Introducción: (Is 22:20-25) “En aquel día llamaré a mi siervo Eliaquim, hijo de Hilcías. Lo vestiré con tus vestiduras,
lo ceñiré con un talabarte y entregaré en sus manos tu autoridad; y él será un padre para el morador de Jerusalén y para la casa de Judá. Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro: él abrirá y nadie cerrará, cerrará y nadie abrirá. Lo hincaré como un clavo en lugar firme y será motivo de honra para la casa de su padre. Colgarán de él toda la honra de la casa de su padre, los hijos y los nietos, todos los vasos menores, desde las tazas hasta toda clase de jarros. Aquel día, dice Jehová de los ejércitos, el clavo hincado en lugar firme será quitado; será quebrado y caerá. Y la carga que sobre él se puso se echará a perder; porque Jehová ha hablado.” A
partir del capítulo 13 de Isaías, el mensaje de las profecías de Isaías se
dirigía en su mayoría a pueblos extranjeros. Esto ocurre hasta el capítulo 22,
en el que nuevamente, el profeta volvió a tratar sobre las revelaciones de
Israel. En el capítulo 22:1 dice: “Profecía sobre el valle de la visión”. Este
valle de la visión era Jerusalén. Porque Jerusalén estaba ubicada en un valle rodeada
de montañas. Además Dios solía revelar visiones y transmitir sus mensajes en
esta ciudad. De manera que fue llamada el valle de la visión.
Lástima que este
lugar que contaba con la presencia de Dios, ahora iba a ser abandonado por
Dios. ¿Por qué? En el capítulo 22 menciona 4 motivos principales: (1) (versículos 1-4) Porque el pueblo de
Dios se dejaba llevar por la concupiscencia en la gracia de Dios; (2)
(versículos 5-11) porque el pueblo de Dios sólo confiaba en él mismo en tiempos
de angustias; (3) (versículos 12-14) porque el pueblo de Dios no quiso
arrepentirse en tiempo próximo a la muerte; (4) (15-25) la principal causa fue
que ellos se corrompieron en su nobleza.
Por
estas causas Dios mandó al profeta Isaías a pronunciar nuevamente estas
profecías, para advertir a los israelitas de su destrucción si siguieran en el
pecado. Dios tomó el hecho de los dos mayordomos, registrado en 15-
(I)
Mayordomo Sebna
En
primer lugar hablaremos sobre Sebna (Is 22:15-19). Sebna era el mayordomo que
se encargaba del banco de plata en Judea, era un oficial de alto rango,
semejante a un gobernador. Era el mayordomo de la casa real, y el administrador
del palacio. Se dice que era de la región de Siria, pero fue ascendido a un
cargo importante en la corte. Podemos darnos cuenta que seguramente era una
persona talentosa e inteligente, tenía poder, como un clavo hincado en lugar
firme. Lástima que no supo guardar la integridad, fue soberbio y no quiso
escuchar las advertencias del profeta Isaías. Quería contraer alianza con
Egipto para afirmar su poder. Lo peor fue que en los momentos más hostiles de
su país, no se preocupó por su patria sino que sólo pensaba en sus propios
intereses. Se corrompió en la nobleza. Por eso Dios mandó al profeta Isaías
para que fuera a ver a Sebna y le señalara su error.
Lo
primero que le preguntó Isaías a Sebna fue: ¿Qué tienes tú aquí? Todas las
veces que aparece esta pregunta por parte de Dios en
¿En aquél momento
qué estaba haciendo Sebna? Estaba labrando un sepulcro para él mismo en el
lugar alto de Sión. El lugar alto del monte Sión era un cementerio de los
judíos afamados; y él estaba ahí preparando un lugar donde reposar en un
futuro. En tiempo de angustia del país, en tiempo de decadencia de la fe del
pueblo, él no fue un buen ejemplo para los demás, no pudo contristar con los
demás, no pudo esforzarse para mejorar la situación, ni hacer reformas para
hacer progresar el país, sino que no dejó un buen ejemplo, codiciaba la
vanagloria, sólo procuraba por sus beneficios carnales, por su futuro, y sólo
quería satisfacer sus deseos avaros. A esta actitud de indiferencia por el país
y por el pueblo, y de egoísmo, la llamamos corromperse en la nobleza. Cuando
una persona se corrompe en su nobleza, le llegará pronto la maldición de Dios.
Por eso el profeta Isaías le dijo que aunque ya tenía todo planeado para su
bienestar en el futuro, como un clavo hincado en lugar firme, Dios no le
ayudaría a triunfar. Dios sería un valiente que lo ataría, y lo arrojaría en
tierra espaciosa, como arrojando una pelota. Sería llevado a cautiverio,
vagaría por tierras extrañas, y sepultada en tierra ajena. Porque no fue fiel
ni con Dios ni con los hombres, por eso sería una vergüenza para la casa de su
amo. Y todo lo que consideraba como riqueza y lujuria, iría junto con él a la
perdición. Dios arrebataría su cargo, para que nunca más fuese mayordomo.
Todas estas cosas
cumplieron después. En los años del rey Ezequías, cuando el rey Senaquerib de Asiria
atacó Jerusalén, Sebna fue destituido del cargo de mayordomo, y se convirtió en
secretario, de gobernador se convirtió en escriba (Is 36:3). Según lo que se
cuenta fue deportado a Asiria, y murió en tierra extranjera. Esta es la
consecuencia de una persona que se corrompe en su nobleza.
(II)
Mayordomo Eliaquim
Luego
Dios profetizó que Eliaquim iba a sustituirle el cargo. ¿Por qué? Porque
Eliaquim era un hombre temeroso a Dios. Su nombre significa: Dios edifica. Dios
levantaría a Eliaquim, lo haría mayordomo, para que obtuviera poderes
políticos, para que fuera el padre de la casa de Judá, y además le pondría la
llave de David sobre sus hombros, para que tuviera potestad sobre la casa real
y el país, y pudiera gobernar al país bajo la guía de Dios. De esta manera Dios
lo edificó, lo consolidó, como si hincara un clavo en lugar firme, él no se
movería jamás y sería motivo de honra. No sólo él obtendría honra, sino también
sus padres, sus hijos y sus nietos. Es una profecía muy famosa. Estas palabras
ocurrieron realmente sobre Eliaquim, y más tarde también sobre el Señor Jesús.
En
realidad el Señor Jesús es el verdadero mayordomo que sostiene la llave de la
casa de David, Él es el verdadero gran mayordomo establecido por Dios (Ap 3:7).
Aquel santo, verdadero, que tiene la llave de David es Jesucristo. El que abre
y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre. Él tiene autoridad del Reino de
Dios, tiene gloria y honra. Incluso nosotros, los hijos que creemos en
Jesucristo, también obtenemos gloria a causa de Él. Por eso esta profecía no
sólo se cumple en Jesucristo, también en nosotros, los hermanos. Todos los que
creemos en Jesús tenemos esta bendición y esta identidad preciosa. Cuando el
Señor Jesús predicaba en el mundo, dijo a Pedro: A ti te daré las llaves del
reino de los cielos, todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y
todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos (Mt 16:18,19),
como la autoridad que tenía Eliaquim. Después esta llave no sólo fue dada a
Pedro, sino también a todos los discípulos de Jesús (Mt 18:18,19), todos ellos
también tuvieron la autoridad de atar y desatar. Después de la resurrección de
Jesús, se apareció a los discípulos, y en presencia de ellos los envió (Jn
20:21-23). Les dijo que iban a recibir el Espíritu Santo, y a través del
Espíritu Santo, tendrían la potestad de perdonar y retener los pecados.
Mediante el nombre del Señor Jesús podían perdonar los pecados de aquellos que
creían y se bautizaban, y por medio del poder del Espíritu Santo, condenaban a
aquellos incrédulos, duros de corazón. Ellos y todos los creyentes enviados por
el Espíritu Santo también fueron y son como Eliaquim.
Entonces
desde el punto de vista espiritual, todos los que hoy son llamados discípulos
de Jesús, los que han sido enviados por el Espíritu Santo, tienen esta
autoridad, como Eliaquim. Son mayordomos de la casa de Dios. Así que hoy todos
somos los clavos hincados por Dios en lugar firme, hincados en el lugar santo
de Dios. Como el pueblo elegido que se había liberado de las tribulaciones, a
causa de la gracia y la misericordia de Dios, fue hincado en lugar santo,
iluminado por Dios, y liberado de la opresión del enemigo (Esd 9:8). De la
misma manera, nosotros los creyente que fuimos liberados del pecado por medio
de la salvación de Dios, somos como clavos hincados en la iglesia de Dios por
su misericordia, estamos bajo la protección de Dios, somos liberados de la
amenaza de la muerte. Esta es la inmensa gracia de Dios, la mayor bendición que
Él nos ha dado.
(III)
Lo que espera Dios de los mayordomos
¿Por qué Dios nos salvó, nos edificó como a
Eliaquim, nos dio una identidad noble, nos convirtió en sus mayordomos? Porque
quiere que nos preocupemos por la casa de Dios, y edifiquemos la iglesia. Esto
es lo que Dios espera de sus mayordomos, como exigía Dios a Sebna y a Eliaquim.
¿Cómo nos preocupamos por la casa de Dios, y cómo edificamos la iglesia? En
realidad es fácil. Lo que Dios pide a sus mayordomos es que sean leales (1Co
4:1,2; 1P 4:10), que puedan servir a su Señor según sus dones, servir los unos
a los otros, para la edificación de la iglesia, y convertirse de esta manera en
buenos mayordomos de Dios. De esta forma no estarán faltos con su identidad
noble, no harán decepcionar a Dios, y no convertirán la gloria en vergüenza.
Para
que podamos entender esta verdad, el Señor Jesús mismo nos dejó un buen ejemplo
a seguir (Heb 3:1,2,5,6). Él como Moisés fue fiel en toda la casa de Dios. En
realidad tenía la imagen de Dios, pero por nosotros tomó la imagen de un
hombre. En un principio era rico, pero por nosotros se convirtió en pobre. En
toda su vida fue humilde de corazón, fue fiel y obediente a Dios, por eso
padeció de dolores hasta su muerte, y murió en la cruz. ¿Por qué hizo todo
esto? Fue para seguir la voluntad de Dios, consumar la salvación, edificar la
iglesia. No hizo nada por él mismo, no labró sepulcro para sí, no tuvo ni
siquiera lugar de cabecera. Él fue realmente un buen mayordomo en la casa de
Dios, por eso hoy Dios lo subió a lo sublime, para que sea motivo de gloria, y
dentro del reino de Dios es realmente un clavo hincado en lugar firme,
inconmovible.
Por
lo tanto todos nosotros, los hermanos que hemos sido llamados por la gracia de
Dios, debemos aprender del Señor Jesús, debemos ser como Él, fieles en toda la
casa de Dios, y ser buenos mayordomos. No debemos ser como Sebna, corrompernos
en la nobleza, hacer que nuestra fidelidad se torne en egoísmo, olvidarnos del
objetivo del llamamiento de Dios, olvidarnos de nuestra responsabilidad de
mayordomo, de estar en los negocios de Dios, de preocuparnos por el desarrollo
de la iglesia, de servir al Señor en la iglesia según nuestros dones, y de
servirnos mutuamente para la edificación de la iglesia. Cuando nos olvidamos de
estas cosas es cuando empieza a surgir nuestro egoísmo. Seremos como Sebna,
labraremos nuestros sepulcros en el lugar alto de Sión, prepararemos por
nuestro lugar de reposo. Quizás vamos a seguir creyendo en el Dios verdadero, a
participar las reuniones, a ayudar en los trabajos sagrados, a orar, y a siendo
mayordomos de Dios; pero nuestros actos probablemente estarán poniendo a
nosotros mismos en el primer lugar, y también a la vanagloria del mundo como lo
principal. Sólo vamos a estar pendiente de nuestra fama, de nuestros beneficios
carnales, y estaremos a la mira de nuestro futuro, de lograr satisfacer nuestra
codicia y deseos, incluso llegaremos a tomar a la piedad como pretexto para la
ganancia, tomaremos como Dios a nuestro vientre. Esto será un gran lamento en
la creencia. Aunque muchos tienen este problema.
Pablo
estaba al tanto de esta grave situación, por lo que exhortó a los creyentes de
la iglesia de Filipo (Fil 3:18,19), a que fuesen cautelosos. De lo contrario,
no nos daremos cuenta si nos hemos convertido en enemigos de la cruz de Cristo.
Quizás Dios nos ha preguntado varias veces: ¿qué tienen ustedes aquí?, y ni lo
percatamos. Esta situación es sumamente peligrosa. Debemos recordar que la
consecuencia de tales personas es la perdición, porque perecieron en su
dignidad. Aunque fueron en un principio clavos hincados por Dios en lugar
firme, pero cuando llegue el día del juicio de Dios, estos clavos que estaban
en lugar firme serán doblados, serán cortados y caídos a la tierra, las cargas
que fueron colgadas sobre ellos también serán cortadas. Todo desaparecerá; la
gloria pasada se convertirá en vergüenza.
Conclusión:
(Sal 49:1,2,6-12,16-20) Esta verdad es muy importante,
así que todas las naciones deberán oírla. Ya sean ricos o pobres, nobles o
viles, sobre todo el pueblo de Dios, el pueblo elegido espiritual. ¿Qué deberán
oír? Al clamor de Dios, y a las exhortaciones de los profetas.
Sabemos que obtener
riquezas es bendición, ser noble es gloria. Cuando alcancemos estas cosas,
merecemos estar contentos, y estar agradecidos. Pero en tiempo de alegría y
agradecimiento, debemos tomar precaución, no nos sintamos satisfechos. Porque
si bien la riqueza y la honra son cosas buenas, no salvan nuestras vidas, menos
nuestras almas. Y si no las sabemos administrar bien, pueden insensibilizar
nuestro espíritu, trasformándonos en bestias que están por morir, sin ningún
valor. Por lo tanto, no debemos corrompernos en la nobleza, sobre todo cuando
hemos sido edificados por Dios, y enviados por Espíritu Santo, cuando hemos
obtenido la potestad espiritual en el reino de Dios, y una mejor identidad. No
debemos labrar nuestra sepultura egoístamente, o procurar ciegamente la fama de
este mundo, o tomar la piedad como fuente de riquezas. Sino que debemos
mantener nuestra integridad, servir al Señor fielmente, vivir por Cristo,
conmemorar su gracia, y preocupar por la iglesia. En la sociedad debemos dar
buenos frutos para glorificar a Dios y beneficiar a los hombres, y en la
iglesia, utilizar nuestros dones para servir a los creyentes. No nos
corrompemos en la nobleza, estemos atentos, para ser buenos mayordomos de Dios,
como Eliaquim. De esta manera seremos clavos hincados por Dios en lugar firme,
hincados en el santuario de Dios, inconmovibles, iluminados por su luz, hasta
la eternidad.
引言:〈賽二十二20~25〉「到那日,我必召我僕人希勒家的兒子以利亞敬來,將你的外袍給他穿上,將你的腰帶給他繫緊,將你的政權交在他手中。他必作耶路撒冷居民和猶大家的父。我必將大衛家的鑰匙放在他肩頭上。他開,無人能關;他關,無人能開。我必將他安穩,像釘子釘在堅固處;他必作為他父家榮耀的寶座。他父家所有的榮耀,連兒女帶子孫,都掛在他身上,好像一切小器皿,從杯子到酒瓶掛上一樣。萬軍之耶和華說:當那日,釘在堅固處的釘子必壓斜,被砍斷落地;掛在其上的重擔必被剪斷。因為這是耶和華說的。」
從以賽亞書第十三章開始,以賽亞先知的信息大部分均針對外邦國家說預言,直到第二十二章,以賽亞先知的默示才又突然轉回來指向以色列百姓。在二十二章第1節提到這是論異象谷的默示,所謂異象谷就是指耶路撒冷,因為耶路撒冷四面環山,猶如處於山谷地中;更因為神常常在耶路撒冷顯明各種異象,傳達各樣信息;所以後來耶路撒冷又叫做異象谷。
可惜的是,這一個原有神同在的異象谷,現在卻要被神棄絕了。為甚麼?在二十二章裡舉出了四個主要原因:〈一〉〈1~4節〉因為神的百姓在恩典當中放縱情慾;〈二〉〈5~11節〉因為神的百姓在危難裡頭只靠自己;〈三〉〈12~14節〉因為神的百姓在臨死之前硬心不改;〈四〉〈15~25節〉更重要的是,神的百姓在尊貴底下自取敗壞。
正因如此,所以神才要以賽亞先知再一次預言,警告當時的以色列民這樣下去的結果只有滅亡。神為了使這個預言更真實、更具體,於是特別在〈15~25節〉以兩個家宰為實例加以說明,其中尤其用「釘穩的釘子」作比喻給予警戒,不只要警戒當時的以色列民,今天留在聖經裡,更要警戒我們這些末世的真信徒,千萬不可在尊貴底下自取敗壞,否則雖然是釘穩的釘子,有一天也會被壓斜,被砍斷落地,甚至於被剪除,不得不慎,因為這是萬軍之神說的。茲謹根據這段聖經用「釘穩的釘子」作主題來彼此勉勵。
〈一〉家宰~舍伯那
首先我們來看看舍伯那這個人〈賽二十二15~19〉。舍伯那當時在猶大國是掌管銀庫的家宰,此官位極大,相當於現在的首相,既是王室的管家,更是宮庭的總理。據說他原本是敘利亞人,然而卻被猶大朝廷重用,可見他一定相當聰明能幹。這個人在當時很有權勢,好像釘穩的釘子一般,沒有人能動得了他;只可惜他在尊貴中並不懂得潔身自愛,反而高傲自大,不聽從以賽亞先知的警告,堅持要與埃及結盟,來鞏固自己的勢力;而更糟糕的是,當國家面臨危難的時刻,他不但不顧念國家的安危,而且還一心一意的謀求自己的私利,在尊貴當中敗壞自己。所以神才要以賽亞先知去見他,當面指出他的錯誤來。
以賽亞先知第一句話就問他:你在這裡作甚麼?聖經中凡是被神問道:你在這裡作甚麼?大概都有一點問題。比如:當以利亞先知躲在山洞裡的時候,神就馬上問他:以利亞啊!你在這裡作甚麼?因此今天如果神問我們:你在這裡作甚麼?我們就應當留意,好好檢討自己,很可能我們已經有了問題。
那麼當時舍伯那到底在作甚麼呢?他在錫安山的高處為自己鑿墳墓。錫安山的高處是猶太人很著名的墳地,他在那裡為自己的後事預備安身的地方。雖然當時國家遭遇艱難,百姓信仰墮落,但是他不但不能以身作則,共體時艱,發奮圖強,努力改革;反而樹立不好的榜樣,貪圖虛榮,只求私利,只顧己益;這種自私自利而不顧國家百姓安危的作法,就是在尊貴當中敗壞了;而人一但在尊貴中敗壞,神的咒詛馬上就臨到。於是以賽亞先知告訴他,雖然你想得很周全,安排得很妥當,就好像釘穩的釘子一般,但是神必不成全;神要如同一位大力士,把你捆起來,丟在寬闊之地,就好像丟球一樣。意思就是你將會被擄去,流落異鄉,葬身異地,因為你對神、對人都不忠心,所以你將成為主人家的羞辱,你向來引以為榮的富貴,都要與你一起走向滅亡,神將奪回你的官位,使你不再作家宰。
這些事後來真的一一應驗了,就在希西家王年間,當亞述王西拿基立攻打耶路撒冷時,舍伯那被罷黜,從家宰變成書記官,從首相變成文士〈賽三十六3〉。據說後來他真的被擄到亞述地,並且死在那裡。這就是在尊貴中敗壞之人的下場。
〈二〉家宰~以利亞敬
接下來,神預言要選召以利亞敬來承接舍伯那的職務〈賽二十二20~25〉。為什麼?因為以利亞敬在當時是一個相當敬畏神的人,以利亞敬這個名字就是「神所建立」的意思。神要興起以利亞敬來,使他成為家宰,讓他得到政權,使他作猶大家的父;並且要將大衛家的鑰匙放在他的肩頭上,使他大有能力,能夠在神的引導下來治理國家;神這樣建立他,使他安穩,就好像釘子釘在堅固處一般,一點也不動搖,而且必大得尊榮,不僅自己得榮耀,連他父家的兒女、子孫都要得榮耀。這是一段很奇特的預言,此預言後來不只真的實現在當時的以利亞敬身上,後來更應驗在新約時代的主耶穌身上。
其實,主耶穌才是真正掌握大衛家鑰匙的家宰,主耶穌才是真正神所設立的大管家〈啟三7〉,在神的整個救贖經綸裡面,那至潔、真實拿著大衛家鑰匙的就是耶穌基督,祂開門就沒有人能關,祂關門就沒有人能開,祂將掌握神國的大權,而且大得榮耀,甚至連我們這些相信祂的兒女,也都要因祂而大得榮耀。可見,此預言今天不只應驗在主耶穌身上,也同時應驗在我們弟兄姐妹當中,今天我們因信主耶穌大家都享有這樣的福氣,也都擁有這種尊貴的身分。難怪,當主耶穌在世上傳福音時,曾對彼得說:我要把天國的鑰匙交給你,凡你在地上所綑綁的,在天上也要綑綁;凡你在地上所釋放的,在天上也要釋放〈太十六18、19〉,就好像以利亞敬一般;不但如此,後來這把鑰匙主耶穌不僅交給彼得,也同時交給祂所有的門徒〈太十八18、19〉,讓所有的門徒一樣都擁有綑綁和釋放的權柄;而當主耶穌復活以後,祂向門徒顯現,主耶穌更當著門徒的面差遣門徒〈約二十21~23〉,告訴他們將要受聖靈,並且要因著聖靈而有赦罪和留罪的屬靈權柄,能靠著主耶穌的名讓信而受洗的人罪得赦免,也能藉著聖靈的能力使硬心不信的人因而定罪,表示凡被聖靈差遣的門徒都要像以利亞敬一樣。
因此,今天從屬靈的角度來看,凡是主的門徒,凡是受聖靈奉差遣的信徒,都如同以利亞敬,擁有屬靈的權柄,成為神家中的管家;所以今天我們在靈裡都是神所釘穩的釘子,神真的把我們這根釘子釘在堅固處,釘在神的聖所裡面,就好像當年那些從患難當中逃脫的選民一般,因為神的施恩憐憫而被安穩的釘在神的聖所中,蒙神光照,脫離仇敵的轄制〈拉九8〉;今天我們也一樣,今天我們這些從罪惡當中蒙神拯救的信徒,也同樣因著神的憐憫而被安穩的釘在神的教會裡,蒙神眷顧,脫離死亡的威脅。這是神極大的恩典,是神所賜給我們最大的福氣。
〈三〉神對家宰的期待
那麼,神這樣拯救我們、建立我們,讓我們像以利亞敬一樣,擁有尊貴的身分,成為神的管家,為的是甚麼呢?為的就是希望我們能好好的關心神的家~建設神的教會,這是神對管家的期待,正如同當年神對舍伯那和以利亞敬的期待一般;那麼到底我們要如何關心神的家、建設神的教會呢?其實很簡單,神所求於管家的只有一件事,就是要管家忠心〈林前四1、2〉〈彼前四10〉,能夠照各人所得的恩賜來服事主,然後彼此服事,造就教會,成為神心目中的一個好管家。這樣才不會愧對自己尊貴的身分,也才不至於讓神大失所望,最後使自己應得的榮耀變成羞辱而遺憾終生。
主耶穌為了讓我們明白這個道理,所以當祂在世上傳福音的時候,就為我們留下一個最好的榜樣〈來三1、2、5、6〉。主耶穌就像摩西在神的全家盡忠,祂本有神的形象,卻為我們成為人的樣式;祂本是富足的,卻為我們成為貧窮;祂一生存心謙卑,忠心順服神,雖然受盡了許多痛苦,一直到死,而且死在十字架上,但祂都毫無怨尤;祂這樣做、這麼辛苦為的是甚麼呢?只為了遵行神的旨意~成全救恩、建設教會,絕對沒有一點私意;所以祂一生不但沒為自己鑿墳墓,甚至連放枕頭睡覺的地方都沒有,祂真的是一位忠心的好管家。難怪後來神將祂升為至高,使祂大得尊榮,祂在神的國中真的像釘穩的釘子一般,永不動搖。
因此,今天我們這些蒙神恩召的弟兄姊妹,我們都要學習主耶穌,都要跟隨主耶穌,像主耶穌一樣在神的家中全然盡忠,作一個好管家。我們千萬不可以像舍伯那在尊貴當中敗壞了,從忠心變成私心,忘記了神揀選我們的目的;忘記了神讓我們當管家的責任;忘記了我們應該以神的事為念,應該常常掛念教會的興衰;忘記了我們來到教會為的是要盡自己的恩賜來服事主,然後彼此服事,來造就教會。而當我們忘記了這一切,我們的私心很可能馬上抬頭,我們就會像舍伯那那樣,開始在錫安山的高處為自己鑿墳墓,為自己的肉體預備安身的地方;這個時候,雖然我們還是相信真神,我們一樣參加聚會,也一樣做聖工,更一起唱詩禱告,在身分上我們還是神的管家;但事實上我們的所作所為很可能已經把自己列為第一,把世界的榮華排在前頭,只貪圖虛名,追求私利,只顧己益,甚至於只一味的想滿足自己的成就感,而把敬虔當作得利的門路,然後以自己的肚腹為神。這將是信仰上的一大悲哀,但卻也是許多人很容易犯的毛病。
保羅有鑑於此,於是他才屢次流淚勸勉當時腓立比教會的信徒〈腓三18、19〉,對這件事務必要格外謹慎;否則的話,很可能我們的行事為人已經成為基督十字架的仇敵還不自知,很可能神老早已經問我們:你在這裡作甚麼?而且已經問很多次了,只可惜我們並沒有聽見!這才是信仰上的一大危機。我們必須記住:這種人的結局只有沉淪,因為他在尊貴當中敗壞了。雖然他是神原先所釘穩的釘子,但是到那日,神的審判一來,釘在那堅固處的釘子,必被壓斜,必被砍斷落地,掛在上面的重擔也必剪斷,一切都要歸空,那麼過去所有的榮耀必將頓時成為自己真正的羞辱。
結論:〈詩四十九1、2、6~12、16~20〉可見這種道理真的相當重要,所以萬民都應當聽,不管富足貧窮、上流下流的人都必須留心的聽,尤其是神的百姓、屬靈的選民更應該注意聽,聽什麼?要聽神的呼喚!要聽先知的勸戒!
沒有錯,得財固然是福,尊貴固然是榮,當我們得到這一些固然值得慶幸,也應該感謝;然而在我們高興和感謝之餘,卻必須非常小心,千萬不可得意忘形,因為錢財與尊貴固然是好,但是這些卻無法救贖我們的生命,更無法救贖我們的靈魂,若不謹慎處理,這一些有時還會麻醉我們的心靈,使我們如同那即將死亡的畜類一樣,變成毫無價值;因此,我們在尊貴當中絕對不可敗壞自己,尤其當我們蒙神建立、奉聖靈差遣以後,我們在神的國中擁有屬靈的權柄,我們的身分更加尊貴,這時候,我們更不可在尊貴當中敗壞自己,不但不可自私自利的只顧為自己鑿墳墓,不但不可財迷心竅的只一味貪圖世上的名利,不但不可忘恩負義的用敬虔作為得利的門路,就好像舍伯那那樣;反而要更進一步的潔身自愛、忠心事主,天天為主而活,時時紀念主的恩典,常常顧念主的教會,在社會上能多結善果來榮神益人,在教會裡能發揮恩賜來服事信徒,不但不在尊貴當中敗壞,而且更在尊貴當中醒悟,成為神百般恩賜的好管家,正如同以利亞敬一般;這樣相信我們每個人都一定可以成為神所釘穩的釘子,釘在神的聖所裡面,永不動搖,且蒙神光照,一直到永生。