天新地,建造一座聖城新耶路撒冷,目的就是要讓凡是愛慕耶路撒冷的人都能進到這裡面來,使他們能夠因耶路撒冷而得到最大的喜樂,享受真正的平安。因為在那裡,所有的痛苦都要成為過去,從前的事也不再被紀念,一切都將變成新的;因為在那裡,將永遠沒有哭泣的聲音,也永遠不會有悲哀的情景;因為在那裡,只有歡樂、讚美和感謝的歌聲;因為在那裡,不再有黑夜,只有白晝和光明。這就是好得無比的榮耀天國,是神為祂的百姓所預備靈魂的歸宿,是神給人最大的盼望~永遠的安慰。
以上這三段就是神的救贖計畫,神要用這個計畫來安慰凡是願意回轉歸向祂的人。很感謝神!今天神的這種安慰已經落實在我們每個人身上,今天我們都白白的領受了主耶穌的救恩,正如以賽亞書五十三章第四首僕人之歌所預言的:因著主耶穌所受的鞭傷,我們得了醫治;因著主耶穌所受的刑罰,我們得享平安;因著主耶穌所受的痛苦,我們得著喜樂;因著主耶穌所流的寶血,我們的罪得蒙赦免;更因著主耶穌在罪上死,今天我們才能在義上活〈彼前二24〉。所以今天我們才有這活潑的盼望,盼望將來能夠進入榮耀的天國,享受永生的福氣。可見今天神的安慰真的大大的落實在我們每個人身上!
因此,我們一定要好好珍惜這份得來不易的安慰。我們千萬不可把神的安慰當作平常,輕看神這莫大的恩典;我們也絕對不可從得救的路上再走回巴比倫去,去貪愛世界的一切,成為世界的奴僕。否則的話,我們將再一次成為悖逆之子,只有等候神公義的審判,接受神更重的刑罰。難怪以賽亞先知在宣告神的安慰的同時,才特別提醒我們〈賽四十八22,五十七21〉,神說:惡人必不得平安。以賽亞先知特別用這句話來作第一段和第二段的小結,表示雖然神願意施慈愛來安慰人、拯救人,但是人如果硬心不肯接受,或是接受了又狠心的丟棄,那麼這種人將永遠得不到平安,他的結局將如以賽亞書最後所描述的〈賽六十六24〉,他將接受地獄永遠的刑罰,那裡的蟲是不死的,火是不滅的。
結論:〈路六24,十六25〉當主耶穌在世上傳福音的時候,有一次主耶穌特別講論福與禍的道理,主耶穌說:你們富足的人有禍了,因為你們受過你們的安慰!意思是說如果一個人只一味的追求世上的財富,然後想藉著財富享樂來得到安慰,那麼這種人將有災禍了!為什麼?我們可以從主耶穌後來所說財主與拉撒路的比喻裡得到清楚的答案,因為這種人一生只貪圖從世界來的安慰,卻硬著心不肯接受從神來的安慰,而且還天天奢華宴樂,自私自利,沒有一點憐憫的心腸,所以這種人的結局將是地獄永遠的刑罰,他的結局將相當悽慘,難怪主耶穌說這種人有禍了!可見安慰有兩種,一種是從世界來的,一種是從神來的。因此今天我們已經蒙受神的安慰的人,必須特別留意,我們信耶穌絕對不可以只在乎物質的得失,而不在乎靈魂的得救;我們更不可以為了追求世上的財利而把神擺在一邊,沒有時間禱告、聚會,更沒有時間為主做聖工、傳福音;我們在神的眼中千萬不可以成為一個有禍的財主,只追求世界暫時的安慰而輕看神永遠的安慰,這是絕對划不來的。所以求神幫助我們,讓我們能夠靠著神的安慰來突破世界的引誘和罪惡的綑綁,讓我們能夠緊緊抓住神的安慰來持守信仰到底,這樣雖然我們在世上或許有一些苦難,但是我們在主裡面卻有真正的平安,而更重要的是我們將來一定可以進入神為我們所預備那好得無比的新天新地,享受永遠的安慰。