2022/01/04

06以賽亞書 聖潔的種類(二)La simiente santa (II) - Llamamiento 朱成明 傳道

 

Introducción: (Is 6:1-13) El año en que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el Templo. Por encima de él había serafines. Cada uno tenía seis alas: con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban.

Y el uno al otro daba voces diciendo: ¡Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos! ¡Toda la tierra está llena de su gloria! Los quicios de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la Casa se llenó de humo. Entonces dije: ¡Ay de mí que soy muerto!, porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. Y voló hacia mí uno de los serafines, trayendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas. Tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa y limpio tu pecado. Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. Y dijo: Anda, y dile a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, pero no comprendáis. Embota el corazón de este pueblo, endurece sus oídos y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos ni oiga con sus oídos ni su corazón entienda, ni se convierta y haya para él sanidad. Yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres y multiplicado los lugares abandonados en medio del país. Y si queda aún en ella la décima parte, esta volverá a ser destruida; pero como el roble y la encina, que al ser cortados aún queda el tronco, así será el tronco, la simiente santa.

 

              Esta es la tercera puerta del libro Isaías que describe el transcurso del llamamiento del profeta Isaías. Tomaremos como tema, la última frase, “la simiente santa”, y aprenderemos juntos sus enseñanzas.

              La tercera puerta del libro Isaías está registrada en el capítulo 6, que contiene 13 versículos. Dios a través de la visión del trono explica su voluntad: la santidad. Su contenido puede ser dividido en dos partes: (A) (versículos 1-5): se registra la visión del trono de Dios que tuvo el profeta Isaías; (B) (versículos 6-13): se registra el llamamiento del profeta después de que tuvo la visión. El objetivo final consiste en que el pueblo escogido de Dios pueda convertirse realmente en la simiente santa. Con respecto a la primera parte (versículos 1-5), ya la hemos estudiado enfocando en la visión. Seguidamente vamos a tratar sobre la segunda parte (versículos 6-13), que describe el transcurso del llamamiento del profeta Isaías después de que tuvo la visión. Vamos a aprender con el tema: el llamamiento.

              Dios es absolutamente santo, por lo tanto la condición principal para que los hombres obtengan la gracia de Dios y su acompañamiento, es también la santidad. Esta es la exigencia principal de Dios hacia su pueblo (1P 1:15,16). Solamente siendo santos, podrán volver a estar con Dios (Heb 12:14), y obtener la salvación. Esta es la voluntad de Dios y el objetivo final de su obra de Redención.

              ¿Cómo deberán hacer los hombres para alcanzar la santidad? Es muy importante la preparación por parte de los hombres. ¿De qué forma? En la primera parte donde se narra la visión del trono de Dios que tuvo el profeta Isaías nos da respuestas concretas: (A) Quitar la soberbia de Uzías; (B) Procurar la humildad de los serafines; (C) Aprender del arrepentimiento de Isaías. De esta manera el Dios altísimo y santísimo habitará con nosotros, y revivirá nuestras almas.

              Sin embargo, para alcanzar la santidad, no basta solamente con la preparación del hombre, porque el hombre lleva el cuerpo carnal, y siendo de cuerpo carnal tiene debilidades. Además, la justicia del hombre delante de Dios siempre será como un trapo de inmundicia. Entonces, la única solución es confiar en la salvación de Dios. A través de la misericordia y el poder de Dios, nuestros pecados son redimidos, y es quitada nuestra injusticia. Este es el único camino santo, no hay otro además de éste.

 

(A) La representación del camino santo – ejemplo de Isaías (Is 6:6,7)

              Cuando el profeta Isaías se dio cuenta de sus propios pecados, y se sentía indigno de recibir el llamamiento de Dios, un serafín voló hacia él, y en su mano sostenía un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas. Tocando con él sobre la boca de Isaías, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa y limpio tu pecado. De esta manera podía ver a Dios sin correr peligro su vida. Porque sus pecados fueron perdonados y él fue purificado. Este es el camino de santidad que abrió Dios por nosotros. Tenemos el ejemplo de Isaías; pero su ejemplo es de carácter representativo, es una sombra sin llegar a ser la figura real y concreta.

              ¿Qué objeto alude esta representación? En este proceso podemos ver tres cosas importantes: el carbón encendido, el fuego, y el altar. El carbón encendido es algo que se podía encontrar siempre en el altar después de realizar una ofrenda en el Antiguo Testamento, representa a la verdad y al Espíritu Santo; el altar era el lugar donde se mataba los animales de sacrificio, se rociaba la sangre, y se redimía los pecados, representa la cruz del Señor Jesús; el fuego era utilizado en las ofrendas para quemar los objetos sacrificados, puede representar el sacrificio, la aflicción y la muerte por otros. Resumiendo estas tres cosas se refieren a la salvación de la cruz del Señor Jesús (Heb 10:12-14). El Señor Jesús ofreció una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados: por nosotros fue crucificado, entregó su cuerpo como sacrificio sobre el altar, se sacrificó, sufrió y murió por nosotros, como sacrificio pasado por el fuego. De esta manera tenemos la verdad de la salvación para aprender, y podemos recibir el Espíritu Santo, y a través de estas cosas podemos quitar nuestros pecados, hasta ser completamente santos.

              Por lo tanto, la verdadera figura de esta representación es el Señor Jesús, sobre todo se refiere a la salvación en la cruz del Señor Jesús. A través de esta salvación el hombre llega a ser perfectamente santo. Por esta razón, el profeta Isaías nombró repetidamente al Mesías, la ley de Dios, y el Espíritu de Dios, demostrando que éste es el único camino de santidad que abrió Dios para su pueblo, el gran regalo que Él quiere dar a todos los hombres. Es un regalo que todos lo podrán recibir, si están dispuestos a aceptarlo y convertirse.

              Es una buena nueva (Sal 32:1,2). La persona cuyos pecados fueron perdonados por Dios, es la persona más dichosa, porque ella delante de Dios ya no es considerada pecaminosa, toda su deuda de pecado fue absuelta. El dicho dice: sin deuda el cuerpo se siente aliviado. Ella es como un criminal que fue liberado, como un enfermo que se recuperó pronto, como un esclavo que obtuvo la libertad, se siente completamente aliviada y feliz. Porque desde entonces ya no será esclavo, sino hijo verdadero de Dios. ¿No es muy grande esta dicha? Claro que sí. Esto es evangelio. Este evangelio no solo es para el pueblo de Israel, sino para todos los hombres de la tierra, es la buena nueva para todas las naciones (Lc 2:10). Este es el deseo de Dios, ¿quién es capaz de cumplirlo por Dios?

 

(B) La predicación del mensaje de santidad – la misión de Isaías (Is 6:8-11)

(1) Llamamiento del trabajador – predicar

              Seguidamente Dios escogió su trabajador idóneo para que colaborara con Él, a fin de cumplir su deseo. Para ser trabajador idóneo de Dios hay que cumplir con ciertos requisitos. La condición básica es por supuesto la santidad. El hombre puede ser utilizado por Dios si es santo (2Ti 2:21). Gracias a Dios, el profeta Isaías lo logró. Él vio la gloria majestuosa de Dios, asimismo recibió la purificación de Dios. Por lo tanto, cuando Dios proclamó su llamamiento, él inmediatamente escuchó la voz de Dios. Porque solamente personas como él pueden oír el llamamiento de Dios, y aceptar con coraje su llamamiento, sin excusas. Cuando Dios preguntó: ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros? El profeta Isaías respondió inmediatamente con valentía: Heme aquí, envíame a mí. Era un trabajo que exigía grandes esfuerzos y displicente. Incluso Dios ya le había advertido con anticipación, sin embargo aceptó el trabajo con gusto. Porque no sólo se trataba de una responsabilidad, sino de amor. Este trabajo no sólo era para cumplir el deseo de Dios, sino también para que todo el pueblo alcanzara la santidad. Con la finalidad de que todo el pueblo pudiera escuchar esta buena nueva, y a su vez comprender cuál era el verdadero problema, él tenía que salir a predicar, aconsejar y exhortar (Ro 10:14,15), de lo contrario, el pueblo no podría obtener esta gran bendición. Esta fue la misión que Dios le encomendó a Isaías, era una misión santa.

(2) Requisito para recibir – consentimiento

              Sin embargo, el pueblo para obtener las bendiciones y alcanzar la santidad necesitaba cumplir con cierto requisito. Esto era el consentimiento: querer escuchar con humildad, ver con concentración, luego examinarse con atención, y arrepentirse sinceramente (Sal 51:17). De esta manera, ellos podrían ver, oír, y comprender en sus corazones. Entonces, bajo esta situación, ellos podrían convertirse, y tendrían esperanzas, porque a pesar de sus grandes pecados, serían sanados por Dios. De modo que el mensaje de santidad no es difícil, la dificultad está en tener un corazón de humildad para recibir este mensaje, lo cual es la clave principal. Lástima que los israelitas tuvieron problemas en este punto clave. Por lo tanto Dios quería que el profeta Isaías señalara el problema de ellos descarnadamente de esta manera: el verdadero problema es la dureza de tus corazones. Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, pero no comprendáis. Dios ya sabía de antemano que el pueblo rechazaría este mensaje, entonces Dios los dejó hacer lo que querían, les permitió estar con los corazones embotados, los oídos endurecidos, y los ojos cegados, para que vieran con sus ojos, no oyeran con sus oídos, y no entendieran sus corazones, ni se convirtieran y hubiera para ellos sanidad. Dios no lo hizo de propósito para que no pudieran obtener bendiciones y convertirse en santos, sino que ellos permanecieron en su dureza de corazones siendo contumaz en el error. Por esta razón, Dios los dejó andar en sus caminos, hasta caer en la perdición.

(3) La impotencia del trabajador – intercesión

              Sin embargo, Dios los amaba, aunque sabía lo que sucedería, tenía esperanzas, no quería abandonarlos, envió al profeta Isaías para que los amonestara, y señalara su error. La voluntad de Dios era la conversión de ellos. Isaías sabía la intención de Dios, por lo tanto no rechazó este trabajo duro y displicente. Él no dijo: si es así, para qué, no vale la pena. Isaías amó al pueblo con el amor de Dios, amaba a Dios y a los hombres, no le importaba las calificaciones de su trabajo y su interés propio, sino la vida espiritual del pueblo. Realmente era santo, y limpio de los labios. En su impotencia clamó a Dios: ¿Hasta cuándo, Señor? Quiso decir: Cuándo la situación podría mejorar. Él estaba desesperado por ver que todo el pueblo se convirtiera a Dios, y que sus pecados fuesen perdonados a fin de ser santos. Sin embargo, un estado así nadie pudiera reemplazar por ellos (Ex 32:33); porque la creencia es asunto de cada persona con Dios, y además la santidad no se puede transmitir de una persona a otra. De modo que Isaías en una situación de no poder ayudar a quienes amaba, pidió la misericordia y la piedad de Dios. Esta es la voz de impotencia de un trabajador en su servicio a Dios.

 

(C) Profecía del fin posterior – guardar la simiente santa (Is 6:11-13)

              Dios le dio a Isaías una respuesta desalentadora: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres y multiplicado los lugares abandonados en medio del país. Y si queda aún en ella la décima parte, esta volverá a ser destruida. Esto quería decir que sus familias serían arruinadas y desaparecidas, como el roble y la encina que son cortados. La tierra entera sería destruida y el pueblo deportado. ¿Por qué? Porque el corazón del pueblo era duro. Sin embargo en la desesperanza Dios le dio a Isaías una salida. Dios le dijo: el roble y la encina, al ser cortados, aún queda el tronco, así será el tronco, la simiente santa. Este es un gran consuelo que le da Dios al trabajador, aunque el árbol cae, queda todavía el tronco. El tronco representa a Cristo, también representa al pueblo remanente santo que pertenece a Dios. Quizás el remanente no sea mucho, pero éste es la simiente santa, Dios la guardará para siempre. Asimismo Dios desea que este pueblo santo pueda levantarse firmemente, y pueda seguir con este trabajo arduo con valentía, para que aquellos que quieran convertirse puedan ser santos. Este es el último deseo de Dios; también es la conclusión de esta visión.

              Desafortunadamente, poco tiempo después esta profecía de advertencia se cumplió en el reino de Israel de entonces (2Cr 36:15,16), seguidamente, en la época cuando el Señor Jesús estaba en el mundo (Jn 12:37-40), y más tarde, en la historia de la iglesia apostólica (Hch 28:23-27). Evidentemente, desde la antigüedad pasaron distintas generaciones, pero la dureza de corazón del hombre ha sido siempre igual. Éste es el lamento de la naturaleza humana. Más aún en este fin de los tiempos, el corazón humano será cada vez más duro y malo, hasta el día final.

              Por lo tanto, este hecho desde el punto de vista de la visión, fue una visión animadora; pero según la profecía, fue una profecía de alerta y de amargura para el hombre.

 

Conclusión: (2Ti 4:1-5) En realidad esta visión y esta profecía se han manifestado nuevamente entre nosotros. Porque el tiempo llegó, los hombres aborrecen la sana palabra, y tienen comezón de oír; amontonan maestros conforme a sus propias pasiones. Ellos apartan de la verdad el oído, y se vuelven a las fábulas. El corazón humano está más duro y más malo que antes, y seguramente este fenómeno continuará hasta el día final. Por lo tanto, nosotros que somos el verdadero pueblo de Israel que vivimos en este mundo postrero perverso e incrédulo, debemos tener mucho cuidado. ¿Pertenecemos ahora a la simiente santa, o al pueblo obstinado? ¿Somos las ramas de buena apariencia que serán cortadas, o somos el tronco escondido en lo profundo que tiene el arraigo de la palabra de Dios? Debemos recordar que: la consecuencia de la dureza de corazón es la perdición, solamente la santidad hace posible la salvación. Entonces, hoy debemos amonestarnos con esta profecía, no debemos seguir siendo obstinados como los israelitas de aquél entonces, que rechazaron el mensaje y el llamamiento santo de Dios, y no escucharon la exhortación y la amonestación del trabajador de Dios. Finalmente, provocaron la ira de Dios, y fueron abandonados. Sino que debemos pedir a Dios que manifieste nuevamente esta visión entre nosotros, y sobre todo en nuestros corazones, para que podamos ver la gloria de Dios, experimentar una vez más su gran amor, ser purificados, limpiados nuestros labios, y luego escuchar el llamamiento de Dios: ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros? Entonces, responderemos unánimemente: Heme aquí, envíame a mí. Esforzaremos juntos para promover el Evangelio del Señor, asimismo le pediremos a Dios que nos ayude, y que añade fuerzas a sus trabajadores, para que puedan predicar con dedicación en la iglesia y fuera de la iglesia, concentrarse en su misión a tiempo y fuera de tiempo, redargüir, reprender, exhortar con toda paciencia y doctrina, aún sabiendo que no habría resultados exitosos. Pero por amor a Dios y a los hombres, debemos seguir viviendo inquebrantablemente como el profeta Isaías, y enfrentar este trabajo arduo con valentía. Esta es nuestra responsabilidad, y nuestro gran amor. De esta manera seremos personas perfectas de labios limpios, pues ya hemos dicho la advertencia necesaria, y además hemos predicado con todas nuestras fuerzas, y por medio del carbón encendido, que es la verdad y el poder del Espíritu Santo, como el profeta Isaías.


引言:〈賽六1~13〉當烏西雅王崩的那年,我見主坐在高高的寶座上。祂的衣裳垂下,遮滿聖殿。其上有撒拉弗侍立,各有六個翅膀:用兩個翅膀遮臉,兩個翅膀遮腳,兩個翅膀飛翔;彼此呼喊說:聖哉!聖哉!聖哉!萬軍之耶和華;祂的榮光充滿全地!因呼喊者的聲音,門檻的根基震動,殿充滿了煙雲。那時我說:「禍哉!我滅亡了!因為我是嘴唇不潔的人,又住在嘴唇不潔的民中,又因我眼見大君王~萬軍之耶和華。」有一撒拉弗飛到我跟前,手裡拿著紅炭,是用火剪從壇上取下來的,將炭沾我的口,說:「看哪,這炭沾了你的嘴,你的罪孽便除掉,你的罪惡就赦免了。」我又聽見主的聲音說:「我可以差遣誰呢?誰肯為我們去呢?」我說:「我在這裡,請差遣我!」祂說:「你去告訴這百姓說:你們聽是要聽見,卻不明白;看是要看見,卻不曉得。要使這百姓心蒙脂油,耳朵發沉,眼睛昏迷;恐怕眼睛看見,耳朵聽見,心裡明白,回轉過來,便得醫治。」我就說:「主啊,這到幾時為止呢?」祂說:直到城邑荒涼,無人居住,房屋空閒無人,地土極其荒涼。並且耶和華將人遷到遠方,在這境內撇下的地土很多。境內剩下的人若還有十分之一,也必被吞滅,像栗樹、橡樹雖被砍伐,樹不子卻仍存留。這聖潔的種類在國中也是如此。

這是以賽亞書的第三道門,記載以賽亞先知蒙召的經過,我們繼續用最後一句「聖潔的種類」為主題,提出教訓,彼此學習。

以賽亞書的第三道門是記載在以賽亞書的第六章,總共有十三節,神用寶座的異象,說明神一個很重要的旨意,就是聖潔。內容大概可以分成二段:〈一〉〈1~5節〉:記載以賽亞先知所看到神寶座的異象。〈二〉〈6~13節〉:記載以賽亞先知見異象後蒙召的經過。其最後的目的,就是希望神的選民都能夠真的成為聖潔的種類。那麼有關第一段〈1~5節〉我們已經以「異象」為主軸一起查考過了;接下來我們繼續來談談第二段〈6~13節〉,這是當年以賽亞先知見異象後蒙神選召的經過,我們就用「蒙召」做題目繼續來學習。

    沒有錯,神是絕對聖潔的,因此今天人要得到神的恩典、蒙神同在最基本的條件也是聖潔,這是神對祂子民的一項最重要的要求〈彼前一1516〉,人唯有聖潔將來才能回到神的身邊〈來十二14〉,蒙神拯救,這就是神的旨意,也是神救贖工作的最後目的。

    那麼問題是人要怎麼樣才能聖潔呢?人自己的預備當然很重要,如何預備?在第一段以賽亞先知所看到神寶座的異象給了我們非常具體的答案:〈一〉去除烏西雅的驕傲。〈二〉追求撒拉弗的謙卑。〈三〉學習以賽亞的痛悔。這樣相信至高至聖的神必與我們同居,祂一定會甦醒我們的心靈。

然而,要達到聖潔單靠人的預備絕對是不夠的,因為人畢竟帶著肉體,有肉體就有軟弱;況且人的義在神的面前永遠像一件污穢的衣服一般。那該怎麼辦呢?只有一個方法,就是仰賴神的救贖,靠著神的慈愛和能力,來赦免我們所有的罪愆,去除我們一切的不義,這是唯一的一條聖潔之路,除此以外,別無他法。

〈一〉聖潔之路的預表~以賽亞的示範〈賽六67

    於是當以賽亞先知自覺有罪、自認不配的呼求神以後,忽然有一位撒拉弗飛到他的跟前,手裡拿著紅炭,這個紅炭是用火剪從壇上取下來的,然後撒拉弗用紅炭沾以賽亞先知的口,說:「看哪,這炭沾了你的嘴,你的罪孽便除掉,你的罪惡就赦免了。」意即這樣你就可以見神了,就不會因為看到神的面而滅亡,因為你的罪已經被赦免了,你已經聖潔了。這就是神為我們所開的聖潔之路,首先由以賽亞先知來示範,只不過在這裡以賽亞先知所做的示範畢竟還是一種預表而已,換言之,仍然僅是個影兒,並非實體。

    那麼到底這是預表什麼呢?我們在此過程中可以看到三樣很重要的東西:一個是紅炭,一個是火,另一個是壇。紅炭是舊約獻祭後在祭壇上必有的東西,可以預表真理和聖靈;壇則是舊約獻祭殺祭牲、灑血、贖罪的地方,可以預表主耶穌的十字架;而火是舊約獻祭時為焚燒祭物用的,可以代表犧牲、受苦和代死,所以這三樣東西總的來說其實就是指著主耶穌十字架的救恩〈來十12~14〉;今天我們就是靠著主耶穌為我們獻上一次永遠的贖罪祭:為我們被釘在十字架,以祂自己的身體當做祭物獻在壇上,為我們犧牲、受苦、代死,好像用火焚燒祭物一般,這樣我們才有得救的真理可以學習,我們也才有應許的聖靈可以領受,然後我們才有可能藉著這些來除掉所有的罪孽,讓我們達到完全聖潔的地步。

    可見這個預表真正的實體是主耶穌,尤其是指著主耶穌十字架的救恩,人只有這樣才能完全聖潔。這就是為什麼以賽亞先知後來一再提到彌賽亞,一再提到神的訓誨,而且一再提到神的靈的理由,為了表明這是神為祂的子民的聖潔所開的唯一聖潔之路,是神所要白白賜給人的大禮物,只要人願意接受,願意回轉,無論你是誰都可以得著。

這是一個大好的信息〈詩三十二12〉,真的一個罪過蒙神赦免的人是最有福氣的,因為他在神的面前已經不算為有罪了,他的所有罪債已經白白的被一筆勾銷了。俗云:無債一身輕。他就好像一個罪犯突然之間獲得釋放,又好像一個病人一下子馬上痊癒,更好像一個奴隸出乎意料的得到了自由一般,既輕鬆又愉快,因為從此以後,他不但不再是個罪奴,而且還成為神真正的兒女,您說這種福氣大不大?真的很大,這就是所謂的福音,而這種福音神不只要給以色列百姓,更要給地上所有的人,是關乎萬民的大好信息〈路二10〉,這是神的心願,但問題是有誰肯為神去完成呢?

〈二〉聖潔信息的傳揚~以賽亞的使命〈賽六8~11

1〉工人的選召~傳講

於是神接著馬上揀選合用的工人來與祂同工,為了完成神的心願。只不過要成為神合用的工人也是有條件的,什麼條件?最基本的條件當然也是聖潔,人惟有聖潔才能合乎主用〈提後二21〉;感謝主!這一點以賽亞先知自己先做到了,他不只看見神的威榮,他更得到了神的潔淨,所以當神發出呼召時,他馬上聽到神的聲音,因為只有這樣的人才有可能聽見神的呼召,也只有這樣的人才肯義不容辭、自告奮勇的去接受神的呼召。於是當神問:我可以差遣誰呢?誰肯為我們去呢?以賽亞先知馬上勇敢的回答:我在這裡,請差遣我。雖然這件工作吃力不討好,甚至於神事先就告訴他,但是他還是欣然接受;因為這不只是一個責任,這更是一種愛心;這種工作不只為了要達成神的心願,更為了要讓所有的百姓都成為聖潔;因此為了讓所有的百姓都能聽到這大好的信息,同時也希望所有的百姓都能明白真正的問題所在,所以他不得不去傳,他不能不去說,他更不可不去勸〈羅十1415〉,否則這些百姓就不可能得到這莫大的福氣了。這就是神所託付給以賽亞先知的使命,是一種非常神聖的使命。

2〉領受的條件~願意

    不過話又說回來,百姓要得到這莫大的福氣成為聖潔也是有條件的,什麼條件?很簡單,就是要願意:要肯虛心的聽,專心的看,然後好好的反省,切實的悔改〈詩五十一17〉。這樣他們的眼睛一定看得見,耳朵一定聽得到,而更重要的是他們的心裡一定能夠明白;那麼在這種情況底下他們一定會回轉過來,而人只要一回轉,馬上就有希望,因為不管他們有多重的罪孽,都可以得到神的醫治,真的是這樣。可見聖潔的信息本身並不難,難的是能不能有一顆願意謙卑領受的心,這才是最重要的關鍵。很可惜的是我們看到當時的以色列百姓就是在這個關鍵點上出了問題,於是神要以賽亞先知很不客氣的指出以色列百姓的問題所在,神要以賽亞先知告訴百姓:真正的問題是因為你們心硬,所以你們聽是聽見了,卻不明白;看是看見了,卻不曉得。神預先知道這些百姓一定會拒絕這個信息,所以神只好任憑他們去,讓這些人心蒙脂油,耳朵發沉,眼睛昏迷,以至於看不見、聽不懂、也想不通,否則的話他們就會回心轉意地歸向神而得到醫治。可見並不是神故意讓他們得不到這莫大的福氣成為聖潔,而是因為他們一直硬著心執迷不悟,所以神才任憑他們糊塗下去,以致於沉淪。

3〉工人的無奈~代求

不過神還是愛他們,雖然明知道會這樣,但神還是不灰心、不放棄,仍然差遣以賽亞先知去傳警告,指出問題的所在,神還是希望他們回頭,這就是神的心。以賽亞先知體會出神的心,所以他並沒有拒絕這種吃力不討好的工作,他沒有說:既知如此,何必這樣呢,算了吧!以賽亞先知用神的愛來愛百姓,他愛神也愛人,他一點也不在乎自己的工作成績和自己的利益,他只關心百姓的靈命,他真的聖潔了,連嘴唇都聖潔了,於是他在無奈當中很懇切的問神:主啊,這到幾時為止呢?意即主啊!這種情況要等到甚麼時候才會改善呢?他恨不得所有的百姓都能馬上回轉歸向神,他更恨不得所有的百姓都能馬上罪得赦免成為聖潔。但問題是這種事情誰都無法替代〈出三十二33〉,因為信仰是個人自己與神之間的事情,聖潔與否誰也替代不了,於是以賽亞先知只好在愛莫能助的情況底下,懇求神憐憫,至少也手下留情,這是工人在為神做工當中相當無奈的心聲。

〈三〉預言末後的結局~保守聖潔的種類〈賽六11~13

只可惜我們看到神給他的回答還是一樣令人失望,神告訴他:要等到城邑荒涼,無人居住,房屋空閒無人,地土極其荒涼。並且神要將人遷到遠方,使境內撇下很多土地。如果境內剩下的人還有十分之一,也必全被吞滅。意即他們將要家破人亡,就像栗樹、橡樹被砍伐下來一樣,全地被毀、人民被擄,為什麼?因為百姓的心實在太硬了;不過神在失望當中卻也給以賽亞先知一個很大的希望,神告訴他:雖然樹被砍下來了,但樹不子卻仍存留。這聖潔的種類在神的國中也是如此。這是神給工人一個很大的安慰,雖然樹倒了,但樹頭一定留著,樹頭可以預表基督,樹頭更可代表剩下來真正屬神成為聖潔的百姓,雖然可能餘數不多,但這些就是聖潔的種類,神要保守他們直到永遠;同時神也期盼這些聖潔的種類能夠堅強的站起來,能夠繼續勇敢的面對這項艱苦的工作,使願意回轉的人也能夠成為聖潔,這是神最後的期盼,也是這個異象的結論。

不幸的是這個令人警惕的預言沒多久就應驗在當時的以色列國〈代下三十六1516〉,接著也應驗在主耶稣在世的時代〈約十二37~40〉,後來更應驗在使徒教會的歷史當中〈徒二十八23~27〉。可見自古以來雖然時代不同,但人的硬心卻一樣,這是人性的悲哀,尤其在末世人的心將更硬、更壞,一直到世界末日為止。

    因此這件事就異象來說,這是一件令人振奮的異象;但就預言來說,這也是一個令人警惕且感到心酸的預言。

 

結論:〈提後四1~5今天這個異象和預言事實上已經再一次顯明在我們中間,因為時候真的已經到了,人真的厭煩純正的道理,耳朵發癢;人真的隨從自己的情慾,增添了好些師傅;人真的掩耳不聽真道,反而偏向荒渺的言語。我們發現人的心真的比以前更硬、更壞,我們也相信這種現象將會一直延續到末日為止。因此今天我們這些活在彎曲悖逆、硬心不信的末世裡的真以色列民必須非常小心,到底我們現在是屬於哪一類呢?是聖潔的種類呢?還是硬心的百姓呢?是外表雖然好看卻將要被砍下來的樹幹呢?還是深藏不露有神的道扎根的樹頭呢?我們必須記住:硬心的結局就是滅亡,只有聖潔才能得救。所以今天在消極方面,我們必須用這個預言來警惕自己,千萬不可一直硬心下去,就好像當年的以色列百姓那樣,不但拒絕神聖潔的信息與呼召,也不理會神工人的勸勉與警戒,結果惹神發怒,最後被神棄絕;我們應該反過來很積極的求神將此異象再一次顯明在我們中間,尤其顯明在我們每一個人的心裡,讓我們再一次真的看見神的榮耀,再一次真的體驗到神的大愛,再一次真的蒙神潔淨,特別是潔淨我們的嘴唇,然後讓我們再一次真的聽到神懇切的呼召:我可以差遣誰呢?誰肯去呢?並且都能異口同聲的回答:主啊!我在這裡,請差遣我。共同為興旺主的福音而齊心努力;不但這樣,同時也求神幫助我們,尤其幫助所有的工人,在教會中不管對內或對外都能認真的傳道,無論得時不得時都非常專心,能夠用百般的忍耐、各樣的教訓來責備人、警戒人、勸勉人;雖然明知效果可能不會很好,但是為了愛神、愛人,我們必須像以賽亞先知一樣堅強的活下去,而且勇敢的面對這種艱苦的工作,這是我們的責任,也是我們真正的愛心,這樣相信我們必能成為一個嘴唇聖潔的完全人,因為已經說了該說的警告,而且是靠著紅炭~真理與聖靈的力量,盡力的說、盡力的傳,就好像以賽亞先知一樣。