Introducción: (Is 66:18,19) Según este pasaje de la Biblia vamos seguir con el tema “Escaparse y ser enviado.”
Con
respecto a este tema ya hemos aprendido la primera parte, nos dimos cuenta que
aunque aparentemente escaparse y ser enviados son dos hechos diferentes,
en realidad están estrechamente vinculados. Porque una persona que puede
liberarse del juicio de Dios, tiene la aptitud de ser enviado, y asimismo
adquiere autoridad y poder, para poder cumplir la misión que le fue
encomendada. Este es un concepto importante que nos advierte la parte final del
libro de Isaías. Por lo tanto, hoy no debemos sólo procurar ser enviados, antes
de recibir la comisión debemos examinarnos si estamos en condiciones de ser
enviados, si podemos liberarnos del juicio de Dios. Desde el punto de vista
espiritual, es mucho más importante poder escaparse que ser enviado. ¿Cómo
hacemos para liberarnos del juicio de Dios? (Is 66) nos habla de una verdad muy
importante, que abarca los aspectos positivo y negativo. Con respecto al
aspecto positivo ya hemos mencionado dos puntos: (1) ser pobre y humilde de
corazón; (2) temblar a la palabra de Dios. Estas personas obtendrán el cuidado
y la protección de Dios, por lo que podrán liberarse del juicio de Dios.
Seguidamente
vamos a ver desde el aspecto negativo, de qué forma podemos liberarnos del
juicio de Dios. También a partir de Is 66 mencionaremos tres puntos como
referencia:
(1)
(Is 66:3,4) No ser hipócrita. Esto
quiere decir que no basta con la formalidad externa de la creencia. La fe sin
la esencia es falsa, y es aborrecida por Dios. Las personas hipócritas
recibirán el juicio y el castigo de Dios, como fueron los israelitas. Según el
título, los israelitas eran el pueblo escogido de Dios, y según la carne, ellos
eran realmente descendientes de Abraham. Sin embargo, la vida y los actos de
ellos no eran diferentes a los de aquellos gentiles que adoraban ídolos y que
desconocían a Dios. Ellos hacían cosas malas que aborrecía Dios, y a oscuras
también adoraron ídolos. Pero por otro lado ellos adoraban a Dios de
apariencia. Esto es hipocresía; Dios aborrece a las personas hipócritas. (Is
1:10-15) Esta es la primera puerta del libro de Isaías. Dios tomó como escena
el tribunal, quería que el cielo y la tierra fueran testigos, para pronunciar
la sentencia al pueblo de Israel. ¿Por qué? Porque los israelitas eran
hipócritas, aparentaban ser el pueblo de Dios, pero se parecían a los oficiales
de Sodoma; aparentemente veneraban a Dios, pero en realidad pisoteaban el
templo de Dios. Por lo tanto ellos daban ofrendas a Dios, pero no eran
aceptadas; ellos guardaban las fiestas religiosas, pero Dios no conmemoraba sus
actos, sino que se sentía molesto; ellos oraban a Dios, pero Dios no escuchaba
sus oraciones. Su creencia era vana, carecía de valor. De manera que la
creencia no es solamente una formalidad externa sin una vida de fe concreta,
tampoco es sólo de palabra y sin obras existentes. No podemos tener únicamente
piedad externa, y sin la esencia de devoción. Este punto es muy importante,
pero también es un error que muchos cometen en la creencia. Es un punto ciego
de la fe, muchos no ven claramente este problema. Así fueron los israelitas,
que desconocían su problema. Entonces antes de finalizar el libro de Isaías,
Dios lo reiteró, y amonestó nuevamente a los israelitas que no debían ser
hipócritas, de lo contrario, los sacrificios y holocaustos equivaldrían a matar
a un hombre, y las ofrendas de corderos equivaldrían a degollar a un perro;
hacer ofrendas sería como ofrecer sangre de cerdo, quemar incienso sería como
bendecir a un ídolo. Esto significa que ninguna de las actividades de adoración
y culto obtendría el agrado y la bendición de Dios, sino que provocarían la ira
y el castigo de Dios. Esta fue la amonestación anunciada severamente por Dios a
través del profeta. A pesar de todo, los israelitas hacían caso omiso de esta
realidad, obraban según su antojo, por lo que llegó pronto el juicio de Dios, y
ellos no podían huir de éste. Su consecuencia era caer en la ruina. Era una
gran lección para ellos. Sin embargo, cuando el Señor Jesús vino al mundo a
predicar, el pueblo de Israel seguía igual que antes. (Mt 15:7-9) Ellos eran
hipócritas en la creencia, por eso Jesús les enseñó nuevamente con las
amonestaciones del profeta Isaías, para decirles que su creencia era vacía, y
era sin valor. Sobre todo Jesús reprendió sin reservas a los fariseos del
momento (Mt 23:13) que eran hipócritas. No sólo señaló sus faltas, también les
advirtió sobre la consecuencia de sus actos, que serían el juicio y el castigo
de Dios. Pero lamentablemente los israelitas seguían haciendo las cosas a su
manera a pesar de las advertencias, de manera que después llegó el juicio de
Dios, y ellos no pudieron escaparse de éste. Finalmente cayeron en la ruina; y
este hecho se convirtió en una gran amonestación que quedó en la historia.
Ahora vamos a reflexionar sobre nosotros mismos. Nosotros decimos que somos los
verdaderos israelitas espirituales, porque Dios es verdadero, la iglesia es
verdadera, y el Espíritu Santo es verdadero. Todo esto es absolutamente
correcto. Pero, ¿tenemos la esencia de la creencia?, ¿nuestras vidas y obras
pueden corresponden exactamente al Evangelio del Señor?, ¿nuestras conductas
son unánimes tanto en la iglesia como en la sociedad?, ¿hacemos las cosas para
que sean vistas por los demás?, ¿nuestras palabras coinciden con nuestros
pensamientos?, ¿sólo estimamos la formalidad externa de la creencia, o también
le damos importancia a la ejercitación espiritual interna?, cuando leemos la
Biblia, vamos a las reuniones, cantamos himnos, y oramos ¿adoramos a Dios con
espíritu y en verdad? ¿Realizamos los trabajos sagrados por amor a Dios y a los
hombres? Tenemos muchas preguntas que reflexionar, con el objetivo de no caer
en la trampa de la hipocresía, para no seguir los pasos de los israelitas, o de
los fariseos, quienes no pudieron escaparse del juicio de Dios. Si hoy queremos
ser personas que puedan salir del mal, entonces debemos exigirnos primero a no
ser hipócritas en la fe, para obtener el agrado de Dios, y luego tendremos las
condiciones para ser enviados a evangelizar. Este es el primer punto.
(2)
(Is 66:5,6) No aborrecer a los
hermanos. Este pasaje es difícil de entender si leemos la versión china
tradicional antigua. Si tomamos como referencia a la nueva versión
internacional será más simple. En estos versículos menciona un tipo de personas
en el templo de Dios, el cual no ama a Dios ni a los hermanos. Ellos adoran a
Dios sólo para obtener sus propios beneficios e intereses. Por lo tanto en el
templo de Dios ellos generan discordias y disensiones, e incluso luchan por el
poder. Si no estás de su lado, te odiarán hasta el fin. Entonces aunque estén
dentro del templo de Dios, y formen parte del pueblo de Dios, su corazón
aborrece a sus hermanos. A veces odian a este hermano, y otras veces desprecian
al otro. Sobre todo aborrecen a aquellos hermanos fieles a Dios que no quieren
seguir a ellos. Además de no querer relacionarse con esta gente, buscan
oportunidades para echarlos fuera de la casa de Dios en el nombre del Señor.
Por otro lado ellos se burlan de sus hermanos, con un tono de maldición dicen:
¡Sea Jehová glorificado y veamos nosotros vuestra alegría! O sea que quieren
desafío. En aquél momento, entre los israelitas había este tipo de personas. En
sus corazones no había amor de Dios, sólo odio. Por eso sus actos eran de
desprecio, envidia, discordia, y sus palabras eran burlas y sarcasmos. Estas
palabras eran agrias y llevan espinas, no podían edificar a las personas sino
que lastiman, y corrompen el templo de Dios. Esta gente cambió sin darse cuenta
de pueblo de Dios en enemigo de Dios. Por lo tanto salió la voz de Dios del
templo, esta voz pronunciaba la sentencia para aquellos enemigos, aclarando que
el juicio de Dios llegaría a ellos, mientras que ninguno de ellos podría
escapar. De manera que las maldiciones que dijeron caerían sobre ellos mismos,
al final ellos recibirían afrenta y vergüenza. Esta es una amonestación severa.
Lo mismo para nosotros. El templo de Dios es la iglesia de Dios, el templo de
Dios también se refiere a cada uno de nosotros. Si decimos que Dios es amor, en
la iglesia de Dios debe haber amor, y en nuestros corazones debe existir el
amor, no debe haber odio, de esta manera demostramos que pertenecemos a Dios.
(Jn 13:34,35) El Señor Jesús dejó un nuevo mandamiento a los discípulos. Este
nuevo mandamiento no era una verdad nueva, sino una verdad importante e
inmutable, que era amar unos a otros. ¿Por qué? Hay dos motivos importantes:
(1) porque el Señor nos ama; (2) porque de esta manera conocerán todos que
somos discípulos del Señor. Por lo tanto en la iglesia y en nuestros corazones
debe haber solamente el amor, no debe existir el odio. De ninguna manera
podemos odiar a las personas, porque odiar implica matar (1Jn 3:13-15). Esta es
la gran diferencia entre uno que cree en el Señor y otro que no cree. Los
hombres de este mundo se odian entre sí, porque ellos habitan en tinieblas. Así
son las personas que andan en la oscuridad, de todos modos, todos serán
destruidos. Pero nosotros somos diferentes, hemos salido de la muerte y entrado
a la vida, por eso sólo debemos tener amor y no odio. Si aborrecemos a nuestro
hermano, estamos matando a nuestro hermano, y la consecuencia es la muerte.
Supuestamente no es un problema serio, pero es un pecado grave. En San Pablo de
Brasil, hay una hermana que no se llevaba bien con su suegra, en su corazón
tenía odio hacia su suegra. Una noche tuvo un sueño, en su sueño veía a sí
misma mirando al espejo. Se asustó mucho, porque su cara reflejada en el espejo
era feísima, no era su cara, y no lo podía creer. Pero Dios le hizo soñar lo
mismo dos veces. En ese momento se sentía miedo, sabía cuál era el mensaje de
Jesús para ella. Entonces se propuso a sacar ese odio de su corazón. Por lo
tanto, de ninguna manera debemos odiar a la gente, menos a los hermanos, aunque
nos haya ofendido, no podemos guardar rencor. Sólo debemos perdonarlos con el
amor del Señor, ya sea setenta veces siete, y además desde el fondo del
corazón. De esta manera podremos estar firmes ante el tribunal de Dios sin
temor ni temblor, cantaremos victoria al juicio. Entonces seremos personas que
se liberan del juicio de Dios, y seremos dignos de ser enviados a evangelizar,
asimismo podremos cooperar y colaborar con otros, para llevar a buen término la
misión encomendada por Dios.
(3)
(Is 66:17) En la creencia no sólo
seguimos a los hombres, sino también a Dios. En aquél momento, entre los
israelitas había este tipo de personas. Si bien ellos eran el pueblo de Dios,
pero no tenían un claro conocimiento acerca de Dios, ni entendían su palabra.
Por lo tanto externamente ellos adoraban a Dios, pero en realidad se fijaban en
los hombres; aparentemente seguían detrás de Dios, pero en realidad van detrás
de los hombres. De esta manera se convirtieron en ciegos guiados por ciegos, no
veían nada claro, no podían discernir la dirección correcta, ni el bien del
mal. Ellos se creían poderosos, se purificaban a su manera, y con su propia
forma demostraban que estaban consagrados, además con su propio método entraban
a los huertos que ellos consideraban santificados. Sin embargo, este huerto no
era el huerto de Dios, sino una comunidad social formada por hombres. Entonces
ellos seguían detrás de otros, comían cosas impuras que estaban prohibidas por
la ley de Dios. Sin embargo pensaban que eran santos. Estas personas son
aborrecidas por Dios, porque son engreídas, respetan más al hombre que a Dios,
quieren establecer su propia justicia y no seguir la justicia de Dios. Por lo
tanto Dios dijo que la consecuencia de ellos será la destrucción, ellos no
podrán liberarse del juicio de Dios. De la misma manera, nosotros que creemos en
Dios, y somos su pueblo, debemos ser cuidadosos. Tenemos que tener un claro
conocimiento sobre Dios y sobre su palabra. Nuestra creencia no es ciega, ni
confusa. Ya que creemos en Dios debemos seguirlo, debemos hacer según lo que Él
dice, así nuestra creencia va por la dirección correcta. No se puede añadir ni
quitar la palabra de Dios, ni modificarla; y no existe verdades ambiguas.
Además hay que ponerla en práctica, para santificarnos, purificar nuestros
corazones, y entrar al huerto de Dios. Porque nosotros seguimos a Dios y no a
los hombres, escuchamos la palabra de Dios y no la palabra de los hombres. Por
lo tanto lo que comemos es el alimento espiritual sano, y no las falsas
doctrinas del mundo. Este punto es muy importante en nuestra creencia. Hoy en
día hay todo tipo de herejía y doctrinas falsas, fácilmente podríamos ser
engañados y caer en la trampa, por lo que debemos tomar precaución, discernir
el bien del mal según los parámetros de la Biblia, y conocer bien la verdad
meditando la palabra constantemente. No podemos comer carne de cerdo ni
ratones. El cerdo no es un animal rumiante, quiere decir que no medita
repetidamente; el ratón no tiene pezuñas hendidas, quiere decir que no puede
discernir el bien del mal, y además arrastra sobre la tierra, y pertenece al
mundo. Esto significa que no debemos quedarnos satisfechos con sólo creer en el
Señor Jesús, o pensar que todas las denominaciones de las iglesias cristianas
son correctas, o creer en todo tipo de espíritu, sino que debemos discernir lo
correcto y lo erróneo a partir de la Biblia, y conocer bien la verdad meditando
la palabra de Dios constantemente. De todas maneras debemos mantenernos en la
sana doctrina. Como dijo Pablo, (2Ti 1:13,14). Pablo en su tiempo próximo a
morir como mártir, exhortó a Timoteo que debía retener la forma de las sanas
palabras en la fe y amor, y guardar el buen depósito por el Espíritu Santo que
moraba en él. Si hacemos esto podremos ver al Señor en paz, y liberarnos del
juicio de Dios. Entonces seremos dignos de ser enviados, la verdad que
predicaremos será completa, y podremos salvar a nosotros mismos y a los demás.
Los tres puntos anteriores son vistos desde el
punto de vista negativo. Por lo menos hay que cumplir con las tres condiciones
negativas para poder liberarse del juicio de Dios: (1) no ser hipócrita; (2) no
aborrecer a los hermanos; (3) no sólo seguir a los hombres y no a Dios. Si
podemos hacer estos tres puntos, seguramente podremos liberarnos del juicio de
Dios, y ser enviados. Y ciertamente Dios nos estimará como sus buenos
colaboradores.
Por
último vamos a concluir con un ejemplo de la Biblia: (Hch 8:18-24). Este pasaje
narra sobre un hechicero de Samaria llamado Simón, quien cuando vio que los
apóstoles hacían milagros, se sorprendió, entonces creyó en el Señor, y se
bautizó, lo cual era bueno. Sobre todo cuando veía que los apóstoles al imponer
las manos descendía el Espíritu Santo, admiraba tener ese don. Este hecho
demostraba que la palabra que él creía era verdadera, y asimismo testificaba
que los apóstoles realmente eran enviados. Sin embargo él no tenía una
motivación correcta de creencia, su corazón no era honesto, él quería luchar
por fama y riquezas, y utilizar la piedad como fuente de ganancias. Por esta
razón él no tenía un claro conocimiento acerca de la palabra de Dios, pensaba
que esa autoridad podría comprarse con dinero. Él no veía a Dios, veía sólo a
los hombres. Al final no pudo ser enviado, sino que se quedó atrapado en la
atadura del pecado. Era una lástima. Por lo tanto hoy también debemos estar
atentos. Gracias a Dios, creemos en el Señor, ya recibimos el bautismo, y
también el Espíritu Santo, deberíamos anhelar los buenos trabajos, pero
mientras tanto no nos olvidemos de examinar nuestro estado de creencia. ¿Somos
realmente personas que se liberan del juicio de Dios? Que Dios nos ayude.
引言:〈賽六十六18、19〉我知道他們的行為和他們的意念。時候將到,我必將萬民萬族聚來,看見我的榮耀,我要顯神蹟在他們中間。逃脫的,我要差到列國去,就是到他施、普勒、拉弓的路德和土巴、雅完,並素來沒有聽見我名聲、沒有看見我榮耀遼遠的海島;他們必將我的榮耀傳揚在列國中。
茲謹根據此段聖經繼續來談談「逃脫與受差」這個題目。
有關這個題目我們已經一起學習過第一部份,我們發現逃脫與受差雖然表面上看起來好像是兩回事,但事實上它們的關係卻相當密切,因為一個真正能從神的審判當中逃脫出來的人,他才有資格接受差遣,同時也才有受差遣的權柄和能力,那麼這種人他才有辦法去完成所托付的使命,這是以賽亞書要結束之前所提醒我們的一個重要觀念。因此今天我們千萬不可以只一味的想接受差遣,我們在受差之前必須先檢討自己,我真的有受差的資格嗎?我真的能從神的審判當中逃脫出來嗎?可見如果從屬靈的角度來看,逃脫往往比受差更重要,那麼問題是我們要怎麼樣才能真的從神的審判當中逃脫出來呢?〈賽六十六章〉告訴我們一些很重要的道理,包括積極和消極兩方面,很感謝主!有關積極方面我們已經談過了,最主要有兩點:〈一〉要肯虛心痛悔;〈二〉能因神的話戰兢。這種人神才會看顧他,而一個能蒙神看顧的人他才有可能從神的審判當中逃脫出來。
那麼接下來我們想繼續談談消極方面,要怎麼樣才能真的從神的審判當中逃脫出來呢?我們再從〈賽六十六章〉裡面另外提出三點來供大家參考:
〈一〉不可假冒偽善〈賽六十六3、4〉:意思就是不可以只有信仰的外表形式,而沒有信仰的內在實質,因為這種信仰是假的,是神所憎惡的,這種人一定會受到神的審判和刑罰。當時的以色列民就是這樣,從名分上來看,以色列民是神的選民沒錯,就肉體來說他們確實是亞伯拉罕的後裔;但問題是他們的生活行為實際上卻跟那些拜偶像不認識神的外邦人一樣,專作一些神所不喜歡的惡事,甚至於自己暗中也去拜偶像,然後表面上又來敬拜神,這就叫做假冒為善,這種人神最討厭。難怪以賽亞書一開始,神就特別用法庭作背景,要天地作見證,宣告祂對以色列民的審判〈賽一10~15〉,審判什麼?就是審判以色列民的假冒為善,因為他們表面上是神的百姓,實際上卻好像所多瑪的官長;他們表面上來朝見神,實際上卻在踐踏神的聖殿;所以雖然他們也獻祭給神,但是神卻不悅納;雖然他們也向神守節,但是神卻不紀念,而且還覺得很煩;雖然他們也向神禱告,但是神既不看也不聽;他們的信仰變成空的,變成一點價值都沒有。可見信仰絶對不可以只注重外表的形式,而沒有實際的信仰生活,也絕對不能只用嘴巴講,而沒有實質的行為表現,意思就是我們不能只有敬虔的外貌,卻沒有敬虔的實意,這一點也非常重要;然而問題是這卻是人在信仰上很容易犯的毛病,同時更是人在信仰上的一個大盲點,很多人都看不見。當時的以色列民正是如此,真的看不見問題的所在。因此以賽亞書要結束之前,神才再一次提出來,提醒以色列民,在信仰上千萬不可以假冒為善,否則的話宰牛獻祭會好像在殺人,獻羊羔會如同打斷狗的脖子,獻供物就好像在獻豬血,燒乳香更猶如拜偶像一般,意思就是所有拜神的活動不但得不到神的喜悅和祝福,反而會惹來神的忿怒和刑罰,這是神藉著先知所傳達非常嚴重的警告。只可惜我們看到當時的以色列民卻不把它當作一回事,還是我行我素的,結果神的審判真的來到,他們真的無法逃脫,他們的結局只有家破人亡,這是一次很大的教訓。一直到主耶穌道成肉身來到這個世界,我們看到當時的以色列民還是一樣〈太十五7~9〉,他們並沒有記取教訓,他們在信仰上還是一樣假冒為善;於是主耶穌再一次引用以賽亞先知的警告來提醒他們,告訴他們這種信仰是空的,是沒有價值的;尤其主耶穌更很不客氣的責備當時的法利賽人〈太二十三13〉,說他們是一群不折不扣假冒為善的人,主耶穌不僅很具體的指出他們的錯誤,同時再一次告誡他們這樣做的結局是什麼?就是神的審判和刑罰;很可惜我們看到當時的以色列民還是一樣,聽歸聽、做歸做,還是我行我素的,結果神的審判又來到了,他們一樣無法逃脫,最後還是一樣家破人亡,成為歷史上另一個很大的鑑戒。因此今天反過來看看我們自己,今天我們說我們是屬靈的真以色列民,因為神是真的,教會是真的,聖靈更是真的,這絕對是對的;但問題是今天我們有真的信仰實質嗎?值得大家好好的想一想,今天我們的生活行為能夠與主的福音相稱嗎?我們在社會上的表現和在教會裡的表現能夠一致嗎?我們所做的一切是不是都只為了讓人看見呢?我們有沒有口是心非呢?我們是不是只注重外表的敬虔而不注重內心的靈修呢?當我們聚會、讀經、唱詩、禱告的時候,我們是不是真的用心靈和誠實來拜敬神呢?尤其當我們做聖工的時候,請問真的是出於愛神愛人的心嗎?有很多問題的確值得我們再一次好好的去思考檢討,目的就是為了不讓我們掉進假冒為善的陷阱裡頭,免得我們也跟以色列民一樣,成為現代的法利賽人,結果無法逃離神的審判。可見今天我們要成為一個能真正逃脫的人,首先必須要求自己,在信仰上絕對不能假冒為善,這樣才能得神的喜悅,才有資格受差遣去傳福音,這是第一點。
〈二〉不可恨惡弟兄〈賽六十六5、6〉:這一段聖經中文和合譯本比較難懂,如果我們參考現代中文譯本就比較容易了解,在這裡特別提到在神的殿中有一種人,既不愛神也不愛人,他們拜神的目的只是為了自己的利益,這些人在神的殿中分爭結黨,爭權奪利,只要你不跟他們站在同一邊,他們就恨惡你;因此他們雖然身在神的殿中,雖然同是神的選民,可是卻常常懷恨在心,一下子討厭這個,一下子討厭那個,尤其是恨惡那些對神忠心、不肯隨從他們的人,這些人他們不但不相往來,甚至假藉神的名找機會把這些人趕出神的殿;不但如此,他們還很喜歡譏笑自己的弟兄,常常帶著咒詛的語氣說:願神顯出他的榮耀來吧!讓我們看看你們有多好?會有多大的喜樂!意思就是我們等著瞧,看看誰厲害?當時的以色列民當中就有這種人,心中根本沒有神的愛,只有人的恨,以至於所表現出來的行為,不是互相排斥,就是忌妒分爭,所講出來的話,不是譏笑人,就是諷刺人,講話酸溜溜的,語中帶刺,不但不能造就人,還會傷害人,甚至敗壞神的殿;因此這種人在不知不覺當中很快的從神的選民一下子變成神的仇敵,於是從神的殿中馬上有聲音出來,這個聲音就是神向這些仇敵施行報應的聲音,表示神的審判一定會落在他們身上,他們一個也不能逃脫,結果他們所說的咒詛全部都歸到自己身上,最後蒙羞的終究還是自己,這也是一個很嚴重的警告。今天對我們來說,神的殿就是神的教會,神的殿更可以指著我們每一個人;今天既然我們說神就是愛,那麼在神的教會裡面就要有愛,在我們每個人的心中更要有愛,絕對不能有恨,這樣才能證明我們真的是屬神的人;這就是為什麼當年主耶穌要交代門徒一條新命令最主要的理由〈約十三34、35〉,所謂的新命令並不是指新的道理,而是說這種道理很重要,並且永遠不會改變;那麼到底是什麼道理呢?就是要彼此相愛,為什麼?〈1〉因為主先愛我們;〈2〉因為只有這樣才能證明我們真的是主的門徒。因此今天在教會裡面或在我們心中只能有愛,不能有恨,無論如何都不可以恨人,恨人就等於殺人〈約壹三13~15〉,這是信主的人與沒有信主的人最大不同的地方,沒有信主的人每天恨來恨去很正常,因為他們是住在黑暗裡頭,黑暗中的人本來就是這樣,反正最後都要滅亡;但是我們卻不一樣,我們已經出死入生了,所以我們只能有愛,絕對不能有恨,如果我們還恨弟兄,那就等於殺了弟兄,殺弟兄的結局就只有死路一條。可見這種事情表面上看起來好像沒什麼,其實是很嚴重的罪。有一位弟兄與另外一位弟兄處得不太好,於是他就懷恨在心,有一天禱告,突然間他發現自己裡面的聖靈非常微弱,好像將殘的燈火,沒想到那天晚上睡覺,魔鬼就來找他,把他壓得喘不過氣來,他趕緊奉主耶穌聖名趕撒但,可是趕了半天卻沒有用,這時候他才發現原來自己已經掉在黑暗當中,為什麼?因為他恨惡弟兄,於是他拼命的向主悔改禱告,把心中的恨拿掉,才從新得力。由此可見,今天無論如何我們都不可恨人,更不可以恨弟兄姊妹,就算是他有對不起我們的地方,我們也不可以懷恨在心,只能用主的愛來寬容他,甚至七十個七次,完完全全徹底的從心裡面饒恕他,這樣我們才能夠坦然無懼的站在神的審判台前,向審判誇勝,成為一個真正從神的審判當中逃脫出來的人,那麼我們就有資格接受神的差遣,同時我們也才有可能跟別人同工,一起來完成神所託付的使命,這是第二點。
〈三〉不可只跟從人,而不跟從神〈賽六十六17〉:這是從信仰的角度來說的。當時以色列民當中就有這種人,雖然他們也是神的選民,但是他們對神的認識卻不清楚,對神的話語更不了解,於是他們表面上是在拜神,但實際上卻在看人,他們表面上是要跟從神,但實際上卻是跟在人的後頭走,結果成了被瞎子帶著走的瞎子,什麼都看不見,什麼都弄不清楚,不僅分不清東西南北,同時也弄不清是非善惡;於是他們自以為是,就用自己的方法來潔淨自己,表示自己也是分別為聖的人;而且還用自己的方法進入自己認為非常神聖的園子,其實這種園子根本不是神的園子,只是人的團體;然後跟在別人的後頭走,吃一些不合神的道理、在神看來是不潔淨的東西,可是他們卻自以為是聖潔的;這種人也是神所憎惡的,因為他自高自大,尊重人過於尊重神,想立自己的義而不服神的義,難怪神說:這種人的結局也一樣要一同滅亡,這種人絕對無法逃離神的審判。因此今天我們一定要非常謹慎,今天我們既然相信神,既然成為神的選民,那麼我們對神就一定要有很清楚的認識,對神的道更要有很清楚的了解;我們的信仰絕對不是盲目的,更不是糊裡糊塗的,我們要緊跟著神走而不是到處跟人跑;我們要聽神的道而不是聽人的道;我們要吃純正的靈糧而不是世上的邪說;那麼既然如此,神怎麼說我們就一定要照著做,因為神的話是絕對的,不能加添,也不能刪減,更不能更改,對就是對,不對就是不對,絕對沒有似是而非的道理;我們深信唯有吸取這種純正的道理,並且努力的去遵行,我們的信仰才有正確的方向,才有辦法真的使自己分別為聖,然後帶領自己進入神的園中,這一點也相當重要;因此今天我們活在這異端邪說到處充斥的末世裡面,一定要特別小心,千萬不可以受迷惑,不可以跟著人跑,豬肉和倉鼠絕對不可以吃,因為豬不倒嚼,表示這種人不肯反復思想;倉鼠沒分蹄,表示這種人不能分辨是非;意思就是我們絕對不可以認為只要信耶穌就好,也不可以覺得所有的教派都對,更不可以所有的靈都去相信;反而要很謹慎的根據聖經來分辨對錯,要很認真的反復思想來明白真理,無論如何一定要持守住純正的信仰,就好像保羅在殉道之前特別吩咐提摩太所說的〈提後一13、14〉:務必要守住純正話語的規模,靠著信心、愛心還有聖靈的幫助在主裡面牢牢的守著,如此才能夠安然見主,當神的審判來臨的時候才能夠真的逃脫出來,那麼這種人才有資格受差,他所傳的福音也才有可能全備,而更重要的是這種人才能夠真的救自己又救別人,這是第三點。
以上這三點都是從消極方面說的,要成為一個能從神的審判當中逃脫出來的人,至少必須做到三「不」:〈一〉不假冒偽善;〈二〉不恨惡弟兄;〈三〉不可只跟從人而不跟從神。如果我們真的能夠做到這三「不」,那麼相信我們不但能逃脫,而且一定會受差,相信神一定會重用我們的。
結論:〈徒八18~24〉就在使徒時代,在撒瑪利亞有一個行邪術的西門,當他看到使徒所行的神蹟他很驚奇,於是他相信主,也受了洗,這是好的;緊接著當他看到使徒一按手就有聖靈賜下來,他又好羨慕這種恩賜,這也是對的;這些事再再證明他所信的道的確是真實的,同時也證明這些使徒們真的是受主的差遣;然而很可惜是他信主的動機不太單純,他的心不正,他想在教會裡面爭權奪利,想用敬虔來作得利的門路,這表示他對神和神的道根本沒有認識請楚,以至於誤以為這種權柄是可以用錢買的,他看不見神,只看到人,結果他不但不能受差遣,而且還使自己落在罪惡的綑綁當中,無法逃脫出來,真的很可惜,也很遺憾!因此今天我們一定要非常謹慎,很感謝主!今天我們都已經信主受洗了,我們也都已經受了聖靈,所以我們應該要羨慕各樣的善工,這是對的;不過在我們羨慕善工的同時,我們也必須先省察自己的信仰,我是一個能從神的審判當中逃脫出來的人嗎?求神幫助我們!